sábado, julio 04, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA(NARRATIVA) 16

 


16

Se aleja…así, con su vientre abultado, con su especial pena, con su interior eco de demonios que la han llevado a la deriva. Está plaza, vacía, solo palomas conquistan su memoria de siglos…tiran de ella como primeras supervivientes en el tiempo. Pero aquí estoy yo ahora con este viento que no cesa…no cesa, es incansable su pisoteada, su bofetada en mi tez. Quizás sea temprano, el día no despunta su jaleo de trafico , de gentes. Me consumo en mis pensamientos, en una respiración monótona y pausada por instantes mis párpados censuran mi visión, por instantes mis párpados levantan las corinas y soy ojos de este parque y sus palomas y sus canes como guardianes de la historia. Siempre mantenemos nuestros sueños, en alerta por si acaso y somos consciente de un si o un no, de un tal vez. Me envuelve este veredicto de mi vida. Me hundo donde gaviotas preñadas dicen de cuando nos lleve la marea. Si, cuando nos lleve la marea, seremos eso que no fuimos, seremos nosotros mismos. Correros a ras del oleaje como brisa fresca sobre el océano y nos abrazaremos al sentido de las mareas hipnotizados por una luna , una luna rota que lagrimea los sucesos amargos de este planeta que llamamos tierra. Miro el teléfono, no son ni las diez y el viento…el viento insufla toda sus holgura contra esta tierra ajena al paso del tiempo. Temblor. Sismos , las placas tectónicas se han desplazado originando una catástrofe en tierras de otro continente.  Y me pregunto estamos preparado para tanta y tanta desdicha. Un pueblo destruido de sus cimientos, muerte. Tenemos que ver llover piedras para creer lo frágiles que somos. Frágiles como las alas cortadas por el viento. Frágiles como náufragos de sueños perdidos en las profundidades de la nada. Uhm , la nada…Me produce un vacío en mí y siento ese duelo como si fuera mío. Sí, todas estas guerras, todas estas injusticias, todos esos desastres.  Una anciana con su perro atraviesa mi mirada. Una anciana con bastón. Camina lenta.muy lenta y el animal la supervisa ve en ella la decadencia de la edad y esa voluntad de levantarnos y continuar adelante. Va vestida de amarillo y ausente a las palabras de la ley alimenta a las palomas. Lleva una bolsa con migas, con millo y lo esparce por la plaza con su paro lento,, muy lento. No, no hay prisa señoras, ¿para qué? Estamos aquí en una plaza de una isla vigilada por sus canes, con una majestuosa catedral a mi espalda y una mujer mayor, una anciana se podría decir lleva una bolsa blanca con migas , con millo y lo esparce por el suelo ajena a la prohibición. Yo creo que hace bien queridos, queridas. Aprendamos de nuestros antepasados , de estas personas que tuvieron un ayer cruel , reprimido, opresor lleno de prohibiciones y menosprecio. Ahora, con su perro, con su bastón, de amarillo y con su bolsa blanca de millo y migas repartiéndola por toda plaza. Y las llama,  llama a las palomas que como mensajeras de una memoria vienen y comen a su derredor. Temblor. Sí, temblor, señores. Somos tan indefensos tanto dentro como en el exterior de la tierra. Sí, señores, el mundo no es lo que parece. En realidad, hay una federación de defensa planetaria para desviar cualquier objeto que se aproxime a nuestro mundo. Y nosotros señores. …Sí , nosotros los que habitamos aquí, como hijos de un universo misterioso, oscuro ante la escasez de materia bariónica, lo demás nada, pero a partir de esa nada podemos saber lo que compone este cosmos. Y ella señores lleva una bolsa blanca, una bolsa de partículas (millo y migas) que reparte por este parque . Ella de amarillo , con su bastón, con su perro. Se apiada de esas criaturas hoy en día considerada como ratas voladoras. Temblor, dos sismos seguidos para una población , Mis ojos se apartan de tanta y tanto dolor…cuando nos lleve la marea, seremos libres, seremos un sueño en una noche de cualquier estación donde nuestras manos se rozarán.

 

 

domingo, junio 28, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA (NARRATIVA)15

 

15

Un jarrón con flores amargas, marchitas. Aquí, ahora con mis piernas extendidas en este sofa. El ronroneo de las olas. Pongo mis ojos en la ventana desviándolo de ese piano que me nutre de paz. El viento pellizca contra los cristales, me levanto. En esta verticalidad mía me dirijo hacia ella, la abro. Dejo que el viento me robe todo mi pasado, toda esa memoria donde los errores, donde la cobardía, donde el malestar entonaba mis vivencias. No sé porque vienen a mi, aquí en esta soledad adquirida en los tropiezos, en los baches, en los agujeros que desarma mi conciencia. Aquí, bajo este techo nadie me puede dañar y soy yo, solo yo y el piano y estas almas caídas que me susurran como un halito de ánimo. Profundamente respiro, miro el océano mientras una melodía se entrega en un silbido, mientras la música cobra cuerpo. Cuando nos lleve la marea. Sí, he sufrido. Pero ello ya es agua pasada. No quita en que el hoy sea serenidad conformada por las alas de la libertad. Sí, la libertad. Antes no encontraba ese hueco donde me pudiera entregar con los brazos abiertos para el abrazo. Ahora, abrazo este retiro mío en esta casa. Aquí soy yo. Yo y mis manías, mis costumbres. El jarrón no luce, no tiene agua, pero no quitaré estás flores amargas, marchitas somo símbolo de lo que se fue, de lo que paso. El ronroneo de las olas. Cuando nos lleve la marea. A veces la extrañeza se plasma en mis manos, ausentes de un beso, de una caricia pero luego crezco donde mi conciencia es como árbol raro cuyas raíces se mantienen la profundidad de las entrañas de mis sentidos. Cuando nos lleve la marea. …sí, cuando nos lleve la marea seremos ese arco de colores donde el brío de una canción callada y eterna porque la música es eterna. Y qué será de todo lo mío, aquí quedará , aquí ardera en las hogueras del olvido, en la insonoridad de los días. Yo no más seré un vago recuerdo en alguien que me nombrará y nombrará hasta que su sed sea finiquitada por la desmemoria. Pero volveré. Me entregare a otro cuerpo , a otra persona donde sus espaldas pesadas nacerán mi ser como un olvido, como una cualidad en la manera de tomar la existencia. Cuando nos lleve la marea, luces brillantes de forma redonda llena este salón donde estoy. Dejo ese jarrón de flores amargas, marchitas. Dejo que el viento invada toda esta sala y el olor algas y caracolas impregne sus paredes. Vuelvo al piano, balada para las batallas perdidas. Sí, somos batallas perdidas de generación a generación donde aprendemos, donde desaprendemos con un mismo infortunio. Cuando nos lleve la marea, mis dedos huesudos se equilibran sobre las teclas, cierro los ojos y me dejo llevar por el viento…el viento, por esas almas que habitan mi casa. Una cuestión insospechada me viene, ¿quienes son? Sin embargo, no me anuncia miedo, es como una entrega de mis vidas a través del tiempo.


viernes, junio 26, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA (NARRATIVA)14

 


14

Cuando nos lleve la marea, aunque no sepamos de ese tiempo, de esa estación. El viento insolente, el viento reparador, el viento de los gritos del silencio, el viento de las sombras anunciando la nada y este parque…Sí, este parque donde con el coraje de continuar en esta vida única, exclusiva, elegida por el universo para mi…para nosotros, aquí sigo, sentada. Dejo que se disemine la extensión de esta plaza donde las palomas concurre al encuentro de algún alimento, donde los naúfragos de los sentidos se dejan ver con el más absoluto abandono. Y uno de ellos se aproxima a mí, por su abultado vientre puedo saber que es una chica. Mientras sus pisadas la atraen hasta mi analizo la situación. Imagino un rincón de la isla, una casa hogar, una acogida y después una despedida al cumplir la mayoría de edad. Sin trabajo, sin nadie, sin dinero. Se puede decir que por su apariencia dibuja la droga. Esa droga que la capturado en una cárcel de serpientes venenosas, atrayentes sin salida. Me desarme, me encara un malestar, una cierta incomodidad que me ajusta a un dolor, a una pena, a una lástima. Si, siento lástima por ella. Si, ella, y es guapa, tiene ese temple de restos de una belleza robada, destrozada en el ayer y que en este hoy l envuelve en una ceguera eterna, la entrega a una inconsciencia de que lo que lleva su vientre no lo verá, no conocerá a su hijo, a su hija. Será como ella, lo llevarán a una casa acogida y cualquiera sabe de su destino. No concluyo que su destino sea nefasto, pero no es el más idóneo para el crecimiento de un niño. Si, siento lástima por ese niño lo veo correr por las calles desatando toda su inocencia a ras de cometas blancas. Hace un amago de aproximarse a mi y no lo hace. Fijo mis ojos en sus ojos, en su cara sucia y la impotencia de hacer algo que sería como no hacer me estrangula, suave, paulatinamente hasta que condeno los ritmos sordos, invidentes de esta sociedad. Dejada en la techumbre de un cielo que calla y calla. Cuando nos lleve la marea, aunque no sepamos el tiempo. No hace falta saber. Somos polvo de estrellas, cada molécula, cada gota de sangre, de sudor , cada parte de nosotros esta compuesta por lo que es el universo, somos restos de él. Restos que han logrado el conocimiento, la razón…la vida. Se marcha con su vientre abultado ¿A dónde vas pobre muchacha? Me digo para mis adentros y saboreo un reflujo de incomodidad ¿A dónde vas pobre muchacha? Ay triste de ti…ay triste de mí. Ella a lo mejor no se da cuenta de su estado, de su situación es como una desheredada consciente de lo que pudo ser su vida. No ya opción, sino el vivir por el vivir. Su vientre abultado, sus ojos claros, el lamento…la nada ¿A dónde vas pobre muchacha? Cuando nos lleve la marea. Las estaciones pasan y yo en este parque con el viento , el viento pellizcando sutilmente mi rostro , su rostro. Y las palomas se alzan, vuelan y vuelan hasta lo más alto de la catedral acechadas por unos majestuosos canes. Hemos nacido de una contracción del cosmos que luego lo llevo a una explosión y a su expansión. Cuando nos lleve la marea, nos llevará a todos, solo somos un pequeño instante de tiempo inexistente en lo dimensional del cosmos. Y el viento…el viento continua en esta mañana de junio ¿A dónde vas pobre muchacha? Lágrimas acarician tu estómago, tu ombligo jardines de lores marchitas  te hacen ausente…muerte y vida juegan con tu cuerpo , con tus sueños que ya no son sueños sino un embeleso constante y longevo hasta el final. Cuando nos lleve la marea.

