domingo, septiembre 27, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA (NARRATIVA FIC) 33

 


33

La marcha de los seres queridos. La visita de sus almas despojados de cualquier impureza, me sumerge en un submundo donde solo yo soy consciente de ellos…sí, de ellos de los que cuelgan en mis espaldas , los que se acuestan conmigo como medida de protección. Y es eso, no más que eso , me protegen en este retraimiento en mis pensamientos. Y otra vez me levanto del sofá y otra vez observo esas flores marchitas en un jarrón transparente. Me dirijo a él y con la evocación de las sombras que cuidan, que me miman lo estrello contra la pared. De un zas, de repente desaparecen y un silencio sucumbe frente a mi rostro. La pared a quedado dañada y los cristales y flores esparcidas por el suelo. Intento sumirme en mi inconsciente , doy unos pasos, y piso las flores. Para qué los recuerdos, esa memoria absurda donde aboga en el ayer. El pasado  ya se ha ido. Ahora en este presente que es pasado también me alimento de una vertiginosa sensibilidad que me hace áspera. Oh , mi piano…la música. ….Dido y Eneas viene a mi mente, suena esta maravilla de Purcell. Con un  movimiento de decaimiento y cansancio bailo alrededor de los cristales rotos y las flores marchitas hasta que la quietud cierra mis ojos y suspiro en lo emotivo de un aria, de un lamento. Cuando nos lleve la marea, seremos seres que visten de un traje de colores, y llevaremos un bolso y no volveremos más. Nos iremos donde los ciegos , sordos, mudos de esta sociedad no expresen cada movimiento dado. Cuando nos lleve la marea. Miro mi hogar, está desgastado, padece del hambre del calor humano solo, el piano. Cuando estemos juntas, seremos esa batalla ganada cara a la luna blanquecina, seremos ese espejo donde tu  mirada, donde mi mirada despliegue las plomizas y extrañas estaciones. Seremos expansión de nuestros sentidos en la verticalidad de los años que nos quedan, que pueden ser muchos, que pueden ser pocos. Da lo mismo. Todo consiste en estar ¡Sí! Cuando estemos juntas pasaremos las tormentas como manantial de la belleza, de lo imperfecto del amor cuando se quiere, de dos cuerpos gravitando entorno a las lágrimas del universo Me siento en este piano mío, me sacio de su gratitud  y soy leve caricia de sus teclas, color marfil. Buscaremos de alguna manera para la huida. Cuando nos lleve la marea y suena….y suena.

 

 

 

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