domingo, agosto 16, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA (NARRATIVA) 25

 


25

A veces las mañanas se me hacen espesas, el sofocante calor nos encierra entre paredes con presencia de un ventilador en su rumor. Los fantasmas me vienen, son espectros de seres del ayer, de un pasado que me entrego como un exorcizo donde el desquitar del mal me hace ver frente a este piano. Quietud, calma, todos tenemos malos momentos , forma parte de una existencia donde el bien y el mal se equilibra para exhorta un grito de plenitud ¡No¡ no quiero el pasado, la desmemoria me viene me vuelvo invisible , voy por un pasadizo donde todo son sombras , gentes perdidas en mi conciencia como la nada, son esa neblina que se ha perdido para siempre, eternamente con el paso de mi yo ¡No¡ no hecho de menos cada uno de esos seres que conformaron antiguos conocidos y el desdén de mis cavilaciones me lleva al olvido, a la indiferencia. Retorno a mundo de los vivos, en este aquí y ahora donde inspiro y espiro. Una respiración que me trata bien bajo este techo donde solo el eco de mis pies descalzo me hace ave de vuelos infinitos de la imaginación, de los sueños. Y me gusta soñar y sueño, mis amantes , mis deseos los encuentros en los sueños como cada noche, como cada dormitar. Y en estos años donde he logrado escalar hasta el auge de mis ojos sin lágrimas, sin penas tiroteando mi espalda me siento grande….grande bajo un techo de paredes donde mi silueta se hace ciega. Pongo atención al piano….a mi piano, veto mis ojos y de mis manos entregadas a las almas que me acompañan soy presura de una pieza. Cuando nos lleve la marea, está será la pieza que sonara en mi funeral, si me hacen caso de mis últimas palabras, si llego a ellas. Y confieso a pesar de todo lo que ocurre en este mundo deshumanizado, derrruido, oxidado de arboledas de misiles que he vivido. Sí, he vivido. A mi manera, con el callar de mi mano y sus manos. Y confieso que mi dolor, mi dolor particular nunca lo compartiré, lo he dejado atascado en la nada. Sí, la nada….uhm, la nada, sentir su rubor, sentir sus palabras, sentir su caricia, sentir su beso, sentir su vació. Y confieso que me deleita ser  viaje con este piano que tal vez me da placer. A nadie le importa mi estado de ánimo y lo agradezco. Confieso, yo compositora,  yo poeto que esta aire mío que respiro, inspiro y espiro…espiro e inspiro me complace, me lleva a un lugar donde verdes montes, donde verdes arroyuelos, donde verdes pisadas cantaran cuando nos lleve la marea. Aquí estoy con la herencia de mis ancestros. Aquí estoy con rigor de mis costumbres, de mis manías y nadie me ve. Sí, cuando nadie me ve bailo con estos fantasmas exhalando lo pasado, nutriéndome del hoy que se irá para comenzar otro presente. Confieso que esta impenetrable soledad es refugio de muchas historias donde los espíritus de gentes idas me vienen a buscar para recordármelas. La composición comienza con una sola tecla, con dos teclas , con tres amplio movimiento de lamento. El lamento de este siglo, tan contradictorio, tan lleno de injusticias, tan desconcertante. Confieso ante la plenitud, la pena se me arrima y siento una carga  tristeza  que me impide abrazar en toda su verticalidad absoluta a la vida Ah, nosotros seres de un cosmos que nos ha abandonado, estamos perdidos. Cuando nos lleve la marea….

jueves, agosto 13, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA(NARRATIVA)24


 

24

Y esta plaza en el emerger de una ciudad como centro cuando los conquistadores se instalaron en la isla. Está tarde creo haber entendido que habrá un eclipse ¡Uhm¡ en mi interior se revuelven las tripas porque ello traerá supersticiones, creencias que bajan de lo normal con sacrificios indecibles. Todavía, todavía lo arcaico es mezcla de las gentes que populan esta urbe en el catastrofismo.  Y me da cierta angustia solo pensar que muchos creen esos maleficios o como quiera que se llame. Para esos muchos se verán afectado por falsos brujos, sectas y un etcétera de acontecimientos que los llevará a la idolotración de falsas fe, de falsos credos hoy en día desfasados. Y que es un eclipse sino un acontecimiento astronómico donde la luna nueva se interpone entre el sol y la tierra en unas horas. Y esas horas serán evidencia de una cultura , de un occidente donde todavía. Sí, sigo con la palabra todavía se afirma en ritos, hechizos y todo un popurrí de falsos mitos. Cuando nos lleve la marea, habrá cambios en corto plazo de tiempo donde los gallos cantarán al nuevo amanecer, pero esos cambios no es explicación a las mundanas ideas que soplan en algunos. Que no son algunos porque llevan detrás masas de seres que ciegos y sordos se avalancha a suposiciones falsas, caóticas. Leer muchachos…Sí, hay que leer, estudiar el atrás de nuestro presente aun estancado y más hoy día con el revoltijo nefasto de este mundo. Este mundo chinijo donde cabe de todo lo que se puede y más, hasta reventarlo. Pero sigamos en esta historia mía , de todos que me ha colocado en esta plaza del paso del tiempo de la historia de la isla. Su hijo a muerto, una mujer de negro genera un lamento sonoro hasta las cumbres donde la sanadora de la cruz que llevará su vida se lo hará más amortiguado. Ella con sus oraciones la hará mujer vertical hasta el fin de sus días con el recuerdo indiscutible de su hijo muerto por el cólera. Su rostro mira el cielo, gélido, con una lágrima rajando sus ojos en su suplica del fin ya de su esclavitud, de todo este mercado humano aberrante en el hoy. Y hay que saberlo, el tráfico humano aun existe. Sí, aquí, en todo el planeta. Aun hay hijos e hijas de la fragilidad, de la debilidad, de la desesperación, de esa desesperanza que no ve más allá de lo que le redoa.  Cuerpos…solo cuerpos en las garras impías, tenebrosas, destructoras de la entereza humana de los sentidos. Cuando nos lleve la marea, seremos lunas blancas, seremos soles blancos donde el corazón será prieto amigo de la ilusión ¡Uhm¡ Esa muchacha ya habrá dado a luz, esa muchacha de vientre abultado y sin recursos viviendo de la caridad, de la oscuridad de los callejones asolados por la nada de su vida! Y no me corto, pensamiento precario ….leamos gentes, cojamos un libro y expandámonos con su olor, con sus palabras hasta el universo de la libertad de nuestras reacciones.  Hay que resistir queridos amigos ante las desavenencias, ante los miedos, ante los eco sonoro de los gritos de la desesperación de un globo que se desinfla al ritmo de unas mentes que nos dirige como títeres sin cabeza. Cuando nos lleve la marea, será protagonista de una lluvia de estrellas en medio del vacío. Sí, ese vacío de almas solitarias al son de la ventura de nuevos crepúsculos donde la compañía de los pájaros nos retrae, nos hace ser condecentes con nuestra manera de pensar. Y esa manera de pensar hay que protegerla. Sí, amigos, hay que proteger esa innata fuerza genuina de nuestra libertad en medio de la ceguera de una sociedad que parece a veces estar aniquilada, presa poseída en interacción con la falsa realidad. Cuando nos lleve la marea, iremos de la manos por los campos azules de nuestros sueños, de nuestros sueños, de nuestro fervor en una nueva primavera.

sábado, agosto 08, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA (NARRATIVA) 23



23

Cuando nos lleve la marea. Sí, así con el ritmo de paz ¡Ah¡ la paz. Qué es, una palabra que me seduce una y otra vez. Una palabra de tres letras que conforman la dignidad, la esperanza, el respeto. Lo primero el respeto, sin ello no hay esperanza y sin la esperanza no dignidad. Somos unos seres que vivimos en las idóneas condiciones para que nuestra mente se abre, se enriquezca , se amigue en los senderos de una luz donde el bien, la bondad, la humildad, la honestidad nos confíe un mañana para generaciones futuras. Aquí, ahora me condeno a callar y dirigir mis pensamientos fuertemente, bravamente en la ilusión. Y es qué todavía existe ¡Ah¡ paz, tan necesaria en estos tiempos donde lo terrible, lo brusco, lo apático nos envuelve en un severo y arduo camino de ortigas. Mis manos se posan sobre un piano, sobre mi piano. Un instrumento frágil, grandioso , emocionante, esplendoroso que da pacíficas notas alimentando mi espíritu. Somos almas caídas a este planetas como hijos del cosmos , lo percibimos a igual manera que lo dañamos ¡Ah¡ la paz, palomas blancas bailando, cometas blancas corriendo, pañuelos blancos en caravana hacía el epicentro de su grandiosidad. Porque es grande. Y , ahora, en este hoy donde todo parece derruido al no atenderla, al no contemplarla sino dejarla morir por el simple eco de una atmósfera cargada de balas ¡Ah¡ la paz, mis manos, nuestras manos unidas en sendero de nuevos amaneceres donde el silencio de las armas, de los odios nos aquieten en una esfera de concordia. Y lucho y vuelvo a luchar. … Cuando nos lleve la marea. Soy muralla donde el sentido desordenado de la violencia, de la locura del hombre con su obsesión de matar y matar a inocentes hasta reventar sus estómagos. Estómagos de los nace cementerios anónimos del hambre, de la sed, de la dejadez, del olvido. Pero soñaré y soñará ¡Ah¡ la paz, describe corazones que purificados en un sueño, en un mañana donde será esqueleto con peso de nuestros emociones , de nuestros sentidos. Toco y toco…una herida lejana cruza mi vientre y tengo esa sensación de mariposas bordando el mañana….si, el mañana, cuando los niños corran en el auge del silencio de batallas perdidas en búsqueda de una sonrisa ya aliviados, ya concordia de sus días , de sus estaciones en este planeta llamado tierra. Cuando nos lleve la marea, un llanto se petrifica y queda en la partitura, por mi cabeza indomable pasa las desventuras del hoya, las miradas del engaño que se propaga a la velocidad de luz, en un zas ¡Ah¡ la paz la canción se entona en un despliegue de deseos a veces, afanosos. Y es que la quiero, y es que la amo ¡No¡ no hay excusa para su entrada por la puerta donde el terror manipula estas gentes martirizadas. Cuando nos lleve la marea, cada pausa de esta música es clave que suspira, que descansa en el derredor de fondos vestidos azul, de amarillo con la espera de un si. Sí, seremos hijos de la paz triunfante. Palomas blancas, pañuelos blancos encomendados a nuestros corazones con el vivaz canto de la alegría. No discutamos amigo, eso son campos baldíos donde la cura no obedece es solo , insensata. Cuando nos lleve la marea, algún día cuando despierte este cuerpo mío ya no será mía. Y zas, siento un hormigo por mi espalda, desnuda. Me giro , me levando a mi alrededor raras figuras comienzan una breve danza como a compás de lo que estaba componiendo. La partitura se esparce por el suelo y no las recojo. Dejo que esos sujetos sibilinos cumplan con su propósito de colgar cada nota en un perdido árbol del sueño. Ay quedarán colgadas y con el rasguear del viento sonará solemne donde los gritos de lo callado, de lo oculta libere estas existencias del mal. 


 

martes, agosto 04, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA(NARRATIVA)22

 


22

Una mujer de negro recorre las calles alrededor de la plaza. Una mujer de negro con lágrimas pegadas en su tez. La calima se impregna en su traje…en su traje negro. Una mujer de negro se dirige al centro de la plaza, frente la catedral. Una mujer de negro se arrodilla y suplica…no deja de suplicar. Sus ojos son un lamento eterno, perpetuo hasta el fin de sus días. Y allí se queda. Todos bajan la cabeza cuando pasan a su lado. Su dolor, su grito, su angustia se pronuncia sórdido , expansivo, un esbozo de su hijo se dibuja en su sombra…un esbozo que la dejará ahí hasta su muerte. Ya no quiere comer. Ya no quiere beber. Una mujer de negro abrazada a los cipreses del siglo XIX. El aire caliente es cada vez más vivaz y yo la veo como observo en mi cavilar a esa señora de bolsa blanca dando de comer a las palomas, como esa muchacha con su vientre abultado en la mugre de su vida. Suspiero…un suspiro que hace descender a esta hora de la mañana, a esta jornada calurosa donde el viento…el viento rasguea en mi rostro produciendo una sensación de aliento. Y me digo y lo vuelve a repetir tenemos que leer. Sí esa historia antecesora de la isla , de este mundo chiquito como vergel del universo. Estamos en lo lugar idóneo de una vida primigenia que ha coincidido que la estrella sol blanca…porque es blanca está a la distancia adecuada para que estemos aquí. Sí, aquí pintando escena que se borraran o adulteraran con el paso de los años, de los siglos. Por un momento pienso en mi y porqué no en mi vida. Por esta plaza pasan dos jóvenes, discutiendo. Apenas tendrán la mayoría de edad pero ya están discutiendo. Se dan la mano y se despega después e imagino un amor de eso romántico al estilo Romeo y Julieta que no más duro unos días con muertes. Y es que el hoy es así, no todos. Un amor idealizado donde se mezcla el si y el no. Una contrariedad , una señas del pasado de nuestra historia que me desconcierta. Los miro  y de barrido esa mujer de negro de rodilla hasta su fin. No es bueno comparar. No hay que comparar. Y esa relación de disemina en una posición de una persona a otra. Y es que nos ata algo? Alguien puede poseernos y hacer de nuestro camino su camino recto y arduo. Ese esclavo negro , mirando el cielo , una lágrima rasgando sus ojos en la contención de cada sufrimiento llevado por el, por otros. Discuten y discuten, luego se abrazan estos chicos. Y eso es amor? Estamos viviendo la condena de nuestros antepasados, regresando de manera abismal ayer. El la posee, ella se deja y se siente que así se más grande, más bella pero la fealdad de ese querer la llevará a una tumba de su entereza, de su personalidad. Ya no será ella, será el. Y esto lo comento  nivel de cualquier relación que llegue a este grado. Ella maniatada a cada palabra dominante, mortificante , amenazadora para que siga siendo de él. Solo de él  ¿Y eso es amor? La libertad de expresión debe estar expuesta en cada sociedad, en cada comunidad, en cada pueblo donde por decir lo que pensamos no sea hostigado, desechado como hijos de esta tierra. Un amor donde el movimiento se hace confiadamente libre, sin el resoplido detestable de una tempestad rozando tus sentidos. Cuando nos lleve la marea. Sí, algún día seré adiós…un adiós suave, donde todos mis recuerdos, donde todas mis memorias quedarán como caídas de la brisa a medida que mi alma vaga al encuentro de otros huesos, de otras carnes. Una mujer de negro pide auxilio a un Dios inexistente, que no escucha solo lame los sentidos de su lamento. Y es esto justo….Pongámonos en situación, leed muchachos, muchachas para que las barbaridades no se repitan. Cuando nos lleve la marea seremos ese caballito de mar angelado en el curso de un hasta luego

domingo, agosto 02, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA (NARRATIVA) 21

 


21

La música. Mi piano. Cuando nos lleve la marea. Sobre la una libreta donde mis inspiraciones se escriben, se reescriben. Un pétalo seco permanece inmóvil, pegado a una de sus páginas. Estas páginas donde mi vida transcurre en este presente que ya no es presente y un pasado que se aleja a golpe de un reloj marcando cada aliento, cada suspiro , cada paso del tiempo. Toco como si fuera mi último día, toco como la fuerza inamovible de mis sentidos fuera a desechar toda esta pena que brota en mí. La mañana cursa calor a medida que el viento, el viento impera en la calle. Un golpetazo de la ventana y ese jarrón de flores marchitas se tambalea quiere ser sepultado en un adiós de mis ojos. Me inspiro, respiro y un pequeño fragmento me lleva donde aun el amor tenía cabida ¿me enamoré? Esa perspectiva la considero ausente, lejana, bochornosa. Los años ….si los años aniquilan mi memoria, pero siente con esos exacto fotogramas de mi vida pasada. Sí, mi vida pasada y es que todo cambia. La desconfianza me pone una pistola en el pecho y hace que este ausencia mía del amor se apresure a continuar…continuar en esta nada, en este vacío de mis manos, de mis labios, de mi corazón. La música. Mi piano. Cuando nos lleve la marea. El mundo se sumerge a veces en un caos y ese caos mío también es el cauce de la luz. Aquí, con la tranquilidad de un sentimiento perdido en el desencadenar de las estaciones. No, no te necesito querida mía, me digo. No necesito de la palabra perfecta cuando el abatimiento, el dolor cruza por mi puerta. La he condenado con cerrojos imposibles de destruir. Cuando nos lleve la marea. No, no espero amar. Me levanto del piano, frente a mi ese jarrón de flores secas, esas páginas donde un pétalo seco dice de mi condición. La dualidad me da extrañeza. Mi ser se sumerge , se hunde en el subsuelo y ahí permanezco en el rincón donde las almas son presa de la nada. Ni hombre, no mujer, una especie donde la absoluta calma elabora sus cimientos en esta vida. Estoy en la cocina…uhm…un café para despertar las emociones , para gravitar en el desorden de este mundo, para engancharme a mi obra, para saborear cada pedacito de mi ido en el vacío. Mi caminar es lento y zas, una sombra destellante se pone ante mil. No hay miedo, inmóvil por un periodo corto de tiempo me hace meditar. Cuando nos lleve la marea. Esta es la vida que he elegido, una existencia que se emancipa de la caricia, del abrazo del querer. Y , sin embargo, la amistad queda. Cuando el tiempo se atempera de sueños…y qué es de mis sueños. Vago de nuevo con la taza de café hasta el piano, desgarro todo lo que hay en mí. Con la mente en blanco me dejo ir por los sensaciones, esos sentidos amigos , compañeros que me izan de nuevo en la estructura de una nueva melodía. Cuando nos lleve la marea. Dejo pasar el tict-tac----tic-tac de un reloj y me enraízo a las profundidades de mi yo que no es un solo yo.  Un yo feliz, un yo de enojo, un yo de hambre, un yo en la subsistencia de su día a día. Y este yo dice que algún día correré por la hierba fresca de los mares junto a su mano y nos tenderemos hasta cuando nos lleve la marea. La…la , la. y la llamaré…las lágrimas del viento. Sí, las lágrimas del viento…

domingo, julio 26, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA(NARRATIVA) 20

 







20

La plaza parece que duerme. Sí duerme en su memoria, en ese ayer donde las ventiscas de la supervivencia la hacen reflejo del hoy. Estamos en el siglo XIX, el cólera se ciñe en un puerto puente otros puertos extranjeros. Viene como una masa corpulenta y grosera, abobinable redoblando las campanadas de esta catedral que es vigía de todo lo ocurrido en el paso del tiempo. La isla se ve inmersa en una enfermedad que se propaga vertiginosa en sus habitantes, tanto que se paraliza todo. Se aisla en la contención de este  virus que hoy en día aun permanece en este mundo. El cólera, el agua está contaminada , todo está contaminado causando la muerte en la rapidez que esa bacteria se engancha a las gentes sin los suficientes recursos de salubridad. Y de golpe, la isla en una cárcel durante largos meses donde la mortandad , donde el hambre y su pueblo dormitaba sobre el camposanto donde se quemaban los cuerpos desdichados por la vida.  Y veo la mujer anciana paseando con su bolsa de miga y millos en esta plaza. Y veo esa muchacha de vientre abultado por su embarazo y con su hijo nacido aproximarse a mí. Me pide algo dinero y no le doy, una fuerza de ira mi inspira y una alusión a su comportamiento me dice que no lo quiere para alimentarse. A veces somos abominables, somos personas estructuradas en l a neutralidad con el mal ajeno. Y la isla gritta, llora , desesperada, vencida. Pero a lo largo de esos meses , de esas estaciones de confinamiento se logra contener, masacra el mal de la enfermedad. Todo vuelve a la normalidad, más débiles, más perdidos, con el callar de aquellos que no tienen nada. Y es que la peste como quiera que se le llame a lo largo de los siglos nos ha buscado y nos ha encontrado. Y digo , agua…si agua , ese bien que nos endereza y nos hace continuar. Agua rabiosa, agua contaminada, agua de conflictos bélicos fatales para la humanidad. Sí, es un tesoro, un bien universal donde su escasez , donde su gobierno es receloso para muchos. Aquí, ahora cuando nos lleve la marea no se dónde, en el perpetuo de los sentidos orientados en la paz, en la armonía de nuestras manos abrazadas en la amistad, en el amor. La peste vino de fuera, de una embarcación de algún país contaminado creando una atmósfera destructiva y desesperanzadoras en esta sociedad. Pienso en ese aislamiento, en esa soledad de los habitantes de la isla mientras en los brazos de una madre desolada se grita a la muerte, a la profundad oscuridad del despertar. Y sigo pensando, me posiciono en el siglo XXI algo similar o aparentemente igual a la condiciones del pasado también ha ocurrido.  Y es que estamos expuesto en este minúsculo mundo de contrariedades a cualquier tipo de bestia que nos prive de libertad, de salud, de vida ¡Fragilidad¡ Somos frágiles. El viento rodea mi persona, como inquietante almas de la muerte. Sí, la muerte de aquellos pobres desheredado de la salud. Fragilidad, agua. Y es que es tan importante…tan extremadamente grandiosa que vamos al encuentro de otros planetas que la posee. Agua, fragilidad, vida. Vida, agua, fragilidad. Tocan a una puerta , unos ojos aruñados por la desazón y la desesperanza . Traen a su hijo fallecido…Señora….señora…todo ha sido tan rápido. Una mujer , una madre de negro activa un chillido donde el temblor acecha toda a la isla. Todos los cuerpos deshumanizados ya en carretas a la plaza…a la plaza. Allí serán prendidos fuegos para el mal se ahuyente. Mujeres con rosarios, mujeres con suciedad, mujeres dando lumbre a ese adiós impotentes en sus pensamientos que pecado han cometido. Y le traen a su hijo fallecido…señora…señora…todo ha sido rápido. Una mujer, una madre de negro y el grito de fosas comunes a la muerte. Cuando nos lleve la marea seremos un olvido, seremos un encuentro, seremos una entrega. UN esclavo mira el cielo..el cielo azul. …una lágrima rasga sus ojos marchitos, agotados, desalentado. Tremor.

domingo, julio 19, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA(NARRATIVA)19

 






19






Sí, cuando nos lleve la marea. Quieren comunicarme algo…puede ser del ayer como de algo reciente como de un mañana. Un sofoco se introduce en mis arterias y bailoteo en la senda de un sudor caído en las fosas de mis sensaciones. Mis sentidos se sienten inidentificados cuando de la soledad sonora se adhiere a mi cuerpo, a mis manos, a mi alma. Intento despistar esta sonora soledad y lo logró. Una victoria se cierne en mis meticulosos dedos, en la lentitud que doy a una pieza más que zumba en mi silbo. Por un momento me elevo, quieta, aconsejada por las voces de ese más allá que no es un más allá son las distintas formas de vida que tomada mi existencia a lo largo de los siglos, de esas épocas donde se ha ido apilando hasta ser lo que soy hoy , hasta ser un pedazo más en el mañana ¿y quién será ese ser? Será como un río recorriendo infinidad de visiones reconocidas como un antes ya he estado aquí, una familiaridad que la conducido o lo ha conducido a esa sustancia en huesos y tendones sosteniendo el peso de sus regeneraciones.  Ahora, aquí, este lo tengo que vivir yo, esta estructura de carne en la que después seré olvido. Sí, olvido cuando mi cuerpo bajo las cenizas de la despedida diga un hasta luego insonoro para quien vendrá. Cuando nos lleve la marea….siento que mi espíritu es viejo. Ya ha pasado multitud de vivencias y presiento que algunas buenas , algunas malas. No siempre he sido correcta, quizás halla sido malvada o malvado, quizás el enojo existiera de manera continuo en mis vidas, quizás las injusticias elaboraran parte de mi, quizás era alguien pobre, quizás era alguien rico…qué sabre yo, en el hoy , aquí me siento frente a este piano. Observo mis manos , estas manos que todo lo saben y todo lo ocultan. El misterio se hace más severo, más primoroso , más latente con un pulso donde la música de ellas es paradigma de cada circunstancia vivida. Me aferro a este piano. Estamos unidos…cuando la marea nos lleve, el calor y el viento…el viento y el calor un aire de calima se mete por mi ventana y este polvo de suspensión es parte de mi vida. Doy tregua a la música, a mis manos. Pero no , no puedo darle descanso mientras siga viva…cuando nos lleve la marea cambiará ese jarrón de flores marchitas por una vida nueva, por nuevo comienzo allá donde los suculentos tropiezos será una experiencia más. Mis manos se mueven con lo sigiloso de una tonada, simple…una tonada de cierta melancolía, de cierto brío que el tiempo se consagrara como un suspiro sollozante tras lo que se acuesta a mis espalda. Tormento. Un tormento se funda mis sensaciones y me siento levitar donde dolor es prieto. Y porqué de este malestar me pregunto, esas almas de mi ayer desaparecen y bruscamente me levanto tiro ese jarrón de flores marchitas y en mil pedazos se esparce por el suelo…uhm, así, en un instante caen las vidas  y zas a  veces donde las personas viven con precariedad, personas sensibles a la debilidad y vulnerables es donde más apunta el acecho de la miseria, de las guerras inconclusos y es que hay sed…mucha sed y es que hay mucha hambre….mucha hambre. Cuando nos lleve la marea seremos flores nuevas para el beso del aliento de la esperanza.  

jueves, julio 16, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA (NARRATIVA) 18

 


18

Desaparece la señora con su bolsa vacía de migas y millo. El viento no merma y me lleva a un más allá de la frontera de mis pensamientos, me comunico, charlo , olisqueo los antepasados de esta isla, de esta place donde pasaba el mercader con sus esclavos en pleno siglo XVI, atados, encadenados, con sus pies desnudos henchidos y heridos eran presa del poder. Los aborígenes era considerada raza inferior y solo pudieron ser libre declarándose a la fe cristiana o pagando su libertad. La caña de azúcar es un vivero de explosión, de riqueza y se necesita mano de obra  para la dureza de su trabajo y para otras artes como la construcción de esta urbe y artesanos para  que la materia prima alcanzará su primor en los señores. Sí, una población ancestral ya mezclada ahora insultada por los colonizadores. Aquí, en la grande plaza se disfrutaba como centro de Europa del surtir de estos humanos, arrastrados, humillados, castigados, torturados. Una imagen se posa en mis ojos y viento azota a mis espaldas. Y , luego, la caída a principios del siglo XIX cuando la mentalidad se comenzó a aproximar a lo liberal, a la compresión. Sus entes evocan sufrimiento ¡oh, amo¡ parad ya. Que la maldad se someta a la justicia y desemboquemos en la libertad, en la igualdad. Y todo desaparece, los cultivos , los esclavos pero, la manera de pensar. Eso se enquista aun en muchos focos de la sociedad. Unas tribus abolidas, expandida en Europa, en America, en Africa. Las gentes de este lugar sin saberlo, sin darse cuenta han realizado miles y miles de kilómetros. Han visitado muchos continentes dejando restos ahí. Cuando nos lleve la marea, será un sueño , un sueño alegre y ameno que nos imantará en una larga despedida mientras me quedo con este cavilar mío, con esta plaza histórica donde ha habido tantos y tantos sufrimientos, mortificaciones, penas, lágrimas de sangre y porque no alegría. Como esa señora de la bolsa blanca que se ha marchado regando el suelo de piedra antigua de miga y millo. Despierto, las almas correan cabizbaja para delante , para de atrás, hay que observar bien lo que se quiere comprar. Un esclavo levanta la cabeza, dirige sus ojos  a la bóveda celeste, una lágrima rasga sus ojos hinchados y su suplica es tal que de repente una fuerte lluvia comienza, un viento paraliza, un temblor los conmueve. Es como si los Dioses hubieran despertado, es como si la tierra se jactara de este trato infrahumano y quisiera acabar con todas estas matanzas de vivos que siguen vivos pero los acantilados, en los riscos de donde sus antepasados se arrojaron. El sudor penetra en cada uno de los vientres y los estómagos estallan en temor. Una humareda se ve en dirección centro de la isla….la isla, el crujido incesante, se abre la tierra y todo se tambalea y todos se miran y todos corren y en esa huida nos damos cuenta de lo similares que somos. El esclavo sigue con su cabeza erguida, con sus ojos en el cielo con una lágrima rasgueando sus ojos hinchados. Cuando la marea nos lleve , seremos ese vuelo que no aterrizará sino tomara nota en su memoria de cada fragmento de este planeta , de cada historia, de cada pena. Las recolectaremos y seremos hijas de las mareas hasta el fin de nuestras vidas. Y nos daremos cuenta de que todo sigue igual. Me descalzo, son apretadas estas deportivas. Todos estático en un pozo de incertidumbre, el mirando el cielo. La lluvia se detiene, el viento se detiene y un silencio impactante, terrorífico y gélido es aliento que los persigue. Una nada . Un vacío. Un calor enrarecido les habla y les habla hasta que todos son presos…si presos del miedo, de esa adversidad puede arrebatarles los pilares de sus vidas. Cuando nos lleve la marea ….algún día. Un día difícil de descifrar pero todo tiene su tiempo…un tiempo que nos colgara bajo la sombra de arboledas infinitas al rumor del oleaje.

sábado, julio 11, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA(NARRATIVA )17

 





17

Y regreso al piano, dejo esas vidas de estaciones pasadas aparcadas por unos momentos. Con la desnudez de este viento, de este calor que amputa cada fragmento de mi visión de quien puede ser, de quienes son me siento, frente al piano. De nuevo lo abro, aquí, en esta estancia donde mi memoria induce recuerdos de un ayer. Un sentimiento de dejadez me aprisiona ¿será el fin de mi vida? De esta vida que llevo ahora puesta en otro traje, en otro cuerpo. Silbo una melodía. Me fijo en ese jarrón de flores marchitas, acabadas. Y tal vez este regreso continuo sea parte de este final. He vivido mucho medito por un instante y he visto tantas y tantas cosas malas que agradecería dormitar en infinito del cosmos. Pero…zas…me sobreviene una idea, una canción , una dedicación, un esfuerzo y contemplo esta mañana donde el viento y el calor agotador entonan mi supervivencia. Sí, supervivencia. Así, en este insonoro cruce de palabras con cualquiera solo el resonar de las olas, solo las palabras exactas de una amistad cuando nos lleve la marea. Y cuando nos lleve la marea seremos eso seres de luz donde lo divino, donde la oscuridad, donde el enigma sobrevolará sobre otras mentes. Mis dedos se posan en el blanco de estas teclas, compongo en esta soledad querida, amada, en este submundo donde nadie me ve, donde nadie me escucha. Mientras suena la pieza imagino un arroyuelo proveniente de una pequeña cascada, un manantial que nos da suficiente sobriedad para estar alertados en esta vida. Sí y no… no y sí. Y por qué de esta alerta. Un campo de crisantemos canta a cipreses sin nombre, anónimos de todos aquellos que han cruzado la frontera en la despedida de sus vidas. Veo un niño, un niño pequeño, no tendrá de más de cinco años, arropado por mantas tras la travesía maligna de la huida , de la esperanza. Su madre ha muerto. Una muerte que quien sabe por qué. Es agotador, es inhumano esta deshumanización que estamos sufriendo en esta era. Nos agarramos , sin más, a un salvavidas donde no hay hueco para nadie más, solo el yo dándonos igual el mal del compañero, de la compañera de cruza ese mismo infierno ¡Supervivencia¡ Genocidios,. Muertes y más muertes en la faceta más cruel de la humanidad, estamos manejados por hilillos que cuando desenfocamos en otra visión , en otra manera de pensar son cortados cayendo a la nada, por lo abrupto y corrosivo de un precipicio donde el latente dolor nos aniquica, dejándonos en el olvido. La melodía , triste, viene como una ráfaga contenida en un suspiro. Cuando nos lleve la marea, mis seres queridos ambientan este salón donde me hallo, soy vocacional en el lamento de cada movimiento cuando desde aquí, desde mi calma estudio este redondo planeta fruto de un sol, inspiración de una luna que nos permite vivir. Y porqué no lo aprovechamos, porqué no miramos en su interior tan prometedor y desesperanzado también. Cuando nos lleve la marea, habrá pardelas en un vuelo estremecedor con el llanto pronunciado los nombres de los desaparecidos. Y es que ellas saben. Y es que ellas son elemento cierto de tanta y tanta mortandad injusta, indebida de este planeta. Tierra de todos y tierra de nadie….cuando nos lleve la marea. Mi composición se alarga, aquí , ahora cuando el viento aun no calla de su lamento, aquí, ahora cuando el jarrón de flores marchitas me recuerda mis últimas estaciones.

 

 

sábado, julio 04, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA(NARRATIVA) 16

 


16

Se aleja…así, con su vientre abultado, con su especial pena, con su interior eco de demonios que la han llevado a la deriva. Está plaza, vacía, solo palomas conquistan su memoria de siglos…tiran de ella como primeras supervivientes en el tiempo. Pero aquí estoy yo ahora con este viento que no cesa…no cesa, es incansable su pisoteada, su bofetada en mi tez. Quizás sea temprano, el día no despunta su jaleo de trafico , de gentes. Me consumo en mis pensamientos, en una respiración monótona y pausada por instantes mis párpados censuran mi visión, por instantes mis párpados levantan las corinas y soy ojos de este parque y sus palomas y sus canes como guardianes de la historia. Siempre mantenemos nuestros sueños, en alerta por si acaso y somos consciente de un si o un no, de un tal vez. Me envuelve este veredicto de mi vida. Me hundo donde gaviotas preñadas dicen de cuando nos lleve la marea. Si, cuando nos lleve la marea, seremos eso que no fuimos, seremos nosotros mismos. Correros a ras del oleaje como brisa fresca sobre el océano y nos abrazaremos al sentido de las mareas hipnotizados por una luna , una luna rota que lagrimea los sucesos amargos de este planeta que llamamos tierra. Miro el teléfono, no son ni las diez y el viento…el viento insufla toda sus holgura contra esta tierra ajena al paso del tiempo. Temblor. Sismos , las placas tectónicas se han desplazado originando una catástrofe en tierras de otro continente.  Y me pregunto estamos preparado para tanta y tanta desdicha. Un pueblo destruido de sus cimientos, muerte. Tenemos que ver llover piedras para creer lo frágiles que somos. Frágiles como las alas cortadas por el viento. Frágiles como náufragos de sueños perdidos en las profundidades de la nada. Uhm , la nada…Me produce un vacío en mí y siento ese duelo como si fuera mío. Sí, todas estas guerras, todas estas injusticias, todos esos desastres.  Una anciana con su perro atraviesa mi mirada. Una anciana con bastón. Camina lenta.muy lenta y el animal la supervisa ve en ella la decadencia de la edad y esa voluntad de levantarnos y continuar adelante. Va vestida de amarillo y ausente a las palabras de la ley alimenta a las palomas. Lleva una bolsa con migas, con millo y lo esparce por la plaza con su paro lento,, muy lento. No, no hay prisa señoras, ¿para qué? Estamos aquí en una plaza de una isla vigilada por sus canes, con una majestuosa catedral a mi espalda y una mujer mayor, una anciana se podría decir lleva una bolsa blanca con migas , con millo y lo esparce por el suelo ajena a la prohibición. Yo creo que hace bien queridos, queridas. Aprendamos de nuestros antepasados , de estas personas que tuvieron un ayer cruel , reprimido, opresor lleno de prohibiciones y menosprecio. Ahora, con su perro, con su bastón, de amarillo y con su bolsa blanca de millo y migas repartiéndola por toda plaza. Y las llama,  llama a las palomas que como mensajeras de una memoria vienen y comen a su derredor. Temblor. Sí, temblor, señores. Somos tan indefensos tanto dentro como en el exterior de la tierra. Sí, señores, el mundo no es lo que parece. En realidad, hay una federación de defensa planetaria para desviar cualquier objeto que se aproxime a nuestro mundo. Y nosotros señores. …Sí , nosotros los que habitamos aquí, como hijos de un universo misterioso, oscuro ante la escasez de materia bariónica, lo demás nada, pero a partir de esa nada podemos saber lo que compone este cosmos. Y ella señores lleva una bolsa blanca, una bolsa de partículas (millo y migas) que reparte por este parque . Ella de amarillo , con su bastón, con su perro. Se apiada de esas criaturas hoy en día considerada como ratas voladoras. Temblor, dos sismos seguidos para una población , Mis ojos se apartan de tanta y tanto dolor…cuando nos lleve la marea, seremos libres, seremos un sueño en una noche de cualquier estación donde nuestras manos se rozarán.

 

 

domingo, junio 28, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA (NARRATIVA)15

 

15

Un jarrón con flores amargas, marchitas. Aquí, ahora con mis piernas extendidas en este sofa. El ronroneo de las olas. Pongo mis ojos en la ventana desviándolo de ese piano que me nutre de paz. El viento pellizca contra los cristales, me levanto. En esta verticalidad mía me dirijo hacia ella, la abro. Dejo que el viento me robe todo mi pasado, toda esa memoria donde los errores, donde la cobardía, donde el malestar entonaba mis vivencias. No sé porque vienen a mi, aquí en esta soledad adquirida en los tropiezos, en los baches, en los agujeros que desarma mi conciencia. Aquí, bajo este techo nadie me puede dañar y soy yo, solo yo y el piano y estas almas caídas que me susurran como un halito de ánimo. Profundamente respiro, miro el océano mientras una melodía se entrega en un silbido, mientras la música cobra cuerpo. Cuando nos lleve la marea. Sí, he sufrido. Pero ello ya es agua pasada. No quita en que el hoy sea serenidad conformada por las alas de la libertad. Sí, la libertad. Antes no encontraba ese hueco donde me pudiera entregar con los brazos abiertos para el abrazo. Ahora, abrazo este retiro mío en esta casa. Aquí soy yo. Yo y mis manías, mis costumbres. El jarrón no luce, no tiene agua, pero no quitaré estás flores amargas, marchitas somo símbolo de lo que se fue, de lo que paso. El ronroneo de las olas. Cuando nos lleve la marea. A veces la extrañeza se plasma en mis manos, ausentes de un beso, de una caricia pero luego crezco donde mi conciencia es como árbol raro cuyas raíces se mantienen la profundidad de las entrañas de mis sentidos. Cuando nos lleve la marea. …sí, cuando nos lleve la marea seremos ese arco de colores donde el brío de una canción callada y eterna porque la música es eterna. Y qué será de todo lo mío, aquí quedará , aquí ardera en las hogueras del olvido, en la insonoridad de los días. Yo no más seré un vago recuerdo en alguien que me nombrará y nombrará hasta que su sed sea finiquitada por la desmemoria. Pero volveré. Me entregare a otro cuerpo , a otra persona donde sus espaldas pesadas nacerán mi ser como un olvido, como una cualidad en la manera de tomar la existencia. Cuando nos lleve la marea, luces brillantes de forma redonda llena este salón donde estoy. Dejo ese jarrón de flores amargas, marchitas. Dejo que el viento invada toda esta sala y el olor algas y caracolas impregne sus paredes. Vuelvo al piano, balada para las batallas perdidas. Sí, somos batallas perdidas de generación a generación donde aprendemos, donde desaprendemos con un mismo infortunio. Cuando nos lleve la marea, mis dedos huesudos se equilibran sobre las teclas, cierro los ojos y me dejo llevar por el viento…el viento, por esas almas que habitan mi casa. Una cuestión insospechada me viene, ¿quienes son? Sin embargo, no me anuncia miedo, es como una entrega de mis vidas a través del tiempo.