miércoles, junio 24, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA (NARRATIVA) 13

 


13

Cuando nos lleve la marea…sí, estaremos juntos en el amanecer de la alegría, de una tristeza fabricada con pedacitos de nuestro ayer marchito pero siempre….siempre para adelante. La quietud ante el piano…ante este instrumento donde se refleja mi alma, se alinea con esta jornada de una mañana junio donde los pájaros cantan. El viento…el viento…esta brisa fuerte me hace confluir en esta isla tan aislada y al mismo tiempo tan multicultural donde todo se equilibra en una paz de los que la habitamos. Miro ese retrato vacío, quiero borrar todo recuerdo donde me lleve la añoranza, donde me lleve una lágrima. No quiero esta pena que pena sobre mis manos cuando minuciosamente es caricia de cada tecla. Pero es imposible, algo me atrae y zas ….una chispa electrizante roza mi nuca otra vez. Con la calma de los días me giro de nuevo, veo sombras, veo en la oscuridad de este salón luces esféricas de distintas gamas. Y no las temo….no hay pánico, serán mis seres queridos que se han marchado de este mundo terráqueo donde nuestras raíces esta arraigada al magnetismo del centro de este planeta. Y sueño con mis ojos abiertos, imagino a un padre, a una madre, a un tío, a una abuela…etc, que me abraza en medio de esta nada que me conquista hasta susurrar mis sentidos. La placidez penetra en mis arterias y toco y toco incansablemente hasta pasado unos minutos , media hora quizás donde yo y el piano somos uno. Amante mío seremos auge de esta composición que estalla en mi pecho, en mi corazón. La música, arte universal del todo. Sí, del todo , desde los antiguos, desde nuestros antepasados  en los milenios de los milenios a interpretado algún sonido llamando a la fertilidad, a la lluvia de sus tierras o como sacramento a la pureza, el peine de la niñez al paso de hombre y mujeres, a cualquier rito ancestral que emotive alguna aldea, algún poblado. Y yo aquí esperando , cuando nos lleve la marea, un tiempo que no pasa. Escucho ruidos en la casa, son las sombras de mi ayer, un ayer cercano a la muerte. Hasta donde llega mi memoria , mi juventud fue una juventud muerta. La sobriedad, mi forma de pensar aislado a todo lo que razonaban los demás  de todo mi derredor me dejo en la soledad. Y este desierto me construyó , yo y la música…la música y yo . …..Pero aun así tenía sueños, si soñaba con un mañana donde el lamento de esa etapa fuera metamorfosis de la alegría. Y, ahora…sí, el ahora, frente a mi piano soy manantial del que emana la aceptación, este yo compuesto de una negativa al regreso y la confirmación del que estoy aquí, ahora frente a un piano respirando, emanando todo aquello que se fue y no volverá.  Cuando nos lleve la marea… uhm….después de los naufragios viene la luz. Los borbotones de las luces de todas las gamas me rodean, me detengo y zas.se extingue. Vuelvo a mi piano , intento inspirarme y la inspiración es un puente blanco donde hay que empezar a caminar como si naciéramos otra vez para ser influenciados por la nada. Cuando nos lleve la marea. Un piano. Esta soledad mía tan querida, con resignación me levanto, voy al sofá y me acuesto extendiendo mis piernas. Sí, cuando nos lleve la marea, seremos un aliento, seremos un brío, seremos un beso ya perdido. Y me digo, esperare. Sí, resistir hasta la condición de este diminuto planeta mejore, batallas idas, luchas inservibles y lo más que traiciona lo absurdo del ser humano que se sienta en el poder moviendo piezas como si fuéramos títeres no pensantes. El piano. Las sombras. Cuando nos lleve la marea. …

domingo, junio 21, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA(NARRATIVA)12

 





12

Sí, el viento hace hincapié en nuestro consentimiento a interrogar nuestro yo. Un yo enigmático , contagiado de la desobediencia a las pautas del día a día. Mi yo y yo…yo y mi yo. Emergemos como cuarto donde se esconde todas nuestras tristezas, todas nuestras alegrías, todas nuestras opiniones, todas nuestras ideas. Y esto yo agarrado a mi sale de mis adentros y con ayuda del viento , el viento , en este parque donde me siento ensimismada en su ayer me reproduce fotogramas de esa vida ausente ya. Aquí, sentada con mis ojos apoyados a una palmera recojo una muerte, una desesperanza atribuida a la inquisición. Una transgresión que nos lleva a siglos atrás…una celda, una mujer deshereda de esta isla. Lleva meses presa entre la suciedad y la miseria, acusada de actos de magia negra. Ella, una mujer, una partera-sanadora que vivía de sus servicios con las gentes de este pueblo. Un gallo canta, es el alba, una mañana sombría y gris se ensancha en su desgana, en su herida, en su maltrato, en esas vejaciones, en esas torturas hasta que invoque como si fuera verdad que es hija del diablo. Y esa mujer , en un carro llevado por un asno se acerca a este parque….esta plaza donde ahora se respira un viento efímero. Gritos de odio y violencia se envuelve en el ambiente . Unos gritos que la llevara hasta su muerte prematura. Ella una mujer que nació libre en auxilio de aquellos que creían en ella y de esos , un traidor, varios traidores. La tortura te hace expresar mentiras, los extremidades del dolor son tan virulentas, tan desagradables, tan cruel que dices lo que quieren escuchar. Así, esa mujer en un carro arrastrado por un asno llega a la plaza. El genterío no es normal, demasiadas y entre esas demasiadas algunos de los que ayudó, de los que curo con sus hierbas y rezos. El viento, el viento….cuando nos lleve la marea, no sé porque esta vaga historia se adhiere a mí. Somos humanos, humanos que atraemos a otras masas humanas para culpar la inocencia cuando algo superior lo señale. Sin saber del daño a esa persona. El viento, el viento…yo sentada en esta plaza con mis ojos puestos en el balancear de una palmera. Y esa mujer tuvo sus sueños, quizás de hijos que no pudo tener, quizás de hacer un bien faltando a las normas de una sociedad mediocre, de hambruna. La veo, con sus vestimentas rasgadas, con la suciedad de su cuerpo…ese cuerpo que es de ella y no más que será un reflejo de una comunidad reprimida, opresora, contrariada, ocultando sus mas feroces y más violentos colmillos. El viento, el viento…cuando nos lleve la marea. Si tenemos que empezar por amarnos a nosotros mismo, a este cuerpo que nos ha entregado el planeta tierra. El viento….el viento, aquí en esta plaza del siglo XVI, yo, oculta con mi ropa. Tenemos que aprender, sí, leer todo aquello que ha sido terror en este mundo, todo genocidio que aun existe que se ha desarrollado en el curso de los siglos y los siglos d.c.  Miro la bóveda celeste , ese inmenso azul , tan equilibrado debido a la luz del sol cuando choca con partículas de esta atmósfera, maravilloso. Aquí, planeta tierra, en medio de la nada hay una vida peculiar. Una vida sostenida por nuestra condición de tener movimiento, de este respirar que lo hace posible. Cuando nos lleve la marea, la bajan del carro y escoltada la llevan al centro de la plaza. Se lee un manifiesto mientras el párroco columpia el incensario al toque de una campana. Todo es silencio, expectación y para algunos donde la mirada se pierde en el suelo de lodo dolor. El viento, el viento…cuando la marea nos lleve, algún día lejos….muy lejos. Ella cierra los ojos, sus parpados caen en la verticalidad de su dignidad…porque ella es digna aunque la pisoteen , aunque le arrebaten el aliento. Sí, somos dignas, la violencia desatada por una un ambiente patriarcal se mezcla con una religión que se ha posicionado como origen de conflictos, hoy en día también. Y ese Díos y da igual al segmento que unas gentes que lo haya fabricado lo toman como dictamen arrebatada, abominable, absurda de las directrices que marca el mundo. Cuando nos lleve la marea, el viento…el viento, sopla violento el viento ella, sentada, el verdugo comienza…el verdugo termina, un hilillo de sangre mana por su boca y todo es callar. Todo ha terminado. La plaza se queda sola. únicamente ella mujer sacrificada en nombre de Cristo.

miércoles, junio 17, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA(NARRATIVA)11

 


11

Despierto en medio de la mañana, solo han pasado unas horas, unos minutos y me reencuentro conmigo. Con este yo sombrío como escaparate para otros. Sí, esos otros que andan reducidos en un hábitat donde todo se reproduce de igual manera. La originalidad se ha ido, no sé dónde…lejos, muy lejos donde el miramiento del hoy no te destartale de tus cimientos. Porque esos pilares enterrados en un subsuelo que nadie ve aun siguen vivos, aun siguen emergiendo cuando bajo tu techo, bajo la amistad abraza sutilmente la intimidad, esa reconditez de nuestra belleza, de nuestra opinión sobre cualquier tema, cualquier color de este mundo. Eso sí, todos vamos cambiando, no soy la misma persona del ayer, de un pasado que se envuelve en cenizas en la memoria y cuando la marea nos lleve todo quedará en el olvido. Yo en mi sofá, miro mi piano, encima un portarretrato en que la nada es su foto. Las imágenes subexisten en mi corazón, en este cerebro mío que se va modificando con el paso de los años. No , no tengo ninguna imagen, mis seres queridos suelo recuperarlo por su olor peculiar. …Uhm, esos aromas, vienen a mí con un poco de felicidad. Buenos recuerdos, a ellos nos tenemos que amarrar para que el paso del tiempo nos de la libertad necesaria de continuar. Estoy apuntando mi futuro en mi memoria, esta memoria que no se cansa. Un recorrido por un ayer donde he sido sonido de flautas en la hegemonía de mis ideas. Y , ahora, la soledad imperante en mi necesidad me da la suficiente independencia para crear este mundo entre estas paredes que se entorna en mí. En este aislamiento deseado he fabricado mis pisadas, mi hoy. Cuando nos lleve la marea…sí, será como baile donde las pardelas entonarán su llanto peculiar, exótico, estridente y los cetáceos también entonarán su llanto de cementerios donde los cipreses abanderaran la ida Uhm, sí, no queda otra, algún día me iré. Me reincorporo, voy hacia el piano ese amante perfecto, bello, maravilloso que achica mis lamentos, mis temores. Ahí soy yo, un yo que veces por dejadez o por erradicar la realidad no se mira frente a un espejo…un espejo donde se refleja la sequía resquebrajando mi solidez. Me siento ante él y siento que algo roza mi nuca. Paso la palma de mi mano y un calor extraño como si transmitiera un poco corriente me la aparta. Me yergo, miro detrás de mi . Y no sé porque parece que una sombra haya pasado ante mí. Y no sé porqué no tengo miedo, el recelo no me viene. Me vuelvo, me siento otra vez ante el piano, lo abro. Sus teclas blancas y negras me dicen del juego de mis dedos al entonar una melodía de mis adentros, de este interior somnoliento en la quietud. La quietud de mi alma. La quietud de las horas que parecen morir como cuando nos lleve la marea. Emito un silbo y me apoyo en las teclas, una pena resonante raja mi garganta ante una tristeza contenida. Y otra vez ese calor en la nuca, y otra vez esa sombra negra colándose por mi casa con una celeridad trepidante tanto, que no la puedo cazar con mis ojos. Y otra vez me levanto, pero dudo y me siento, entono esa pieza que está en mi silbo. Cuando nos lleve la marea, edifico cada pedazo de esta composición como hija de las mareas, de ese viento que estalla en esta jornada presente.  Su susurro golpea contra las ventanas…cuando nos lleve la marea un tono melancólico ambienta este salón donde todo mi yo emerge en un querido equilibrio. Pacíficas notas y yo ante un escenario donde las butacas de la sala están vacías. El piano y mis manos y mi corazón se dejan ir hasta el culminar de la jornada.

