domingo, mayo 17, 2026

DIVAGACIONES DE UNA MAÑANA DE MAYO

 


La jornada, así, enraizada a lo plomizo de nubes en un ensueño perturbador. Despertamos, un café es raíz de un árbol donde los pájaros lucen sus tonadas como conversación con la madre tierra. Aquí estamos, entregados al reverder de una paz que no llega, ansiados , desesperados en esas tumbas dispersadas bajo la luz de esta atmósfera llamada tierra. Una tierra con condiciones idóneas a la existencia que se muestra nómadas de otros mundos, otras tierras donde florecer nuestras manías de lo maligno. La jornada, así, me deleita con la sutilidad de besos en la verticalidad de nuestros vientres amargo, algo tiembla, algo danza con nuestra insonoridad en un universo inhabitable, lejano, ausente de nuestras pisadas. La jornada, así, estamos en un ahora gravitando en pensamientos donde el despecho arruina de humano a humano cuando solo las guerras perdidas son sombra del nuevo amanecer. La jornada, me falta el aire,  me balanceo con los ojos prietos en el océano como inmensidad de la calma, de una tranquilidad que se estira y estira a medida que somos hijos de un sol exacto, perfecto para la belleza del ser, del estar. Atravieso las mareas con el equipaje de mi corazón y observo mi ausencia y observo sus ausencias. Y, sin embargo, somos un espacio de luz azulada en medio de la nada. Levantamos nuestros ojos y en la fijeza del ritmo de las calles , continuamos.

viernes, mayo 15, 2026

EL BESO DE LOS PÁJAROS

Una rama, se mece en el suculento canto de las aves. La paz es entereza diseminando su calma en los ojos cerrados en un leve aliento. La quietud se entrega a nuestros vientre, perfumado de las florecillas de una primavera bienaventurada. Y esta rama, y este canto de las aves , y esta paz reconforta esta atmósfera cerrada en la que soy pisadas de una danza, de un canto con los ojos cerrados. No se necesita más, es grato el azul que agita mi corazón en el ritmo de un alma estática. Y esta rama, y este canto de las aves, y esta paz es belleza de esos diminutos instantes en que estamos con nosotros mismo. Una rama, un canto de las aves y esta paz , seguimos en el beso de las manos unidas a ras de las cumbres de cometas blancas zarandeando la maravilla de este mundo cuando estáticos y con los ojos cerrados componemos nuestra vida.  Uhm, esa monotonía, dibuja soles donde corren los hombres, las mujeres en la aventura preñada de una paz Ahhh y esta rama, y este canto de las aves. Uhm….observamos el cielo, este que nos protege, que nos ampara , que nos ensueña como seres condicionados a la bondad.  Una rama, se mece en el suculento de las aves. La paz es entereza diseminando un tiempo de sosiego con el rubor de las olas. Aquí estamos, complejos, sencillos , humildes con la mirada puesta en una rama donde las aves cantan al son de una brisa sutil . Inspirar….espirar…inspirar…espirar aprendemos de lo que nos rodea , sin prisas…Uhm, decid. Decid que esto no es sueño común engañoso, destartalado. Y esta rama, y este canto de las aves, y esta belleza de pequeños momentos en el brío de un guiño de la existencia ¡Atraparlo¡ ¡Atraparlo¡ un suspiro, una caricia, un abrazo y nada más.EL BESO DE LOS PÁJAROS

martes, mayo 12, 2026

EL BESO DE LOS PÁJAROS(ALBUM)


 

Ahora, cuando me acuesto sobre nubes de espejo donde soy escena de los vuelos de la libertad, de la esperanza. Ahora, cuando dejo que las olas acaricien la desnudez de mis sentidos. Ahora , cuando de una rama tambaleándose al ritmo de una suave brisa los pájaros cantan. Ahora, soy beso de pájaros en la inconclusa melodía de las horas, de los minutos, de los segundos en esta primavera donde las flores quieren saborear la paz.

 

Mi próximo álbum” EL BESO DE LOS PÁJAROS “ saldrá en todas las tiendas digitales el 15 de mayo. En el está incluido 10 temas de mi autoría y producción, una labor que se agradece cuando los sonidos, las tonalidades se entreteje en esta vida. Una vida donde encuentra cobijo en el regazo de la música Uhm y que seriamos en ella. Sí, ella ese amor fiel en nuestro humor ya sea del desengaño, de la alegría, del amor, del desamor, de batallas perdidas en la tozudez de guerras homicidas de gentes inocentes. Entonces….ahora, el enojo regresa como titánica fauces de sus colmillos, arrebatando cada sonrisa, cada ojos en el vertiente de mareas feas, malignas en los rumbos de cada amanecer. “EL BESO DE LOS PÁJAROS”  es una experiencia, un entramado de mi amante, de mi acompañante, de mi amiga “la música” . Espero que les gusten.

 

Ahora, que el reloj me mira y dejo pasar el tiempo en la danza de las soledades con temple de una calma seduciendo a mi corazón, a este vientre entregado a los sones de la insonoridad. Ahora, porqué no…

sábado, mayo 09, 2026

ME LLAMO EN TRAGALUNAS....

 














Hola , como están? Me llamo Tragalunas, un nombre dado por mis noches y madrugadas al son de la redonda Luna, la más hermosa. Ella donde las conversaciones que se tejen con una gama calma de la entereza de la vida. A ella voy cuando todos duermen. Primero soy beso de pájaros en mis movimientos cuando la medianoche se escapa entre mis espaldas, después voy , vengo la canción de las arboledas perdidas hasta llegar a la bahía me dice de un beso de las aves para que todo tome su ruta, son sensatez, su estabilidad. Sí, soy Tragalunas, nombre de soledades, de un aislamiento donde la marea me da todo aquello que necesito para lo cotidiano, para esa rutina de las jornadas mezclados con las gentes de esta tierra. Con mis manos agrietadas en el paso de los tiempos voy en busca de ella, la encuentro. Hoy está todo despejado y mis sentidos en la verticalidad de su mirada, de ojos de cráteres cenizos me enseñan del resurgir un día más. Sí, un día más. OH luna del alma mía, me reconozco cuando estás presente…tanto que puedo acariciar tu aurora con mis ojos ancianos. Me llamo Tragalunas, me es igual que haga mala mar. Ella es mi vida, mi amor .Un horizonte donde un navío enfermo vago en la penumbra de su soledad, de las voces gritando a un llanto del que todo padecemos. Pero aq  uí estoy, soy Tragalunas, el universo parece que se expande, se estira en más belleza , en una nostalgia que a veces corre por mis venas. Y digo, oh luna del alma mía , me encuentro contigo y pienso, pienso en estos instantes lo mismo que otros nocturnos, tumbado al ritmo de la musicalidad del océano. Extiendo mis redes, mi pequeña red y espero. Oh luna del alma mía, que esta vida mi sin ti no sería posible.  Hola, me llamo Tragalunas, muchos años de existencia y ahora ese proceso en que envejecemos al son nuestras manías, de nuestras inquietudes, desechando todo aquello que está arrimado, aquello dañino para el continuar en las flores nuevas de cada amanecer.  Aquí me encuentro, la plenitud de la existencia me hace duermevela de cada despertar. Y despierte tarde…y también la pienso  y siento que los recuerdos me han tallado con la pesadez de años pasados, muchas cosas olvidades. Miro el mañana no como una lejanía utópica sino como un sino donde la luna, la bella luna me entrega toda su maravilla, todo ese tesoro que no poseemos. Hola, me llamo Tragalunas, muchos me miraran como un desdichado, como un lamento del aislamiento y, no es así, aquí  estoy mirándola, oh luna del alma mía, acogiéndola en las palmas de mi mano como si fuera un pedacito de mi corazón, un guiño iluminando a mis noches silenciando esta sonoridad del callar de un beso, de un abrazo. Eres tu…eres tu , luna del alma mía. Me llamo Tragalunas

domingo, mayo 03, 2026

LA VIEJA ESPERA

 







Una vieja espera. Un nuevo renacimiento. Las palabras son continente de un abrazo, de una sutil caricia meciéndose entorno a las antorchas de un querer, de un amor emergiendo en los sueños. Despierto. Una vieja espera me hace andar por los andamios de los ecos de mi reconditez. Le doy un beso en la frente , sus pensamientos atemperan mi verticalidad y se desvanece como almas dolidas de un adiós donde los ritmos inclinados a la desesperanza se empeñan, son tozudos en ese adiós. Una vieja espera , estoy aquí, visionando este chiquito planeta , moldeando aquello que cuando dormitaba era aparición en mi inconciencia. Caminaba…si caminaba tendida de la mano por una larga y angosta carretera lejos del ruido, ese ruido que sucede en lo humano cuando nuestra condición de amar se hace amigo de los sentidos. Y aquí está , esa vieja espera, revolturas en los vientres con vientres apoyados en la bóveda celeste y siempre al norte….al norte ¿Te he visto? No , ¿despiertas? El letargo de las emociones nos lleva donde los acantilados miran el horizonte donde el arco de colores nos guía, nos habla de nuestro mañana. Una vieja espera, atiendo las ultimas notas de un periódico y con una cierta melancolía permanente observo este mundo. Muchas tristezas lo componen. Muchas injusticias lo desmoronan. Muchos gritos en el silencio para otros lo conforman. Una vieja espera, una lágrima seca se desliza por mi tez, una lágrima cansada gravita en mi garganta y soy ave rota en la fragilidad de esta atmósfera. Una vieja espera. Intento no mezclar mi hoy con los retrocesos de esta tierra, de esos pueblos condenados al lamento. Una vieja espera, vienes otra vez y este querer emana en el despertar.  Me examino frente a un espejo, caigo donde el baile de la insonoridad te llama, es ensueño de mis años. La vida pasa y aun , aquí, en estos instantes conservo esa apetencia de hidratarme de tus labio

sábado, mayo 02, 2026

DIVAGACIONES DE UN DÍA DE MAYO

 


Las jornadas, destiempo del erupcionar de las flores en el inconsciente. Una yegua trota con la belleza de sus negros ojos, con los brillantes de su pelaje curtido en los años . Las nubes se vuelven pájaros de sueños. La luna se mueve en las palmas de nuestras manos y la llamamos como encuentro fugaz de un nocturno claro donde los pasos, las horas se vuelven maravilla de los sentidos. Un perro ladra en no se sabe dónde. La madre de todas las madres prepara la comida de las raíces de la tierra y una efímera cometa blanca conversa con la paz. Las jornadas, el aliento se vuelve azul, amarillo esbozando la sonrisa de alguien que paulatinamente emerge del silencio, de la soledad. Desde otros edificios las gentes se asoman , un paisaje donde la marea brota como hermana de nuestros destinos y quietos, estáticos la amamos. Las jornadas…Ah, estoy aquí, otra vez como superviviente de una noche donde la conciencia dice levántate…levántate y anda en las esferas inmortales de este archipiélago lejano o tal vez ausente de la pena.

viernes, mayo 01, 2026

POR ELLOS

 




POR ELLOS

Por ellos canto y canto

Por ellos converso con los alientos del hambre

Por ellos soy viento de la herida

Por ellos soy la pesadez de los crepúsculos

Por ellos la tierra se vuelve cementerio

Donde cipreses mencionan el dolor.

Por ellos canto y canto

Por ellos converso con la insonoridad

Por ellos soy viento nodriza donde rompe el llanto.

Por ellos soy grito en las sombras.

domingo, abril 26, 2026

LA DANZA DE LOS PÁJAROS


 


Todavía la danza de los pájaros son aliento de un amanecer donde los sepulcros de la pena quedan quietos. Todavía la danza de los pájaros nos hace creer y lo creemos de lo azul, del verde de nuestros sueños. Todavía la danza de los pájaros despierta los sentidos en la verticalidad de un rumbo donde las bahías bajo la luz de un faro que no calle emiten la memoria del ayer. Todavía la danza de los pájaros hila una perspectiva sonora de pacíficas jornadas de la lejana orilla donde el oleaje lame la arena. Todavía la danza de los pájaros va lejos, ahí, donde tú estás en el encuentro de amplios puentes del querer.  Todavía la danza de los pájaros puede ser, como toda una vida donde la existencia del viento nos abracen.

miércoles, abril 22, 2026

SEGUIMOS


 


Las ramas vacías

Una lluvia efímera

La insonoridad de las olas

El silencio de los pájaros

Las manos del beso entregado

Las manos del deseo perdido

Las manos de las pisadas rotas

Las manos de las raíces de la tierra

Las ramas vacías

Una lluvia efímera

La insonoridad de las olas

El silencio de los pajos

Los ojos de la sed

Los vientres de la soledad

Los vientos del llanto

Y sin embargo, seguimos

Seguimos donde los soles nos besan

Seguimos donde las lágrimas sonríen

Seguimos donde las lunas nos engrandecen

En un canto único, en la unión de los pueblos.

