lunes, mayo 05, 2014

Divagaciones de una mañana de mayo....

Andas por las estrellas buscando el hueco donde las almas aspiran a la paz.  Andas constelada en cada rincón donde los ecos del silencio alumbran cada pensamiento que te inmiscuye bajo las aguas de una marea rota. Andas indiferente a todo tu derredor percibiendo solo el noble impulso de la vida sobre esta tierra. Andas río arriba hallas ese naciente donde todos los sabores de cuerdas temblorosas te dice avanza. Todo está en nuestras manos. Sí estas manos que rememoran cada paso de la historia de este mundo. Errores que se engendran cíclicamente hasta ser enigma del por qué. Andas sumisa en una sonrisa al mundo. Quizás cambiemos, una metamorfosis que nos envejecerá en sabiduría, en el bonancible haz de la primavera de nuestros sentidos y el atroz desencanto de un globo azul derruido nos hará más equilibrados, más respetuosos con la danzas de esta tierra y que conmueve los corazones. Andas, sí andas al hallazgo de esa fraternidad, de ese amor por los hijos de las arboledas verdes que pueblan este rincón del universo. 

jueves, mayo 01, 2014

Y después que...

Y después que. Andamos en el ausente aroma de las alas que nos dieron el sabor del beso. Así es. Nos distanciamos en cada esquina, en cada orilla donde habita el olvido. Nos recogemos y somos esa insignificante memoria de estrangulados sueños que al unísono edificamos sobre arenas movedizas. Todo acabo. Todo se ha ido en el vacío de nuestras palabras, de nuestros sentimientos que ahora gravitan bajo una espuma negra de mariposas que emigran lejos, muy lejos. Esto es así. Una brisa que palpa nuestros rostros con su caricia fiel, un adiós que cabalga sobre ese tiempo del ayer. Puede ser que en nuestras andanzas nos encontremos en el fondo de un valle hojarasca que nos dirá que ya no, que ya todo es solo hogueras en aquel firmamento que mirábamos. Solo  nos queda caminar. Acoger en nuestro corazón las nuevas vivencias que se nos aproximan con paso sutil, con paso engendrado por las nuevas avenidas de arboledas que nos de sombra. 

miércoles, abril 30, 2014

Pétalos negros...(relato)

Llega el crepúsculo una sombra violácea y rojiza se extiende sobre la tierra. Quizás llueva. Los cuerpos se elevan, se levantan al son del trinar de los pájaros que son sus vuelos precoces nos envuelve en belleza. La gente camina indiferente a todo lo que les rodea. Somos muertos, descendiente de otro planeta que ha dejado sus desechos en este rincón del universo. Como tales nos doblamos, nos estiramos y miramos más allá del horizonte sin saber el por qué. Nos les importa la agonía de esta esfera azul por qué ya somos rostros de mármoles grises. Sí, somos herencia de otros seres más allá de los astros que coronan este planeta de agua. Algunos se preguntan de dónde venimos. Pero esta cuestión es solo saboreada por el más allá de las espirales que observamos en una noche sin luna. Somos tumbas, solo que nos erguimos y andamos sobre nuestra propia destrucción. El viento sopla. Y seguimos vamos hacia el roque más alto. Ese el situado donde las olas rompen con todo su impulso. Olas que vienen y que van. Ahí hay un ser, hombre o mujer, arrodillado con sus brazos alzados como alas cansadas al encuentro de la verdad, de la auxilio ante la pesadumbre de este lugar. “ Por qué nosotros”, se pregunta. “ Por qué somos desechos de otras civilizaciones ¿A quien rogar? No sabemos quienes somos ni de dónde venimos. Este lugar, esta tierra donde todo es cíclico llora. Sí, se pierde en la sombra de nuestras manos ¡Qué dolor¡ La angustia me arrebata las fuerzas. La pena me deja tirado en su ida y un camino de rosas negras cubre nuestro cielo. Qué será de nosotros. Nosotros marionetas repudiadas por la esperanza.” De repente el cielo oscuro se abre, nubes pasan con celeridad. Y a la suplica de este ser respuestas llegan. “ Solo sois una prueba, una prueba que no habéis pasado. Hambre solo hay hambre. Sed solo hay sed. Injusticias solo hay injusticias. Y una madre naturaleza muerta, si está moribunda. Ella que os da vida.” El cielo se cierra y pétalos color sangre caen sobre el rostro de este ser.  


domingo, abril 27, 2014

Viene...

Viene el ciego día
Entonando alegría a los corazones
Que crecen con el astro rey de esta tierra.
Yeguas trepidantes son singladuras
Ante montañas vestidas de gris.
Pétalos manan de sus cuerpos
Congregándose en círculos
Donde la hierba crece

Al son de sus danzas.

sábado, abril 26, 2014

Aproximación..

Aproximación.
Nubes encadenadas con sabor a gris
Que vienen, que van
En el sutil encuentro con las gaviotas
Sobre las orilla.
El ronronear de las olas
En bajamar, mi encuentro
Con las alas de la libertad, de la esperanza
Somos ecos de las caracolas, de los tambores
Que integra nuestras manos cuando se rozan.
Latidos, profundos, confusos, desconformes
Con el erupcionar la saliva de las bocas
Que se esconden bajo las profundidades
De un océano que da aliento.
Ven aquí, te digo.
Ven aquí, me dices.
Y entretanto somos allende boscaje
Donde la oscuridad impera.
Nuestros pasos,
Se pierden al encuentro de nuestras miradas,
De nuestros labios, de nuestros cuerpos
Y así condenadas a la ceguera de las jornadas
Somos inaccesible lazos del amor.
Un gemir  se escucha a lo lejos,
Un gemir de seres rotos bajo el manto azul.
Lo escucho.
Lo escuchas.

Almas que se lían a la espera. 

viernes, abril 25, 2014

Una pared...

Una pared. Arboles que recorren con sus raíces desprendidas ya de la tierra por su cuerpo. Un ser mirando. Un ser hablando. La tarde golpea con las últimas filigranas solares en la espalda de esta. Más allá el rumiar de las olas. Una aventura, un quehacer, solo una tarde.
XX: Qué hago aquí. Frente a este muro infinito que da sombra a mis ojos cuando intento escalarlo para ver ese viejo árbol tras de él. Quiero beber de su savia. Recostarme en sus raíces como ventura del mañana.
Pared: Me miras. Quieres subir para de nuevo bajar y beber de este árbol cual soy escudo. Lo protejo. Lo admiro por su templanza a lo largo de los años. No sé cuanto tiene pero seguro que es más anciano que tu, que yo. No. No te dejaré la vida del más allá de estas paredes lo separa de la muerte. Quieres beber de él pero no puede ser. El, formidable, robusto, bello. Sí, muy bello.
XX: ¡La belleza¡ Su belleza me conduce a él. Siempre que paso por aquí lo observo. Tan solo, tan melancólico que me gustaría abrazarlo. Sí, abrazarlo para saber de las sensaciones que corren en su interior.
Pared: No. Muchos lo han intentado. Han venido como tú por lo mismo pero solo le han dejado cicatrices de dolor. No cometeré más ese fallo. Es mejor que este así. Aislado, vigilando todo lo que pasa tras mi.
Árbol: Déjala que me abrace. Hace tanto tiempo…Veo una persona noble, sincera. No me hará daño.
Pared: Qué es lo que escucho. Es la primera vez que oigo su voz. Me estremezco y parece que quiero caer. Qué te pasa querido amigo.
Árbol: Déjala que me abrace. La estaba esperando. Ella y yo. Yo y ella.
Una fuerza invisible hace que la pared se derrumbe. Frente a frente el árbol y ella. Ella y el árbol. Se miran, comprende que el vacío del hoy puede ser viento del mañana que viene y que va para consagración en vertical de ambos. Naturaleza destruida. Seres derruidos. Todo cambiará. Nacerá un arco iris que será puente de los corazones benevolentes y sobrevolaran sobre la madre tierra.   


jueves, abril 24, 2014

Un lugar....

Un lugar recóndito de canarias. Acantilados, oleaje, la calma. Casas donde el tiempo no pasa. Todo es bello, hermoso. Un baile de flauta que alberga sus montes, solo el rumor de la brisa marina pasea por sus calles.