sábado, febrero 07, 2026

EL BESO DE LOS PÁJAROS(3)


https://open.spotify.com/intl-es/artist/7kjNlYl2UC6fFABIdfz6vQ?si=jTjZvJN-SwKN6BIhJFR5vQ

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Viene, viene con el alma entregada a flores en el estómago, bellas, maravillosas en el beso de los pájaros que tañen como campanas a la vida. Y viene, viene…así de temprano compartiendo lo ideal de nuestros caminos. Escucha…escucha el hermoso rito de la danza de las plumas, de cuerpos que se mueven al son de la calma, de un sosiego que nos visualiza el romper de las olas. Y viene…viene el canto de los pájaros, no están callados y ello nos entrega al sabor de un beso de emociones, del querer seguir unidos a esta atmosfera que respiramos. Viene, viene el canto de los pájaros inundando cada despertar en la esperanza. Y nos levantamos y nos entregamos a seguir en las rutas del sol.


jueves, febrero 05, 2026

El beso de los pájaros(2)

https://open.spotify.com/intl-es/album/0q2dwEzKZyJr0blbVkhDEw


El beso de los pájaros. ..Uhm, un beso donde las pisadas enervan el deseo, el ánimo de ser ventura de una nueva jornada. Flores nuevas vienen, vienen con el abrazo de un invierno que se vuelve regazo de la paz. Tiempos renovadores son propósito de ese canto donde todo se vuelve calma, equilibrio. El beso de los pájaros…Dos aves a ras de un vuelo fértil, conmovedor de nuevas ilusiones. Amanecemos , lo sutil de un abrazo se vuelve caminos de eviternos de un arco de colores donde nuestras manos se entregan al beso. 



domingo, febrero 01, 2026

El beso de los pájaros. Ya en todas las plataformas de música



El beso de los pájaros. Un beso alado de paz, de una armonía que nos arranca de batallas infinitas en lo absurdos de vidas perdidas en la injusticia, en la solidaridad muerta, en el auge de ásperos, secos sentimientos que hacen daño….mucho daño en los confines de este mundo. El beso de los pájaros, reconozco que es un lugar donde crecen arboledas nuevas que nos visten de entusiasmo , de una vitalidad presa en la alegría.

EL BESO DE LOS PÁJAROS

viernes, enero 30, 2026

EL BESO DE LOS PÁJAROS. LANZAMIENTO MUSICAL


LES PRESENTO EL BESO DE LOS PÁJAROS, SERÁ LANZADO EL 1 DE FEBRERO EN MEDIO DIGITALES. 

ESPERO QUE LES GUSTE..........ABRAZOS

miércoles, enero 28, 2026

HABITACIÓN CERO. (NARRATIVA). 41

 

41

Habitación cero. Una habitación de paredes blancas. Una habitación de suelo gris. Me tiendo a un lado tuyo, posas tu mano sobre mis cabellos como si mi calor , como si tu calor se transfiriera en medio de la nada. Intento conservar este último tacto, este último acto donde los cuerpos se desprenden toda su energía como ondas sinuosas propagándose en un espacio donde el tiempo no existe. Madre, aquí, donde lo insonoro se hace de una gama de azules, de verdes donde las almas besan un mundo paralelo donde con el paso de las lunas, de los soles nos encontraremos. Madre, ahí, bailaremos con el sonido de los pájaros, con el beso de un universo convergiendo donde las olas , muertas, acarician nuestros sueños. Madre, allí, paraíso donde a nobleza de las personas se entregan a las maravillas de la dignidad. Madre, adiós…o , mejor, un hasta luego. Tu aroma, tus movimientos, tus manías , tu forma de hacer , tu mirada, tu calidez quedará conmigo exclusivamente. Nadie sabrá de tus avatares de esta vida, de cada conflicto generado a ras de tus ojos, de tus manos entregadas al hilar e hilar de la armonía. Habitación cero. Una habitación de paredes blancas. Una habitación de suelo gris. En mi regazo poso tus pensamientos. En mi vientre expulso todo lo horrible de esta sociedad. En mi ojos evaporo todo el mal de las gentes vulgares. Madre, aquí, estamos en el último aliento. Madre, ahí, observo una mancha en esta habitación de paredes blancas, en esta habitación de suelo gris. Es la mancha de tu valentía, de tu verticalidad, de tu ser y estar en esos instantes donde todo lo caótico se vuelve estable. Mi ultimo beso. Tu ultimo beso. Habitación cero.