Las ramas vacías

Una lluvia efímera

La insonoridad de las olas

El silencio de los pájaros

Y sin embargo, seguimos

La marea es verticalidad de los sentidos

La marea trae la emoción cómplice

La marea viene con sus alientos de la nada

 

La marea viene con el susurro del adiós

La marea se entrega al entendimiento

La marea viene y va con el restos del mañana

Las ramas vacías

Una lluvia efímera

La insonoridad de las olas

El silencio de los pájaros

sábado, abril 18, 2026

La danza de los ojos mudos

 



 Y la danza de los ojos mudos comienza, cuerpos desnudos al ritmo de las olas. Y el querer se cruza como apego a la dejadez de la soledad. Una pardela viene, en su vuelo en espiral se interpone entre mi mano y el océano. Y la danza de los ojos mudos comienzas, cuerpos deambulando al son del aislamiento con las voces de las ballenas que vienen a buscarlos. Caracolas dan sonido poderoso a este baile donde la agreste primavera se vuelve lucidez del beso de las aves. Y aquí estamos. Y esto somos. Una danza de ojos mudos en medio de la nada, del vacío disciplinario de los sueños que nos entrega al deseo, a la intemperie de nuestros sentidos en orientación al amor. Y la danza de los ojos mudos comienzas  ¿me quieres? Y ese querer despeina el callar y los labios se unen en una canción al encuentro de arboledas perdidas. Amanece y la danza de los ojos mudos comienza, se enhebra un aliento de paz, de una calma solemne en lo eviterno de la jornada. Y aquí estamos. Y esto somos. Gotas de un océano eterno y un planeta azul donde los pueblos al unísono cantan y cantan. La justicia nos rodea…esa que protege el bien. El amor nos aclama en lo justo. El abrazo nos hace danzar en los mudos de una esperanza que viene…viene y viene escalando hasta nuestro pequeño corazón de las alas del amor.

sábado, abril 11, 2026

EL CANTO DE LAS AVES.

 


Aquí mi último lanzamiento

Viene…viene con las conversaciones de un amor, de una pasión entregada a las verticales canciones mecidas por las ramas de la tierra. Viene…viene, yo, aquí, con un café, con el curso de las jornadas donde el viento norte rompe los sentidos, donde el viento norte desata los sueños en la búsqueda de una sonrisa. Viene…viene, con el alma entregada a las flores en el estómago , bellas, maravillosas en el beso de las aves que tañen a la vida. viene…viene, este lanzamiento donde la labor indiscutible de un piano y el ritmo certero de su poesía libera cierta esperanza, cierto arco iris nacido de las olas.

miércoles, abril 08, 2026

EL DESPERTAR (TEATRO)PROYECTO


 

EL DESPERTAR

(Teatro)

 

 

 


Introducción:

   La reconstrucción interior de un ser después de la tempestad del ayer.

 


Personajes:

Laura

María

Personaje 1

Personaje 2

Voz 1

Voz 2

Voz 3

Voz 4

 


 

            Ya es el alba y Laura tiene que levantarse. No espera a nadie, solo, alguna llamada telefónica. Se encuentra frente al espejo de su habitación. Tras su espalda, la ventana da hacia un jardín.

 

Laura:

            Otro despertar. Mi cuerpo parece ser parte del sueño. Ahí me encontraba tan bien. ¡Sí! Ese girar y girar más allá de la frontera de la realidad ¡Esa libertad! ¡Ese amor perfecto! Esas tierras donde todo sabe a felicidad; sin tanta hipocresía; sin tanta frialdad; sin tanta envidia; sin tantos fanfarrones y un colectivo de palabras seguidas de estas que todo el mundo sabe bien.

