sábado, octubre 30, 2021

AQUÍ .......

 










Ahora, cuando los pájaros sobreviven a la oscuridad de las jornadas, cuando el peso de los hombros descienden barrancos atravesados por el adiós. Ahora, cuando mis ojos fueron bombardeados por lo iluso, cuando la sonrisa se vistió de indiferencia. Ahora, cuando el agotamiento exhala su último canto, cuando las olas dormidas rasguñan mi rostro. Ahora,  aquí, en el hoy, en el mañana…La guerra ha terminado amada, el hambre es poseído por la lluvia y la sed se ha convertido en habitante del ayer. Ahora , aquí, en el hoy, en el mañana amada mía, me volcaré en tu memoria, en mi memoria. Un árbol ha crecido en nuestro jardín. Un sol dice de la armonía de los mundos. Un ahora se apura en emprender el lenguaje de las mariposas. Ahora, aquí, en el hoy, en el mañana te miro.  Te miro con la certeza de nuestro camino, de nuestras alas, de nuestros rumores al son de la isla.

martes, octubre 26, 2021

EL CREPÚSCULO INQUIETO...

 





El crepúsculo inquieto, un tenor alabanza al despertar. Una cierta lluvia leve paseo de cada vivencia, de cada eco del ahora. Y el sol viene, viene con su alegría, con la hegemonía de todos los que asistimos a su existencia. El ronroneo de un gato y el susurro de la ciudad. Desconcierto en el aislamiento, en las escaleras agrietadas de tanta humedad. Caemos, nos arrastramos a mundos desconocidos el yo emigra a la reconditez. Una intimidad que se ahueca en la danza de las mariposas  ¡Mariposas bellas¡ Mariposas revoltosas inmiscuyéndose en los sueños del mañana. La emoción se detiene y sostengo ese suspiro del tiempo del amor. Quizás inquieto. Quizás estático. Con el presente de su venida en los jardines verticales de lo imperfecto.  El sanador espera la caída del sol. Supongo en este emerger de mi yo que soy temblor de las raíces que nutren la tierra. Y ahora vuelvo, vuelvo y el silencio aboga al vacío. No somos perdurables, solo materia oscura donde el alma vuela y vuela. El crepúsculo inquieto, la callada manera de mis manos, la callada manera de mis ojos, la callada manera de mi garganta, la callada manera de mi cansancio…

domingo, octubre 24, 2021

LLEGA LA TARDE...

 









Llega la tarde. El sol se esconde bajo las montañas, se ha ido en una definida atmósfera de lealtad constante. El viene, ella vine con sus rezos cuando los ojos rajados son sombra del malestar, de una quieta semblanza de la inquietud,  de un insomnio que nos lleva por descocidos paraderos. El con sus manos y un susurro al sol ido versea una oración que el solo sabe de su bondad para que ella surja entre las tinieblas de la existencia. Se siente reconfortada, con eco de la dejadez de sus ideas influenciadas por un viento agresivo. Llega la tarde, el levanta la mano y la posa debajo del cuello de ella, en el corazón donde sus latidos arrítmicos toman conciencia y se vuelven calmos. El cierra los ojos, ella se va con el escudo de las ánimas apurando la luna. Y es que la noche viene con luna, una luna blanca amarillenta bosquejando el quejido de la tierra. Mira ese horizonte, ese horizonte más allá de las mareas. Sabe de un dolor, de una impotencia, del derrumbe bajo los  pies, desnudos, de todo un ayer, un hoy, un mañana. Ella cierra los ojos y en su palabra con las entrañas de la tierra tiende su mano a la suplica. Se siente cansada, se siente como si columnas feroces de púas se clavaran en su espalda. Por un momento mira hacia atrás, hace memoria del curandero y la negativa a todo mal. Ella recuerda todos sus movimientos y con una hermosa canción se desprende de todo su yo, de todas sus fuerzas en la lucha sin armas solo, la conciencia, de que si, de que todo acabará y volveremos a la belleza de la vida. Llega la tarde. El sol se esconde bajo las montañas….

jueves, octubre 21, 2021

Soy yo

 





Soy yo, danza entre espejos donde el eco de tu sombra besa mis pechos. Me abrazo y converso con los labios apretados ante una noche desnuda. Soy yo, hija de las lunas que cruzan mis ojos vestidos de velos. Cabalgo bajo los sones nublados de tus pisadas y la pesadez de mis hombros tiran de mi garganta seca. Soy yo, no más que yo, estriada colina donde los cernícalos penan.

viernes, octubre 15, 2021

Divagaciones de una mañana de octubre....













