9
Dos. Porque son dos estos amantes
en la intemperie del caótico aullido humano. Ellos, ignorantes, con el aliento
de la frescura de sus sensaciones, de esas emociones que nos emancipa del
estancamiento en cada uno de sus respectivos orígenes. Se anuncia un eclipse
solar cuando el medio día cruce estas islas habitadas de mestizaje en
crecimiento. Mientras la espero, un eclipse solar vendrá hacia al medio día, La
luna y el sol. El sol y la luna pasara esta haciendo sombra. Una alineación que
hará que anochezca, que amanezca en la misma jornada. Los gallos cantarán, los
pájaros revolotearan y al unísono será una composición en la condición del
nuevo amanecer marcada por nuestros ojos ocultos ante este fenómeno. Las gentes
creerá en hechizos, en una magia ya sea blanca, ya sea negra que los revertirá para
el futuro. Espero que nuevas expectativas se deriven de ello. Una nueva inquietud
para la armonía, para la paz de los hombres, de las mujeres que pueblan estas
islas, estas aguas, este mundo tan y tan distorsionado. Yo, espero, un viaje
donde el universo lanza estrellas fugaces para cada uno de nuestros deseos. Agárrala
bien, me digo, queridos amigos para que esos sueños funden la paz, ya es hora.
Mi asombro me lleva a la extrañeza, la mar aviolentada, la patada de una
erupción, y esa noche que llega por un espacio corto de tiempo en el mismo día.
Un derroche de sucesos que nos hace entregarnos al despertar ¿Estamos
despiertos? Aun no, solo unos pocos erigiendo la condena de estas gentes en un
mundo abusivo. Planeta tierra, un grano de arena en medio de lo desconocido. Un
planeta azul en la zona habitable. Buscamos…buscamos otros mundos en zona
habitable, en zona no habitable. El agua. Sí, el agua imprescindible para la vida,
pero no es el todo. Buscamos agua, algún planeta orbitando en alguna estrella
para la vida. Ay, vida mía, estamos tan lejos y tan cerca a la vez. Primero tendríamos que saber como se formó
realmente la existencia aquí. Imagino el caos. Una contracción que fue
aspirando desde el núcleo de la tierra materiales hasta forma esta casi esfera.
Después paso mucho tiempo y el impacto de meteoritos trajo esos organismos que
ahora somos, cabe esa posibilidad. Y si no es así, que alguna super inteligencia
nos dejará aquí en señal de un castigo, de un planeta marginado en el confín
del cosmos. Lo cierto que no hemos evolucionado mucho….aún las guerras, estás
batallas perdidas. Sí, somos cimbrar de batallas perdidas. Hemos perdido como
la dignidad, la verticalidad de hacer frente a nuestras frustraciones, nuestra
venganza con la matanza, la tortura de nuestros seres semejantes. Sí, somos
semejantes, con nuestras cualidades, con nuestros puntos de vistas, con nuestra
manera de ser distinta. Al fin al cabo iguales con razones variopintas, esto
nos convierte en únicos, exclusivo de nuestra personalidad, de nuestro carácter,
de nuestra forma de actuar. Respetémonos…Ah, espero ese eclipse mientras me
desvío y pienso en ella. Voy al piano, me siento y callo. Este silencio imprescindible
en cada composición es una respiración. Aunque ustedes no lo sepan…si ustedes ,
muchachos de siglos antes de la conquista, estoy aquí investigándoles, enriquecimiento
de vuestro culto. Hoy habrá un eclipse solar. El temor se asomará para algunas,
la comunicación desmesura para otros y lo verdadero otros tantos. Yo en estos
instantes, me figuro una pieza, pequeña, sencilla, tímida, pero a la vez
despertador de mis sentidos en la huella de mi mañana. Y pienso en ella, siento
la frialdad que me blinda mi gana de conversar con alguien. Tocan a la puerta,
ella corre, ella ladra y vuelve a mí para avisarme, para que abra. No. No abriré
, seré ese océano donde las ballenas callan…callan de tanta y tanta
contaminación en las palabras, en los pensamientos de muchas vidas de este
mundo. Me quedo con ella, con su perrita, sola y este piano. Cierro los ojos,
flaquean mis manos y en la fragilidad de mi aliento toco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario