sábado, enero 19, 2013

Vacío(teatro)



                                



VACÍO























Introducción:
Es una mañana otoñal. Las constelaciones que acoge la tierra ya han desaparecido. Sara, una mujer de unos cuarenta años, se encuentra en su casa. Ha despertado respirando las primeras tonadas de las aves, absorbiendo el recuerdo. ¡El recuerdo¡ El recuerdo la acecha. Pronuncia el nombre de su amor del ayer. A medida que lo nombra siente un gran peso. Gravita por las orillas de la añoranza.
Personajes:
Sara: Amor y persona
Viento: Consejero
Brian: Amor y espíritu











Sara:
Amanece y con la tonada del nuevo día se abren las ventanas de mis singladuras.
¿A dónde iré hoy?
No lo se. Llevo meses y meses sin salir de estas paredes y es como si algo extraño me carcomiera.
Es cierto. Es tan cierto como que los hielos bajo el efecto invernadero se derriten.
La soledad me cubre con su densa capa de nostalgia. Viene a mí como compañera lejana que nunca se olvida que estoy aquí.
Escucho el viento, aletea su infeliz jornada. Sí, hoy llueve. Lluvia que arrastra la bocanada de la felicidad del viento. Creo que ahora mismo se escabullirá y renacerá cuando esa agua de la vida deje de existir. Mientras, lo siento. Siento su suavidad rozar en mi rostro. Me siento acariciar por su noble carácter.
 La casa está vacía. La ausencia del calor humano se nota en cada uno de sus rincones. Sus paredes retozan el jadeo de los desiertos. Yo no soy suficiente para ella. Mis cosas no sirven, no más que objetos inanimados sin el toque mágico del sol.
Una pintura arrimada de un pasado fructífero. Un poema sobre la mesilla de ese amor perdido entre sombras.
Ese amor perdido entre sombras... Yo le quería tanto. Tanto, que nunca pensé que se pudiera ir. Sí, irse. Irse a esas tierras de nadie o de todos. Cenizas que se tiran al monte, al océano como deseo del amado.  Yo misma. Yo misma esparcir todas sus cenizas por todos aquellos rincones que él deseaba. Nunca pensamos en vernos en esta situación.  Pero, es tal el hecho que tenemos que acoplarnos en ella en la vida ¡Oh , la vida¡ ¡ La vida¡ Tomo aire lentamente y a cámara lenta lo expulso. Aquí me contagio de él. De ese amor del ayer, del hoy, de siempre ¿Por qué nunca nos atrevemos a jugar con la muerte si ella es parte de la vida?
  Son las siete de la mañana. Ando todavía sin vestirme más no tengo ganas. Espero que el viento me seduzca. Que me anima.
¡Viento¡
¡Viento¡
¿Dónde andas? Un círculo glacial me atrapa y me consume. Él se ha ido, se ha eclipsado en mi vida cuando más lo necesitaba.

Viento:
¡Anda mujer¡ Levanta y da unos pasos por ti misma. Mira ese espejo que posees frente a ti. Te mirabas tanto en el cuando estaba él. Ahora, ¿por qué no?
Mírate. Mírate y dime lo que observas. Examínate, descubre la belleza que se guarda dentro de ti.

Sara:
¡Mirarme al espejo dices¡ Ello implica girar y girar sobre mi misma. Veo la muerte. Percibo un cierto aroma a mortandad. Veo mis lágrimas. Percibo un cierto aliento de nostalgia. Apago la luz, mi reflejo me espanta. No quiero ver este ser solitario, incomunicado con la realidad. ¡Mi realidad¡

Viento:
Adéntrate. Adéntrate mujer en ese espejo que posa ante ti. Tu realidad. Tú, ahora, dulce realidad. Todo en esta vida ha de acabar. Y, cuando termina, comenzar una vida nueva. Deja de mirar la muerte. Esa muerte que en estas jornadas corre tras de ti. ¡El se ha ido¡ Sus cenizas es agua que corretea por otros mares, por otras tierras.

Sara:
¡Cállate¡
Apago la luz y así no me veré reflejada.
Cierro ventanas. No quiero escuchar a la naturaleza. Deseo volver al pasado ¡Si¡ al pasado. Donde las gaviotas a primeras horas de la mañana nos acompañaban en nuestro paseo. Donde el sonido de las olas era balada de nuestro amor. Sus cenizas ¡Sus cenizas¡ Voy ahora mismo por el resto que me queda. Las venero como un Dios. Hombre que me dio amor, que me ofreció amistad ¡Sí amistad¡ Confiaba en mi, sabes viento.
¡Cállate¡
Apago la luz y así me inspiraré en él.
Cierro ventanas. No quiero que tu poder de convicción se entremezcle con mis pensamientos ¡Volver al pasado¡ ¡Si¡ ¡Al ayer¡ Donde emerja una llamarada intensa de su fragancia ¡Ay , su olor¡ Viene como cuando éramos ritual del sexo. Cuando mi cuerpo se mecía por su sudor.
(Las ventanas se cierran por si solas dando un chasquido atroz. Las paredes tiemblan y el viento calla)

Brian:
 Que pasa amada mía ¿Qué te ocurre? No mires a la muerte. Déjala tras un muro irrompible. No mires a la muerte mujer. Déjala en ese espejo que jamás me reflejare para la llamada del recuerdo.

Sara:
Amor mío, ¿eres tú? Acaso has venido. Me suena tu voz. ¿Me estaré volviendo loca acaso? Que más da. Sin ti no puedo vivir. Amor mío, ¿eres tú? Acaso has venido o es ese rufián del viento. No. No lo entiendo. Escúchame. Escucha mi corazón rajado gritar mi bienvenida.