 

domingo, junio 14, 2026

CUANDO LA MAREA NOS LLEVE (NARRATIVA) 10

 




 

10

Atravieso la ciudad con un paso cuidadoso, con una calma desobediente al viento que comienza. Una ráfaga de alientos viene a mi como una historia particular de esta tierra. Una entre miles de gentes de todas características, de todas personalidades, de toda ideología se entremezcla aquí con estado heterogéneo que del caos nos llevan al equilibrio. Somos como esas galaxias que ha medida que nos alejamos nuestra velocidad aumenta, nuestras quimeras se transforman en la ausencia del otro. Si, somo como esa Ley de Hubble. Nos entregamos a ese quehacer de nuestras vidas mientras el viento arremete con mayor energía. Me despeina, me abofetea hasta que despierto y en lo global soy visión de un mundo emancipándose de sus criaturas, de sus humanos para el renacer otro mundo, que es el mismo, pero no será igual, caerá en mismo fatídico error. Las calles están cerradas. En la isla, la visita Papal. No soy creyente, pero, en algunas palabras me convence, la igualdad de derechos. Tenemos por costumbre menospreciar a nuestros iguales, porque somos iguales nacidos de las mismas raíces, de la misma composición. Somos esa reliquia de un polvo de estrellas de hace millones de años. No llego, pero me imagino la evolución que ha transformado este planeta. Y lo más importante estamos aquí, con este viendo, protegidos por una atmósfera que nos hace únicos en lo poquito de sabemos del cosmos. El viento…el viento, dejo que su danza feroz me envuelva en cavilaciones. Pensar y pensar…sí , tenemos que pensar, ser críticos de donde habitamos y la soledad que impera más allá de nuestros descubrimientos del universo. Estamos o no solos, un cosmos no definido que se contrae, que se expande de la nada para la creación de indeterminados mundos con peculiaridades dispares. Aquí, el viento, ahí el sol de esta mañana de junio , la ciudad quieta esperando cuando nos lleve la marea. Y qué sabe nadie de la sonoridad del viento, viene como llevándose cualquier mal recuerdo. Llego a una plaza, una plaza donde los juegos se han parado. Todo estático, todo callado, regresa la confusión. Me hace memoria de otras historias, de un pasado donde todo se relamía en la miseria después de la guerra civil. Y sabrán nuestros muchachos de la guerra civil. Y sabrán nuestros muchachos de que hubo dictador, de las matanzas, del estrangulamiento de una sociedad bajo las navajas en garganta de quien penaba por una libertad prohibida, de una censura que nos autodestruía, nos hacia bailar en los fuegos del calvario. Cuando la marea nos lleve. El tirano ha perdido lo maldito con su muerte pero en el presente hay una regresión, hay una vuelta debido a influencias de palabras incorrecta atentando con la libertad, con la esperanza, con la paz. Y a lo mejor ellos lo viven en sus carnes y una cierta contradicción los llena de nauseas que conspiran contra ellos mismo. Es como un autocastigo provocando en la incomprensión de las gentes un odio que no más divide una paz hacia la caída, hacia la ruptura. Cuando la marea nos lleve, el viento sopla con fuerza yo, despeinada , prieta en mis ideas. Hace unas horas en esa playa en la monotonía de una mara que sube y baja…que baja y sube. Pero ahora, sola, aislada con mis pensamientos con la calma desobediente al viento me siento aquí, en esta plaza deshabitada. Respiro, abrazo está tranquilidad que puede desarmarse en cuestión de minutos, de horas cuando el presente ya es pasado. Cuando la marea nos lleve, el cielo luce su celeste más impoluto y los pájaros besan al viento…al viento. 

sábado, junio 13, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA(NARRATIVA )9




 






9

Todo terminó, esas palabras, esos suspiros …uhm. Entre en mi casa, me descalzo, un piso de ocho viviendas donde la sonoridad de sus adentro se disimula con un bueno dísa, con unas buenas tardes, con unas buenas noches, no más. Me siento en el sofá , extiendo mis piernas sobre el acentuando mis ojos cansados a un viejo piano.. Que seríamos sin la música y que grandiosa es. Sí, ¡grandioso¡, percibir esa mezcla de tonos de cada instrumento que a la vez conforma una pieza descomunal, sorprendente. Es un arte como todo en el arte algo complejo, algo minucioso, algo trabajoso que no molesta cuando el amor se empeña en poner la batuta. Me imagino en un gran escenario de telón rojo, se subo y una ópera es infinitamente brioso en cada escena, en cada acto , en cada movimiento, en cada voz. Qué grande es hombre , hemos llegado sin saberlo a la belleza, está belleza que no apreciamos y esta presa , callada en nuestra reconditez. Me maravilla cada fragmento al final un solo al piano, ahí estoy ante una sala repleta, observo detenidamente un piano y a la vez miro al público. Un sudor frío se escurre por mi frente y me concentro de nuevo en el piano. Estoy solo yo, no hay nadie más. Yo y el piano…el piano y yo….mis manos intenta que nazca unas notas, algo me lo impide. Miro otra vez al público y aquí en el sofá con mis piernas extendidas a lo largo de el me da cierto escalofrío. Me levanto , miro al público, un ligero mareo me amenaza, me astilla y vuelvo a sentarme en la butaca frente al majestuoso piano de cola. Me levanto, miro mi soledad, y me siento en la butaca, ahora con la soledad mis dedos teclean algo, algo que sabe a melodía. Una melodía desconocida se incrusta en mis sentidos y hago recordar la playa hace unas horas, con mi amigo. Cuando la marea nos lleve lejos , muy lejos donde seamos desconocidos. Se cae el telón, hay un ligero aplauso luego, más potente , más energético. Pregunto que ocurre. Se levanta el telón , todos levantado. He tenido que hacer algo mientras estaba inconsciente o creía estar inconsciente. Los aplausos se me hacen sordos y cae el telón y mi mente vuela a donde estoy ahora, en una butaca frente a mi viejo piano tocando algo por tocar. Sensaciones inexpresables, indescriptibles es como esos instantes de cuando esta en la orilla hasta que la marea nos llevase. Ah, esa amistad, perdurable en los años, inquebrantable ante cada bache de la existencia.  Cuando nos lleve la marea, ella también es música. Una melodía relajante mientras permanecemos juntos. Y me levanto y vuelvo al sofá, extiendo mis piernas y me dejo que el dormitar me atrape. Una niebla, un tiempo que no regreso, penetro a través de ella como hija del bien . Después de ella un arco iris y en su horizonte el océano regresando a mi vista. Me pierdo este lugar desconocido pero la tranquilidad se posa sobre mis hombros y me dejo llevar por el llanto de las caracolas. Una cierta tristeza se acerca a mí, bajo los ojos y apoyada sobre mi propio peso una nostalgia comienza a liarse en mis sentidos….cuando la marea nos lleve. Sí, cuando nos lleve la marea en el hechizo de quien sabe cuando bajo la luz de la plateada , vendrá con margaritas, jazmines y lirios y seremos al unísono uno solo.

miércoles, junio 10, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA(NARRATIVA) 8

 


8

Su aliento, con un hasta luego se ha ido por su camino. Nuestros pies desnudos se han vestido de los pasos de la jornada del hoy, de un hoy que se obsesiona en complacer a esta cultura de rostros rasgados. No sé, las islas soportan un población descompensada de gentes. De gentes de todos tipos,  de todos países, una masa humana que confluyen aquí, en esta playa urbana donde los veteranos ancianos han corrido por su arena dorada en lo ancho de sus vidas y también en este angosto túnel que los lleva a otra vida, a otra dimensión de cual no estamos seguros. Todos los días desaparece alguno, ya no observo aquella señora que sus malabares era mueca de alguna risa en la playa, ya no observo aquella que con sus gatos lleva una estatua en el parque santa catalina, ya no veo el betunero de aquellos que osaban en el brillo de sus zapatos mientras en otro de las miradas los pobres corrían en alpargatas por la calle detrás de los camiones. Ahora miramos atrás y esos personajes personificación de una vida es un poema extendido en sus estatuas. Su aliento, cuando nos lleve la marea, con un hasta luego se ha despedido ¿ Nos veremos otra vez? No lo sé, los años cobran a nuestros huesos, y la muerte vendrá…vendrá para alimentarse de nuestros sueños, de nuestras conversaciones. Camino desajustado, disconforme, contrariado…ahora, la soledad sin su aliento. Cada vez somos menos nosotros mismos , es un espejismo que de vez en cuando encontramos cuando miramos una constelación , un planeta lejano y ausente. Estamos en junio y su aliento se ha marchado. La brevedad del instante eviterno, ello hay que contenerlo en curso de nuestras rutinas diarias. Levantar el ánimo. Adiós querido amigo, voy a mi casa, bajo mi techo me sentaré bajo la luz de la música y en cada repetición de ese fragmento adorado seré encuentro contigo. Cuando nos lleve la marea nos encontraremos otra vez y espero que con la misma brillantez de todas las veces, será una repetición que darán auge a nuestros corazones. Pienso. Me detengo. Vertical suspiro, respiro hondamente y de mi se desprende una armonía que me cuesta día tras días. Cuando nos lleve la marea amigo. Ya estamos mayores y la existencia da tantos giros y giros que no sabremos de nuestro mañana. Pero esta mañana es solidad, es clara, es una lluvia energética que ciertas punzadas de una alegría, una alegría que escondo por si me la roban. No , no diré que soy feliz ¡No¡ puedo ser presa de algún mal y no es superstición, es un dicho de los abuelos. Tengo una humilde alegría. Tengo una humilde casa. Tengo una humilde razón. Tengo una humilde palabra. Soy humilde en mis actos por muy majestuosos que sean. Pienso . Me detengo. Suspiro, cuando nos lleve la marea caeremos juntos en una alianza de serenidad y amor. Una alianza que se ha perdido en estos días del hoy, que es hoy que se va para generaciones venideras. Qué será de ellos. Desesperados buscarán agua donde la sed y el hambre asedia a personas indefensas, castigadas por el redoblar tenebroso del desequilibrio entre los hombres del poder. Cuando nos lleve la marea, ahí estaremos si nos vemos de nuevo querido amigo ¡Ay amigo querido¡ la desdicha quiere arrebatarme ese rato en que confluimos , ese rato en el que las barbaries de este mundo no existían para nosotros. Y ahora, en este momento andando solo por esta ciudad , mirando los desastres de mi vida me inclino y soy lamento. Cuando nos lleve la marea, esperare a otra noche. Otra noche de luna  y nos reuniremos como hoy , como el ayer y nos contaremos cosas bonitas, cosas maravillosas que nos han sucedido y nos olvidaremos porque hay que ser olvido de las guerras, de los pleitos, de la mala fe dañina que caben en este ínfimo planeta.

 

 

domingo, junio 07, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA(NARRATIVA)7

 


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Y ese hasta luego sabe a sanar. Nuestras heridas recónditas, en lo hondo de nuestro espíritu quedan curadas después de ese dialogo hasta que el alba fue a nuestro encuentro. Andamos solos por esta ciudad donde se alterna lo clásico con lo moderno. Una adaptación en el paso del tiempo que nos lleva como una lluvia de junio en la calma, en esa sobria máscara de nuestro yo. Todo cambia, hay que aceptarlo. Envejecemos y seguimos las rutas de nuestros antepasados cada vez más parecidos a nosotros pero con una inquietud de nuestra propia persona. Nuestra memoria se apodera de todo lo bello porque hay que buscar la belleza en cada uno de nuestros actos. Nuestra sociedad para que va en decrecimiento y ello me alerta. Leamos señores…seamos puente entre el  pasado y el hoy para que no nos ofusquemos en el error del ayer. Dejemos que la esperanza, la libertad sean campanadas prietas de nuestro destino sin que redoble a la injusticia. Seamos nosotros. Que nuestras mentes respiren de la fragancia de nuestros labios cuando la palabra viene Uhm, esta ciudad, esta isla, este trozo de tierra del Atlántico me sabe a paz. Su olor peculiar nos llena de frescor, un olor a espuma y salitre , un olor donde su cumbre mece entre sus largos brazos de ramas al pinzón azul. Sí, la paz. Leamos señores, sepamos un poco de historia para que esto no sea un ciclo repetitivo de alguna catástrofe humana. Humanos somos en medio de la inmensidad de este océano , en medio de lo gigantesco de dimensiones incontroladas de este universo al que pertenecemos. El se ha ido igual que yo con un hasta luego , nos veremos cuando la marea nos lleve a ese lugar de ensueño, ese islote donde ballenas y aves coloreen nuestra alma, nuestra conciencia. Leamos señores, aprendamos de esos años cuando la guerra quito la vida a miles o ciento de miles o millones de gentes…gentes que buscaban el aprecio de la libertad, de la conversación gustosa independiente de las creencias de cada uno. Porque somos únicos en esta pizca de planeta en medio del majestuoso, tosco , oscuro cosmos. Como hijos del planeta tierra tenemos que estar unidos, una confederación pacífica que transmita a nuestros descendientes tranquilidad y sabiduría. Ellos, nuestros sucesores sabrán de nuestra historia, de este bucle existente en este mundo. De imperio a imperio y los dados se tiran como puñales a ver quien tiene más soberanía, a ver quien tiene más poder con la fuerza de armas desvatadoras. Sí, el tiempo…el tiempo pasa , la historia se repite y no aprendomos….no aprendemos. Cuando nos lleve la marea, nos veremos otra vez . No se cuando pero espero que en mejores condiciones de este planeta desequilibrado. Somos herederos del ayer…un ayer donde los sueños nos los dieron a base de un sacrificio descomunal y ahora tiramos por la borda como si la nada lo consumiera. Pero, estoy aquí, andando por esta mini urbe donde los pajarillos tienen ganas de cantar ante el sol que vendrá.

sábado, junio 06, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA(NARRATIVAFICE.)6

 


6

Y la mañana que es un hoy y en el movimiento de las horas será un pasado donde los recuerdos serán un soñar despierto de nuestro encuentro. El tiempo pasa querido amigo. Sí, pasa en la celeridad de los años que se nos agotan. Aun somos verticales, manantiales por donde discurre nuestro cavilar, nuestras actitudes. Y cada acto es responsabilidad de este yo que surca las auroras de la siguiente pisada. Nos despedimos así, como si más nunca nos volviéramos a encontrar. Esta emanar de los sentimientos, del brío de nuestro encuentro quedará marcada en nuestro pecho, en estos corazoncillos donde la verdad y la lealtad nos hace digno de esta gran amistad. Nuestros errores, nuestras faltas quedan atrás donde nuestra alma no mira, no escarmienta. La marea se levanta, sube, las olas crecen en su dimensión y el adiós es ya pasadizo que nos encubrirá de nuestra forma de ser, ahora natural sin más, desnudos en una sociedad donde todo se mezcla con las apariencias y algo de falsedad. Y qué es lo falso. Esa vestido que llevas, esa sonrisa donde lo maléfico se guarda en las profundidades de los estómagos, de una garganta que quiere escupir y solo lame lo recelosos que somos. Cuando nos lleve la marea, esperaremos un nuevo día , no se cuánto, y lo esperaremos como el renacer de un nuevo crecimiento de nuestras profundidades en lo eviterno de nuestros entusiasmos. Y ahora en la mañana que es un hoy, un ya, un ahora que se va y es un ayer haremos desmemoria de todo fracaso de la humanidad. Nos preguntamos cuando será el tiempo de la paz, del regreso de niños a sus hogares, de cuando esos que viven en condiciones infrahumanas con la gelidez de las días desaparecerá y solo será un mal sueño, una pesadilla que se ha vivido como real pero que se ha ido para no volver más. Adiós querido amigo o mejor un hasta luego. No me gusta la palabra adiós , es como si no nos volviéramos a ver más. Estaremos en contacto. Para cualquier suceso estaremos atentos y no te olvides, querido amigo, de pedir ayuda cuando la necesites. Despierto está siempre mi corazón, mis sentidos que te pensarán y me pensarás. Hasta luego, que nuestra despedida sea una colosal maniobra de nuestra sinceridad, sin tapujos, que nuestra despedida sea aliciente de un comenzar de nuevo en esa realidad cotidiana que nos envuelve, nos atrapa y nos absorbe para después escupirnos en esta soledad que llevamos los dos. Sí, estamos solos y cuando nos lleve la marea seremos uno. Hasta luego amigo, nuestros caminos se dividen en esta orilla, tu para el sur yo para norte. La playa aun vacía, es como un canto a nuestro encuentro, a nuestra autenticidad. Y es que hay que ser autentico, aunque nos lleve por los derroteros de estas horas de la mañana que no es ya una mañana sino un halito de la memoria. Hasta luego…

 

 

 

 

miércoles, junio 03, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA (NARRATIVA.FIC) 5

 



5

El beso de las gaviotas viene a nosotros, nuestros rostros se desvanecen del cansancio y la madrugada toma rumbo a los despertares de este archipiélago. Hoy el clima, este microclima esparcido por la isla, nos trae el resurgir del Teíde. Desde aquí, desde la orilla , separados por una manta rizada de las olillas con su espuma blanca , nos hace verlo como si con un dedo pudiéramos rozarlo. Y lo rozamos, así, con nuestros deseos, con esa ensoñación desde la ínsula vecina. Cuando la marea nos lleve, esperamos a que la total claridad de esta nueva jornada nos lleve a nuestro lugar, un sitio donde las horas, los minutos, los segundo pasaran en el vacío de nuestras maridas. El beso de las gaviotas, fielmente nos fijamos en su vuelo a ras de esta playa en medio de una urbe que condiciona nuestra forma de ser. Y ahora es el tiempo de partir, de alejarnos después de esta purificación quitándonos de todo mal en este jardín de una mar que nos despide. Flores nuevas conoceremos e intentaremos no cortarlas para anunciar nuestro éxito, nuestras emociones. Las dejaremos en su lugar particular, que es un lugar donde deben estar, sin lastimarlas. Ahora, amigo, te vás. Ahora, amiga, te vás. Ahora, nuestra memoria será esa marea que nos llevará cuando el final de nuestras vidas cruce la desidia. Pero olvidémonos de ello querido amigo, ahora continuemos donde el sol tras esta llovizna de primavera nos entrega a ser caminantes en la búsqueda de nosotros mismos, de esas canciones de alguna arboleda perdida en algún parque. El tiempo…el tiempo amigo, se nos va. Un tiempo inexistente en este espacio que hemos creado los seres vivos. Tal vez no nos veamos más pero esa no es nuestra condición, esperamos a las mareas nos llegue con un mensaje que nuestros sueños terminaron y permanecerán esta atmosfera como sueño de un puede ser y fue o quizás no fue.  Nos iremos cuando las mareas nos lleven, qué bien suena. Mientras seremos pisadas de esta brisa que nos acoge con sus sorpresas e infortunios. Ya está subiendo, nos levantamos.  Uhm , te miro. Uhm , me miras. Un deje de tristeza se cuelga de tu garganta , de mi garganta y este encuentro lo consideramos como algo perpetuo a nuestra memoria en el suceso de los días. No hay manzanas podridas en nuestros corazones, los latidos son calmos y saldremos otra vez cuando me llames, cuando te llame. Y nos sentaremos aquí, en el mismo lugar embelesados en el trajinar de las olas hasta que nos lleve la marea.



sábado, mayo 30, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREAS(NARRATIVA) 4

 


4

En este nocturno el tiempo camina despacito. Nosotros juntos en esta alianza de llevarnos con la bondad de la conversación. Miramos una luna viviendo un hoy donde el disparatado mundo se envuelve en brumas injustas, desoladoras, abominables. Nos miramos, nos abrazamos, nos queremos como buenos amigos. Esperamos que el devenir no nos distancie….en esa distancia que implica una ruptura. Ya son muchos años querido amigo. Muchos años cantando al unísono de nuestros pilares, de esos cimientos que enhebrado esta amistad. Nuestras verdades, nuestros fracasos, nuestras victorias quedan inscritas en nuestras vernas continuando en el fluir de nuestras palabras, de nuestros silencio. Y ahora aquí…uhm…sumergidos en la redonda blanca y qué tendrá ella en estas apartadas islas del atlántico, asilados. Somos como un pequeño reducto donde la paz ahonda en las almas flotantes de este archipiélago. Giramos en tornos a nuestros sueños…porque tenemos sueños. Y ahora aquí…uhm los compartirmos sin el menor rencor, sin la envídía, sin dictar pensamientos ilógicos a nuestro transito por esta vida. Y eso es amistad, una manera desinteresada del bien querer en lo cotidiano, con nuestros defectos, con nuestras virtudes, con lo malo, con lo bonito hasta que la marea nos lleve. Lo que nos disguste o guste de cada uno no tiene cabida en nosotros amigo. Ahora aquí, inventamos un mundo donde cometas de todos las gamas  hace un arco iris donde la paz y la esperanza nos abriga de las tempestades del día a día. Aquí, tranquilos, con el brindis de nuestro ánimos, a veces decaído otras, en la verticalidad de nuestros sentidos. Ahora aquí, inventamos un mundo de nubes de papel donde escribimos del lenguaje de las mariposas, de lo que supura en nuestro corazón de mariposas revoletando a la par de un guiño a la sonrisa ¡La sonrisa¡ Uhm….imágenes de un vientre desnutrido, de una ropa derruido, de unos ojos blancos pesan sobre nuestros hombros y el dolor, la pena nos sesgas por momentos de esa sonrisa. No amigo, no lo soportamos. Miramos en esta madrugada a la luna, una lágrima cae por nuestra tez y esos cometas de colores dónde está. El mundo gira y gira. Nuestra galaxia gira y gira, expandiéndose . devorando otras galaxias. Entonces descubrimos lo infinito de nuestro cosmos. Entonces comprendemos la nada  y lo gigantescos que somos en esta vida que se ha depositado aquí en un planeta que llamamos tierra gracias a su campo magnético ¡Luna¡ ¡Luna¡ como nuestros semejantes seres se autodestruyen, se condenan a una cierta venganza ramificada en un ayer, un rechazo a otras culturas donde adoran a otro Díos que es el mismo Díos pero de diferentes maneras. El arte de las religiones, un arte que nos ha enviado a la confusión, a una niebla de nuestro razonar hasta el caos, hasta lo malo. Cuando nos  lleve la marea  ¡Luna¡ ¡Luna¡ Aquí vivimos recogidos en nuestras cavilaciones cada día más silenciosas, cada día más ignoradas, cada día más marginadas donde las olas rompen y una ilusión, porqué existe la ilusión, nos lleva a esta sinceridad de nuestro afecto esperando que en el curso de los años no se extinga, no algo efímero.

 

 

 

 

martes, mayo 26, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA.NARRTIVA . 3

 




3

Nos abrazamos. Sí, un abrazo donde la extrañeza no es muralla que nos separe, que nos distancie en lo remoto de nuestra reconditez. Es un abrazo de amistad, ya son muchos años, muchas soledades rumiando aquí en la espera hasta que la marea nos lleve. La madrugada se enciende, la nada esboza nuestro embeleso en ese salón oscuro donde la luna, quieta, nos examinas. Cada uno por su destino. Un destino antes buscado, ahora aquí con el aliento de las jornadas. No esperamos nada ni a nadie, nos concentramos en un vaíven de palabras dispersas sin concentrarnos en esta noche que se vuelve gélida, aún.  Nuestros juegos han terminados, abrazados como si la calidez que transfiera cada uno fuera ese arropar de nuestros sueños. Sueños que también se han parada, se han confiscado a la desgana. Nos abrazamos, cuando la marea nos lleve seremos alejamiento el uno del otro , nos inclinaremos en ese amor  humo en nuestras manos. Y yo abrazaré su humo y él abrazará de mi humo, de ese olor que perpetuamente nos quedará el uno del otro en el recuerdo vivo. Sí, un recuerdo vivo de salones de playas vacías donde nuestros corazones danzarán al son de candelabros de un amor , de una unión que se dejará ver en el paso de las estaciones. Mientras viviremos de nuestros deseos, de nuestra postura innata al querer. Somos tan igual y tan distante a la vez o tal vez tan distantes y próximos a la vez que nos apuramos en este derroche de la madrugada cuando la luna pálida en su salón oscuro influye en nuestras emociones, en nuestras pasiones. La playa vacía, cuando la marea nos lleve. Las pardelas, las gaviotas en las ondulaciones de sus vuelos son lo único que se oye acompañando lo vago de las olas. Y ahora que estamos aquí a solas, nos comprometemos a nuestros mañanas, que serán muchos , que serán pocos, según las trampas de la supervivencia. Cerramos puertas y solos en esta musicalidad de la naturaleza tripulamos todo nuestro yo. El me dice, yo le digo…yo le digo, el me dice, parece una madrugada eterna, es como si el amanecer que nos espera nuestras vidas cambiara. Sí, cambiarán desde esa perspectiva de otros, pero no de nosotros. Todo cambia, todo va variando a medida que nuestro abrazo se pierde en este salón oscuro de donde cuelga la luna. Esto , en este instante, es la felicidad Uhm, este momento envuelto en nuestros brazos con el cariño , con el respeto, con la algidez del sabor de la mar, inventado peces en el firmamento como medio de una huida de la realidad, la realidad que consume este diminuto y vivo planeta. Y este abrazo dice tanto con la mudez de nuestros labios que es como apagar cada una de nuestras necesidades. Esta cita con la luna en su salón oscuro, un universo que tanto dice de nosotros y nosotros tanto no tenemos conocimiento de el , misterio. Sí, un misterio difícil de adivinar. Buscamos vida en otros planetas, utópico en el presente. Y , para qué, las mareas nos llevaran y callaran cada gran estupidez humana. Seremos hijos de donde venimos, un polvo interestelar esparcido en una esfera azul.

 

 

 

 

sábado, mayo 23, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA (NARRATIVA) 2


 

2

En una ocre danza la fragilidad de la luna, nuestro satélite. Y ahora que estamos aquí , qué es de su nacimiento. Veo en mi imaginación el impacto de algún fragmento de meteorito en este planeta , ese mismo cual provocó la existencia en y dando la formación de este escudo en el ambular de los milenios. Su cara nos muestras esa desgastada forma de ser, esos donde sus hoyuelos nos han defendido. Sí, somos una especie privilegiada en la inmensidad del cosmos. Lo turbio se hace escena en esta noche en que las estrellas no son visibles. Continuamos, sentados, hasta que la marea nos lleve. Unimos nuestras manos, fuertemente, con la realidad de una unión que nos haga crecer y si no, sentir calma. Los últimos transeúntes andan por la humedad de la arena, descalzo Uhm, sentir con la planta de nuestros pies esta arena, dicen que relaja. Una brisa fuerte se inmiscuye en nuestro cavilar, sentimos frío a pesar de que el verano ya se aproxima. Estallará en esas hogueras de San Juan donde quemaremos todo mal que nos han hecho, donde danzaremos a su derredor como hijos de algún hechizo supersticioso y otras no más que llevados por la tradición sin saber el porqué Uhm, la marea está quieta, observamos los pececillos nocturnos , el canto de las ballenas en un llanto eviterno que nos lleva a una intranquilidad. Los océanos , a veces, nos piden auxilio y nosotros los tratamos como cloacas de todo nuestro absurdo, de toda nuestra ignorancia. Nos fijamos el uno en el otro y una sensación de nerviosismo nos abate. Aquí hay paz, en otras patrias no. No más fronteras, no más foráneos, no más extranjeros, no más políticos, no más ideologías, no más religiones, etc…. Todo ello acaba con nuestra esencia , con lo primitivo de nuestra naturaleza. Nacimos desnudos , sin conocimiento de lo que nos rodeaba. Crecemos y la muerte vendrá , desnudos en un féretro solo fuimos uno más en este maravilloso planeta. Y es que nos maravilla, tiene un brillo especial, un movimiento tan perfecto que nos enamoramos de él a pesar de las inclemencias de las que se esta viviendo en gran parte de él. No, no quiero caer en guerras y estupideces, no quiero este repetir y repetir de mismo ahogo de nuestra sociedad, desastrada Uhm quiero seguir aromatizándome de algas bajo la tonada de caracolas, que las ballenas callen en su agonía. No , no querido, no seamos tan inocentes, estamos aquí, en la orilla de la playa, las horas pasan y no es indiferente. Nos apetece darnos un baño, aunque lo helado del agua nos retraiga. Pero dejémonos de engañarnos querido amigo…amigo querido, aprieta bien mi mano y encendamos un cigarrillo y después nos daremos un chapuzón. Ay , querido amigo , estamos aquí  a que la marea nos lleve y mientras conversamos sobre esos episodios que estremece las entrañas de esta tierra. Sabes, no quiero moverme, estar aquí , estática, deambulando en mis pensamientos, en tus pensamientos, en el pensamiento de todos que es el todo de este mundo.  Una gota pacífica descansa en mis mejillas y me dice de la esperanza de ese nuevo amanecer que nos espera, la calima remitirá, se ira para volver.

 

jueves, mayo 21, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA (NARRATIVA) FICCIÓN.1



“Cuando nos lleve la marea” El horizonte se desdibuja de claridad, una masa fina de arena del desierto se desploma sobre esta tierra, sobre la isla y inhalamos toda esta contaminación para nuestros bronquios. La tos se vuelve seca, la garganta rasguea en una herida, los ojos se vuelven ciegos y nuestro andar pesado. La calima se distribuye sobre nuestros hombrOs y nos hace vagar en la desgana. Aún así, no para todos, yo la adoro. Es un tiempo que me reconecta a un túnel del tiempo donde toda mi memoria da vida al ayer, a ese pasado donde cuando éramos niños corríamos por la orilla de la playa como si el reloj de la vida no existiera. Veíamos lejano, ausente ese ser hombre, ese ser mujer, ese ser no especificado. Nos movíamos como pajarillos al encuentro de la aventura precipitando a veces el peligro que ello conlleva, no teníamos miedo a nada.  “ cuando nos lleve la marea, me viene esta canción y sigo seremos uno en la belleza del océano.  Porque el océano es bello, su arrugada forma mantiene en vilo a los que lo observas. Aquellos que se sientan frente a él en el atardecer, en el amanecer y dejan que las horas, los minutos, los segundos los lleve a otra época o a una introspección de su vida, de su mundo subterráneo que nadie ha logrado alcanzar.   El salitre pegado a mi piel, un helado de una bola besando mis labios y en el final un horizonte lineal, horizontal que separa la tierra de esa bóveda celeste en la danza de gaviotas, de pardelas de niños que van , que vienen en sus juegos. Cuando la marea nos lleve…sí, cuando no seamos más que cenizas esparcidas en una buena mar , en una buena tierra hasta ser hijos de la nada. Nuestra conciencia quedará, una conciencia invisible, intocable en las palabras , en las acciones que acometimos en esta existencia. El resonar de nuestras almas se desplegarán y a ras de un recuerdo nos visitaran aquellos que dejamos.  Y esto no es una pena, no es un llanto. Somos mortales, somos una especie que ha tenido el éxito de existir en un planeta privilegiado gracias a esa distancia idónea de nuestro padre el sol.  Ya sé, no nos damos cuenta, pero cuando respiramos ahí hasta que la marea nos lleve lo pensamos Uhm, la diversidad de este me conmueve, me empatiza, me emociona con algunos rejos de cierto y maldito lamento. La calima viene con más fuerza, las temperaturas aumentan y asciende en nuestro yo de donde somos, donde estamos. Islas, no más que islas en medio del atlántico. Islas vulcanológicas nacidas de las entrañas del océano no se cuándo. Y para que saberlo, somos hijos de volcanes que se han ido erosionando , transformando en el transcurso de los siglos y los siglos. Pero, aun, con restos vivos de su tremor, de su carácter aplastante cuando la madre naturaleza lo s llama. Cuando nos lleve la mareas…sí, la tarde inunda mis sentidos, un atisbo de derrota sugestiva me acecha e intento e intentamos balancearnos en el equilibrio. Cierro los ojos y dejo que la brisa marina me acaricia, me lama con el susurro de sus olillas. Cuando nos lleve la marea…traemos una botella, una botella con mensaje que se la llevará este mar lejos …..muy lejos, esperamos. Cuando nos lleve la marea…cuando nos lleve la marea, seremos no más que una vaga memoria de alguien , de aquellos que nos amaron en lo puro, en lo real, en la verdad. Un perro suelto pasa con su dueño en esta bahía de la isla, miro su toque alegre, porque ellos también sonríen cuando sus dueños, sus amigos los trata como debe ser. Hacer el bien es complicado siempre que no haya nada maligno detrás de nuestra máscara. Hacer el bien es como si la marea nos llevara a la inocencia , a veces imprudente otras, no .  Cuando nos lleve la marea, aquí sentados dejando caer la tarde, dejando que este polvo en suspensión se pegue en nuestros cuerpos húmedos esperando hasta que la redonda blanca venga a despedirnos.


domingo, mayo 17, 2026

DIVAGACIONES DE UNA MAÑANA DE MAYO

 


La jornada, así, enraizada a lo plomizo de nubes en un ensueño perturbador. Despertamos, un café es raíz de un árbol donde los pájaros lucen sus tonadas como conversación con la madre tierra. Aquí estamos, entregados al reverder de una paz que no llega, ansiados , desesperados en esas tumbas dispersadas bajo la luz de esta atmósfera llamada tierra. Una tierra con condiciones idóneas a la existencia que se muestra nómadas de otros mundos, otras tierras donde florecer nuestras manías de lo maligno. La jornada, así, me deleita con la sutilidad de besos en la verticalidad de nuestros vientres amargo, algo tiembla, algo danza con nuestra insonoridad en un universo inhabitable, lejano, ausente de nuestras pisadas. La jornada, así, estamos en un ahora gravitando en pensamientos donde el despecho arruina de humano a humano cuando solo las guerras perdidas son sombra del nuevo amanecer. La jornada, me falta el aire,  me balanceo con los ojos prietos en el océano como inmensidad de la calma, de una tranquilidad que se estira y estira a medida que somos hijos de un sol exacto, perfecto para la belleza del ser, del estar. Atravieso las mareas con el equipaje de mi corazón y observo mi ausencia y observo sus ausencias. Y, sin embargo, somos un espacio de luz azulada en medio de la nada. Levantamos nuestros ojos y en la fijeza del ritmo de las calles , continuamos.

viernes, mayo 15, 2026

EL BESO DE LOS PÁJAROS

Una rama, se mece en el suculento canto de las aves. La paz es entereza diseminando su calma en los ojos cerrados en un leve aliento. La quietud se entrega a nuestros vientre, perfumado de las florecillas de una primavera bienaventurada. Y esta rama, y este canto de las aves , y esta paz reconforta esta atmósfera cerrada en la que soy pisadas de una danza, de un canto con los ojos cerrados. No se necesita más, es grato el azul que agita mi corazón en el ritmo de un alma estática. Y esta rama, y este canto de las aves, y esta paz es belleza de esos diminutos instantes en que estamos con nosotros mismo. Una rama, un canto de las aves y esta paz , seguimos en el beso de las manos unidas a ras de las cumbres de cometas blancas zarandeando la maravilla de este mundo cuando estáticos y con los ojos cerrados componemos nuestra vida.  Uhm, esa monotonía, dibuja soles donde corren los hombres, las mujeres en la aventura preñada de una paz Ahhh y esta rama, y este canto de las aves. Uhm….observamos el cielo, este que nos protege, que nos ampara , que nos ensueña como seres condicionados a la bondad.  Una rama, se mece en el suculento de las aves. La paz es entereza diseminando un tiempo de sosiego con el rubor de las olas. Aquí estamos, complejos, sencillos , humildes con la mirada puesta en una rama donde las aves cantan al son de una brisa sutil . Inspirar….espirar…inspirar…espirar aprendemos de lo que nos rodea , sin prisas…Uhm, decid. Decid que esto no es sueño común engañoso, destartalado. Y esta rama, y este canto de las aves, y esta belleza de pequeños momentos en el brío de un guiño de la existencia ¡Atraparlo¡ ¡Atraparlo¡ un suspiro, una caricia, un abrazo y nada más.EL BESO DE LOS PÁJAROS

martes, mayo 12, 2026

EL BESO DE LOS PÁJAROS(ALBUM)


 

Ahora, cuando me acuesto sobre nubes de espejo donde soy escena de los vuelos de la libertad, de la esperanza. Ahora, cuando dejo que las olas acaricien la desnudez de mis sentidos. Ahora , cuando de una rama tambaleándose al ritmo de una suave brisa los pájaros cantan. Ahora, soy beso de pájaros en la inconclusa melodía de las horas, de los minutos, de los segundos en esta primavera donde las flores quieren saborear la paz.

 

Mi próximo álbum” EL BESO DE LOS PÁJAROS “ saldrá en todas las tiendas digitales el 15 de mayo. En el está incluido 10 temas de mi autoría y producción, una labor que se agradece cuando los sonidos, las tonalidades se entreteje en esta vida. Una vida donde encuentra cobijo en el regazo de la música Uhm y que seriamos en ella. Sí, ella ese amor fiel en nuestro humor ya sea del desengaño, de la alegría, del amor, del desamor, de batallas perdidas en la tozudez de guerras homicidas de gentes inocentes. Entonces….ahora, el enojo regresa como titánica fauces de sus colmillos, arrebatando cada sonrisa, cada ojos en el vertiente de mareas feas, malignas en los rumbos de cada amanecer. “EL BESO DE LOS PÁJAROS”  es una experiencia, un entramado de mi amante, de mi acompañante, de mi amiga “la música” . Espero que les gusten.

 

Ahora, que el reloj me mira y dejo pasar el tiempo en la danza de las soledades con temple de una calma seduciendo a mi corazón, a este vientre entregado a los sones de la insonoridad. Ahora, porqué no…

sábado, mayo 09, 2026

ME LLAMO EN TRAGALUNAS....

 














Hola , como están? Me llamo Tragalunas, un nombre dado por mis noches y madrugadas al son de la redonda Luna, la más hermosa. Ella donde las conversaciones que se tejen con una gama calma de la entereza de la vida. A ella voy cuando todos duermen. Primero soy beso de pájaros en mis movimientos cuando la medianoche se escapa entre mis espaldas, después voy , vengo la canción de las arboledas perdidas hasta llegar a la bahía me dice de un beso de las aves para que todo tome su ruta, son sensatez, su estabilidad. Sí, soy Tragalunas, nombre de soledades, de un aislamiento donde la marea me da todo aquello que necesito para lo cotidiano, para esa rutina de las jornadas mezclados con las gentes de esta tierra. Con mis manos agrietadas en el paso de los tiempos voy en busca de ella, la encuentro. Hoy está todo despejado y mis sentidos en la verticalidad de su mirada, de ojos de cráteres cenizos me enseñan del resurgir un día más. Sí, un día más. OH luna del alma mía, me reconozco cuando estás presente…tanto que puedo acariciar tu aurora con mis ojos ancianos. Me llamo Tragalunas, me es igual que haga mala mar. Ella es mi vida, mi amor .Un horizonte donde un navío enfermo vago en la penumbra de su soledad, de las voces gritando a un llanto del que todo padecemos. Pero aq  uí estoy, soy Tragalunas, el universo parece que se expande, se estira en más belleza , en una nostalgia que a veces corre por mis venas. Y digo, oh luna del alma mía , me encuentro contigo y pienso, pienso en estos instantes lo mismo que otros nocturnos, tumbado al ritmo de la musicalidad del océano. Extiendo mis redes, mi pequeña red y espero. Oh luna del alma mía, que esta vida mi sin ti no sería posible.  Hola, me llamo Tragalunas, muchos años de existencia y ahora ese proceso en que envejecemos al son nuestras manías, de nuestras inquietudes, desechando todo aquello que está arrimado, aquello dañino para el continuar en las flores nuevas de cada amanecer.  Aquí me encuentro, la plenitud de la existencia me hace duermevela de cada despertar. Y despierte tarde…y también la pienso  y siento que los recuerdos me han tallado con la pesadez de años pasados, muchas cosas olvidades. Miro el mañana no como una lejanía utópica sino como un sino donde la luna, la bella luna me entrega toda su maravilla, todo ese tesoro que no poseemos. Hola, me llamo Tragalunas, muchos me miraran como un desdichado, como un lamento del aislamiento y, no es así, aquí  estoy mirándola, oh luna del alma mía, acogiéndola en las palmas de mi mano como si fuera un pedacito de mi corazón, un guiño iluminando a mis noches silenciando esta sonoridad del callar de un beso, de un abrazo. Eres tu…eres tu , luna del alma mía. Me llamo Tragalunas

domingo, mayo 03, 2026

LA VIEJA ESPERA

 







