Los senderos se perpetuán en la pisada antigua, en el amor
de ojos hechizados por la sonatilla de la cima. Arboledas candentes de brío,
energetizantes cuando el ritmo del aliento recóndito se alarga al abrazo de sus
raíces. Por allí van las piernas que
como ramas se deshojan al son del viento, del viento…La oquedad del callamiento
hila un himno sobrenatural, una tonada alojada en las almas nobles de la
naturaleza. Su querer la hace más bella,
más arraigada a los pinzones que con su alegría premia a los corazones
solitarios, a los corazones que avanzan en el destino de un sueño. Columnas lo
soportan bajo un cielo azul murmurando con ese astro vivaracho de la vida. Y
zas…respiración, inspiración, paisaje incólume, virgen engendrado por los
escoltas mágicas del nocturno. Y zas…arroyuelos
que nos amparan de la sed, de la desdicha, de la declinación humana en atmósferas
incontenibles, contaminadas.
Este blog esta bajo los derecho de autor para cualquier información laguna198@hotmail.com Lo escrito son ideas primigenias que después se han corregir y alterar.
domingo, julio 08, 2018
viernes, julio 06, 2018
Rejas...
Rejas.
Alambradas
El adiós de la existencia.
¿Somos humanos?
Retorcidos gritos en la negritud,
En la herida abierta de los años.
¡Míranos¡
No hay distancia
Solo, la acidez , la
desconfiada mano
De navajazos ante ojos inocentes.
¡Solos¡
Están solos mientras son llanto,
Mientras son criaturas caídos al vacío
De una frontera intangible
En la memoria remota.
jueves, julio 05, 2018
Buscaba
Buscaba el brío de tus alas desfallecidas cuando el alba
palpitaba en mi ventanal. Una habitación vacía, blanca paredes acompañando mi
pensamiento barruntando la pesadez de tu olor en mis ojos. Buscaba el aliento
de tu boca, muerta, invisible en el curso de las horas antes de desperezarme
ante los sueños de la madrugada. Un pasillo llevándome a la cocina, un café
como halito de la memoria, del deseo invertido de mis manos. Buscaba tus
pensares lejanos, ausentes. Un baño
despertando mi cuerpo, frío, desértico,
hueco en la espera…buscaba.
miércoles, julio 04, 2018
Temprano
Temprano.
Almas lanzadas a una atmosfera extraña.
Miramos.
Eviternamente ojos huecos, ojos desconfiados.
Muerte.
Rejas de púas acariciando la pena,
La larga pena de vidas engarrotadas al vacío.
Temprano
Miramos.
Muerte.
Y,¿ la luna?
Sombra vigía de mares cadavéricos.
Y, ¿el sol?
Infértil haz de espaldas de piernas rajadas.
martes, julio 03, 2018
El sonido del sol...
El sonido del sol. Pues cantemos al sol, revolquémonos en
las orillas donde el oleaje se hace bravo y con la rapidez de los años
abracémonos. Me has dicho te quiero. Sí, te he escuchado, he oído el ritmo de
tu corazón brioso como el sol ¡El sol¡ ¡El sol¡ Rápido…rápido, con la celeridad
de ojos tatuados en los espíritus bailemos en calma, arrulladas por sábanas
infinitas hasta la caída de la jornada. El sonido del sol, vida compasada por
la ventura el sabor de la sonrisa . Pues cantemos al sol, volemos de calle en calle con el pulso de
nuestras manos. Se acarician, se aman…cantemos al sol.
lunes, julio 02, 2018
La pisada...
La pisada.
Metamorfosis de arboledas.
Raíces emancipadas de la muerte.
El avance.
Carcomida lágrima
Evanescida en los pozos del aislamiento.
La pisada.
Crujir de nuestros sentidos,
Verticales, leves
En las espumas del oleaje.
Ahora.
Largo silencio de la noche,
De las nostalgias
Cuando el dormitar llega.
domingo, julio 01, 2018
La pesadez..
La pesadez se esconde en tu espalda, lo ligero anuncia alas
a tus piernas cansadas cuando la tarde somnolienta se enquista en tus pisadas.
El llanto se pronuncia inexistente y aves plateadas rondan la caída de la
tarde. Ella otea cada instante, cada haz de astros que vienen a acompañarla, a
ser cómplices de su secreto. Ahora,
liviana del peso de la memoria es naciente a través de los ojos idos. El sonido
del silencio la embarca a sueños lejanos, a sueños cuyos pilares es su sudor,
su fuerza, sus abiertos sentidos
orientados al norte, al norte…¡la noche¡ va en su búsqueda , ella se conforma,
se motiva y la travesía se hace bella. Suspira lentamente…muy lentamente con
sus parpados velados por la luna y espera. No importa el tiempo, las
estaciones, las tundras bajo su almohada
solo, espera….
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