Brian:
Si, soy yo amada mía. He venido como luz que te da sombra y que despacio se acopla a ti con el vaivén del arco iris. ¿Lo ves? ¡Lo ves¡
Sara:
Si, si lo veo. Observo un juego de colores pero a ti no te observo. Quiero tocarte, acariciarte, poseerte.¿Donde estas? Me arrimo a una orilla donde caracolas insuflan tu nombre y yo no puedo repetirlo al compás de ellas. ¡Tu nombre¡ ¡Tu nombre¡ Amado mío, quiero verte.
Brian:
No. No puedes verme. Ya definitivamente me he ido de aquí. Ese es mi destino. Ese es tu destino. Ese son nuestros destinos. De bien seguro que hallarás otro amor, otro crepúsculo donde el tintineo de la brisa te hará despertado junto a otro ser. ¡Vive la vida amada mía¡ La vida es como un sueño. Ahora, tal vez, las pesadillas te acechen en la cabecera de la cama pero, después con el paso del tiempo, yo no más que seré un recuerdo. Un recuerdo vago y difuso que te donará alegría. Un recuerdo vago y difuso que te enseñará a caminar. Un recuerdo vago y difuso de lágrimas que con el suspiro del alba se ira extinguiendo cuando empiezas a andar.
Sara:
No.¿Como recordarte como algo vago y difuso? Es imposible. Gravito por el sueño, por las llamas del deseo, necesito de ti. Un trueno se mece entre mis senos. Un maremoto da vueltas y vueltas sobre mí. Y, tú, no estas. ¡Tú no estas¡ Lagunas deformes se colapsan ante mí. Heridas que sangran emanan al no sentir tu calor. ¿A qué has venido entonces? Mira mis manos, agárralas, dale todo el esplendor de tu piel.

Brian:

He venido para verte a ti. Para saber como estabas y convencerte de que de mí tienes que ser olvido. Sí, olvidarme tras una puerta que se cierra y otra se abre para una nueva vida.¡Ay vida mía¡ ¡Ay amor mío¡ Tu sed de deseo y amor te esta borrando del surcar de la vida. Hambre siento, hambre de felicidad en ese lugar que he descansar. Esa felicidad eres tú. He venido para ver como amas de nuevo. Como rajas esas murallas que existe en tus ojos y en tu alma y alzas el vuelo en una nueva aventura de sonreír.
Sara:
Sí, la desesperanza me invade. Aquí, tengo tus cenizas.  Las esparciré por la casa para llenarme de ti. De ese cariño y ternura con la que me tratabas. Me tratabas…
(Sara cae de rodillas. En sus manos sustenta una especie de cofre donde guarda las cenizas de su marido. Lo abre)
Viento:
Abre ese cofre mujer. Y verás como el amor volverá a ti. Y verás como las rosas se abren en el anochecer de nuestro sentido de la vida. Y verás como el oleaje bramara de nuevo a tus pies.
(Sara se levanta con el cofre en las manos. Lo abre y en su habitación esparce las cenizas al son del sonido del viento. Las cenizas como diminutas partículas se unen y forman un cuerpo humano desnudo)

Sara:
Eres tú. Tu cuerpo. Tu mirada.
Brian:
Si, soy yo. Tu amor. Tú esperanza.

                           Fin





jueves, enero 17, 2013

El último recuerdo(teatro)


EL ÚLTIMO RECUERDO



















INTRODUCCIÓN:
El Alzheimer una plaga que acecha a la sociedad de hoy.

PERSONAJES :
PER
ELLE
POLICIA
Vandon
Marion
Ann
Margot

                

ACTO 1
(Per se halla en la cocina. Esta tomando un café mientras consume un cigarrillo con sus pensamientos. Se halla algo molesto porque no ha recibido la llamada de Elle, su mujer)

PER:
¡Que pasa¡ ¡Que pasa¡ Son las 10 y aun no ha llegado. Afuera existe una lluvia torrencial y ella sin nada que la proteja. No llega ¿Dónde estará?  Ahora recuerdo, después del médico iba ir al mercado   pero creo que ya ha tenido tiempo suficiente para estar aquí ¿Se habrá encontrado con alguien? Se que su lengua se dispara cuando alguien le da un poco de alas para galopar en una conversación ¡Ahí de sus aventuras¡ A todo el mundo trata de contárselas. Como si necesitara confirmar su verdad. Pero no se, no se. Últimamente no coordina ¿Con quien estará? A lo mejor se halla sola, errante por la ciudad, por esas calles donde rostros extraños colapsan  en una mirada extraviada. Ya debe de haber llamado. Le dije. Le repetí de que le dieran los resultados llamara. Algo no va bien. Pero espero que sea ligero. Que pase como el viento tierno  sin dejar huellas.
( Per se encuentra desesperado. Va de un lado a otro de la habitación. Ese teléfono que no suena  ¿Por qué? se pregunta él. Se halla preocupado)
El error ha sido mío. Tal vez tuve que ir con ella. No es normal tanta tardanza. Recuerdo días y semanas atrás en los que ha estado rondando por la ciudad  y  la ha tratado como si fuera ajena a ella, como si no hubiera nacido aquí, como si los edificios los hubiesen transformado, como por si las calles no hubiera pasado nunca por ellas ¿Qué le pasará? Siento tanto amor por ella que las horas se me hacen infinitas, como un desfiladero interminable hacia el abismo. Que si es algo maligno que nos apuñale a los dos, que nos acorrale hasta la muerte ¡Sí¡, ambos en un mismo sentido.
(La puerta suena. Per como loco corre hacia ella. Por la forma de tocar no reconoce quien puede ser)
¿Quién será? ¿El cartero? ¿Alguna propaganda? ¿Algún recibo?  Ella no es. No puede ser, Elle tiene la llave de la casa.
(Per con ese nerviosismo acumulándose  abre la puerta sin preguntar, sin mirar por la mirilla. Sus manos están sudorosas, sus ojos incendiados  en un color rojo  que asesta a su azulado profundo. Al abrir la puerta  el temor penetra en sus carnes. Parece ahogarse. Las palabras no quieren salir cuando ve a su esposa acompañada de un hombre. Un hombre uniformado nunca visto en su vida.
Policía:
    Buenos días señor. Supongo que se extrañara por mi presencia. Ya se que no nos conocemos. Sólo  he venido para acompañar  a su esposa. (El policía hace una pausa y le susurra al oído de Per) Andaba como perdida, ambulando por las calles sin una dirección determinada. Iba sollozante, desesperada (Per lo mira.  Lo mira mortificado. Se   fija en su mujer  y ve algo extraño en ella. No habla, su   mirada está  perdida en el vació, como si estuviera nublada. El  policía sigue hablando). Entonces, ella me paró. Me pregunto si podía ayudarla. Yo ante la situación le pedí sus documentos  y aquí estamos. Bueno yo me despido. Me quedo muy complacido de haberlo conocido. Cuídela.
(El policía se marcha. Per coge cariñosamente y con la mirada estática en los ojos  marrones de Elle la mano. Pasan adentro. Lentamente avanza por el salón de la casa y hace a Elle sentarse junto a él en un sofá. Acaricia su cabello y su mirada  comprensible y dulce no deja de recorrerla. Siente una gran lástima por ella. Presiente que algo se muere. Que  una bandada de fúnebres mirlos cae por las mejillas de Elle. No sabe que decir. Por su mente  corren noticias amargas. Noticia  de bien seguro cargadas de sables para sus dos corazones. Se hace un gran silencio.)
Per:
      Elle. Querida Elle ¿Deseas tomar algo?
Elle: (la voz de Elle casi no se oye.  Esta liada a una enorme tristeza)
    No Per
Per:
¿Cómo que no? Debes comer algo. Hoy te has marchado sin desayunar y ya casi es mediodía. Sabes, te he preparado un almuerzo suculento. A tu gusto ¡Sí¡¡Sí¡ Ese que tanto te deleita. Tanto, que siempre repites.
Elle:
   Si  ¿Qué almuerzo?  ¡No me acuerdo¡ ¡ No me acuerdo¡ ( Elle , entonces es atrapada por un gemido conmovedor. Per tiembla, parece quebrarse. Siente que un  rayo abominable de yermas esperanzas escupe sobre su pecho ¡Qué decir¡ ¡Qué decir¡)
Per:
   Elle
Elle:(Elle se pone algo agresiva. Sus ojos están lagrimosos)
 ¡Déjame en paz Per¡
( Elle violentamente aparta las manos de él sobre las de ella )
Per:
   ¿Qué te pasa Elle? No entiendo. Por qué de ese cambio tuyo. Explícame,  explícame por favor.
Elle:
(Elle se levanta. Se acerca a la ventana  y mira ese sol del mediodía.  Parece que sus ojos quieren desposeerse de todo ese dolor de sus entrañas; derramar esa lluvia de gemidos que oprimen su vientre, pero,  no puede. No puede)
¡Per¡
Per:
 Si Elle.
Elle:
  Sabes, el médico me ha dado los resultados.
Per :
 (Per se encuentra ante un muro donde sus palabras son un ladrillo más. Cree cualquier manifestación de sus palabras, de su rostro, puede hacer daño. Se  halla indeciso)
Si (Dice como cohibido)
Elle:
    Poseo una enfermedad degenerativa. (Elle se lleva las manos a la cara  y con un tímido llanto sigue hablando)
Per ¡ Per, por favor ¡  Dime  lo que he hecho en esta vida para merecerme esto. Mareas negras sobrevuelan en mi. Es como si la bruma me apresara y me hiciera vagar en el fin de mis días en lagunas de soledad. ( Elle, entonces , eleva el tono de su voz . Un tono de voz mortal  para Per)  ¡Mi memoria ¡ ¡El olvido ¡ ¿ Qué es el olvido? Sí, olvidar. Si sólo se borrase las cosas nocivas de la vida  pero, ¿aquellas que fueron estupendas? Aquellos momentos maravillosos, eternos  en mis venas.   Esos, ya no serán un plano infinito donde yo sea luz de manantiales de su recuerdo. Será  sólo un pozo de cuervos desecando mi vejez ¡Mi vejez¡  Una vejez sumisa en nubarrones. Inmovilizada para yo resurgir como palabra de mi memoria. Aislada. Estática  a todo lo que sucede a mi alrededor, a ese carrusel de imágenes que no más que en centésimas de segundos será un nido de buitres  ¡Mis cosas ¡ ¡Mis objetos¡ ¿Para que los quiero? Con nada poco a poco podré hacer sobrevivir mis pasos. Todo se ira anulando. Incluso tú. ¡Tú per¡ ( Elle se gira . Mira fijamente  a los ojos de Per. Sus ojos  se fragmentan entre el histerismo y el dolor. Per intenta tocarla,  rozarla sigilosamente con sus yemas. Pero lo ha inundado un muro) ¿Qué será de ti Per? Cuando pronuncies mi nombre; cuando me des tu mano y yo te sienta como un extraño. Como un horrible extranjero a mi piel, a mis labios. ¡Si¡¡Si¡ Así hasta el resto de mis días, sumisa en una insonoridad grave,  transpirable a tu tacto, tangible a tus sentimientos. ¿Sabes de mis sueños Per?  Sabes la pesadilla que todas las noches me acosa como una jauría de lobos al pie de nuestra cama  cuando mi piel y la tuya se rozan, se besan.  La bruma cae como colmillos afilados que no dejan ver por donde ando. Yo me hallo, estoy en el umbral de una puerta desnuda. Mis pechos. Mi aliento. Parecen pedacitos de estatuas de hielo. Mis labios. Mis deseos. Parece el duelo de un océano: sin vida, grisiento, inerte, con un quejido sórdido.

