viernes, noviembre 29, 2019

AMPUAM...13 PARTE


13
Porque son niñas, niñas de padres de altos cargos. Nada más que niñas intrusas de mi rincón en este boscaje donde ahora amanece, donde se siente el campanario de esa residencia lejana. Seguro que venían de allí, perdidas, eclipsadas por un impulso aventurero. Nefasto para mí, para ellas albergando no se qué. La tierra vuelve a temblar con el pulso de las campanas. Hay que no me gusta. La tierra se quiere abrir y tragarnos a todos. A veces pienso que sería mejor así ¡Oh, este sufrimiento¡ Sí, Marie…me escuchas, ¡sufro¡ La tierra que pisamos se hila en una masa viscosa, magmatica que algún día escupirá y todos nos iremos. No, no estamos seguros mi magnífica Marie. Te encuentro hoy más bella que nunca y no sé porqué. Nos iremos….no lo sé. Solo la muerte nos separará y si no seremos dos esencias en la plenitud de esta atmosfera que nos atrapa, que nos absorbe. Sí, dos almas vagando en el espacio que nos rodea. No creas que es locura Marie pero seremos otras personas y quizás nos enamoremos de nuevo. Tal vez nuestro destino sea infinito, agazapados en las sombras del pasado. Se acaban las campanas , se termina el temblor y todavía estamos aquí Marie….¡Ah, querida Marie¡ Ya es hora de levantarnos y cubrirnos de estas paredes desconocidas en el paso del tiempo. No, no te preocupes. Nadie sabrá nada de nuestro amor. Lo de anoche fue un error querida Marie. No más dejaré alguna vela encendida en medio de la noche. Ellas no volverán, seguro querida. Háblame Marie, tus ojos verdes hipnotizan cada uno de mis movimientos, por ti hago todo esto ¡No¡ otra vez está gritando, será desalmada, parece un animal mal herido. Necesito respirar, respirar y respirar….Sale de la casa y se enreda en el jardín hasta caer al suelo. Embarrado se levanta y se mira las palmas de las manos. Estoy sucio…muy sucio ¿Cómo le explicaré a mi querida Marie de mi aspecto? La culpa es de ella. Sí, ella. Parece que calla, el sol rompe mis ojos ante tanto tiempo estar en la oscuridad pero me es vital, me da cierto halito de tranquilidad. Estoy sucio…muy sucio ¡Oh, el otoño¡ espadas escudriñando las pisadas de la vida Y qué es la vida sino un paso a la muerte. Somos polvo de estrellas. Somos energía que viene, que va en al ritmo de la brisa que se ahueca en nuestros corazones. La vida, esa de ojos cristalinos. La muerte, esa de ojos opacos. Pertenecemos a las dos en un mundo que va extinguiendo existencias hasta la plenitud del beso reboso del amor...CONTINURA

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