FIN




 

martes, enero 20, 2026

HABITACION CERO(NARRATIVA) 40

 

40

Desobedezco. Contradigo a la forense. Dejar los cuerpos donde están, así han permanecido estos siglos, este tiempo que nos abandona en una sabia madurez, en una vejez donde lo confortable en la memoria de aquellos que se han ido a la manera afable, de paz. Esos aborígenes, que no son aborígenes, sino una continuidad de un pasado hasta el hoy deben permanecer en su último abrazo, en su ultimo beso, allá, en las cumbres, en esa cueva donde fueron aislados hasta la mortandad. Dice de su conservación, pero si han permanecido así hasta este presente que viene , que va seguirán de igual a lo largos de años venideros. Le cuelgo, la lluvia se ha esfumado, un sol premiso de gentes que salen de sus agujeros presta al andar por esta pequeña ciudad de una isla del atlántico. Callan todas las voces de este invierno, los chubascos, la erupción . El genterío se prenda de nuevas noticias, de nuevas ilusiones. Me acerco al balcón , observo estos geranios que encienden su bonito. No, he dicho que no. No me comprende. Una discusión advierte mi retroceso ante el descubrimiento. Que canten las Harimaguadas, que sus oraciones sean propósitos del respeto, del sentido que tomo está historia dudosa. Las escucho. Sí, sus almas rondan en este sillón verde  donde estoy postrada. Suplican el abandono del saqueo, de esa dignidad de sus orígenes, de su pueblo. Correr, correr, ser valientes ante las fuerzas contrarias de vuestros espíritus, libres, jóvenes, florecillas donde las mariposas habitan, donde el pinzón azul viste su canto más lúcido y bello. Correr, correr, ahí está la gruta que os guarecerá los siglos por los siglos.  Mi voz los escucha, ese jadeo impertinente del final de sus ánimos, desorientados. Y me entra ganas de llorar. Y lloro, aquí postrada en mi sillón verde. El piano y la perrita me examinan, un aliento restablecedor , vigorizante seduciéndome a sostener mis prioridades, estas ideas mías….solo mías. Oh, madre, estoy aquí, en tu casa frente al piano y con tu perrita, me siento a gusto con la voluntad de mis pensamientos y me dejo llevar por el destino. Mis fuerzas parecen tomar aire. Un aire que me expansiones más allá de esta vía láctea. Y me doy cuenta que el tiempo en esa oscuridad solemne no existe. Y me doy cuenta que el espacio no existe. Me alimento de un choque extraño, envejecemos, aquí, en este mundo donde los más crueles desprecios, deseos se vierten en ojos negros absurdos. Contengo mi rabia, mastico y una solaz calma me visita. De nuevo el teléfono suena, yo en mi sillón verde. Aquí mi perrita y un piano. Ay madre, me escurro ensimismada en cada gota que nos estrangula y la hago añicos, así, como bolitas de papel que van quedando en mis pisadas y que el viento cómplice se lleva a la profundidad de los pozos. Produce una desmemoria convenciéndome de mi verticalidad, de mi eclipse ante los ojos despiadados. Ahí se quedarán los cuerpos, un secreto entre yo y la forense hasta que sea oportuno contarlo para que haya de hacerse. Firmamos un convenio, una misteriosa promesa que nos alivia por momento. Veo personas arrastrando grilletes de la esclavitud, de la decisión dictatorial, propagandística, difamatoria hacia ellos. Van lejos, muy lejos donde la libertad sea  oasis donde los sueños son corroborados positivamente. Los cuerpos de estos jóvenes se quedarán ahí, en ese nido donde el amor se guareció de la sanguinaria tempestad humana. Sí, somos humanos . Sí, somos ecos de siglos. Sí, somos origen de un universo que se expande, que se contrae…lo visualizo  aquí, en este sillón  verde con la perrita y mi piano.