viernes, junio 26, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA (NARRATIVA)14

 


14

Cuando nos lleve la marea, aunque no sepamos de ese tiempo, de esa estación. El viento insolente, el viento reparador, el viento de los gritos del silencio, el viento de las sombras anunciando la nada y este parque…Sí, este parque donde con el coraje de continuar en esta vida única, exclusiva, elegida por el universo para mi…para nosotros, aquí sigo, sentada. Dejo que se disemine la extensión de esta plaza donde las palomas concurre al encuentro de algún alimento, donde los naúfragos de los sentidos se dejan ver con el más absoluto abandono. Y uno de ellos se aproxima a mí, por su abultado vientre puedo saber que es una chica. Mientras sus pisadas la atraen hasta mi analizo la situación. Imagino un rincón de la isla, una casa hogar, una acogida y después una despedida al cumplir la mayoría de edad. Sin trabajo, sin nadie, sin dinero. Se puede decir que por su apariencia dibuja la droga. Esa droga que la capturado en una cárcel de serpientes venenosas, atrayentes sin salida. Me desarme, me encara un malestar, una cierta incomodidad que me ajusta a un dolor, a una pena, a una lástima. Si, siento lástima por ella. Si, ella, y es guapa, tiene ese temple de restos de una belleza robada, destrozada en el ayer y que en este hoy l envuelve en una ceguera eterna, la entrega a una inconsciencia de que lo que lleva su vientre no lo verá, no conocerá a su hijo, a su hija. Será como ella, lo llevarán a una casa acogida y cualquiera sabe de su destino. No concluyo que su destino sea nefasto, pero no es el más idóneo para el crecimiento de un niño. Si, siento lástima por ese niño lo veo correr por las calles desatando toda su inocencia a ras de cometas blancas. Hace un amago de aproximarse a mi y no lo hace. Fijo mis ojos en sus ojos, en su cara sucia y la impotencia de hacer algo que sería como no hacer me estrangula, suave, paulatinamente hasta que condeno los ritmos sordos, invidentes de esta sociedad. Dejada en la techumbre de un cielo que calla y calla. Cuando nos lleve la marea, aunque no sepamos el tiempo. No hace falta saber. Somos polvo de estrellas, cada molécula, cada gota de sangre, de sudor , cada parte de nosotros esta compuesta por lo que es el universo, somos restos de él. Restos que han logrado el conocimiento, la razón…la vida. Se marcha con su vientre abultado ¿A dónde vas pobre muchacha? Me digo para mis adentros y saboreo un reflujo de incomodidad ¿A dónde vas pobre muchacha? Ay triste de ti…ay triste de mí. Ella a lo mejor no se da cuenta de su estado, de su situación es como una desheredada consciente de lo que pudo ser su vida. No ya opción, sino el vivir por el vivir. Su vientre abultado, sus ojos claros, el lamento…la nada ¿A dónde vas pobre muchacha? Cuando nos lleve la marea. Las estaciones pasan y yo en este parque con el viento , el viento pellizcando sutilmente mi rostro , su rostro. Y las palomas se alzan, vuelan y vuelan hasta lo más alto de la catedral acechadas por unos majestuosos canes. Hemos nacido de una contracción del cosmos que luego lo llevo a una explosión y a su expansión. Cuando nos lleve la marea, nos llevará a todos, solo somos un pequeño instante de tiempo inexistente en lo dimensional del cosmos. Y el viento…el viento continua en esta mañana de junio ¿A dónde vas pobre muchacha? Lágrimas acarician tu estómago, tu ombligo jardines de lores marchitas  te hacen ausente…muerte y vida juegan con tu cuerpo , con tus sueños que ya no son sueños sino un embeleso constante y longevo hasta el final. Cuando nos lleve la marea.

miércoles, junio 24, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA (NARRATIVA) 13

 


13

Cuando nos lleve la marea…sí, estaremos juntos en el amanecer de la alegría, de una tristeza fabricada con pedacitos de nuestro ayer marchito pero siempre….siempre para adelante. La quietud ante el piano…ante este instrumento donde se refleja mi alma, se alinea con esta jornada de una mañana junio donde los pájaros cantan. El viento…el viento…esta brisa fuerte me hace confluir en esta isla tan aislada y al mismo tiempo tan multicultural donde todo se equilibra en una paz de los que la habitamos. Miro ese retrato vacío, quiero borrar todo recuerdo donde me lleve la añoranza, donde me lleve una lágrima. No quiero esta pena que pena sobre mis manos cuando minuciosamente es caricia de cada tecla. Pero es imposible, algo me atrae y zas ….una chispa electrizante roza mi nuca otra vez. Con la calma de los días me giro de nuevo, veo sombras, veo en la oscuridad de este salón luces esféricas de distintas gamas. Y no las temo….no hay pánico, serán mis seres queridos que se han marchado de este mundo terráqueo donde nuestras raíces esta arraigada al magnetismo del centro de este planeta. Y sueño con mis ojos abiertos, imagino a un padre, a una madre, a un tío, a una abuela…etc, que me abraza en medio de esta nada que me conquista hasta susurrar mis sentidos. La placidez penetra en mis arterias y toco y toco incansablemente hasta pasado unos minutos , media hora quizás donde yo y el piano somos uno. Amante mío seremos auge de esta composición que estalla en mi pecho, en mi corazón. La música, arte universal del todo. Sí, del todo , desde los antiguos, desde nuestros antepasados  en los milenios de los milenios a interpretado algún sonido llamando a la fertilidad, a la lluvia de sus tierras o como sacramento a la pureza, el peine de la niñez al paso de hombre y mujeres, a cualquier rito ancestral que emotive alguna aldea, algún poblado. Y yo aquí esperando , cuando nos lleve la marea, un tiempo que no pasa. Escucho ruidos en la casa, son las sombras de mi ayer, un ayer cercano a la muerte. Hasta donde llega mi memoria , mi juventud fue una juventud muerta. La sobriedad, mi forma de pensar aislado a todo lo que razonaban los demás  de todo mi derredor me dejo en la soledad. Y este desierto me construyó , yo y la música…la música y yo . …..Pero aun así tenía sueños, si soñaba con un mañana donde el lamento de esa etapa fuera metamorfosis de la alegría. Y, ahora…sí, el ahora, frente a mi piano soy manantial del que emana la aceptación, este yo compuesto de una negativa al regreso y la confirmación del que estoy aquí, ahora frente a un piano respirando, emanando todo aquello que se fue y no volverá.  Cuando nos lleve la marea… uhm….después de los naufragios viene la luz. Los borbotones de las luces de todas las gamas me rodean, me detengo y zas.se extingue. Vuelvo a mi piano , intento inspirarme y la inspiración es un puente blanco donde hay que empezar a caminar como si naciéramos otra vez para ser influenciados por la nada. Cuando nos lleve la marea. Un piano. Esta soledad mía tan querida, con resignación me levanto, voy al sofá y me acuesto extendiendo mis piernas. Sí, cuando nos lleve la marea, seremos un aliento, seremos un brío, seremos un beso ya perdido. Y me digo, esperare. Sí, resistir hasta la condición de este diminuto planeta mejore, batallas idas, luchas inservibles y lo más que traiciona lo absurdo del ser humano que se sienta en el poder moviendo piezas como si fuéramos títeres no pensantes. El piano. Las sombras. Cuando nos lleve la marea. …

domingo, junio 21, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA(NARRATIVA)12

 