Per :
  ¡ Tus sueños ¡ ¡Tus sueños ¡ Están proyectados  por tu angustia. No te aferres   a ellos .Son falsos. Un  engaño  de ti misma. Verás como todo va bien. Tu  enfermedad será curada  en el girar de los años. Esos años que a lo mejor visitaremos. Verás como alguna medicación solucionará todo. Otros  médicos, otros métodos. Elle, escúchame. Parece que te aíslas.
Elle:
Si Per. Si te escucho, escucho el alboroto de tu alma, tu preocupación.  Pero no me alientas. Vete paso por paso por cada una de mis palabras. Medítalas.
Per:
Si te escucho. Si te siento. Yo te cuidaré. Serás mi Elle querida.
Ell :
No. No presiento que me abandones. Pero no deseo que cargues conmigo.
Per :
Por qué no, si yo te quiero
Elle:
Si existiera un método para cuando sea atrofia total dejar de existir. Algo certificado que cuando yo sea salón oscuro me inyectarán el descanso para ti y para mí  y ser cada uno libre. Tu recomponiendo nuevas experiencias y yo, no se.
Per:
Elle ¿Qué hablas?  Ya verás que no llegarás a ello  Alguna cura habrá para frenarlo  para que tú sigas siendo la flor de mi jardín que nunca se marchita. Pétalo a pétalo que beso,  que  acaricio  y me responde con unos ojillos risueños, triunfantes  a las cadenas impuestas por el paso del tiempo.

Elle:
¡Arrastrar cadenas ¡ Eso Per, es lo telúrico del olvido.







Acto 2

El mismo salón. Elle se halla leyendo.  Per hace rato que se halla hablando por teléfono. Es de noche  y tocan a la puerta.
Elle:
   Per. Per
Per :
¿Qué Elle?
Elle:
La puerta. Están tocando. Vete tú por favor.
Per:
Si, ya voy
(Per habré y un grupo de gente entra.  Elle siente el murmullo y toma una actitud seria.)
Elle:
¿Quien es Per?
Per:
 Una sorpresa Elle.
(Elle deja el libro por el jaleo. Quiere saber de quienes se trata, aunque sus deseos de ver a alguien es nulo)
Vando:
Hola Elle ¿Cómo estas ¿
Elle :
Hola Vando  y hola a todos
(Elle hace señas a Per. Requiere su presencia para consultarle algo)
Per :
 ¿ Qué quieres Elle?
Elle:
¿Qué hace toda esta gente aquí?
Per :
Seguro que han venido a visitarnos. Así saldremos un poco de la monotonía.  Seguro que te divertirás.
Elle :
Yo en estos momentos  no tengo ganas de ver a alguien.
(Elle parece entrar en el histerismo,  pero disimula. Deja a Per  y se dirige  a la visita. Las facciones de su cara son neutrales. Intenta  sonreír pero no puede)
¿Cómo estáis? A que habéis venido.

Margot:
Oh, Elle,  hemos venido a charlar un poco.
Marión:
Fíjate  tú. Estábamos en casa y el caer de la noche de hoy nos resultaba sobria. Dime Elle,  a que tú piensas lo  mismo. Comenzó a llover hoy, cuando había un eclipse. Ya sabes Elle  mi adoración por la astronomía.   Teníamos pensado ir al monte, a la cima más alta. Pero ya ves, por aquí nos hemos quedado. Pensamos, por que no visitar al encanto de Elle y Per . Bueno, lo cierto que antes de venir hemos llamado por teléfono  y Per tan cortés dijo venid a mi casa.


Elle:
Está bien
Margot:
   Elle, por favor, una sonrisa. Parece que tienes ante ti cadáveres.
Elle :
No os preocupéis. Hoy  no estoy de muy buen humor.
Vandon:
   El mal humor se borra con un gran abrazo. Ven aquí gran amiga mía.
(Vandon le da un beso. A Elle le entra ganas de llorar  por ese acto cariñoso)
Elle:
Pero  venga sentaos. Yo voy a traer algo para picar.

Ann :
Quieres que te ayude. (Elle se queda mirándola. El terror trepa hasta sus ojos. No la conoce)

Marion :
 Mujer no te espantes. Ella es Ann. Es una amiga mía. Amiga de amiga. Tu ya sabes, el sino que me ha tatuado la vida. Hace un mes que salimos juntas. Para ti será un chasco. Pero creo que tú más o menos ya lo pensabas  ¡El amor es libre ¡ Y te diré la verdad , mi experiencia con el sexo opuesto ha sido un desastre. Tan inmaduros, tan infantiles, tan irresponsables. Se sirven de tu ingenuidad  y de ahí sacan provecho para llevarte a la cama. Todos quieren darte placer, pero lo que buscan es su superioridad, ese machismo concentrado en sus minis cerebros. Elle no vayas a ser mal pensada. Nuestra relación es estable.  No  vayas  a creer que somos unas viciosas. Nos entusiasma ser mujer y nos queremos. Esos prejuicios que tiene la sociedad son falsos ¡Esa intolerancia tan arrebatada¡
Vandan :
   Pues si. Es cierto. Vuestra feminidad. Vuestra elegancia. Cualquiera diría que sois amigas y no pareja.

