sábado, julio 11, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA(NARRATIVA )17

 





17

Y regreso al piano, dejo esas vidas de estaciones pasadas aparcadas por unos momentos. Con la desnudez de este viento, de este calor que amputa cada fragmento de mi visión de quien puede ser, de quienes son me siento, frente al piano. De nuevo lo abro, aquí, en esta estancia donde mi memoria induce recuerdos de un ayer. Un sentimiento de dejadez me aprisiona ¿será el fin de mi vida? De esta vida que llevo ahora puesta en otro traje, en otro cuerpo. Silbo una melodía. Me fijo en ese jarrón de flores marchitas, acabadas. Y tal vez este regreso continuo sea parte de este final. He vivido mucho medito por un instante y he visto tantas y tantas cosas malas que agradecería dormitar en infinito del cosmos. Pero…zas…me sobreviene una idea, una canción , una dedicación, un esfuerzo y contemplo esta mañana donde el viento y el calor agotador entonan mi supervivencia. Sí, supervivencia. Así, en este insonoro cruce de palabras con cualquiera solo el resonar de las olas, solo las palabras exactas de una amistad cuando nos lleve la marea. Y cuando nos lleve la marea seremos eso seres de luz donde lo divino, donde la oscuridad, donde el enigma sobrevolará sobre otras mentes. Mis dedos se posan en el blanco de estas teclas, compongo en esta soledad querida, amada, en este submundo donde nadie me ve, donde nadie me escucha. Mientras suena la pieza imagino un arroyuelo proveniente de una pequeña cascada, un manantial que nos da suficiente sobriedad para estar alertados en esta vida. Sí y no… no y sí. Y por qué de esta alerta. Un campo de crisantemos canta a cipreses sin nombre, anónimos de todos aquellos que han cruzado la frontera en la despedida de sus vidas. Veo un niño, un niño pequeño, no tendrá de más de cinco años, arropado por mantas tras la travesía maligna de la huida , de la esperanza. Su madre ha muerto. Una muerte que quien sabe por qué. Es agotador, es inhumano esta deshumanización que estamos sufriendo en esta era. Nos agarramos , sin más, a un salvavidas donde no hay hueco para nadie más, solo el yo dándonos igual el mal del compañero, de la compañera de cruza ese mismo infierno ¡Supervivencia¡ Genocidios,. Muertes y más muertes en la faceta más cruel de la humanidad, estamos manejados por hilillos que cuando desenfocamos en otra visión , en otra manera de pensar son cortados cayendo a la nada, por lo abrupto y corrosivo de un precipicio donde el latente dolor nos aniquica, dejándonos en el olvido. La melodía , triste, viene como una ráfaga contenida en un suspiro. Cuando nos lleve la marea, mis seres queridos ambientan este salón donde me hallo, soy vocacional en el lamento de cada movimiento cuando desde aquí, desde mi calma estudio este redondo planeta fruto de un sol, inspiración de una luna que nos permite vivir. Y porqué no lo aprovechamos, porqué no miramos en su interior tan prometedor y desesperanzado también. Cuando nos lleve la marea, habrá pardelas en un vuelo estremecedor con el llanto pronunciado los nombres de los desaparecidos. Y es que ellas saben. Y es que ellas son elemento cierto de tanta y tanta mortandad injusta, indebida de este planeta. Tierra de todos y tierra de nadie….cuando nos lleve la marea. Mi composición se alarga, aquí , ahora cuando el viento aun no calla de su lamento, aquí, ahora cuando el jarrón de flores marchitas me recuerda mis últimas estaciones.

 

 

No hay comentarios: