Viene, viene con el alma
entregada a flores en el estómago, bellas, maravillosas en el beso de los pájaros
que tañen como campanas a la vida. Y viene, viene…así de temprano compartiendo
lo ideal de nuestros caminos. Escucha…escucha el hermoso rito de la danza de
las plumas, de cuerpos que se mueven al son de la calma, de un sosiego que nos
visualiza el romper de las olas. Y viene…viene el canto de los pájaros, no
están callados y ello nos entrega al sabor de un beso de emociones, del querer seguir
unidos a esta atmosfera que respiramos. Viene, viene el canto de los pájaros inundando
cada despertar en la esperanza. Y nos levantamos y nos entregamos a seguir en
las rutas del sol.
DUNIA SÁNCHEZ PADRÓN ©2007-2025
Este blog esta bajo los derecho de autor para cualquier información laguna198@hotmail.com Lo escrito son ideas primigenias que después se han corregir y alterar.
sábado, febrero 07, 2026
EL BESO DE LOS PÁJAROS(3)
jueves, febrero 05, 2026
El beso de los pájaros(2)
https://open.spotify.com/intl-es/album/0q2dwEzKZyJr0blbVkhDEw
El beso de los pájaros. ..Uhm, un
beso donde las pisadas enervan el deseo, el ánimo de ser ventura de una nueva
jornada. Flores nuevas vienen, vienen con el abrazo de un invierno que se
vuelve regazo de la paz. Tiempos renovadores son propósito de ese canto donde
todo se vuelve calma, equilibrio. El beso de los pájaros…Dos aves a ras de un
vuelo fértil, conmovedor de nuevas ilusiones. Amanecemos , lo sutil de un abrazo
se vuelve caminos de eviternos de un arco de colores donde nuestras manos se
entregan al beso.
domingo, febrero 01, 2026
El beso de los pájaros. Ya en todas las plataformas de música
El beso de los pájaros. Un beso alado de paz, de una armonía
que nos arranca de batallas infinitas en lo absurdos de vidas perdidas en la
injusticia, en la solidaridad muerta, en el auge de ásperos, secos sentimientos
que hacen daño….mucho daño en los confines de este mundo. El beso de los pájaros,
reconozco que es un lugar donde crecen arboledas nuevas que nos visten de
entusiasmo , de una vitalidad presa en la alegría.
viernes, enero 30, 2026
EL BESO DE LOS PÁJAROS. LANZAMIENTO MUSICAL
LES PRESENTO EL BESO DE LOS PÁJAROS, SERÁ LANZADO EL 1 DE FEBRERO EN MEDIO DIGITALES.
ESPERO QUE LES GUSTE..........ABRAZOS
miércoles, enero 28, 2026
HABITACIÓN CERO. (NARRATIVA). 41
41
Habitación cero. Una habitación de
paredes blancas. Una habitación de suelo gris. Me tiendo a un lado tuyo, posas
tu mano sobre mis cabellos como si mi calor , como si tu calor se transfiriera
en medio de la nada. Intento conservar este último tacto, este último acto
donde los cuerpos se desprenden toda su energía como ondas sinuosas propagándose
en un espacio donde el tiempo no existe. Madre, aquí, donde lo insonoro se hace
de una gama de azules, de verdes donde las almas besan un mundo paralelo donde
con el paso de las lunas, de los soles nos encontraremos. Madre, ahí, bailaremos
con el sonido de los pájaros, con el beso de un universo convergiendo donde las
olas , muertas, acarician nuestros sueños. Madre, allí, paraíso donde a nobleza
de las personas se entregan a las maravillas de la dignidad. Madre, adiós…o ,
mejor, un hasta luego. Tu aroma, tus movimientos, tus manías , tu forma de
hacer , tu mirada, tu calidez quedará conmigo exclusivamente. Nadie sabrá de
tus avatares de esta vida, de cada conflicto generado a ras de tus ojos, de tus
manos entregadas al hilar e hilar de la armonía. Habitación cero. Una
habitación de paredes blancas. Una habitación de suelo gris. En mi regazo poso
tus pensamientos. En mi vientre expulso todo lo horrible de esta sociedad. En
mi ojos evaporo todo el mal de las gentes vulgares. Madre, aquí, estamos en el
último aliento. Madre, ahí, observo una mancha en esta habitación de paredes
blancas, en esta habitación de suelo gris. Es la mancha de tu valentía, de tu
verticalidad, de tu ser y estar en esos instantes donde todo lo caótico se
vuelve estable. Mi ultimo beso. Tu ultimo beso. Habitación cero.