12

Sí, el viento hace hincapié en nuestro consentimiento a interrogar nuestro yo. Un yo enigmático , contagiado de la desobediencia a las pautas del día a día. Mi yo y yo…yo y mi yo. Emergemos como cuarto donde se esconde todas nuestras tristezas, todas nuestras alegrías, todas nuestras opiniones, todas nuestras ideas. Y esto yo agarrado a mi sale de mis adentros y con ayuda del viento , el viento , en este parque donde me siento ensimismada en su ayer me reproduce fotogramas de esa vida ausente ya. Aquí, sentada con mis ojos apoyados a una palmera recojo una muerte, una desesperanza atribuida a la inquisición. Una transgresión que nos lleva a siglos atrás…una celda, una mujer deshereda de esta isla. Lleva meses presa entre la suciedad y la miseria, acusada de actos de magia negra. Ella, una mujer, una partera-sanadora que vivía de sus servicios con las gentes de este pueblo. Un gallo canta, es el alba, una mañana sombría y gris se ensancha en su desgana, en su herida, en su maltrato, en esas vejaciones, en esas torturas hasta que invoque como si fuera verdad que es hija del diablo. Y esa mujer , en un carro llevado por un asno se acerca a este parque….esta plaza donde ahora se respira un viento efímero. Gritos de odio y violencia se envuelve en el ambiente . Unos gritos que la llevara hasta su muerte prematura. Ella una mujer que nació libre en auxilio de aquellos que creían en ella y de esos , un traidor, varios traidores. La tortura te hace expresar mentiras, los extremidades del dolor son tan virulentas, tan desagradables, tan cruel que dices lo que quieren escuchar. Así, esa mujer en un carro arrastrado por un asno llega a la plaza. El genterío no es normal, demasiadas y entre esas demasiadas algunos de los que ayudó, de los que curo con sus hierbas y rezos. El viento, el viento….cuando nos lleve la marea, no sé porque esta vaga historia se adhiere a mí. Somos humanos, humanos que atraemos a otras masas humanas para culpar la inocencia cuando algo superior lo señale. Sin saber del daño a esa persona. El viento, el viento…yo sentada en esta plaza con mis ojos puestos en el balancear de una palmera. Y esa mujer tuvo sus sueños, quizás de hijos que no pudo tener, quizás de hacer un bien faltando a las normas de una sociedad mediocre, de hambruna. La veo, con sus vestimentas rasgadas, con la suciedad de su cuerpo…ese cuerpo que es de ella y no más que será un reflejo de una comunidad reprimida, opresora, contrariada, ocultando sus mas feroces y más violentos colmillos. El viento, el viento…cuando nos lleve la marea. Si tenemos que empezar por amarnos a nosotros mismo, a este cuerpo que nos ha entregado el planeta tierra. El viento….el viento, aquí en esta plaza del siglo XVI, yo, oculta con mi ropa. Tenemos que aprender, sí, leer todo aquello que ha sido terror en este mundo, todo genocidio que aun existe que se ha desarrollado en el curso de los siglos y los siglos d.c.  Miro la bóveda celeste , ese inmenso azul , tan equilibrado debido a la luz del sol cuando choca con partículas de esta atmósfera, maravilloso. Aquí, planeta tierra, en medio de la nada hay una vida peculiar. Una vida sostenida por nuestra condición de tener movimiento, de este respirar que lo hace posible. Cuando nos lleve la marea, la bajan del carro y escoltada la llevan al centro de la plaza. Se lee un manifiesto mientras el párroco columpia el incensario al toque de una campana. Todo es silencio, expectación y para algunos donde la mirada se pierde en el suelo de lodo dolor. El viento, el viento…cuando la marea nos lleve, algún día lejos….muy lejos. Ella cierra los ojos, sus parpados caen en la verticalidad de su dignidad…porque ella es digna aunque la pisoteen , aunque le arrebaten el aliento. Sí, somos dignas, la violencia desatada por una un ambiente patriarcal se mezcla con una religión que se ha posicionado como origen de conflictos, hoy en día también. Y ese Díos y da igual al segmento que unas gentes que lo haya fabricado lo toman como dictamen arrebatada, abominable, absurda de las directrices que marca el mundo. Cuando nos lleve la marea, el viento…el viento, sopla violento el viento ella, sentada, el verdugo comienza…el verdugo termina, un hilillo de sangre mana por su boca y todo es callar. Todo ha terminado. La plaza se queda sola. únicamente ella mujer sacrificada en nombre de Cristo.

miércoles, junio 17, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA(NARRATIVA)11

 


11

Despierto en medio de la mañana, solo han pasado unas horas, unos minutos y me reencuentro conmigo. Con este yo sombrío como escaparate para otros. Sí, esos otros que andan reducidos en un hábitat donde todo se reproduce de igual manera. La originalidad se ha ido, no sé dónde…lejos, muy lejos donde el miramiento del hoy no te destartale de tus cimientos. Porque esos pilares enterrados en un subsuelo que nadie ve aun siguen vivos, aun siguen emergiendo cuando bajo tu techo, bajo la amistad abraza sutilmente la intimidad, esa reconditez de nuestra belleza, de nuestra opinión sobre cualquier tema, cualquier color de este mundo. Eso sí, todos vamos cambiando, no soy la misma persona del ayer, de un pasado que se envuelve en cenizas en la memoria y cuando la marea nos lleve todo quedará en el olvido. Yo en mi sofá, miro mi piano, encima un portarretrato en que la nada es su foto. Las imágenes subexisten en mi corazón, en este cerebro mío que se va modificando con el paso de los años. No , no tengo ninguna imagen, mis seres queridos suelo recuperarlo por su olor peculiar. …Uhm, esos aromas, vienen a mí con un poco de felicidad. Buenos recuerdos, a ellos nos tenemos que amarrar para que el paso del tiempo nos de la libertad necesaria de continuar. Estoy apuntando mi futuro en mi memoria, esta memoria que no se cansa. Un recorrido por un ayer donde he sido sonido de flautas en la hegemonía de mis ideas. Y , ahora, la soledad imperante en mi necesidad me da la suficiente independencia para crear este mundo entre estas paredes que se entorna en mí. En este aislamiento deseado he fabricado mis pisadas, mi hoy. Cuando nos lleve la marea…sí, será como baile donde las pardelas entonarán su llanto peculiar, exótico, estridente y los cetáceos también entonarán su llanto de cementerios donde los cipreses abanderaran la ida Uhm, sí, no queda otra, algún día me iré. Me reincorporo, voy hacia el piano ese amante perfecto, bello, maravilloso que achica mis lamentos, mis temores. Ahí soy yo, un yo que veces por dejadez o por erradicar la realidad no se mira frente a un espejo…un espejo donde se refleja la sequía resquebrajando mi solidez. Me siento ante él y siento que algo roza mi nuca. Paso la palma de mi mano y un calor extraño como si transmitiera un poco corriente me la aparta. Me yergo, miro detrás de mi . Y no sé porque parece que una sombra haya pasado ante mí. Y no sé porqué no tengo miedo, el recelo no me viene. Me vuelvo, me siento otra vez ante el piano, lo abro. Sus teclas blancas y negras me dicen del juego de mis dedos al entonar una melodía de mis adentros, de este interior somnoliento en la quietud. La quietud de mi alma. La quietud de las horas que parecen morir como cuando nos lleve la marea. Emito un silbo y me apoyo en las teclas, una pena resonante raja mi garganta ante una tristeza contenida. Y otra vez ese calor en la nuca, y otra vez esa sombra negra colándose por mi casa con una celeridad trepidante tanto, que no la puedo cazar con mis ojos. Y otra vez me levanto, pero dudo y me siento, entono esa pieza que está en mi silbo. Cuando nos lleve la marea, edifico cada pedazo de esta composición como hija de las mareas, de ese viento que estalla en esta jornada presente.  Su susurro golpea contra las ventanas…cuando nos lleve la marea un tono melancólico ambienta este salón donde todo mi yo emerge en un querido equilibrio. Pacíficas notas y yo ante un escenario donde las butacas de la sala están vacías. El piano y mis manos y mi corazón se dejan ir hasta el culminar de la jornada.

 

domingo, junio 14, 2026

CUANDO LA MAREA NOS LLEVE (NARRATIVA) 10

 




 

10

Atravieso la ciudad con un paso cuidadoso, con una calma desobediente al viento que comienza. Una ráfaga de alientos viene a mi como una historia particular de esta tierra. Una entre miles de gentes de todas características, de todas personalidades, de toda ideología se entremezcla aquí con estado heterogéneo que del caos nos llevan al equilibrio. Somos como esas galaxias que ha medida que nos alejamos nuestra velocidad aumenta, nuestras quimeras se transforman en la ausencia del otro. Si, somo como esa Ley de Hubble. Nos entregamos a ese quehacer de nuestras vidas mientras el viento arremete con mayor energía. Me despeina, me abofetea hasta que despierto y en lo global soy visión de un mundo emancipándose de sus criaturas, de sus humanos para el renacer otro mundo, que es el mismo, pero no será igual, caerá en mismo fatídico error. Las calles están cerradas. En la isla, la visita Papal. No soy creyente, pero, en algunas palabras me convence, la igualdad de derechos. Tenemos por costumbre menospreciar a nuestros iguales, porque somos iguales nacidos de las mismas raíces, de la misma composición. Somos esa reliquia de un polvo de estrellas de hace millones de años. No llego, pero me imagino la evolución que ha transformado este planeta. Y lo más importante estamos aquí, con este viendo, protegidos por una atmósfera que nos hace únicos en lo poquito de sabemos del cosmos. El viento…el viento, dejo que su danza feroz me envuelva en cavilaciones. Pensar y pensar…sí , tenemos que pensar, ser críticos de donde habitamos y la soledad que impera más allá de nuestros descubrimientos del universo. Estamos o no solos, un cosmos no definido que se contrae, que se expande de la nada para la creación de indeterminados mundos con peculiaridades dispares. Aquí, el viento, ahí el sol de esta mañana de junio , la ciudad quieta esperando cuando nos lleve la marea. Y qué sabe nadie de la sonoridad del viento, viene como llevándose cualquier mal recuerdo. Llego a una plaza, una plaza donde los juegos se han parado. Todo estático, todo callado, regresa la confusión. Me hace memoria de otras historias, de un pasado donde todo se relamía en la miseria después de la guerra civil. Y sabrán nuestros muchachos de la guerra civil. Y sabrán nuestros muchachos de que hubo dictador, de las matanzas, del estrangulamiento de una sociedad bajo las navajas en garganta de quien penaba por una libertad prohibida, de una censura que nos autodestruía, nos hacia bailar en los fuegos del calvario. Cuando la marea nos lleve. El tirano ha perdido lo maldito con su muerte pero en el presente hay una regresión, hay una vuelta debido a influencias de palabras incorrecta atentando con la libertad, con la esperanza, con la paz. Y a lo mejor ellos lo viven en sus carnes y una cierta contradicción los llena de nauseas que conspiran contra ellos mismo. Es como un autocastigo provocando en la incomprensión de las gentes un odio que no más divide una paz hacia la caída, hacia la ruptura. Cuando la marea nos lleve, el viento sopla con fuerza yo, despeinada , prieta en mis ideas. Hace unas horas en esa playa en la monotonía de una mara que sube y baja…que baja y sube. Pero ahora, sola, aislada con mis pensamientos con la calma desobediente al viento me siento aquí, en esta plaza deshabitada. Respiro, abrazo está tranquilidad que puede desarmarse en cuestión de minutos, de horas cuando el presente ya es pasado. Cuando la marea nos lleve, el cielo luce su celeste más impoluto y los pájaros besan al viento…al viento. 

