martes, marzo 31, 2020

DIVAGACIONES DE UN 31 DE MARZO...


Y somos la nada
Y somos el todo
Despertar bajo techos blancos,
Pasos estáticos entre tundras.
Manos abiertas de ortigas.
Y somos la nada
     Y somos el todo
Un mañana, yerto de fertilidad.
Un mañana, aunado al abrazo
Un mañana,  buscando el mar.
Y somos la nada.
     Y somos el todo
Estamos aquí, frente murallas
Estamos aquí, ahogados en el silencio.
Estamos aquí, soñando con la muerte.
Y somos la nada.
Y somos el todo.
 Sabanas revueltas saludan
Sabanas revueltas nos abrigan
Sábanas blancas nos hacen soñar
Y somos la nada.
    Y somos el todo.
Ojos distantes, distantes.
Ojos quietos tras el velo.
Ojos de esperanzas en el despertar.
   Y somos la nada.
         Y somos el todo.
Y somos vigías de un sol radiante, bello. Amanece. Nos incorporamos y nuestros deseos ante el desastre  se sacian.  Caminamos con la lumbre de nuestros huesos, atesorando un día más.  Cavilamos en las profundidades de una garganta herida y continuamos en el pulso de la vida. Los latidos se apaciguan, un respirar hondo y certero nos mueve orientados al sabor de un futuro. Un futuro que solo es paso de jornadas, pocas, donde todos, donde todas nos acogeremos al abrazo, al beso. Mientras,  algún gemido sórdido suena por las calles, son las sombras acompañantes en cada alba. Mientras, las manos lavadas al son de una melodía, triste. Pero la luz se aproxima, lenta, yerta, valiente y nos hace temblar en la emoción, en los sentidos disueltos de esta despedida.

sábado, marzo 28, 2020

DIVAGACIONES DE UN 28 DE MARZO


De espaldas. La noche. En la distancia. En la noche. El rumor del oleaje Y las incesantes estrellas
XX:
Buenas noches querida ¿Cómo te encuentras? Estoy aquí…aquí donde el presente nos depara desconcierto, nos avisa de un mañana bien distinto donde los pueblos amanecerán abrazados. Y , dime ¿Cómo te encuentras? En la lejanía recorro tus ojos, tu cuello desgarrado de tanto sollozar en la intimidad. Pero, ante mí, te muestras vital, emotiva , acariciando desde la distancia la esperanza, la paz.
YY:
Buenas noches querida ¿Cómo te encuentras? Yo bien, en este lugar donde la frontera intacta son ecos de la nada, de un silencio demoledor, estremecedor. Sí, a veces tiemblo, me miro frente al espejo y mis ojos se pierden en el vacío, en la impotencia. Cierto resquemor me da golpes seco pero resuello y miro el firmamento, brillante, bello. Los astros todavía están ahí y puedo verlos.
Xx:
Esta guerra a de acabar. Estragos está haciendo a un mundo desarrollado donde sus mejores armas no pueden hacer palidecer al mal ¡Qué hemos hecho querida¡ Qué mal nos ensucia con sus manos estrangulantes hasta ser no más velatorios solitarios. Escucho la mar ¡Ah , la mar…¡ Me gustaría aproximarme a ella. Pero todo es un no. Desde el balcón soy vigía de sus movimientos, de sus cambios…igual que siempre.  Sé que no me ves, pero imagino mis palabras sorbidas por tu corazón.
YY:
Qué bonita noche estrellada. Contemplo su soledad, su callar y me inunda de calma, de ganas de violarla y ser parte de ella. Pero no puedo, pero no podemos aun. Estamos confinados por la vida, por la sonrisa.
Voz 1:
Tambores suenan a lo lejos.
Voz 2:
Las calles pobladas del mañana.
Voz 3:
Las hogueras palpitan y las manos se aúnan.

Xx:
He oído tu voz, me reconforta. Me ahuyenta de temores, de miedos, de cobardía. Buenas noches querida, voy a soñar con el canto de las ballenas, con el canto de los pájaros, con el canto de la humanidad. Mañana vendré, cuando las constelaciones jueguen con mis ojos para conversar algo más.
YY:
Buenas noches querida, realizaré mi último viaje a los desiertos, a las yermas tierras de lo callado. Mañana vendré y como tu entonaremos el saludo, entonaremos un canto a lo hermoso, a lo lindeza de esta lejanía. Seremos caracolas en el eco de la existencia, en el ruego de que nuestros labios rocen nuestra piel. Pero, no seremos olvido.
VOZ1:
Tambores suenan a lo lejos.
Voz2
Las calles pobladas del mañana.
Voz 3:
Las hogueras palpitan y las manos se aúnan.

De espalda. La noche.  

jueves, marzo 26, 2020

DIVAGACIONES DE UN 26 DE MARZO...







Intentamos mantener la cordura con la brisa que despierta nuestros latidos. Intentamos nutrirnos del resonar de las aves que un manía dichosa , brillante cantan al crepúsculo de la mañana. Intentamos ser cerrados pisadas donde el aire, el firmamento nos yergue en las suplicas. Intentamos callarnos,  revestirnos de lejanía ….de una lejanía que nos sanará. Aquí, en el presente, una obsesiva epidemia invade nuestros ojos, nuestras manos, nuestros saludos cada vez que nos retorcemos en nuestros movimientos. Aquí, en el presente, esperamos su quema, su derrota  ¡Silencio¡ Solo el eco del silencio se cruza en las miradas ausentes ¡Silencio¡ presiento que su tiranía, su provocación será abatida por los corazones bellos de la verticalidad ¡Que la esperanza no nos abandone¡ ¡Que los sueños nos no deje¡ ¡Que los deseos no se vayan¡ El sol esboza sus filamentos dorados, amarillos. Me arrimo a él y con la fortaleza de mis pilares aguardo la luz entre las sombras.  Emerjo en el aquí, en el presente, como amante de emotivas sensaciones tras la cura. Sorbo mi café. La pantalla en blanco. Unas notas respirando paz. Aquí, en el presente, esperamos en nuestras manos el renacer.  La atmósfera que me envuelve se vuelve cálida y una lágrima resbala por mi tez seca. No obstante, erupciono, profundizo en los pasadizos del ser, sus luchas. Somos valientes. Somos hechiceros de los rastrojos de la penuria. Somos nosotros. Abro la ventana, abro las persianas y el sol .

lunes, marzo 23, 2020

DIVAGACIONES DE UN DÍA 23 DE MARZO....


   










Querida , querido estoy con mis alas calladas navegando a través de los ojos que se cruzan en una esquina, en calles donde las farolas chismorrean la dejadez.   Me dejo ir por la imaginación gravitando en la positividad de su hegemonía, de su pereza de quererse ir.  Me he vuelto desértica raíz que envuelve mis emociones.  Hoy, un lunes, donde el aislamiento nos obliga retorcimientos de los sentidos vengo  y me enamoro de las nubes, de una cumbre nevada a lo lejos.  Querida, querido, la tormenta se evapora a medida que la tarde decrece para su encuentro con los astros ¡Qué dirán¡¡Qué dirán¡ No escucho, solo el mañana, un mañana donde el abrazo honesto, humilde nos provisione de sueños.  Mis pisadas se pierden una ciudad vacía, con miradas desconcertadas, con la pena pegada en los huesos. Sin embargo seguimos respirando. Sin embargo seguimos llamando a la verticalidad de nuestros actos. Querida, querido aquí estoy como pico que hemos escalar, lentamente, con el sabor agradecido de nuestras manos, ahora, ausentes.  El viento está quieto, como nosotros.  Me asomo al balcón y la nada ronda.
Aquí
Ahora
Cuando los jardines trinan la lindeza
  Cuando la noche se aproxima sola
Cuando los amores corren en la fuga
Cuando los besos se hacen extraños
Cuando los cuerpos miran el infinito
Cuando las ramas no cantan.
Aquí
            Ahora
Cadenas de hogueras
Ondeando la vida.
Cadenas de manos
Enderezando la sonrisa.
Cadenas de ojos
Cómplices de un despertar.
Aquí
     Ahora.
Somos bello recital
De mariposas.
Somos bello baile
A la esperanza.
Somos  bello eco
De nosotros, de nosotras.

sábado, marzo 21, 2020

DIVAGACIONES DE UN 21 MARZO..






