miércoles, junio 27, 2018

LA FRONTERA


La frontera de los sueños no está lejos. Anímate, vamos a por ella. Cortaremos con nuestras manos desgastadas, ásperas las alambradas cortaremos al son de los vientos de la luna.
X: ¡Danzad cuerpos desnudos¡ ¡Danzad cuerpos secos¡ ¡Danzad sobre la sed, el hambre, la sangre que os castiga¡ Por qué, me pregunto y danzo cómplice de sus alientos, del sudor frío envuelto en las neblinas de sus pasos. Tirito. Grito. Y mis ojos se yerguen ante la ventisca del miedo. El miedo de ellos…sí, de esos que andan detrás de la alambrada. ¡ Mirad¡ ¡Mirad mis manos¡ caídas, indefensas, inocentes. No, no comprendéis el estar yerto bajo heladas de vuestro regocijo…Qué fácil una sonrisa, yo no la he perdido, aun sigo con el tiritar débil de la luz. Todavía hay luz, todavía hay vida.
Y: La hoguera se enciende y nos da lumbre. Ahí, la frontera, cercana, palpable pero intocable. Somos gentes sucias para ellos. Sí, para ellos que andan detrás con sus cascos, con sus armas. Y, sin embargo, mi arma es la voluntad de respirar, de continuar. Y, sin embargo, mi casco son esos seres queridos, la libertad, la paz. Y, sin embargo, danzo en el vacío de este largo invierno, en el rito de una mirada que pena.
La frontera de los sueños no está lejos. Anímate, vamos a por ella. ¡Luna¡ ¡Luna¡ No , nos vigiles, escóndete hasta que hayamos pasado, no nos delates.  Son muchas estaciones vagando a ras de la oscuridad, a ras de la miseria, a ras de batallas inacabables ¡Luna¡ ¡Luna¡ No, nos vigiles, ya estamos llegamos llegando, compadécete de nosotros, te suplico…te suplico que me dejes soñar aunque sé un pequeño instante antes de la muerte. Sí, la muerte harapienta, la muerte acosadora, la muerte aterradora, la muerte de muchos por verte, por tocarte.


martes, junio 26, 2018

llamada...




Llamada.
Ecos en la lumbre de las jornadas.
Siluetas manejando el olvido.
Aquí.
Ahora.
Te llamo gravitando a tu espalda.
Callar.
  Insonoridad.
Travesía fugaz bajo esqueletos disueltos.
Oleaje calmo aclamando tu nombre.
Llamada
    Te pienso, te doy palabras revueltas
En la despedida.


jueves, junio 21, 2018

Danza...



Danza de un rito de los crepúsculos,
Cuerpo de invierno con el temblor de los años.
Ella, su vientre nutrido de una sonrisa
Columpiada por los ecos bulliciosos de los pájaros
Danza y danza en el túnel de luz al final de los días.
Ella, el serpentear arrítmico de su latido
Emancipa el jaleo marmóreo de unos ojos
Vagando en las arenas de sus manos.
Ella,  agarrada al sentido de la vida
Se inclina en la estancia de la existencia
Placentera, pacífica, liberada.

domingo, junio 17, 2018

Iba a por la luna...


Iba a por la luna extinguida en el paso de la noche, amparada por estrellas fugaces aliento a la nostalgia. Iba por la luna, blanca, briosa en la conquistas de las almas perdidas en medio de un océano de pardelas cenizas. Iba por la luna, dulce vigía embriagadora de las huellas difuminadas en la memoria. Iba por la luna, bella, vertical en mis deseos, en mis amores navegando en la pérdida, en el callar ¡Dime luna¡ Cuantas ausencias rajan mi corazón. Un corazón vagante en el sentido de los besos. Iba por la luna, no la encontré, diseminada en oleajes tormentosos me revuelcan la pena. La pena batiente de un adiós, la pena perpetua en alas de sangre, la pena de ojos huecos. Iba por la luna, cuerpo mío soñador del todavía…

sábado, junio 16, 2018

Presente


Presente, crecida de ojos postrados bajo lunas inocuas. Bullicio de chapoteo de ideas que se expanden, que se contrae a medida que la madrugada avanza. Y te pienso en la ausencia de tus alas plateadas, condensadas a la caricia infértil de las calles en que te busco y no te encuentro.  Solo la casualidad nutre las almas ocultas tras el lenguaje del silencio. Presente, embelesada en el devenir de las jornadas, en el amor agarrado en astas de fuego perdurables en el aliento fresco, en el aliento certero, en el aliento abrazado a tus pisadas.

jueves, junio 14, 2018

La nada...


La nada, silencios de las paredes que conforman este hogar.  Se han ido lejos…muy lejos. Yo no, mis arrugas me hace amasar el pan de la jornada. Una jornada sedienta de noticias. No hay mención de ellos. Sí, de ellos en la ausencia. Sola, camino con mis pies descalzos sobre este suelo de tierra y nombro cada uno de mis hijos, de mis hijas huidas a tierras ajenas, a tierras extrañas, a tierras que no logro comprender su dimensión, a tierras donde a lo mejor serán hijos de la fortuna. Una pesadilla jocosa me ha tocado anoche..sí, anoche cuando la luna arañaba mis ojos abiertos. Un mar infinito, un mar egoísta, un mar cruel como los de ahí afuera, como los humanos de la distancia abatían sus cuerpos ¿Dónde estarán ahora? Yo madre vieja, de manos arduas no me rindo. Quiero saber..Saber de sus destinos. Hace tiempo que se marcharon, dejando este poblado sanguinario a la deriva con la promesa de que volverían, de que me llevarían…no sé ¡Mis hijos¡ oscura noticias me espera. Ya lo sé , los sueños malignos se apoderaron de mis entrañas. A la deriva  por una libertad efímera, exigua, en océanos desconocidos,  tumbas de muchos. Yo aquí, mirando el sol... este sol que me arma de lo cotidiano. Y si todo fuera un mal sueño, mentiroso, temor de mis dudas. La nada, todo lo he vendido para que ellos pudieran estar rodeados de un clima pacífico, benefactor de sus luchas. Lloro y la mortificación me ata, me hace un hueco en la pena, en esas otras penurias lejanas aquí. Las estaciones pasan, el tiempo asesina mis esperanzas, mis ilusiones y me veo cobijada en el dolor. Tal vez no debí dejarlos ir…una vida mejor, fuera del alcance de toda sangre que se perpetúa en esta tierra de nadie. También pienso que se han olvidado, olvidados de esta anciana que los vio crecer ¡No¡ ¡No¡ No es posible, ya llegará alguna carta, alguna nota de ellos, de ellas que envuelva en un manto de alegría. La calma viene, la calma me besa, la calma raja esos malos sueños. Seguro que están bien. Tal vez, emocionados. Tal vez, encantado en ese nuevo mundo.  Ya me contarán cuando retornen, si vuelven, si se acuerdan de mí.

martes, junio 12, 2018

La casa vacía...


La casa vacía. Cada estancia murmurando el olor de un cuerpo que va y viene en el curso de las horas. Cubre sus ojos con algún deseo, con algunas ganas de conversar cuando la llovizna tintinea en las ventanas. La casa vacía. Su desnudez se transforma en alas muertas donde el crepúsculo del día la hace hibernación eviterna. Mira sus paredes, blancas…muy blancas con el perfume de su huella. Ella ya no tiembla, es consciente de los versos enhebrados en la nada, de un anciano piano que la llena en la lucidez del vacío. La casa vacía. Almas flotantes interrogando qué contrato ha obrado con la existencia. La casa vacía. Ella, sumergida en los huecos de sus ojos, presos de la desgana, de la ausencia.  Se ríe en su callar, en sus adentros e hila un sueño. Sueños enderezados en los vientos nortes cuando se asoma para observar la lluvia impertinente. La casa vacía. Una gata que corre incesantemente y la extrañeza de la vida, de sus singladuras  por la oscuridad.

domingo, junio 10, 2018

Sueño--


Sueño, despertares de ojos fundidos en nubes plúmbicas.
El desertar de tu caricia
Insomne alegato de la primavera muerta.
Aquí.
    Ahora.
Vuelos de mariposas desvaídas, dolientes.
Atmósfera rajada en la dejadez,
En el precipitar de besos confusos
Bordeando el adiós.

sábado, junio 09, 2018

El perfume...