¿Por qué será que cuando despierto me gusta sentir el aire fresco del crepúsculo? Suspiro, respiro hondamente y todo se me vuelve extraordinario ¡Qué exquisito es este pequeño instante! Un pequeño instante que se hace inmortal como inmortales son los amores arrinconados en mi memoria ¡Ay esos amores!  Todos ahora poemas en la hoguera del recuerdo. A algunos les retorcería el cuello. Sí, sin más. Los cogería y los dejaría en pelotas en medio de un parque para que les escupieran. Creo que he cometido un error. No a mis amores reales, sino a esos que te acosan y abusan  ¡Qué asco! Si he de contar las artimañas de algunos para que llegues a su guarida se horrorizarían. Bueno, mejor será que entierre estos sucesos en el infierno junto a sus nombres ¡Ay, que me pongo enferma!  ¡Qué mal me siento! El odio me cuece, pero olvido y olvido que si no, no se crece. Te quedas como un árbol viejo al que han robado toda su savia y, ahora, arde, arde y arde en su muerte.

Este espejo ante mí. Siempre ha estado aquí y, una y otra vez tengo que mirarme, es inevitable, ejerce una fuerza de atracción tal que no hay mañana que me plante ante él. Me disgusta lo que observo; un ser acabado, murmurando su última melodía, un ser al que le han cortado sus alas y, ahora, no sabe prender su vuelo. Soy yo. Sí, soy yo. Una marioneta con hilos roídos que han dejado caer en una fosa oscura con su danza ¡Cruel vida esta! ¡No puedo amar!  Y si amara, si me enamorara... Me sentiría como una delincuente, como una delirante. Sería no más que una fugitiva rodando por un precipicio. Uy, son las 10, ahora mismo llega María y, yo, en este estado, con la toalla enrollando mi cuerpo sin secar. No, no voy a dejar que esta toalla aterciopelada y pacífica me quite la humedad. Quiero estar mojada, sentir como el aire se casa con esta agua que se desliza por mi cuerpo  ¡Ya viene! Ya viene María. Siento el rumor de su brisa penetrar por cada uno de los orificios de esta casa.   

(Tocan a la puerta de manera suave. Laura ni se viste, con la toalla enrollada y mojada la abre. Ya sabe de quién se trata. Sus ojos toman un tono de ilusión. María lo nota. Nota el bello paisaje de su rostro desfallecido y a la vez aliviado al verla a ella).

Laura:

(Se abraza a ella. Siente necesidad de desahogarse)

¡Qué desgraciada soy!

¡Qué desgraciada soy, María!

No soy capaz de despertar; la imaginación me acosa derivándome hacia aguas turbulentas.

Mi corazón me prohíbe dar un salto al amor.

¡No me atreví!

¡No me atreví!

¿Por qué?

¿Por qué?

Todo iba bien, sabes. Hasta que me asaltaron las dudas. Como una ráfaga de viento infernal vino a mí. Fue mi pasado. Sí, mi pasado. Un pasado que a hurtadillas y voraz vino de visita sin escrúpulos. ¡Sucio! ¡Frío! Internándose en mi insonoridad, sin permitirme pasar la página de mis pasos y volar.

María:

            Pero Laura ¿Por qué? Yo sé quién ha tenido la culpa. Tu familia, los falsos amigos. Ellos con tal de que seas otra copia de la sociedad te han ido deteriorando poco a poco. No te dejaron volar y, ello, es muy cierto. Sólo gritos, gritos contra tu persona, una degradación que te ha ido consumiendo día a día. Mira la suciedad de tu teléfono, nadie se acuerda de ti. Así, has ido perdiendo tu belleza. Todo sueño, toda ilusión terminó desangrándose.  Si aprendieras a callar. Y, ahora mira ¡Mira cómo estás! ¡Mira tu vida! ¡Mira esas rejas que trepan por tus pupilas! ¿Por cuál brumas te mueves?  La del agotamiento o la de la desesperanza. Por todo sientes temor, haciéndote mover por un pasadizo desértico. Temor al rechazo; temor a que se burlen; temor a que te miren como un ser delirante; temor a que lo que exista ante tus ojos sean escombros; temor a un grito y a ese ridiculizar que muchos tienen.   Y lo peor de todo, temor a hablar de tu belleza.

 

Coro de voces:

 Su belleza ¡Su belleza! ¿Dónde está? Se halla desvaída y paralizada en el infinito de las derrotas. Su belleza ¡Su belleza!  Canto alegre natural. Sufre el desencanto de brotar y brotar bajo lenguas cíclicas de tormentas. Poco a poco es mujer de sal. Poco a poco es ocaso en la flor de la vida.  Rosas amargas desvelan sus sueños. El eco de su grito la atrapa en una nube gris.

