jueves, marzo 18, 2010




Azul, belleza azul. Montes que galopan por las notas de la armonía para izar el sonido de la paz.

martes, marzo 16, 2010

Dánzame....(poesía)

Dánzame bajo la sombra del arco iris
Que deja tus huellas al pasar sobrevolando, sobrevolando
En tus garabatos al universo
Trazando eviternamente cuerpos sedosos
Que esculpen la calidez.
Dánzame en sintonía sonora por ese hemisferio
Donde el norte de tu boca se trajea de carruajes azules
En cada alba donde tatúas mi piel con tus labios,
Con tus manos en calma eclosionando jazmines blancos
Y el fuego de tu mirada alzando mi alma
Sobre un pozo cuyo fondo
Se encuentra el reflejo de la alegría.
Dánzame al son del vientecillo cima
Del deseo magmático liado a la luna
Que se siempre evoca a las enamoradas
En riscos donde las flores de mayo
Son bálsamo de los relámpagos de papel
Donde nuestros nombres vuelan y vuelan
En el despertar de nuestro querer.

miércoles, marzo 10, 2010

AIRE


Aire. Sí quería respirar del aire. Del aire de los náufragos, del aire de los desventurados cuando el hoy se vertebraba por las sendas de pobreza. Aire. Sí, quería respirar del aire. Del aire de esas especies que huyen a un océano mejor, del aire de aquellos que crucifican con el hambre y las enfermedades. Aire. Sí, quería respirar del aire. De ese aire que es astillas para esa fosa común de los seres. Camina serena por la gran ciudad, por una urbe donde los pájaros aún cantan cuando el alba atiza tersamente esos cuerpos que han de levantarse. Vertical y pensativa las escenas de otras tierras ronronean en su mente. Un carruaje de desdichas y penalidades la abraza. El polvoriento tic-tac de un reloj que marca las horas, los días, las semanas, los meses la agobian. Un continuo lamento la abate y en ella erupciona lágrimas invisibles que corrompen su entereza. Se detiene. Quiere respirar de ese aire con más fuerza. Siente que se debilita. Que sus rodillas delgadas se fatigan mientras anhela la paz y el equilibrio entre los pueblos. Todos iguales. Cerca de ella hay un puente, se arrincona debajo de él. Allí, los mendigos tienen prendida una hoguera. La observan y siguen con su rito cotidiano. Aire. Si quería respirar del aire. Un aire amargo, seco, huraño. Por qué no.

sábado, marzo 06, 2010

y tu, tan lejos...

Carruajes donde bailarinas
Danzan al son que enrojecidas rocas
Son senderos que doblan al alba.
Campanadas que escuchan
El gemido voraz de una gaviota
Y tu, tan lejos…
Te siento lejana, ausente
En los montes profundos
Tropiezan con la desdicha.
El abismo nutre las lágrimas
Que con sus polvorientas canciones
Me arrima a la soledad del viento.
Y tu, tan lejos…
Yeguas blancas desembarcan
En lodazales de pesadillas
Donde el lamento barrunta
El adiós del amor, el adiós
De las manos libres
Que se atan al canto unísono de las olas.
Y tu, tan lejos…
Playas desnudas por el frío
Donde el repentino gemir de algas y peces
Se pierde entre tus ojos y los míos,
Entres tus labios y los míos.

miércoles, marzo 03, 2010

Sierras de nostalgias...(poema)

Sierras de nostalgia
Donde una nube blanca
Emergida de un océano pacífico del amor
Es en cada amanecer
La esencia de hojas que revolotean
Al son de una carta inacabada.
Hojarascas son mantos de prados
Embarrando mi pluma débil
De los escombros de la deriva de los sueños.
Pozos danzan sobre mí,
Por el vagar intenso de un herrerillo
Que ha perdido su rumbo tras la lluvia.
Espero que llegue la noche
Y sobre ella sonido alejado de un llanto.
Un llanto de existencia que se estremece
Entre paredes heladas cuyo verdor se eclipsa
En la caricia del miedo, de tempestades
Irrumpiendo el silencio de la luna.
Solo, la soledad aúlla
Con el vómito de las lágrimas.
Solo, la soledad engulle
Cada paso dado por los inhóspitos
Latidos del silencio.

domingo, febrero 28, 2010


La desnudez, la soledad más allá del valle de los pájaros, del valle donde las raíces se elevan en el misterio del horizonte.

El viento...(poema)

¡La oscuridad¡
Es aurora como confidente
De un Orión ya languidecido
Inanimado en el espacio interestelar.
El viento concurre con su ritmo incierto
Al sentimiento acogido por brumas,
Traspasa mis entrañas
Y en veleros moribundos
Sucede como palabras inacabadas
De un nuevo amanecer
Que anda con una esperanza
Retahíla de sucesos.
¡Rostros limitados¡
¡Rostros indeterminados¡
Pupila cuya luz se dilata
Y abraza otras aguas.
¡Qué insonoridad me aturde¡
Entretenida solo con lagunas de cipreses
Que me atiborran de claros y oscuros
En un ánimo que se apaga, que se extingue
Por cuerdas que se desgarran.
¡El viento¡
¡El viento¡
Serpiente infinita, arrolladora, opaca
Que condena los pasos inciertos y desvaídos
Por calles grisientas.
Rozo los sueños
¡Si¡ soy volcán humeante
De pasadizos pétreos
Conjugando palomas muertas
Como conjuro de ella.
Viene a mí,
Bravas nubes ensoñadas
Acogiéndose en su belleza
¡Cima del universo¡
¡Su enigma refulgente de naturaleza viva¡
¡Te levantas¡
Y vuelves al canto fúnebre
¡Qué oscuridad¡
Interrogantes se asoman a mi desnudez.
¡El viento¡
¡El viento¡