Marion:
 Cualquiera diría también que somos hermanas. Eso se lo digo a mucha gente. Sobre todo a la que es frágil en la amistad con nosotras.
Elle :
   No, gracias. Per me ayudara. Pero,  sentaos por favor. Ahora mismo estamos aquí.

(Los amigos se sientan. Per y Elle se van a la cocina. Y en la cocina recorre ahora la escena)

Per :
   Elle. Deberías de sonreír un poco a nuestros amigos. Disimular algo, aunque ya se de ese tormento que te azuza.
Elle:
  ( Elle se entrega a la ira )
 ¡Sonreír Per¡  El puño persigue mi destino, me acosa tanto…  Tanto, que  me ha dejado acorralada. Pareces que mis palabras han sido neutrales a tu conciencia. Como si la noticia fuera una liviana hoja que  cae y cae hasta ser arrastrada por la lluvia, muerta en las cloacas de la desmemoria. Per  mira, mira mi estado.
Per :
Pero, ello, no indica  que tengas que cerrar tus ojos al mundo Elle.
Elle:
Si. Condeno a todo lo que me rodea. Mi existencia es finiquito.
(Elle cierra los ojos  y Per muy suavemente la besa)
Para mi es muy duro ¡Mi sufrimiento¡  No lo acepto .Siento ahogarme. Yo quería pasar mi vejez contigo, con toda mi vitalidad. . Leyendo esos libros que nos llevan por rumbos nuevos; paseando  cuando el ocaso se casa con las olas; escuchando esa música que nos cobija en esos tiernos instantes de nuestra vida..  Pero no Per. Mi futuro  es hueco, es incoloro.  No lo digo sólo por mí, sino por los dos. Te he convertido en un desgraciado ¡Per¡ ¡ Per¡ No llores ¡Qué inconsciente soy¡ Por favor, diles que se marche, quiero estar sola .
( Per y Elle salen con los aperitivos.  Sus amigos se encuentran charlando)

Marion :
 ¡Oh¡ Si ya estáis aquí. Rápidos como las cataratas. Ávidos como el viento.  Pues mira Elle, estábamos hablando de cómo yo y Ann nos conocimos chica. Sabes, yo y Ann somos amantes de la música. La música fue el punto de nuestra unión. Nos conocimos  en un concierto, donde la música de Schubert era lealtad a nuestras emociones  ¡Qué concierto Elle¡ Llega el músico con su traje negro: elegante , radiante , límpido . Todo el teatro se encuentra en  un rotundo silencio y después, el milagro de sus dedos y esa voz colorida que sale al escenario recitando unos poemas. Fue emocionante, placentero, una explosión de sentimientos que se iban edificando al paso de cada verso, de cada nota.  Y a mi lado se encontraba Ann. Bella, extraordinaria, con un vestido negro que marcaba todo su cuerpo. La mire por un momento y de sus ojos emanaba gotas de sal. Entonces, yo le dije Lo que puede  arrancar de nosotros mismos la música  y la poesía. Cada verso es como una gaviota que explora nuestros sentimientos y nos hace volar en el ensueño, en nuestras tristezas.”  Por un instante largo nos miramos fijamente y, de ahí, eso que se dice El destino toca a mi puerta. Al terminar el concierto, con ese aplauso de rigor y entusiasmo intercambiamos nuestros nombres y nos fuimos a cenar a un pueblo pesquero  a las luces de unas velas.
Elle :
 (Suspirando)
Si Marión. Si. (Dirigiéndose a todos)  Me encuentro muy cansada. Perdonar si os dejo pero, me voy a acostar. Necesito dormir. Estos días para mí han sido muy agotadores.
Margot :
Marion es como los aventureros, necesita narrar por todo donde ha pisado.
Marion :
¿ Qué dices mujer? A Elle se lo cuento porque sabe toda mi vida chica.
Margot :
Marion no te ofendas.
Vandon: (se olvida de la conversación entre Marion y Margot dirigiendo sus palabras a Elle)
Elle, ¿que te ocurre?  Te encuentro muy extraña, como si fueras otra persona. No nos dejes así. Si te vas, esta reunión se va al traste. Es importante  tu presencia. 

Elle :
(Elle habla de manera drástica)
¡Importante ¡  Solo os digo  que ir acostumbrando a estar sin mi .
Marion :
 ¡Elle¡ ¡Elle¡ Cualquiera diría que te vas a morir hija .
Elle :
Pues mira Marión. Has dado con la clave
Marion :
Elle, no seas tan dramática mujer.
Vandon:
(Vandon mira a Marión invitándola a cerrar la boca, después yerta sus ojos sobre los de Elle y comprende que algo no funciona bien. Se siente imprudente. )
  Si incomodamos nos vamos. No queremos invadir tu intimidad y más cuando son momentos en que necesitas de la soledad.
 Elle:
Si, por favor iros. Hoy no es un buen día.
Vandon :
¿Es tan grave Elle?