sábado, junio 13, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA(NARRATIVA )9




 






9

Todo terminó, esas palabras, esos suspiros …uhm. Entre en mi casa, me descalzo, un piso de ocho viviendas donde la sonoridad de sus adentro se disimula con un bueno dísa, con unas buenas tardes, con unas buenas noches, no más. Me siento en el sofá , extiendo mis piernas sobre el acentuando mis ojos cansados a un viejo piano.. Que seríamos sin la música y que grandiosa es. Sí, ¡grandioso¡, percibir esa mezcla de tonos de cada instrumento que a la vez conforma una pieza descomunal, sorprendente. Es un arte como todo en el arte algo complejo, algo minucioso, algo trabajoso que no molesta cuando el amor se empeña en poner la batuta. Me imagino en un gran escenario de telón rojo, se subo y una ópera es infinitamente brioso en cada escena, en cada acto , en cada movimiento, en cada voz. Qué grande es hombre , hemos llegado sin saberlo a la belleza, está belleza que no apreciamos y esta presa , callada en nuestra reconditez. Me maravilla cada fragmento al final un solo al piano, ahí estoy ante una sala repleta, observo detenidamente un piano y a la vez miro al público. Un sudor frío se escurre por mi frente y me concentro de nuevo en el piano. Estoy solo yo, no hay nadie más. Yo y el piano…el piano y yo….mis manos intenta que nazca unas notas, algo me lo impide. Miro otra vez al público y aquí en el sofá con mis piernas extendidas a lo largo de el me da cierto escalofrío. Me levanto , miro al público, un ligero mareo me amenaza, me astilla y vuelvo a sentarme en la butaca frente al majestuoso piano de cola. Me levanto, miro mi soledad, y me siento en la butaca, ahora con la soledad mis dedos teclean algo, algo que sabe a melodía. Una melodía desconocida se incrusta en mis sentidos y hago recordar la playa hace unas horas, con mi amigo. Cuando la marea nos lleve lejos , muy lejos donde seamos desconocidos. Se cae el telón, hay un ligero aplauso luego, más potente , más energético. Pregunto que ocurre. Se levanta el telón , todos levantado. He tenido que hacer algo mientras estaba inconsciente o creía estar inconsciente. Los aplausos se me hacen sordos y cae el telón y mi mente vuela a donde estoy ahora, en una butaca frente a mi viejo piano tocando algo por tocar. Sensaciones inexpresables, indescriptibles es como esos instantes de cuando esta en la orilla hasta que la marea nos llevase. Ah, esa amistad, perdurable en los años, inquebrantable ante cada bache de la existencia.  Cuando nos lleve la marea, ella también es música. Una melodía relajante mientras permanecemos juntos. Y me levanto y vuelvo al sofá, extiendo mis piernas y me dejo que el dormitar me atrape. Una niebla, un tiempo que no regreso, penetro a través de ella como hija del bien . Después de ella un arco iris y en su horizonte el océano regresando a mi vista. Me pierdo este lugar desconocido pero la tranquilidad se posa sobre mis hombros y me dejo llevar por el llanto de las caracolas. Una cierta tristeza se acerca a mí, bajo los ojos y apoyada sobre mi propio peso una nostalgia comienza a liarse en mis sentidos….cuando la marea nos lleve. Sí, cuando nos lleve la marea en el hechizo de quien sabe cuando bajo la luz de la plateada , vendrá con margaritas, jazmines y lirios y seremos al unísono uno solo.

miércoles, junio 10, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA(NARRATIVA) 8

 


8

Su aliento, con un hasta luego se ha ido por su camino. Nuestros pies desnudos se han vestido de los pasos de la jornada del hoy, de un hoy que se obsesiona en complacer a esta cultura de rostros rasgados. No sé, las islas soportan un población descompensada de gentes. De gentes de todos tipos,  de todos países, una masa humana que confluyen aquí, en esta playa urbana donde los veteranos ancianos han corrido por su arena dorada en lo ancho de sus vidas y también en este angosto túnel que los lleva a otra vida, a otra dimensión de cual no estamos seguros. Todos los días desaparece alguno, ya no observo aquella señora que sus malabares era mueca de alguna risa en la playa, ya no observo aquella que con sus gatos lleva una estatua en el parque santa catalina, ya no veo el betunero de aquellos que osaban en el brillo de sus zapatos mientras en otro de las miradas los pobres corrían en alpargatas por la calle detrás de los camiones. Ahora miramos atrás y esos personajes personificación de una vida es un poema extendido en sus estatuas. Su aliento, cuando nos lleve la marea, con un hasta luego se ha despedido ¿ Nos veremos otra vez? No lo sé, los años cobran a nuestros huesos, y la muerte vendrá…vendrá para alimentarse de nuestros sueños, de nuestras conversaciones. Camino desajustado, disconforme, contrariado…ahora, la soledad sin su aliento. Cada vez somos menos nosotros mismos , es un espejismo que de vez en cuando encontramos cuando miramos una constelación , un planeta lejano y ausente. Estamos en junio y su aliento se ha marchado. La brevedad del instante eviterno, ello hay que contenerlo en curso de nuestras rutinas diarias. Levantar el ánimo. Adiós querido amigo, voy a mi casa, bajo mi techo me sentaré bajo la luz de la música y en cada repetición de ese fragmento adorado seré encuentro contigo. Cuando nos lleve la marea nos encontraremos otra vez y espero que con la misma brillantez de todas las veces, será una repetición que darán auge a nuestros corazones. Pienso. Me detengo. Vertical suspiro, respiro hondamente y de mi se desprende una armonía que me cuesta día tras días. Cuando nos lleve la marea amigo. Ya estamos mayores y la existencia da tantos giros y giros que no sabremos de nuestro mañana. Pero esta mañana es solidad, es clara, es una lluvia energética que ciertas punzadas de una alegría, una alegría que escondo por si me la roban. No , no diré que soy feliz ¡No¡ puedo ser presa de algún mal y no es superstición, es un dicho de los abuelos. Tengo una humilde alegría. Tengo una humilde casa. Tengo una humilde razón. Tengo una humilde palabra. Soy humilde en mis actos por muy majestuosos que sean. Pienso . Me detengo. Suspiro, cuando nos lleve la marea caeremos juntos en una alianza de serenidad y amor. Una alianza que se ha perdido en estos días del hoy, que es hoy que se va para generaciones venideras. Qué será de ellos. Desesperados buscarán agua donde la sed y el hambre asedia a personas indefensas, castigadas por el redoblar tenebroso del desequilibrio entre los hombres del poder. Cuando nos lleve la marea, ahí estaremos si nos vemos de nuevo querido amigo ¡Ay amigo querido¡ la desdicha quiere arrebatarme ese rato en que confluimos , ese rato en el que las barbaries de este mundo no existían para nosotros. Y ahora, en este momento andando solo por esta ciudad , mirando los desastres de mi vida me inclino y soy lamento. Cuando nos lleve la marea, esperare a otra noche. Otra noche de luna  y nos reuniremos como hoy , como el ayer y nos contaremos cosas bonitas, cosas maravillosas que nos han sucedido y nos olvidaremos porque hay que ser olvido de las guerras, de los pleitos, de la mala fe dañina que caben en este ínfimo planeta.

 

 

domingo, junio 07, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA(NARRATIVA)7

 


7

Y ese hasta luego sabe a sanar. Nuestras heridas recónditas, en lo hondo de nuestro espíritu quedan curadas después de ese dialogo hasta que el alba fue a nuestro encuentro. Andamos solos por esta ciudad donde se alterna lo clásico con lo moderno. Una adaptación en el paso del tiempo que nos lleva como una lluvia de junio en la calma, en esa sobria máscara de nuestro yo. Todo cambia, hay que aceptarlo. Envejecemos y seguimos las rutas de nuestros antepasados cada vez más parecidos a nosotros pero con una inquietud de nuestra propia persona. Nuestra memoria se apodera de todo lo bello porque hay que buscar la belleza en cada uno de nuestros actos. Nuestra sociedad para que va en decrecimiento y ello me alerta. Leamos señores…seamos puente entre el  pasado y el hoy para que no nos ofusquemos en el error del ayer. Dejemos que la esperanza, la libertad sean campanadas prietas de nuestro destino sin que redoble a la injusticia. Seamos nosotros. Que nuestras mentes respiren de la fragancia de nuestros labios cuando la palabra viene Uhm, esta ciudad, esta isla, este trozo de tierra del Atlántico me sabe a paz. Su olor peculiar nos llena de frescor, un olor a espuma y salitre , un olor donde su cumbre mece entre sus largos brazos de ramas al pinzón azul. Sí, la paz. Leamos señores, sepamos un poco de historia para que esto no sea un ciclo repetitivo de alguna catástrofe humana. Humanos somos en medio de la inmensidad de este océano , en medio de lo gigantesco de dimensiones incontroladas de este universo al que pertenecemos. El se ha ido igual que yo con un hasta luego , nos veremos cuando la marea nos lleve a ese lugar de ensueño, ese islote donde ballenas y aves coloreen nuestra alma, nuestra conciencia. Leamos señores, aprendamos de esos años cuando la guerra quito la vida a miles o ciento de miles o millones de gentes…gentes que buscaban el aprecio de la libertad, de la conversación gustosa independiente de las creencias de cada uno. Porque somos únicos en esta pizca de planeta en medio del majestuoso, tosco , oscuro cosmos. Como hijos del planeta tierra tenemos que estar unidos, una confederación pacífica que transmita a nuestros descendientes tranquilidad y sabiduría. Ellos, nuestros sucesores sabrán de nuestra historia, de este bucle existente en este mundo. De imperio a imperio y los dados se tiran como puñales a ver quien tiene más soberanía, a ver quien tiene más poder con la fuerza de armas desvatadoras. Sí, el tiempo…el tiempo pasa , la historia se repite y no aprendomos….no aprendemos. Cuando nos lleve la marea, nos veremos otra vez . No se cuando pero espero que en mejores condiciones de este planeta desequilibrado. Somos herederos del ayer…un ayer donde los sueños nos los dieron a base de un sacrificio descomunal y ahora tiramos por la borda como si la nada lo consumiera. Pero, estoy aquí, andando por esta mini urbe donde los pajarillos tienen ganas de cantar ante el sol que vendrá.