Una vieja espera. Un nuevo renacimiento. Las palabras son continente de un abrazo, de una sutil caricia meciéndose entorno a las antorchas de un querer, de un amor emergiendo en los sueños. Despierto. Una vieja espera me hace andar por los andamios de los ecos de mi reconditez. Le doy un beso en la frente , sus pensamientos atemperan mi verticalidad y se desvanece como almas dolidas de un adiós donde los ritmos inclinados a la desesperanza se empeñan, son tozudos en ese adiós. Una vieja espera , estoy aquí, visionando este chiquito planeta , moldeando aquello que cuando dormitaba era aparición en mi inconciencia. Caminaba…si caminaba tendida de la mano por una larga y angosta carretera lejos del ruido, ese ruido que sucede en lo humano cuando nuestra condición de amar se hace amigo de los sentidos. Y aquí está , esa vieja espera, revolturas en los vientres con vientres apoyados en la bóveda celeste y siempre al norte….al norte ¿Te he visto? No , ¿despiertas? El letargo de las emociones nos lleva donde los acantilados miran el horizonte donde el arco de colores nos guía, nos habla de nuestro mañana. Una vieja espera, atiendo las ultimas notas de un periódico y con una cierta melancolía permanente observo este mundo. Muchas tristezas lo componen. Muchas injusticias lo desmoronan. Muchos gritos en el silencio para otros lo conforman. Una vieja espera, una lágrima seca se desliza por mi tez, una lágrima cansada gravita en mi garganta y soy ave rota en la fragilidad de esta atmósfera. Una vieja espera. Intento no mezclar mi hoy con los retrocesos de esta tierra, de esos pueblos condenados al lamento. Una vieja espera, vienes otra vez y este querer emana en el despertar.  Me examino frente a un espejo, caigo donde el baile de la insonoridad te llama, es ensueño de mis años. La vida pasa y aun , aquí, en estos instantes conservo esa apetencia de hidratarme de tus labio

sábado, mayo 02, 2026

DIVAGACIONES DE UN DÍA DE MAYO

 


Las jornadas, destiempo del erupcionar de las flores en el inconsciente. Una yegua trota con la belleza de sus negros ojos, con los brillantes de su pelaje curtido en los años . Las nubes se vuelven pájaros de sueños. La luna se mueve en las palmas de nuestras manos y la llamamos como encuentro fugaz de un nocturno claro donde los pasos, las horas se vuelven maravilla de los sentidos. Un perro ladra en no se sabe dónde. La madre de todas las madres prepara la comida de las raíces de la tierra y una efímera cometa blanca conversa con la paz. Las jornadas, el aliento se vuelve azul, amarillo esbozando la sonrisa de alguien que paulatinamente emerge del silencio, de la soledad. Desde otros edificios las gentes se asoman , un paisaje donde la marea brota como hermana de nuestros destinos y quietos, estáticos la amamos. Las jornadas…Ah, estoy aquí, otra vez como superviviente de una noche donde la conciencia dice levántate…levántate y anda en las esferas inmortales de este archipiélago lejano o tal vez ausente de la pena.

viernes, mayo 01, 2026

POR ELLOS

 




POR ELLOS

Por ellos canto y canto

Por ellos converso con los alientos del hambre

Por ellos soy viento de la herida

Por ellos soy la pesadez de los crepúsculos

Por ellos la tierra se vuelve cementerio

Donde cipreses mencionan el dolor.

Por ellos canto y canto

Por ellos converso con la insonoridad

Por ellos soy viento nodriza donde rompe el llanto.

Por ellos soy grito en las sombras.

domingo, abril 26, 2026

LA DANZA DE LOS PÁJAROS


 


Todavía la danza de los pájaros son aliento de un amanecer donde los sepulcros de la pena quedan quietos. Todavía la danza de los pájaros nos hace creer y lo creemos de lo azul, del verde de nuestros sueños. Todavía la danza de los pájaros despierta los sentidos en la verticalidad de un rumbo donde las bahías bajo la luz de un faro que no calle emiten la memoria del ayer. Todavía la danza de los pájaros hila una perspectiva sonora de pacíficas jornadas de la lejana orilla donde el oleaje lame la arena. Todavía la danza de los pájaros va lejos, ahí, donde tú estás en el encuentro de amplios puentes del querer.  Todavía la danza de los pájaros puede ser, como toda una vida donde la existencia del viento nos abracen.

miércoles, abril 22, 2026

SEGUIMOS


 


Las ramas vacías

Una lluvia efímera

La insonoridad de las olas

El silencio de los pájaros

Las manos del beso entregado

Las manos del deseo perdido

Las manos de las pisadas rotas

Las manos de las raíces de la tierra

Las ramas vacías

Una lluvia efímera

La insonoridad de las olas

El silencio de los pajos

Los ojos de la sed

Los vientres de la soledad

Los vientos del llanto

Y sin embargo, seguimos

Seguimos donde los soles nos besan

Seguimos donde las lágrimas sonríen

Seguimos donde las lunas nos engrandecen

En un canto único, en la unión de los pueblos.

Las ramas vacías

Una lluvia efímera

La insonoridad de las olas

El silencio de los pájaros

Y sin embargo, seguimos

La marea es verticalidad de los sentidos

La marea trae la emoción cómplice

La marea viene con sus alientos de la nada

 

La marea viene con el susurro del adiós

La marea se entrega al entendimiento

La marea viene y va con el restos del mañana

Las ramas vacías

Una lluvia efímera

La insonoridad de las olas

El silencio de los pájaros

sábado, abril 18, 2026

La danza de los ojos mudos

 



 Y la danza de los ojos mudos comienza, cuerpos desnudos al ritmo de las olas. Y el querer se cruza como apego a la dejadez de la soledad. Una pardela viene, en su vuelo en espiral se interpone entre mi mano y el océano. Y la danza de los ojos mudos comienzas, cuerpos deambulando al son del aislamiento con las voces de las ballenas que vienen a buscarlos. Caracolas dan sonido poderoso a este baile donde la agreste primavera se vuelve lucidez del beso de las aves. Y aquí estamos. Y esto somos. Una danza de ojos mudos en medio de la nada, del vacío disciplinario de los sueños que nos entrega al deseo, a la intemperie de nuestros sentidos en orientación al amor. Y la danza de los ojos mudos comienzas  ¿me quieres? Y ese querer despeina el callar y los labios se unen en una canción al encuentro de arboledas perdidas. Amanece y la danza de los ojos mudos comienza, se enhebra un aliento de paz, de una calma solemne en lo eviterno de la jornada. Y aquí estamos. Y esto somos. Gotas de un océano eterno y un planeta azul donde los pueblos al unísono cantan y cantan. La justicia nos rodea…esa que protege el bien. El amor nos aclama en lo justo. El abrazo nos hace danzar en los mudos de una esperanza que viene…viene y viene escalando hasta nuestro pequeño corazón de las alas del amor.

sábado, abril 11, 2026

EL CANTO DE LAS AVES.

 


Aquí mi último lanzamiento

Viene…viene con las conversaciones de un amor, de una pasión entregada a las verticales canciones mecidas por las ramas de la tierra. Viene…viene, yo, aquí, con un café, con el curso de las jornadas donde el viento norte rompe los sentidos, donde el viento norte desata los sueños en la búsqueda de una sonrisa. Viene…viene, con el alma entregada a las flores en el estómago , bellas, maravillosas en el beso de las aves que tañen a la vida. viene…viene, este lanzamiento donde la labor indiscutible de un piano y el ritmo certero de su poesía libera cierta esperanza, cierto arco iris nacido de las olas.

miércoles, abril 08, 2026

EL DESPERTAR (TEATRO)PROYECTO


 

EL DESPERTAR

(Teatro)

 

 

 


Introducción:

   La reconstrucción interior de un ser después de la tempestad del ayer.

 


Personajes:

Laura

María

Personaje 1

Personaje 2

Voz 1

Voz 2

Voz 3

Voz 4

 


 

            Ya es el alba y Laura tiene que levantarse. No espera a nadie, solo, alguna llamada telefónica. Se encuentra frente al espejo de su habitación. Tras su espalda, la ventana da hacia un jardín.

 

Laura:

            Otro despertar. Mi cuerpo parece ser parte del sueño. Ahí me encontraba tan bien. ¡Sí! Ese girar y girar más allá de la frontera de la realidad ¡Esa libertad! ¡Ese amor perfecto! Esas tierras donde todo sabe a felicidad; sin tanta hipocresía; sin tanta frialdad; sin tanta envidia; sin tantos fanfarrones y un colectivo de palabras seguidas de estas que todo el mundo sabe bien.

¿Por qué será que cuando despierto me gusta sentir el aire fresco del crepúsculo? Suspiro, respiro hondamente y todo se me vuelve extraordinario ¡Qué exquisito es este pequeño instante! Un pequeño instante que se hace inmortal como inmortales son los amores arrinconados en mi memoria ¡Ay esos amores!  Todos ahora poemas en la hoguera del recuerdo. A algunos les retorcería el cuello. Sí, sin más. Los cogería y los dejaría en pelotas en medio de un parque para que les escupieran. Creo que he cometido un error. No a mis amores reales, sino a esos que te acosan y abusan  ¡Qué asco! Si he de contar las artimañas de algunos para que llegues a su guarida se horrorizarían. Bueno, mejor será que entierre estos sucesos en el infierno junto a sus nombres ¡Ay, que me pongo enferma!  ¡Qué mal me siento! El odio me cuece, pero olvido y olvido que si no, no se crece. Te quedas como un árbol viejo al que han robado toda su savia y, ahora, arde, arde y arde en su muerte.

Este espejo ante mí. Siempre ha estado aquí y, una y otra vez tengo que mirarme, es inevitable, ejerce una fuerza de atracción tal que no hay mañana que me plante ante él. Me disgusta lo que observo; un ser acabado, murmurando su última melodía, un ser al que le han cortado sus alas y, ahora, no sabe prender su vuelo. Soy yo. Sí, soy yo. Una marioneta con hilos roídos que han dejado caer en una fosa oscura con su danza ¡Cruel vida esta! ¡No puedo amar!  Y si amara, si me enamorara... Me sentiría como una delincuente, como una delirante. Sería no más que una fugitiva rodando por un precipicio. Uy, son las 10, ahora mismo llega María y, yo, en este estado, con la toalla enrollando mi cuerpo sin secar. No, no voy a dejar que esta toalla aterciopelada y pacífica me quite la humedad. Quiero estar mojada, sentir como el aire se casa con esta agua que se desliza por mi cuerpo  ¡Ya viene! Ya viene María. Siento el rumor de su brisa penetrar por cada uno de los orificios de esta casa.   

(Tocan a la puerta de manera suave. Laura ni se viste, con la toalla enrollada y mojada la abre. Ya sabe de quién se trata. Sus ojos toman un tono de ilusión. María lo nota. Nota el bello paisaje de su rostro desfallecido y a la vez aliviado al verla a ella).

Laura:

(Se abraza a ella. Siente necesidad de desahogarse)

¡Qué desgraciada soy!