 

viernes, enero 16, 2026

HABITACION CERO(NARRATIVA) 39

 

39

Habitación cero. Una habitación de paredes blancas y suelo gris. Me reporto donde los espejimos de un desierto brinda un vergel donde todo es armonía, donde todo es luz, donde todo es verdor. Sus aguas cristalinas reflejan mis alas, alzándose donde el eco insonoro del dolor me tiende su sombra. Camino, donde los peces plateados en la libertad de este ambiente exhalan sueños rotos reconstruidos nuevamente. Me encuentro con una anciana, delgada, enlazada a los soles, a las lunas, a los días en este efímero lugar. Me habla de antaño, cuando el respeto nos sumía en el letargo de las armas, de las explosiones de una tierra que alimentaba a todos a la vez. Y te lo cuento, aquí, en esta habitación de paredes blancas y suelo gris. La monotonía de las jornadas los embardunaba de alegres tonadas, de amenas conversaciones donde lo repelente, lo implacable huía a la inexistencia. Sus manos arrugadas, sus venas marcadas, su frente llena de frases de verdades. Y me siento junto a ella , así, como estoy contigo. Me embeleso en este callar tuyo, en este callar mío, en este callar de ella. La sed se apaga, aminora el pulso de la ansiedad y estoy reconectada a la vida. Habitación cero. Una habitación de paredes blancas y suelo gris. La anciana con su entrañable rostro me facilita el aliento para continuar por los senderos donde los precipicios marcan mis pisadas. Salvada, retorno a tus ojos, a esta estancia donde la enfermedad y los gritos del malestar son incesantes. Me acostumbro y he dado un paso más a la comprensión humanidad. Una humanidad en estos tiempos deshumanizada. Esta vía láctea que nos resguarda en uno de sus brazos puedo contemplarla en este hospital aislado donde la contaminación lumínica no existe. Es como un cuadro perfecto, un jadeo incesante de esta civilización remota. Y quien era esa anciana. Su tacto tan reconfortante, tan iluminador.  Y ahora aquí este universo, un cosmos entre el caos y el equilibrio. De una contracción hubo una expansión, todavía hoy continuar cuando miramos el firmamento que no es el ahora , que es el ayer. A igual que los seres humanos vivimos en nuestro pasado, en ese ayer donde la venganza y el odio escalonaba hasta reventarnos en el odio del presente, del ahora. Me parece bochornoso madre, todo un sinfín de astillas prolongándose por cada garganta, por cada lengua, por cada vientre. Ahora te encuentro, te comprendo, esas luchas interminables, calladas que arrancaba en nuestra perdida verdad. Ahora que te miro, que te abrazo, que te beso , transmites cierta calidez que me estimula, que me anima, que me embellece, que nos hace cómplices de nuestras palabras sentidas con el calor de nuestras manos. Otra vez va a llover, hace muchos inviernos que no reconocía tanta lluvia, tanto frío. Me sienta bien, te sienta bien. Los campos serán gozos. Los barrancos gráciles alas de libertad. Nosotras, resonar de un vacío que nos lleva al cambio de nuestras maneras de pensar. Ah, querida madre, no me canso. No, no estoy cansada. Estar cansada son alas de palomas disecadas, de océanos donde las ballenas no cantan. Escúchalas…escúchalas como rigor  en su genuina balada impregnada de constelaciones. Este viaje que hemos comenzados juntas tendrá algún día su final. Tu y yo. Yo y tú. Te observo en ese vergel, con esa anciano de manos arrugadas y venas marcadas con esa frente de palabras que solo entienden los que buscan la paz. Sí, eres tu…eres tu la que ha apilado cada peldaño de mi fortaleza, una bocanada de la vía láctea penetra en mis ojos. No logro distinguir cada estrella, cada nebulosa, cada galaxia, cada planeta . Todo se mezcla como hijos de este universo latiendo entre la materia oscura, invisible y la materia observable que no más que es una minucia. Eres tu. Sí eres tú, la que alza la voz de los desfavorecidos, de los indefensos. Me has inculcado a ello. Ay madre, la isla ha cambiado tanto después de aquella peste, de aquella enfermedad que irrefrenable nos encerró en la raíz del pozo de nuestras entrañas. Cara a cara me cruzo con el despecho, con el odio, con la envidia y el delirio y la mentira se cueza sobre nuestras espaldas. Sí eres tú, aquí estoy en esta habitación cero. Habitación de paredes blancas y suelo gris.