sábado, junio 06, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA(NARRATIVAFICE.)6

 


6

Y la mañana que es un hoy y en el movimiento de las horas será un pasado donde los recuerdos serán un soñar despierto de nuestro encuentro. El tiempo pasa querido amigo. Sí, pasa en la celeridad de los años que se nos agotan. Aun somos verticales, manantiales por donde discurre nuestro cavilar, nuestras actitudes. Y cada acto es responsabilidad de este yo que surca las auroras de la siguiente pisada. Nos despedimos así, como si más nunca nos volviéramos a encontrar. Esta emanar de los sentimientos, del brío de nuestro encuentro quedará marcada en nuestro pecho, en estos corazoncillos donde la verdad y la lealtad nos hace digno de esta gran amistad. Nuestros errores, nuestras faltas quedan atrás donde nuestra alma no mira, no escarmienta. La marea se levanta, sube, las olas crecen en su dimensión y el adiós es ya pasadizo que nos encubrirá de nuestra forma de ser, ahora natural sin más, desnudos en una sociedad donde todo se mezcla con las apariencias y algo de falsedad. Y qué es lo falso. Esa vestido que llevas, esa sonrisa donde lo maléfico se guarda en las profundidades de los estómagos, de una garganta que quiere escupir y solo lame lo recelosos que somos. Cuando nos lleve la marea, esperaremos un nuevo día , no se cuánto, y lo esperaremos como el renacer de un nuevo crecimiento de nuestras profundidades en lo eviterno de nuestros entusiasmos. Y ahora en la mañana que es un hoy, un ya, un ahora que se va y es un ayer haremos desmemoria de todo fracaso de la humanidad. Nos preguntamos cuando será el tiempo de la paz, del regreso de niños a sus hogares, de cuando esos que viven en condiciones infrahumanas con la gelidez de las días desaparecerá y solo será un mal sueño, una pesadilla que se ha vivido como real pero que se ha ido para no volver más. Adiós querido amigo o mejor un hasta luego. No me gusta la palabra adiós , es como si no nos volviéramos a ver más. Estaremos en contacto. Para cualquier suceso estaremos atentos y no te olvides, querido amigo, de pedir ayuda cuando la necesites. Despierto está siempre mi corazón, mis sentidos que te pensarán y me pensarás. Hasta luego, que nuestra despedida sea una colosal maniobra de nuestra sinceridad, sin tapujos, que nuestra despedida sea aliciente de un comenzar de nuevo en esa realidad cotidiana que nos envuelve, nos atrapa y nos absorbe para después escupirnos en esta soledad que llevamos los dos. Sí, estamos solos y cuando nos lleve la marea seremos uno. Hasta luego amigo, nuestros caminos se dividen en esta orilla, tu para el sur yo para norte. La playa aun vacía, es como un canto a nuestro encuentro, a nuestra autenticidad. Y es que hay que ser autentico, aunque nos lleve por los derroteros de estas horas de la mañana que no es ya una mañana sino un halito de la memoria. Hasta luego…

 

 

 

 

miércoles, junio 03, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA (NARRATIVA.FIC) 5

 



5

El beso de las gaviotas viene a nosotros, nuestros rostros se desvanecen del cansancio y la madrugada toma rumbo a los despertares de este archipiélago. Hoy el clima, este microclima esparcido por la isla, nos trae el resurgir del Teíde. Desde aquí, desde la orilla , separados por una manta rizada de las olillas con su espuma blanca , nos hace verlo como si con un dedo pudiéramos rozarlo. Y lo rozamos, así, con nuestros deseos, con esa ensoñación desde la ínsula vecina. Cuando la marea nos lleve, esperamos a que la total claridad de esta nueva jornada nos lleve a nuestro lugar, un sitio donde las horas, los minutos, los segundo pasaran en el vacío de nuestras maridas. El beso de las gaviotas, fielmente nos fijamos en su vuelo a ras de esta playa en medio de una urbe que condiciona nuestra forma de ser. Y ahora es el tiempo de partir, de alejarnos después de esta purificación quitándonos de todo mal en este jardín de una mar que nos despide. Flores nuevas conoceremos e intentaremos no cortarlas para anunciar nuestro éxito, nuestras emociones. Las dejaremos en su lugar particular, que es un lugar donde deben estar, sin lastimarlas. Ahora, amigo, te vás. Ahora, amiga, te vás. Ahora, nuestra memoria será esa marea que nos llevará cuando el final de nuestras vidas cruce la desidia. Pero olvidémonos de ello querido amigo, ahora continuemos donde el sol tras esta llovizna de primavera nos entrega a ser caminantes en la búsqueda de nosotros mismos, de esas canciones de alguna arboleda perdida en algún parque. El tiempo…el tiempo amigo, se nos va. Un tiempo inexistente en este espacio que hemos creado los seres vivos. Tal vez no nos veamos más pero esa no es nuestra condición, esperamos a las mareas nos llegue con un mensaje que nuestros sueños terminaron y permanecerán esta atmosfera como sueño de un puede ser y fue o quizás no fue.  Nos iremos cuando las mareas nos lleven, qué bien suena. Mientras seremos pisadas de esta brisa que nos acoge con sus sorpresas e infortunios. Ya está subiendo, nos levantamos.  Uhm , te miro. Uhm , me miras. Un deje de tristeza se cuelga de tu garganta , de mi garganta y este encuentro lo consideramos como algo perpetuo a nuestra memoria en el suceso de los días. No hay manzanas podridas en nuestros corazones, los latidos son calmos y saldremos otra vez cuando me llames, cuando te llame. Y nos sentaremos aquí, en el mismo lugar embelesados en el trajinar de las olas hasta que nos lleve la marea.



sábado, mayo 30, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREAS(NARRATIVA) 4

 


4

En este nocturno el tiempo camina despacito. Nosotros juntos en esta alianza de llevarnos con la bondad de la conversación. Miramos una luna viviendo un hoy donde el disparatado mundo se envuelve en brumas injustas, desoladoras, abominables. Nos miramos, nos abrazamos, nos queremos como buenos amigos. Esperamos que el devenir no nos distancie….en esa distancia que implica una ruptura. Ya son muchos años querido amigo. Muchos años cantando al unísono de nuestros pilares, de esos cimientos que enhebrado esta amistad. Nuestras verdades, nuestros fracasos, nuestras victorias quedan inscritas en nuestras vernas continuando en el fluir de nuestras palabras, de nuestros silencio. Y ahora aquí…uhm…sumergidos en la redonda blanca y qué tendrá ella en estas apartadas islas del atlántico, asilados. Somos como un pequeño reducto donde la paz ahonda en las almas flotantes de este archipiélago. Giramos en tornos a nuestros sueños…porque tenemos sueños. Y ahora aquí…uhm los compartirmos sin el menor rencor, sin la envídía, sin dictar pensamientos ilógicos a nuestro transito por esta vida. Y eso es amistad, una manera desinteresada del bien querer en lo cotidiano, con nuestros defectos, con nuestras virtudes, con lo malo, con lo bonito hasta que la marea nos lleve. Lo que nos disguste o guste de cada uno no tiene cabida en nosotros amigo. Ahora aquí, inventamos un mundo donde cometas de todos las gamas  hace un arco iris donde la paz y la esperanza nos abriga de las tempestades del día a día. Aquí, tranquilos, con el brindis de nuestro ánimos, a veces decaído otras, en la verticalidad de nuestros sentidos. Ahora aquí, inventamos un mundo de nubes de papel donde escribimos del lenguaje de las mariposas, de lo que supura en nuestro corazón de mariposas revoletando a la par de un guiño a la sonrisa ¡La sonrisa¡ Uhm….imágenes de un vientre desnutrido, de una ropa derruido, de unos ojos blancos pesan sobre nuestros hombros y el dolor, la pena nos sesgas por momentos de esa sonrisa. No amigo, no lo soportamos. Miramos en esta madrugada a la luna, una lágrima cae por nuestra tez y esos cometas de colores dónde está. El mundo gira y gira. Nuestra galaxia gira y gira, expandiéndose . devorando otras galaxias. Entonces descubrimos lo infinito de nuestro cosmos. Entonces comprendemos la nada  y lo gigantescos que somos en esta vida que se ha depositado aquí en un planeta que llamamos tierra gracias a su campo magnético ¡Luna¡ ¡Luna¡ como nuestros semejantes seres se autodestruyen, se condenan a una cierta venganza ramificada en un ayer, un rechazo a otras culturas donde adoran a otro Díos que es el mismo Díos pero de diferentes maneras. El arte de las religiones, un arte que nos ha enviado a la confusión, a una niebla de nuestro razonar hasta el caos, hasta lo malo. Cuando nos  lleve la marea  ¡Luna¡ ¡Luna¡ Aquí vivimos recogidos en nuestras cavilaciones cada día más silenciosas, cada día más ignoradas, cada día más marginadas donde las olas rompen y una ilusión, porqué existe la ilusión, nos lleva a esta sinceridad de nuestro afecto esperando que en el curso de los años no se extinga, no algo efímero.