La sombra barre el crepúsculo.
Hoy el sol no ha nacido en los vestidos de los que andan con su soledad a
cuesta. Esperan con una expresión calma, recóndita cada esquina donde los
abrazos son danza de pájaros en vuelo. La sombra barre esas mareas donde los
recuerdos nos llevan a la indefensión, a un encuentro de un amanecer en las interminables
oscuridades. Levemente caminamos, un halito de esperanza se remueve en nuestros
estómagos y pequeño vals recta seguro por nuestras arterias. Y despertamos.
Estamos aquí donde las aves seducen nuestros ojos caídos, rasgados, ciegos en la
insonoridad de nuestras manos. La sombra barre el crepúsculo. Un hechizo de
piano de un nuevo día nos arropa y continuamos, porque hay que continuar sobre
los cimientos leales a la vida, al ser y estar. Me fijo en una pardela, en ese
alzamiento del crepúsculo en paz al encuentre en su movimiento en espiral
observando las olas. Vienen y van, así son las emociones rasgueando cierto
equilibrio. Ahí está, en una playa vacía, en la orilla al final de la sombra
que barre el crepñúsculo.
Este blog esta bajo los derecho de autor para cualquier información laguna198@hotmail.com Lo escrito son ideas primigenias que después se han corregir y alterar.
viernes, febrero 20, 2026
EL BESO DE LOS PÁJAROS (9)
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