sábado, noviembre 29, 2025

HABITACION CERO(NARRATIVA) 31

 

31

Habitación cero. Habitación de paredes blancas y suelo gris. La noche llega y un tango de Gardel suena en esta atmósfera donde todo gira y gira en nuestra callada manera de ser. Se escucha el llanto de las pardelas y un mar no lejano en su ronroneo cuando la marea baja. La luna prende con su majestuoso halo , todopoderosa, alentando a los locos, a los perdedores, a los cobardes en amores vacío. No te dejo tranquila, nos amarramos al unísono transmitiendo nuestros sentimientos, te digo que es hora de partir y viras la cabeza. Me entiendes, me estás escuchando, es como si una lágrima precisa , exacta corretera por nuestras mejillas…una lágrima que nos lleva al lamento. Esta vida se pudre entre nuestros deseos y el deseo es rival que hemos de vencer. Salgo por un momento de la habitación, mi corazón me oprime estallando mi razón y retrocedo. Aquí estoy, te doy un beso, me agarro fielmente a tu mano y nuestra calidez es hija de esta noche de luna de invierno.  La música ha callado y mis alas abatidas se sientan al lado tuyo. Uhm, está tristeza mía, esta pena sumergiéndome en fangosas visiones de un nuevo mañana. Ese mañana en que tu no estés. Me achico, me encojo y prendo mi mente hacia un lugar salvaje donde las olas jueguen con nuestro adiós. Desembocare bajo algún árbol donde los pájaros cantan y te recordare, tu y la naturaleza. Siempre tan alentadora. No se sabe lo que se tiene hasta que lo pierdes. Te estoy perdiendo en esta habitación de paredes blancas y suelo gris. Apriétame la madre, te digo. Necesito saber que estas aquí. Me hundo oprimida bajo un columpio de la niñez. Salgo de nuevo. Me miras.. Te miro. El tiempo parla con nosotros, un tiempo que se va en sus horas, en sus minutos, en sus segundos. Uhm, madre , te quiero. No te lo había dicho. Estoy bien , aquí contigo en esta habitación de paredes blancas y suelo gris. Entro de nuevo  y me dirijo a tu ventanal donde la luna otoñal escucha nuestros movimientos. Quieta, en este parón de mi vida, le presto atención. Faro de las naves de las mareas, de esas mareas donde el tráfico humano aun continua. Vidas destrozadas. Vidas en la muerte de la esperanza. Ay, madre, cuantas injusticias y yo aquí con mi pena. Esta pena que es solo mía y que guardo con gran celo. Habitación cero. Habitación de paredes blancas. Habitación de suelo gris. Grito, un grito en el silencio para desarme de esta oscuridad que me tira, que me dispara. Peldaño a peldaño subo por una escalera. Peldaño a peldaño peleo con todas las cerraduras a mi paso. Peldaño a peldaño monto sobre una yegua blanca que me lleva a playas vacías. Peldaño a peldaño me derrumbo y vuelvo a empezar de nuevo en esta habitación de paredes blancas y suelo gris. Uhm, madre este retiro de la calidez de alguien es elegida. Soporto bien la soledad, esas habitaciones donde habitabas. Y cuando te observo en este estado, la furia me hace mediocre, arrojada a los acantilados donde los sueños se pierden. Y dónde está la cura, tu cura, mi cura, la cura de este planeta en el proceso del dolor, de la despedida que no es un adiós sino tal vez, hasta luego . Y salgo de nuevo de la habitación , bajo a la cafetería y pido un café. Voy afuera, que el aire libre me lleve donde la espiral del humo de un cigarro me acoja. Todo es completamente oscuro solo, la luna y ese enmarañado tul de estrellas que parpadean debido a está atmósfera que nos abriga. Termino el cigarro y enciendo otro, aquí estoy, mi callar y yo y dentro de este laberinto de mis pensamientos.  Me agito, me esparzo y disemino en cada pisada de retorno al hospital en algo que me crepita aborrecimiento. Subo y aun andas despierta. Nos vemos de nuevo, hoy no quieres comer e intento animarte, estás cansada. Estar cansada tiene alas de albatros que ha volado lejos…muy lejos donde el mundo reconciliado consigo mismo explora la experiencia más bella del ser humano, el amor.  Sí, el amor, sin tapujos. El amor dignificado en lo máximo de nuestra inteligencia. Aquí estoy , en la habitación cero. Una habitación de paredes blancas y suelo gris.

 

 

 

 

 

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