María:

            ¡No escuchas!

Laura:

            Sí, si escucho.

María:

            ¡La lluvia!

Laura:

            Sí, la lluvia.

María:

            Las horas pasan. Los días son como ráfagas de un aliento insulso para ti. Hay que saborear todo. Estás estática, impedida por el ayer y ese hoy que no te abre las puertas: barreras serpenteantes que te hostigan, mortificándote en qué será de tu mañana ¡No! No es así. Hay que erupcionar y pisar fuerte, firme, veraz. Tomar de las maravillas que van surgiendo del día a día.  Una sonrisa, un saludo, unas palabras y con el tiempo o, tal vez, cuando no lo esperes, el abrazo verdadero. Todo lo que te ha hecho daño deberías borrarlo, aplastarlo, dejarlo en el último lugar de tu memoria.  ¡Muchas horas de soledad posees Laura! Horas que sólo engendran un sudor de recuerdos asesinos. Es una lástima, porque no te han dejado avanzar.

Laura:

            Sí. Días de soledad. Un paisaje de tundras donde un huracán de sentimientos me hace permanecer en la cama. Imaginando, imaginando ¡Imaginando la calidez!  Su calidez. 

María:

 ¿De quién Laura?

Laura: 

            ¡No! No puedo nombrar su    nombre. ¡No! No puedo hacer nada para decir algo, aunque sea muy poquito, de su esencia. Esencia que me alborota, esencia que me ruboriza y hace navegar en el ensueño. El afecto y el calor humano se ahoga en mí ¡Mi fallo! ¡Mi fallo!

 

María:

 Sí, Laura. No vivir al día, no vivir cada momento que aparece en escena. Siempre sumisa en una espera, en una larga espera y, mientras, la vida pasa. Pasa sin esperar a nadie.

Laura:

            ¿No oyes?

María:

     Sí. Escucho

Laura:

            La lluvia otra vez.

María:

            Sí, la lluvia.

Laura:

            Me atrae.

María:

            A mi también.

Laura:

            Permanecer bajo su flujo de humedad y danzar con nuestros cuerpos desnudos mientras absorbemos de su don especial.

María:

            Nos mojaremos.

Laura:

            Y qué más da. Solo deseo correr como ella. Que ella me ayude a expulsar todo lo que me aterra, todos esos pinchos que revuelven mi vientre.

María:

            ¿Si, Laura?

Laura:

 Qué pena que no seas como yo. Recorrería con mis labios tu cuello. Serías mi amante perfecta.

María:

            No me atormentes Laura. Vamos antes de que la lluvia se la lleve el sol.

 

(María y Laura salen. Se encuentran en medio de la calle. La lluvia no cesa. Sienten que en su fondo existe un murmullo, algo las llama y las atrae)

Coro de voces:

 La lluvia os hace girar y girar sobre vuestro interior. Os hace involucrar una con la otra. La vida es ola de estragos para una y vuelo de palomas azules para la otra. Venid con nosotros. Venid por este puente de rosas negras donde la tierra emerge en un desequilibrio.

(Laura y María siguen la lluvia. Un arco iris con rosas negras en su suelo hace de puente. Ellas caminan por él. De repente, casi instantáneamente, van transcurriendo personajes acompañadas de un relato)

Personaje 1:

 ¿Sientes placer cuando te acaricias María?  Y, ¿cuándo haces el amor? Yo no. Para mí el sexo como medio del éxtasis y el placer es inexistente. Me robaron una parte de mi, cultura de hombres de mi tierra. No sabes el dolor y el sufrimiento que me hizo. No sabré nunca de esas sensaciones que a veces quieren sentir las mujeres ¡Laura! ¡Laura! Sigue imaginando tus yemas tanteando tu sexo, mientras su ser vuela en tu mente, mientras la soledad discurre entre tus manos.

(La imagen se difumina, ellas siguen caminando por ese pasillo)

Laura:         

Las injusticias en el mundo son imparables. A veces, somos tan primitivos. Y, es que no respete las culturas, pero, hay cosas que deberían de cambiar. Quitar a las garras hirvientes del hombre ese poder sobre nosotras.

María:

Sí, Laura. Me produce un dolor que es difícil de sofocar. Mujeres lastimadas y condenadas para toda su existencia ¿Por qué? me pregunto. Tal vez, lo descomunal de su fuerza se aprovecha de la debilidad.