Ahora, cuando tus cabellos conversan con látigos de lava.  Cuando tu razón se estremece y los latidos de la isla ascienden a lo hondo de las brumas. Ahora, cuando el quejido arranca llantos sórdidos en medio de la tempestad de fuego, no sé, siento como la pesadez del agotamiento empuja mis ojos al infinito del cosmos. Ahora, cuando el resoplido del temblor hace un ruido agónico donde se rompe todo silencio, callas. Te engulles en la fuerza de un mañana…quizás todo converse con el hoy como un ayer oscuro, apagado, estrangulado. Ahora, cuando el oleaje no se siente me obstina un cansancio. Mis parpados caen al vacío de mis manos y abro los ojos , ojos semblanza de una pena. Nubarrones habitan mi ventana. Las farolas disipan los astros, las nebulosas, esta vía láctea donde de la nada no hemos mantenido. Ahora, cuando me inmiscuyo en mi existencia somos hijos de la noche, somos hijos de las estrellas, somos hijos de la tierra. Ahora, cuando somos una masa corpórea exacta me doy cuenta de lo imprescindibles que somos en este mundo llamado tierra. Pobladores de un universo, de una espiral donde todo es foco de misterio, donde todo es silencio y oscuridad. Ahora, cuando el magma revienta las grietas y expulsa toda su pesadez, toda su vejez. Es como la muerte donde líquidos negruzcos sanguinolentos son vomitados por nariz y boca. Aseo al paciente ante su ida, ante su encuentro con el más allá de estas esferas y mi estómago se retuerce. Me desagrada y un halito de no se qué me incorpora en la nada.  Ahora, cuando la muerte sucumbe sobre la isla….la isla, es un quizás que me sienta sin fuerzas, es un tal vez ganas de arrancar esta fragilidad que ensucian mis manos, mi entereza. Ahora, estoy aquí, frente una hoja en blanco batallando con la incertidumbre del mañana. El perro canelo ha pasado de nuevo ante mi cuando esperaba la guagua, más cerca, su búsqueda significa libertad me ha dado a entender, su búsqueda es el lenguaje de las voces de su vuelo mientras va de un lado para otro ¡Mi búsqueda¡ me alisto a los montes destrozados de llantos por las entrañas de la tierra. Estoy cansada. Son las siete de la mañana y un día gris espera mis pisadas. Inspiro y espiro…espiro e inspiro. Ahora, cuando amanece…


miércoles, octubre 13, 2021

Y CALLARON

 Seguía anclada en él oleaje de los volcanes. Su estático mecer se cerraba, se abría ….se abría y se cerraba a la desbaratada madre tierra. Pero ella estaba convencía de que en un momento u otro todo tendría un final. Un final reposado, donde la calma era secreto del silencio de esas bocas arrojando la miseria, las penas del mañana, del hoy. Y en su convencimiento, quieta, alargaba sus alas blancas en tonadas de paz, de equilibrio ante tanto desorden. Y en convencimiento, quieta, observaba como todos huían de la peste roja con su lengua de hogueras.  La luna venía, menguante, con dolor blanco. Y es que para según se mire blanco puede ser duelo, muerte. Y no digo para mí, es un color que me desagrada, que me engarrota en su engaño. Un Júpiter intenso regresaba a sus ojos. Sus ojos áridos de tanto y tanto tocar el llanto. Con su razón perpetuada en cada movimiento tenía la fe de que las bocas callarían, y callaron. Todo se entorno al cauce cotidiano de la realidad, de una realidad distorsionada por la destrucción. Su estático mecer se cerraba, se abría. Se decía a su reconditez qué más da que las llamaradas zanjaran toda mi vida. Los recuerdos siempre quedaran en mi memoria. En instantes una masa de fuego y cenizas arrasaría con su verticalidad. Ella confiada, confiada en la confianza de que se detendría con el aleteo de cómplices del universo. Y se detuvo cuando ella anclada en él oleaje de los volcanes respiró profundamente y sus sentidos brotaron en la confianza, en el ánimo del callar de los temblores. Y todos callaron. Y todos se miraron. Y todos cerraron los ojos ante lo sorprendente 

lunes, octubre 11, 2021

NACIMIENTO...












 Se encuentran en el nacimiento de un nuevo mundo. Emergen de la oscuridad, donde alas perdidas parecen difuminadas por el sosiego. Vienen a este pedazo de tierra donde la luz les dirá del camino a coger. En el asombro ante tanta gama de colores se entusiasman, se abrazan. Después...después las sombras de este nuevo mundo les hincan sobrias pisadas, indecisas palabras, una tartamudez que solo entienden las gaviotas que vuelan a ras del mar. Se encuentran consigo mismo. El camino se hace espeso, pesada y con dientes rojos cortan cada haz del mal. Son existencia. Son el eco de nuestras carnes. Son los huesos de sus antecesores.   Y aquí están, saboreando de esta luz de islas, de estas ansias de girar y girar en torno a la vida. Un anciano árbol conversa con ellos y sus ojos son cierto alivio del incoherente ruido de esta sociedad. Se enderezan y comienzan a caminar con la exacta pisada de su mañana, con la sensatez de su entendimiento. Miran el firmamento, la oscuridad que emana los protege, los lleva de donde han venido de un vientre ido.  Un mirlo se posa en sus hombros, quietos, respiran al unísono. Y se sorprenden...se sorprende de la belleza de las pequeñas casualidades, de los pequeños instantes. La vida ha comenzado...