FIN
martes, enero 20, 2026
HABITACION CERO(NARRATIVA) 40
40
Desobedezco. Contradigo a la forense.
Dejar los cuerpos donde están, así han permanecido estos siglos, este tiempo
que nos abandona en una sabia madurez, en una vejez donde lo confortable en la
memoria de aquellos que se han ido a la manera afable, de paz. Esos aborígenes,
que no son aborígenes, sino una continuidad de un pasado hasta el hoy deben
permanecer en su último abrazo, en su ultimo beso, allá, en las cumbres, en esa
cueva donde fueron aislados hasta la mortandad. Dice de su conservación, pero
si han permanecido así hasta este presente que viene , que va seguirán de igual
a lo largos de años venideros. Le cuelgo, la lluvia se ha esfumado, un sol
premiso de gentes que salen de sus agujeros presta al andar por esta pequeña
ciudad de una isla del atlántico. Callan todas las voces de este invierno, los
chubascos, la erupción . El genterío se prenda de nuevas noticias, de nuevas
ilusiones. Me acerco al balcón , observo estos geranios que encienden su
bonito. No, he dicho que no. No me comprende. Una discusión advierte mi
retroceso ante el descubrimiento. Que canten las Harimaguadas, que sus
oraciones sean propósitos del respeto, del sentido que tomo está historia
dudosa. Las escucho. Sí, sus almas rondan en este sillón verde donde estoy postrada. Suplican el abandono del
saqueo, de esa dignidad de sus orígenes, de su pueblo. Correr, correr, ser
valientes ante las fuerzas contrarias de vuestros espíritus, libres, jóvenes,
florecillas donde las mariposas habitan, donde el pinzón azul viste su canto
más lúcido y bello. Correr, correr, ahí está la gruta que os guarecerá los
siglos por los siglos. Mi voz los
escucha, ese jadeo impertinente del final de sus ánimos, desorientados. Y me
entra ganas de llorar. Y lloro, aquí postrada en mi sillón verde. El piano y la
perrita me examinan, un aliento restablecedor , vigorizante seduciéndome a
sostener mis prioridades, estas ideas mías….solo mías. Oh, madre, estoy aquí,
en tu casa frente al piano y con tu perrita, me siento a gusto con la voluntad
de mis pensamientos y me dejo llevar por el destino. Mis fuerzas parecen tomar
aire. Un aire que me expansiones más allá de esta vía láctea. Y me doy cuenta
que el tiempo en esa oscuridad solemne no existe. Y me doy cuenta que el
espacio no existe. Me alimento de un choque extraño, envejecemos, aquí, en este
mundo donde los más crueles desprecios, deseos se vierten en ojos negros
absurdos. Contengo mi rabia, mastico y una solaz calma me visita. De nuevo el
teléfono suena, yo en mi sillón verde. Aquí mi perrita y un piano. Ay madre, me
escurro ensimismada en cada gota que nos estrangula y la hago añicos, así, como
bolitas de papel que van quedando en mis pisadas y que el viento cómplice se
lleva a la profundidad de los pozos. Produce una desmemoria convenciéndome de
mi verticalidad, de mi eclipse ante los ojos despiadados. Ahí se quedarán los
cuerpos, un secreto entre yo y la forense hasta que sea oportuno contarlo para
que haya de hacerse. Firmamos un convenio, una misteriosa promesa que nos
alivia por momento. Veo personas arrastrando grilletes de la esclavitud, de la
decisión dictatorial, propagandística, difamatoria hacia ellos. Van lejos, muy
lejos donde la libertad sea oasis donde
los sueños son corroborados positivamente. Los cuerpos de estos jóvenes se
quedarán ahí, en ese nido donde el amor se guareció de la sanguinaria tempestad
humana. Sí, somos humanos . Sí, somos ecos de siglos. Sí, somos origen de un
universo que se expande, que se contrae…lo visualizo aquí, en este sillón verde con la perrita y mi piano.
viernes, enero 16, 2026
HABITACION CERO(NARRATIVA) 39
39
Habitación cero. Una habitación de
paredes blancas y suelo gris. Me reporto donde los espejimos de un desierto
brinda un vergel donde todo es armonía, donde todo es luz, donde todo es
verdor. Sus aguas cristalinas reflejan mis alas, alzándose donde el eco
insonoro del dolor me tiende su sombra. Camino, donde los peces plateados en la
libertad de este ambiente exhalan sueños rotos reconstruidos nuevamente. Me
encuentro con una anciana, delgada, enlazada a los soles, a las lunas, a los días
en este efímero lugar. Me habla de antaño, cuando el respeto nos sumía en el letargo
de las armas, de las explosiones de una tierra que alimentaba a todos a la vez.
Y te lo cuento, aquí, en esta habitación de paredes blancas y suelo gris. La
monotonía de las jornadas los embardunaba de alegres tonadas, de amenas conversaciones
donde lo repelente, lo implacable huía a la inexistencia. Sus manos arrugadas,
sus venas marcadas, su frente llena de frases de verdades. Y me siento junto a
ella , así, como estoy contigo. Me embeleso en este callar tuyo, en este callar
mío, en este callar de ella. La sed se apaga, aminora el pulso de la ansiedad y
estoy reconectada a la vida. Habitación cero. Una habitación de paredes blancas
y suelo gris. La anciana con su entrañable rostro me facilita el aliento para
continuar por los senderos donde los precipicios marcan mis pisadas. Salvada,
retorno a tus ojos, a esta estancia donde la enfermedad y los gritos del malestar
son incesantes. Me acostumbro y he dado un paso más a la comprensión humanidad.
Una humanidad en estos tiempos deshumanizada. Esta vía láctea que nos resguarda
en uno de sus brazos puedo contemplarla en este hospital aislado donde la
contaminación lumínica no existe. Es como un cuadro perfecto, un jadeo
incesante de esta civilización remota. Y quien era esa anciana. Su tacto tan reconfortante,
tan iluminador. Y ahora aquí este
universo, un cosmos entre el caos y el equilibrio. De una contracción hubo una
expansión, todavía hoy continuar cuando miramos el firmamento que no es el
ahora , que es el ayer. A igual que los seres humanos vivimos en nuestro
pasado, en ese ayer donde la venganza y el odio escalonaba hasta reventarnos en
el odio del presente, del ahora. Me parece bochornoso madre, todo un sinfín de
astillas prolongándose por cada garganta, por cada lengua, por cada vientre.
Ahora te encuentro, te comprendo, esas luchas interminables, calladas que
arrancaba en nuestra perdida verdad. Ahora que te miro, que te abrazo, que te
beso , transmites cierta calidez que me estimula, que me anima, que me embellece,
que nos hace cómplices de nuestras palabras sentidas con el calor de nuestras
manos. Otra vez va a llover, hace muchos inviernos que no reconocía tanta lluvia,
tanto frío. Me sienta bien, te sienta bien. Los campos serán gozos. Los barrancos
gráciles alas de libertad. Nosotras, resonar de un vacío que nos lleva al cambio
de nuestras maneras de pensar. Ah, querida madre, no me canso. No, no estoy
cansada. Estar cansada son alas de palomas disecadas, de océanos donde las
ballenas no cantan. Escúchalas…escúchalas como rigor en su genuina balada impregnada de
constelaciones. Este viaje que hemos comenzados juntas tendrá algún día su
final. Tu y yo. Yo y tú. Te observo en ese vergel, con esa anciano de manos
arrugadas y venas marcadas con esa frente de palabras que solo entienden los
que buscan la paz. Sí, eres tu…eres tu la que ha apilado cada peldaño de mi
fortaleza, una bocanada de la vía láctea penetra en mis ojos. No logro
distinguir cada estrella, cada nebulosa, cada galaxia, cada planeta . Todo se
mezcla como hijos de este universo latiendo entre la materia oscura, invisible
y la materia observable que no más que es una minucia. Eres tu. Sí eres tú, la
que alza la voz de los desfavorecidos, de los indefensos. Me has inculcado a
ello. Ay madre, la isla ha cambiado tanto después de aquella peste, de aquella
enfermedad que irrefrenable nos encerró en la raíz del pozo de nuestras
entrañas. Cara a cara me cruzo con el despecho, con el odio, con la envidia y
el delirio y la mentira se cueza sobre nuestras espaldas. Sí eres tú, aquí
estoy en esta habitación cero. Habitación de paredes blancas y suelo gris.