Elle :
¡Es tan grave ¡ ¡Es tan grave ¡  No veis que solo en esta tierra hay calamidades.
Marion:
A que viene eso. Inspira y espira. Al menos  tres veces, para que te relajes.
Elle:
(Elle comienza a caminar de un sitio a otro y empieza a gritar) Inspiro y espiro: sólo hay dolor. Inspiro y espiro: sólo lágrimas me aguardan una emboscada. Inspiro y espiro: el coraje y la impotencia  son dagas como el cierzo que voltea mi mente. Inspiro y espiro: la desesperación oprime mi cuello. Inspiro y espiro: ¿qué es la vida? Inspiro y espiro: no hay tiempo que perder y más en cosas livianas. Inspiro y espiro: ¡quiero estar sola¡  Quiero morir sola. Quiero desaparecer.
Marion :
Perdona Elle. Mejor será que nos vayamos.
Elle :
Si  ¡Iros ¡ Iros y olvidaos de mi. Os quiero mucho. Pero ya no podré sobrevolar con vosotros  ¡Iros¡ Iros y que un tifón  se trague mis palabras  ¡Iros ¡ Iros , espero que vuestra amistad sepa comprender los malos momentos.
(Los amigos se marchan con un silencio rotundo. Elle y Per se quedan solos)

Per:
 ¿Más tranquila Elle?
Elle :
Si Per.
Per:
Tienes que esforzarte Elle. Nuestro final será parecido. Veremos que a la par nos embestirá la muerte antes de tiempo. Y tú, no tendrás que otear por ese túnel endemoniado.
Elle:
No Per. Esa pesadilla la llevo encima.  No quiero visitas. No quiero que nadie vea mi decadencia.
Per :
Elle, no te puedes aislar.
Elle :
Si Per. Me puedo aislar  y más, con el paso de los años. Tengo pleno derecho hasta que  llegue a ese estado carcomido, lamentable y me quede inmovilizada  ¡No ¡ ¡No sobre mi incubándose miradas sin yo distinguir nada¡
Per:
¡Elle¡
Elle:
¡Así es la realidad ¡  Per, hazme un favor. No permitas que me pongan algún artefacto acondicionador para unos cuantos años más de vida. Es más,  para estos casos  debería  existir la eutanasia. No crees.
Per :
No se que pensar Elle. Yo te quiero mucho.
Elle :
No Per. Mucho no me quieres si me dejarás estar como una figura postrada en una cama y demacrada.
Per :
Elle  ¿Por qué vas tan lejos?
Elle :
 Porque es mí mañana. Un mañana sentenciado. Seré como un espantapájaros. Yo no quiero eso. Haré todos los movimientos posibles para no seguir viviendo, incluso, viajar algún país. Así, tu serás libre.
Per :
¡Libre Elle¡ Libertad es el amor que por ti siento .
Elle :
 Per, no seas tan egoísta.
Per :
No, no es egoísmo.

Elle :
(Elle se queda como reflexionando un poco y luego habla. Su tono de voz es de resignación)
Si, tal vez tengas razón. Yo no sería capaz de hacerlo. Exigiría por todos los medios  que te dieran más y más vida.  Pero lo que no soporto   es el que dirán. "La pobrecita Elle " . Ya me lo imagino .Esa  frase me parece horripilante. No me gusta que se compadezcan de mi.

(Elle y Per se miran. Un abrazo los envuelve en un beso)
Per :
 Elle, Salimos a dar un paseo por la playa. Hoy es noche de luna.
Elle:
Si Per. Quizás halla marea baja y podamos darnos un baño.
Remojar nuestro cuerpo con el dulce vals de la marea  y fundir nuestros labios a medida que hacemos el amor.

FIN






miércoles, enero 16, 2013

Nubes que pasan...


Nubes que se evaporan a medida que el viento desvela sus secretos. Esos secretos que con el balancear de la vida emite no se que una sonrisa especial. La tarde con su celeste manto tiñe a la ciudad y los caminantes que desorientan mi mirada son pacíficas almas cuyo destino se despliega en el enigma de ser. Me fijo en el tiempo que pasa, un tiempo que nos nutre de alguna ilusión difusa en el mañana. Me encasqueto bajo mi techo y desde mi ventana un océano que rumia en la lejanía  o en la cercanía según como se mire esa esperanza que todos edificamos con las manos invisibles del corazón, de un pensamiento que se yerta hermoso y esbelto sobre fuentes del amor. Nubes que pasan, me detengo y en un hondo respirar soy suspirar a la belleza de la jornada. Tal vez ese árbol de mi jardín presente las huellas del ayer, el tatuaje del hoy pero con la fuerza que emerge en lo profundo de sus raíces. Caigo, un caer que sumiso en la llamada a las aves del paraíso hace danzar mi cabello como lazos en la unión de mi paso por el aroma de su ausencia. 

lunes, enero 14, 2013

EL DESPERTAR(TEATRO)

EL DESPERTAR
(Teatro)




Introducción:
   La reconstrucción interior de un ser después de la tempestad del ayer.


Personajes:
Laura
María
Personaje 1
Personaje 2
Voz 1
Voz 2
Voz 3
Voz 4



       Ya es el alba y Laura tiene que levantarse. No espera a nadie, sólo, alguna llamada telefónica. Se encuentra frente el espejo de su habitación. Tras su espalda, la ventana da hacia un jardín.

Laura :
       Otro despertar. Mi cuerpo parece ser parte del sueño. Ahí me encontraba tan bien. ¡Sí¡ Ese girar y girar más allá de la frontera de la realidad ¡Esa libertad¡ ¡Ese amor perfecto¡ Esas tierras donde todo sabe a felicidad; sin tanta hipocresía; sin tanta frialdad; sin tanta envidia; sin tantos fanfarrones y un colectivo de palabras seguidas de estas que todo el mundo sabe bien.
(Hace una pausa y de nuevo habla con ella misma)
¿Por qué será que cuando despierto me gusta sentir el aire fresco del crepúsculo? Suspiro, respiro hondamente y todo se me vuelve extraordinario ¡Qué exquisito es este pequeño instante¡ Un pequeño instante que se hace inmortal como inmortales son los amores arrinconados en mi memoria ¡ Ay  esos amores¡  Todos ahora poemas en la hoguera del recuerdo. Algunos les retorcería el cuello. Sí, sin más. Los cogería y  los dejaría en pelotas en medio de un parque para que les escupieran. Creo que he cometido un error. No a mis amores reales, sino a esos que te acosan y  abusan  ¡Qué asco ¡ Si he de contar las artimañas de algunos para que llegues a su guarida se horrorizarían. Bueno, mejor será que entierre estos sucesos en el infierno junto a sus nombres ¡Ay que me pongo enferma¡  ¡Que mal me siento ¡ El odio me cuece, pero olvido y olvido que si no, no se crece. Te quedas como un árbol viejo que le han robado toda su savia y, ahora, arde, arde y arde en su muerte.
Este espejo ante mí. Siempre ha estado aquí y, una y otra vez tengo que mirarme, es inevitable, ejerce una fuerza de atracción tal  que no hay mañana que me plante ante él. Me disgusta lo que observo; un ser acabado, murmurando su última melodía, un ser al que le han cortado sus alas y, ahora,  no sabe prender su vuelo. Soy yo. Si, soy yo. Una marioneta con hilos roídos que han dejado caer en una fosa oscura con su danza ¡Cruel vida esta ¡ ¡No puedo amar¡  Y si amara , si me enamorara . Me sentiría como una delincuente, como una delirante. Sería no más que una fugitiva rodando por un precipicio. UY, son las 10, ahora mismo llega María y, yo, en este estado, con la toalla enrollando mi cuerpo sin secar mi cuerpo. No, no voy a dejar que esta toalla aterciopelada y pacífica me quite la humedad. Quiero estar mojada, sentir como el aire se casa con esta agua que se desliza por mi cuerpo  ¡Ya viene¡ Ya viene María. Siento el rumor de su brisa penetrar por cada uno de los orificios de esta casa.
(Tocan a la puerta de manera suave. Laura ni se viste, con la toalla enrollada y mojada la abre. Ya sabe de quien se trata. Sus ojos toman un tono de ilusión. María lo nota. Nota el bello paisaje de su rostro desfallecido y la vez aliviado al verla a ella).
Laura:
(Se abraza a ella. Siente necesidad de desahogarse)
¡Qué desgraciada soy¡
¡Qué desgraciada soy , María¡
No soy capaz de despertar, la imaginación me acosa derivándome hacía aguas turbulentas.
Mi corazón me prohíbe dar un salto al amor.
¡No me atreví¡
¡No me atreví¡
¡Por qué ¡
¡¿Por qué¿¡
Todo iba bien, sabes. Hasta que me asaltaron las dudas. Como una ráfaga de viento infernal vino a mí. Fue mi pasado. Sí, mi pasado. Un pasado que a hurtadillas y voraz vino de visita sin escrúpulos. ¡Sucio¡ ¡Frío¡ Internándose en mi insonoridad, sin permitirme pasar la página de mis pasos y volar.
María:
       Pero Laura  ¿Por qué? Yo se quien ha tenido la culpa. Tu familia, los falsos amigos. Ellos con tal de que seas otra copia de la sociedad te han ido deteriorando poco a poco. No te dejaron volar  y, ello, es muy cierto. Sólo gritos,  gritos contra tu persona, una degradación que te ha ido consumiendo día a día. Mira la suciedad de tu teléfono, nadie se acuerda de ti. Así, has ido perdiendo tu belleza. Todo sueño, toda ilusión terminó desangrándose.  Si aprendieras a callar. Y, ahora mira  ¡Mira como estás¡ ¡Mira tú vida ¡ ¡Mira esas rejas que trepan por tus pupilas¡ ¿Por cual brumas te mueves?  La del agotamiento o la desesperanza. Por todo sientes temor, haciéndote mover por un pasadizo desértico. Temor al rechazo; temor a que se burlen; temor a que te miren como un ser delirante; temor a que lo que exista ante tus ojos sea escombros; temor a un grito y a ese ridiculizar que muchos tienen.   Y lo peor de todo, temor a hablar de tu belleza.

Coro de voces:
 Su belleza  ¡Su belleza¡ ¿Dónde está? Se halla desvaída y paralizada en el infinito de las derrotas. Su belleza  ¡Su belleza¡  Canto alegre natural. Sufre el desencanto de brotar y brotar bajo  lenguas cíclicas de tormentas. Poco a poco es mujer de sal. Poco a poco es ocaso en la flor de la vida.  Rosas amargas desvelan sus sueños. El eco de su grito la atrapa en una nube gris.
María:
       ¡No escuchas¡
Laura:
       Sí, si  escucho.
María:
       ¡La lluvia¡
Laura:
       Sí, la lluvia.
María:
       Las horas pasan. Los días son como ráfagas de un aliento insulso para ti. Hay que saborear todo. Estas estática, impedida por el ayer y ese hoy que no te abre las puertas: barreras serpenteantes que te hostigan, mortificándote en que será de tu mañana ¡No¡ No es así. Hay que erupcionar y pisar fuerte, firme, veraz. Tomar de las maravillas que van surgiendo del día a día.  Una sonrisa, un saludo, unas palabras y con el tiempo o, tal vez, cuando no lo esperes, el abrazo verdadero. Todo lo que te ha hecho daño deberías borrarlo, aplastarlo, dejarlo en el último lugar de tu memoria.  ¡ Muchas horas de soledad posees Laura ¡ Horas que sólo engendran un sudor de recuerdos asesinos. Es una  lástima, por que no te han dejado avanzar.
Laura:
       Sí. Días de soledad. Un paisaje de tundras donde un huracán de sentimientos me hace permanecer en la cama. Imaginando, Imaginando ¡Imaginando la calidez¡  Su calidez. 
María:
 ¿De quien Laura ¿
Laura:    
       ¡No¡ No puedo nombrar su    nombre . ¡No¡ No puedo hacer nada para decir algo , aunque sea muy poquito, de su esencia. Esencia que me alborota, esencia que me ruboriza  y hace navegar en el ensueño. El afecto y el calor humano se ahoga en mí ¡Mi fallo ¡ ¡Mi fallo ¡