El perfume de la lluvia se incrusta en mi vientre. Venerada alba cuando las luces de primavera ceniza se expanden a través de los pajarillos en su canto del despertar. El aliento de mis ojos oscuros bordea el hábito de un café  que vuela en el pensar, en el meditabundo vagabundeo de mis deseos.  Una melodía respira en mis manos alargando la lejanía de tu tacto ausente, incoloro, insonoro. Ahh…el perfume de la lluvia regresa entre las arboledas ancianas de mis pasos. Ahh…el perfume de la vida renovada en cada amanecer, en cada imagen del cavilar cuando busco en un baúl desconocido, recóndito, distante en el curso de las horas y te hallo, dormitando,  imbuida a los vientos del norte.  No sé, todo es incierto, todo es duda. Una duda que me hace cantar en las sombras azules de los sentidos. El perfume de la lluvia viene a mí y todavía…sí , todavía continuo pensándote, amándote, ronroneando en el impenetrable haz de tus movimientos ¡Tú que sabrás¡ allende colina entre coros de hogueras cuando te llamo. Ahora, aquí, miro mis manos, desagradables estampidas de perdida palabras evocando tu nombre ¡Tu nombre..¡ Ahh….el perfume de la lluvia me condena a ti sin el ruido de los cuerpos amantes de las estaciones.

viernes, junio 08, 2018

Ella...


Ella esbozaba cierto susurro. Un susurro movido por las alas del canto, de la voz nacida de un espíritu libre, sutil, emancipado de todo mal. Ella con  sus manos de una labor dura, pesada pero a la vez bella se entregaba a los vientos de un piano emergiendo en lo hondo de los sentidos. Ella, arrastrada por el fuego perenne de las jornadas cuando la primavera llega a su final recorre arboledas somnolientas en el eco de la madre tierra. Ella, casi perfecta, nostálgica, llevada por el aliento del fuego danza y danza en los sueños de un nocturno que respira magia a los pasos meditabundos cuando el sol emerge entre nubarrones pálidos, gastados ¡Sí¡ el sueño conquistado a cada paso del tic-tac , despertando en el embeleso de sus labios. Ella, niebla trepando en los ojos huecos, enamorados con las pisadas de la lluvia.

jueves, junio 07, 2018

Silencio...


Crepúsculo abrazado a un sol cuasi eterno
Cuerpos vigías de las ausencias del corazón.
El girar y girar del hechizo de una música que viene, que va
Somos verticales y el peso de los hombros nos aconseja volar y volar.
Travesías de papel sobre un oleaje remoto, insonoro.
Inspiramos y espiramos emancipándose de jardines negros,
Arribando en los dédalos perdidos en los nubarrones
Y acariciamos el sonido de violines, arpas y tambores
En presencia de nuestra memoria.
Queremos decir algo a sus lejanas singladuras,
Descomponemos una historia nacida de un pañuelo
Que dice adiós, que dice tal vez…
Los sueños abandonan sus sábanas,
 Caminamos, pisadas livianas en el curso de la jornada.
¡No¡
¡No¡
No estás, aislada, perpetua, nube inanimada en el callar.
Y, sin embargo besamos  en las esquinas de los sueños.




domingo, junio 03, 2018

Te apetece...


Te apetece cantar, pregunta la insonoridad de las horas a las manos desnudas tendidas al sol. Te apetece danzar, pregunta la nada cuando los astros son ojos vigías de su lentitud.
Te apetece besar,  pregunta el vacío en lo hondo de su estómago a ras del temblor.
Te apetece acariciar, pregunta los pesados hombros en la senda tortuosa del ahora.
Te apetece cantar
Danzar
                                                 Besar
                                                                  Acariciar
Ella responde…silencio.