¡Qué desgraciada soy, María!

No soy capaz de despertar; la imaginación me acosa derivándome hacia aguas turbulentas.

Mi corazón me prohíbe dar un salto al amor.

¡No me atreví!

¡No me atreví!

¿Por qué?

¿Por qué?

Todo iba bien, sabes. Hasta que me asaltaron las dudas. Como una ráfaga de viento infernal vino a mí. Fue mi pasado. Sí, mi pasado. Un pasado que a hurtadillas y voraz vino de visita sin escrúpulos. ¡Sucio! ¡Frío! Internándose en mi insonoridad, sin permitirme pasar la página de mis pasos y volar.

María:

            Pero Laura ¿Por qué? Yo sé quién ha tenido la culpa. Tu familia, los falsos amigos. Ellos con tal de que seas otra copia de la sociedad te han ido deteriorando poco a poco. No te dejaron volar y, ello, es muy cierto. Sólo gritos, gritos contra tu persona, una degradación que te ha ido consumiendo día a día. Mira la suciedad de tu teléfono, nadie se acuerda de ti. Así, has ido perdiendo tu belleza. Todo sueño, toda ilusión terminó desangrándose.  Si aprendieras a callar. Y, ahora mira ¡Mira cómo estás! ¡Mira tu vida! ¡Mira esas rejas que trepan por tus pupilas! ¿Por cuál brumas te mueves?  La del agotamiento o la de la desesperanza. Por todo sientes temor, haciéndote mover por un pasadizo desértico. Temor al rechazo; temor a que se burlen; temor a que te miren como un ser delirante; temor a que lo que exista ante tus ojos sean escombros; temor a un grito y a ese ridiculizar que muchos tienen.   Y lo peor de todo, temor a hablar de tu belleza.

 

Coro de voces:

 Su belleza ¡Su belleza! ¿Dónde está? Se halla desvaída y paralizada en el infinito de las derrotas. Su belleza ¡Su belleza!  Canto alegre natural. Sufre el desencanto de brotar y brotar bajo lenguas cíclicas de tormentas. Poco a poco es mujer de sal. Poco a poco es ocaso en la flor de la vida.  Rosas amargas desvelan sus sueños. El eco de su grito la atrapa en una nube gris.

María:

            ¡No escuchas!

Laura:

            Sí, si escucho.

María:

            ¡La lluvia!

Laura:

            Sí, la lluvia.

María:

            Las horas pasan. Los días son como ráfagas de un aliento insulso para ti. Hay que saborear todo. Estás estática, impedida por el ayer y ese hoy que no te abre las puertas: barreras serpenteantes que te hostigan, mortificándote en qué será de tu mañana ¡No! No es así. Hay que erupcionar y pisar fuerte, firme, veraz. Tomar de las maravillas que van surgiendo del día a día.  Una sonrisa, un saludo, unas palabras y con el tiempo o, tal vez, cuando no lo esperes, el abrazo verdadero. Todo lo que te ha hecho daño deberías borrarlo, aplastarlo, dejarlo en el último lugar de tu memoria.  ¡Muchas horas de soledad posees Laura! Horas que sólo engendran un sudor de recuerdos asesinos. Es una lástima, porque no te han dejado avanzar.

Laura:

            Sí. Días de soledad. Un paisaje de tundras donde un huracán de sentimientos me hace permanecer en la cama. Imaginando, imaginando ¡Imaginando la calidez!  Su calidez. 

María:

 ¿De quién Laura?

Laura: 

            ¡No! No puedo nombrar su    nombre. ¡No! No puedo hacer nada para decir algo, aunque sea muy poquito, de su esencia. Esencia que me alborota, esencia que me ruboriza y hace navegar en el ensueño. El afecto y el calor humano se ahoga en mí ¡Mi fallo! ¡Mi fallo!

 

María:

 Sí, Laura. No vivir al día, no vivir cada momento que aparece en escena. Siempre sumisa en una espera, en una larga espera y, mientras, la vida pasa. Pasa sin esperar a nadie.

Laura:

            ¿No oyes?

María:

     Sí. Escucho

Laura:

            La lluvia otra vez.

María:

            Sí, la lluvia.

Laura:

            Me atrae.

María:

            A mi también.

Laura:

            Permanecer bajo su flujo de humedad y danzar con nuestros cuerpos desnudos mientras absorbemos de su don especial.

María:

            Nos mojaremos.

Laura:

            Y qué más da. Solo deseo correr como ella. Que ella me ayude a expulsar todo lo que me aterra, todos esos pinchos que revuelven mi vientre.

María:

            ¿Si, Laura?

Laura:

 Qué pena que no seas como yo. Recorrería con mis labios tu cuello. Serías mi amante perfecta.

María:

            No me atormentes Laura. Vamos antes de que la lluvia se la lleve el sol.

 

(María y Laura salen. Se encuentran en medio de la calle. La lluvia no cesa. Sienten que en su fondo existe un murmullo, algo las llama y las atrae)

Coro de voces:

 La lluvia os hace girar y girar sobre vuestro interior. Os hace involucrar una con la otra. La vida es ola de estragos para una y vuelo de palomas azules para la otra. Venid con nosotros. Venid por este puente de rosas negras donde la tierra emerge en un desequilibrio.

(Laura y María siguen la lluvia. Un arco iris con rosas negras en su suelo hace de puente. Ellas caminan por él. De repente, casi instantáneamente, van transcurriendo personajes acompañadas de un relato)

Personaje 1:

 ¿Sientes placer cuando te acaricias María?  Y, ¿cuándo haces el amor? Yo no. Para mí el sexo como medio del éxtasis y el placer es inexistente. Me robaron una parte de mi, cultura de hombres de mi tierra. No sabes el dolor y el sufrimiento que me hizo. No sabré nunca de esas sensaciones que a veces quieren sentir las mujeres ¡Laura! ¡Laura! Sigue imaginando tus yemas tanteando tu sexo, mientras su ser vuela en tu mente, mientras la soledad discurre entre tus manos.

(La imagen se difumina, ellas siguen caminando por ese pasillo)

Laura:         

Las injusticias en el mundo son imparables. A veces, somos tan primitivos. Y, es que no respete las culturas, pero, hay cosas que deberían de cambiar. Quitar a las garras hirvientes del hombre ese poder sobre nosotras.

María:

Sí, Laura. Me produce un dolor que es difícil de sofocar. Mujeres lastimadas y condenadas para toda su existencia ¿Por qué? me pregunto. Tal vez, lo descomunal de su fuerza se aprovecha de la debilidad.

(Otra imagen se implanta en el camino. Ellas se detienen y escuchan. Un viento sopla y los pétalos de las rosas roza la tez de ambas)

Personaje 2:

  Mirar el ritmo de mis pasos. Parece que perecen, pero, no, tengo que continuar. Yo volaba ¡Sí, volaba!  Golondrina que admira la belleza por donde pasa. Pero mientras dormía unas manos tenebrosas y telúricas me despertaba. Yo, me hallaba media inconsciente, desprotegida, con el miedo recorriendo cada parte de mi ante aquel que piensa que la mujer es sólo puro objeto de sexo. La baba se les cae, su fuerza y su amenaza nos condena. Así acabe, huyendo de cualquier lugar de su paso de tempestades, de torturas en mi reconditez, de su risa avariciosa y pegajosa del sexo. Me quedé sola. Sin más sola con mis alas bajo un desierto. ¡Amistades perdidas! ¡El olvido de mi ser!  Sí, el olvido.  Sí, el destierro. ¡Mirarme! ¡Sola! ¡Sola con mi lucha!  Mirarme, aquí estoy enjaulada dando aviso a cualquier gaviota confiada de que todas las playas no son respetuosas con tu vuelo, algunas la hacen caer en una fosa de llanto y de tormentos.

Tú al menos tienes a María. Ella no te levanta la voz. Ella no te dice que tus palabras son la aurora de una locura (la voz se va apagando). De una locura, de una locura…

(María y Laura se miran. No dicen palabra. Siguen por ese pasillo. De repente una masa de golondrinas plateadas pasan a ras de ellas y después  de su paso una puerta al final del pasillo se halla entreabierta. Empujan y entran. La oscuridad las envuelve en un ambiente cálido. Se escucha como un murmullo. Un murmullo que no logran entender.)

Voz 1:

  Las piras del abismo son ecos en un mar de llantos.

Voz 2:

   ¡Un llanto!

Voz 3:

   Mujeres de harapos.

Voz 4:

 Mujeres de la oscuridad.

Voz 1, 2, 3, 4:

 ¡La oscuridad! La oscuridad, la oscuridad…

Voz 1: 

            Las estrellas fugaces son esperanzas que se derriten y se eclipsan.

Voz 1, 2, 3, 4:

         ¡Se eclipsan!

(La luz poco a poco se va concibiendo. Se ilumina cada uno  de los rostros de las voces ahí presente. El aspecto de cada una de ellas es de mujeres envejecidas, mujeres que la cara o cruz de la vida las ha marcado)

Voz 1:

            ¿Sabéis por qué habéis llegado aquí?

Voz 2:

(En un susurro)

    ¡Seguro que no!

Voz 3:

    Seguro.

Voz 4:

    No.

Laura:

    ¡La lluvia!

María:

            Sí, la lluvia

Voz1:

            La lluvia es la señal. El magnetismo que os hace gravitar bajo nuestro eco. Os manifestáis como espuma de playas donde la tonada de las caracolas son nidos de cuervos.

Voz2:

            ¡Dejadlo ya!

Voz3:(Un solo  de piano  suena)

   ¡Desvestirse de la melancolía!

   ¡Desvestirse de las borrascas!

 ¡Desvestirse de las pesadillas!

 ¡Desvestirse de unas lenguas  que  son cloacas ensangrentadas!

Laura:

 ¡Sí!

Voz4:

 ¡Sí!

María:

    La paz

Voz1, 2, 3, 4:

     ¡La paz!

María:

            El respeto

Voz1, 2, 3, 4:

    ¡El respeto!

María:

   La sensibilidad

Voz1, 2, 3, 4:

     ¡La sensibilidad!

Voz2:

  Somos cauce de una brisa púrpura que ama a  la muerte.

Voz3:

  La muerte de un clima enrarecido a tu ser.

Voz 1:

  Venid con nosotras.

Voz 4:

            El daño se evapora y seréis raíz que mana por tierras de aguas cobrizas donde el amor es colibrí azul que os escucha ¡Amar y ser amada!

María:

  Estrella de mar que se consagra en el mundo de eternas oportunidades ¡Qué ama y es amada! ¡Amar y ser amada!

Voz1, 2, 3, 4:

      ¡Amar y ser amada!

 

 

Fin