Una llovizna temprana.  El frescor de un viento callado embellece nuestros rostros apagados.  En algún año que no recuerdo había dos colinas distanciadas. Ella con su silbo llamaba a su cómplice con lo hermoso de un aliento tierno. Ella de la otra colina respondía con su piano amarrado a las raíces de la tierra con una tonada esperanzadora, con una tonada agarrada a los espíritus que venían de una a otra colina. Ella con su silbo en medio del vacío, del silencio ahuyentaba la ira de la tierra, de esta tierra consumida  por nuestras propias manos. Ella con su piano contestaba,  de rama en rama iba engendrando notas con sabor a calma, con los colores de la templanza, con las espaldas mojadas por cada pozo donde se precipitaba la nada. Ella con su silbo enamoraba, creaba la perfección de una brisa invisible, intocable. Ella con su piano sanaba lo que era funerales anónimos.  Y al unísono se vestían de una sonrisa, de un canto galopante a través de un mundo enfermo, decaído, deshecho, cansado.  
Y vendrán los sueños.
Y vendrán los deseos.
Y vendrán las esperanzas.
Y vendrán los cuerpos
Solapados a los soles, a las lunas.
Ella con su silbo aislaba cada abrazo prieto, cada mano tendida a la soledad con un sutil entusiasmo en vertical. Ella con su piano contestaba en el hueco de la distancia los fértiles rosas que volveremos a besar.  Una llovizna temprana. El frescor de un viento callado embelleciendo cada sombra a ras de nuestros ojos.
Y vendrán los sueños.
Y vendrán los deseos.
Y vendrán las esperanzas.
Y vendrán los besos
Agarrados a los soles, a las lunas.

viernes, marzo 20, 2020

DIVAGACIONES DE UNA MAÑANA 20 DE MARZO...







Divago. ..divago por estas estancias, por esta estación que nos trae lluvia. Me siento y frente a mí una pantalla donde se van descubriendo las palabras engendradas desde la reconditez. Buceo por cada habitación, saludo la mañana y suplico a no sé quien que la gelidez se ahuyente. Que venga un sol con todo su brío y calidez.  Amanece y ella se mueve al son de una balada y ella se entusiasma en el canto de los pajarillos que aun transitan en las calles. Amanece y ella se entrega a  la entereza de sus espaldas.  No se queja, solo canta a las luces de la mañana. Otra jornada. Otro día donde tendrá que guerrear con su interior, presa de la música se deja ir, baila y canta con el cosquilleo vertical de una sonrisa. Ella sola. Ella y el amanecer. El amanecer y ella.  Toma aliento en una respiración profunda y lenta. Y sus piernas brincan al ritmo de sus latidos. Se siente bien, se siente despierta ante la tempestad cruel que nos arrastra, que nos trastorna.  Abre la ventana y se fija en un mirlo que posa en una rama, sonríe. Penetra en lo hondo de sus sentidos y de nuevo la danza, y de nuevo el saludo. El amanecer y ella. Ella y el amanecer. A lo lejos divisa una fuente que en el ayer era yerma y ahora luce agua de colores, agua que corre y la viste de serenidad. Divago…divago por estas estancias, me introduzco en el ensueño, me acaricio las manos y doy bienvenida a esta jornada donde los rostros grises te miran con cierto recelo.  La confusión a veces se adentra pero cierro puertas, cierro ventanas entregándome a los deseos.

miércoles, marzo 18, 2020

DIVAGACIONES DE UN 18 DE MARZO...









La mar esta revuelta. El vacío ronda en la urbe. Solo, los que van a su labor cotidiana. Desde aquí habito las penumbras que se mueven en los corazones ahora, existencia de los deseos, de una fuerza para que esto acabe.  Me adentro en mi otro yo, en el yo donde historias sin contar logran un silbo de alianza con la humanidad. “ No sé cuándo y en qué fecha se produjo, la sequedad de los montes, la sequedad de las palabras, la sequedad del roce, la sequedad de las miradas, la sequedad de las pisadas, la sequedad de una ciudad abundante.  Hacía tiempo que todo era árido, agreste, cómplices de ojos sin lágrimas. Pero un día, decidieron al unísono lanzar un grito de esperanza, un grito de paz, el grito de una batalla que ellos mismos eran diana. Y gritaron…y gritaron, la tierra se abrió y las mareas se mantuvieron en calma. De repente la lluvia, nubarrones marrones, grises habían venido para la fertilidad de sus vidas. Entonces, dejaron de cavar sus tumbas, dejaron de penar en las jornadas. Agua de la existencia, agua nutriente de los campos, de las raíces ensangrentadas de sed. La atmósfera se limpió, se purifica como se purifica el alma cuando el abrazo prieto da tibiez a nuestro frío”. Sí, la mar está revuelta, expulsando toda tentación de abrazo. Ahora no, más tarde, cuando nuestras manos en coro alrededor de una pequeña fogata prendamos un canto, un canto a la alegría de ser, de estar. Mientras en las solitarias aceras vuelco mi saludo a la nada. Un saludo mutilado solo, la mirada allende.