(Otra imagen se implanta en el camino. Ellas se detienen y escuchan. Un viento sopla y los pétalos de las rosas roza la tez de ambas)

Personaje 2:

  Mirar el ritmo de mis pasos. Parece que perecen, pero, no, tengo que continuar. Yo volaba ¡Sí, volaba!  Golondrina que admira la belleza por donde pasa. Pero mientras dormía unas manos tenebrosas y telúricas me despertaba. Yo, me hallaba media inconsciente, desprotegida, con el miedo recorriendo cada parte de mi ante aquel que piensa que la mujer es sólo puro objeto de sexo. La baba se les cae, su fuerza y su amenaza nos condena. Así acabe, huyendo de cualquier lugar de su paso de tempestades, de torturas en mi reconditez, de su risa avariciosa y pegajosa del sexo. Me quedé sola. Sin más sola con mis alas bajo un desierto. ¡Amistades perdidas! ¡El olvido de mi ser!  Sí, el olvido.  Sí, el destierro. ¡Mirarme! ¡Sola! ¡Sola con mi lucha!  Mirarme, aquí estoy enjaulada dando aviso a cualquier gaviota confiada de que todas las playas no son respetuosas con tu vuelo, algunas la hacen caer en una fosa de llanto y de tormentos.

Tú al menos tienes a María. Ella no te levanta la voz. Ella no te dice que tus palabras son la aurora de una locura (la voz se va apagando). De una locura, de una locura…

(María y Laura se miran. No dicen palabra. Siguen por ese pasillo. De repente una masa de golondrinas plateadas pasan a ras de ellas y después  de su paso una puerta al final del pasillo se halla entreabierta. Empujan y entran. La oscuridad las envuelve en un ambiente cálido. Se escucha como un murmullo. Un murmullo que no logran entender.)

Voz 1:

  Las piras del abismo son ecos en un mar de llantos.

Voz 2:

   ¡Un llanto!

Voz 3:

   Mujeres de harapos.

Voz 4:

 Mujeres de la oscuridad.

Voz 1, 2, 3, 4:

 ¡La oscuridad! La oscuridad, la oscuridad…

Voz 1: 

            Las estrellas fugaces son esperanzas que se derriten y se eclipsan.

Voz 1, 2, 3, 4:

         ¡Se eclipsan!

(La luz poco a poco se va concibiendo. Se ilumina cada uno  de los rostros de las voces ahí presente. El aspecto de cada una de ellas es de mujeres envejecidas, mujeres que la cara o cruz de la vida las ha marcado)

Voz 1:

            ¿Sabéis por qué habéis llegado aquí?

Voz 2:

(En un susurro)

    ¡Seguro que no!

Voz 3:

    Seguro.

Voz 4:

    No.

Laura:

    ¡La lluvia!

María:

            Sí, la lluvia

Voz1:

            La lluvia es la señal. El magnetismo que os hace gravitar bajo nuestro eco. Os manifestáis como espuma de playas donde la tonada de las caracolas son nidos de cuervos.

Voz2:

            ¡Dejadlo ya!

Voz3:(Un solo  de piano  suena)

   ¡Desvestirse de la melancolía!

   ¡Desvestirse de las borrascas!

 ¡Desvestirse de las pesadillas!

 ¡Desvestirse de unas lenguas  que  son cloacas ensangrentadas!

Laura:

 ¡Sí!

Voz4:

 ¡Sí!

María:

    La paz

Voz1, 2, 3, 4:

     ¡La paz!

María:

            El respeto

Voz1, 2, 3, 4:

    ¡El respeto!

María:

   La sensibilidad

Voz1, 2, 3, 4:

     ¡La sensibilidad!

Voz2:

  Somos cauce de una brisa púrpura que ama a  la muerte.

Voz3:

  La muerte de un clima enrarecido a tu ser.

Voz 1:

  Venid con nosotras.

Voz 4:

            El daño se evapora y seréis raíz que mana por tierras de aguas cobrizas donde el amor es colibrí azul que os escucha ¡Amar y ser amada!

María:

  Estrella de mar que se consagra en el mundo de eternas oportunidades ¡Qué ama y es amada! ¡Amar y ser amada!

Voz1, 2, 3, 4:

      ¡Amar y ser amada!

 

 

Fin