María:
 Si Laura. No vivir al día, no vivir cada momento que aparece en escena. Siempre sumisa en una espera, en una larga espera y, mientras , la vida pasa. Pasa sin esperar a nadie.
Laura:
       ¿No oyes?
Maria:
     Sí. Escucho
Laura:
       La lluvia otra vez.
Maria:
       Si, la lluvia
Laura:
       Me atrae.
Maria:
       A mi también.
Laura:
       Permanecer bajo su flujo de humedad y danzar con nuestros cuerpos desnudos  mientras absorbemos de su don especial.
Maria:
       Nos mojaremos.
Laura:
       Y que más da. Solo deseo correr como ella. Que ella me ayude a expulsar todo lo que me aterra, todos esos pinchos que revuelven mi vientre.
Maria:
       ¿Si Laura?
Laura:
 Que pena que no seas como yo. Recorrería con mis labios tu cuello. Serías mi amante perfecta.
Maria:
       No me atormentes Laura. Vamos antes de que la lluvia se la lleve el sol.

(María y Laura salen. Se encuentran en medio de la calle. La lluvia  no cesa. Sienten que en su fondo existe un murmullo, algo las llama y las atrae)
Coro de voces:
 La lluvia os hace girar y girar sobre vuestro interior. Os hace involucrar una con la otra. La vida es ola de estragos para una y vuelo de palomas azules para la otra. Venid con nosotros . Venid por este puente de rosas negras donde la tierra emerge en un desequilibrio.
( Laura y María  sigue la lluvia. Un arco iris con rosas negras en su suelo hace de puente. Ellas caminan por el. De repente,  casi instantáneamente, van transcurriendo personajes acompañadas de un relato)
Personaje 1:
 ¿Sientes placer cuando te acaricias María?  Y, ¿cuándo haces el amor ¿ Yo no Para mi el sexo como medio del éxtasis y el placer es inexistente. Me robaron una parte de mi, cultura de hombres de mi tierra. No sabes  el dolor y el sufrimiento que me hizo. No sabré nunca de esas sensaciones que a veces quieren sentir las mujeres ¡Laura ¡¡Laura¡ Sigue imaginando tus yemas tanteando tu sexo, mientras su ser vuela en tu mente, mientras la soledad discurre entre tus manos.
(La imagen se difumina, ellas siguen caminando por ese pasillo)
Laura:         
Las injusticias en el mundo son imparables. A veces, somos tan primitivos. Y, es  que no respete las culturas, pero, hay cosas que deberían de cambiar. Quitar a las garras hirvientes del hombre ese poder sobre nosotras.
María:
Si  Laura. Me produce un dolor que es difícil de sofocar. Mujeres lastimadas y condenadas para toda su existencia ¿Por qué me pregunto? Tal vez, lo descomunal de su fuerza se aprovecha de la debilidad.
(Otra imagen se implanta en el camino. Ellas se detienen y escuchan. Un viento sopla y  los pétalos de las rosas roza la tez de ambas)
Personaje 2:
  Mirar el ritmo de mis pasos. Parece que perecen, pero, no, tengo que continuar. Yo volaba  ¡Sí , volaba ¡  Golondrina que admira la belleza por donde pasa. Pero  mientras dormía unas manos tenebrosas y telúricas me despertaba. Yo, me hallaba media inconsciente, desprotegida, con el miedo recorriendo cada parte de mi ante aquel que piensa que la mujer es sólo puro objeto de sexo. La baba se les cae, su fuerza y su amenaza nos condena. Así acabe, huyendo de cualquier lugar de su paso de tempestades, de torturas en mi reconditez, de su risa avariciosa y pegajosa del sexo. Me quede sola. Sin más  sola con mis alas bajo un desierto. ¡Amistades perdidas¡ ¡El olvido de mi ser¡  Sí, el olvido  Sí, el destierro. ¡Mirarme¡ ¡Sola¡ ¡Sola con mi lucha ¡  Mirarme, aquí estoy enjaulada dando aviso a cualquier gaviota confiada de que todas las playas no son respetuosa con tu vuelo, algunas , la hacen caer en una fosa de llanto y de tormentos.
Tú  al menos tienes a María. Ella no te levanta la voz. Ella no te dice que tus palabras son la aurora de una locura (la voz se va apagando). De una locura, de una locura…
(María y  Laura se miran. No dicen palabra. Siguen por ese pasillo. De repente una masa de golondrinas plateadas pasan a ras de ellas y después  de su paso una puerta al final del pasillo se halla entreabierta. Empujan y entran. La oscuridad las envuelve en un ambiente cálido. Se escucha como un murmullo. Un murmullo que no logran entender.)
Voz 1:
  Las piras del abismo son ecos en un mar de llantos.
Voz 2:
   ¡Un llanto¡
Voz 3:
   Mujeres de harapos.
Voz 4:
 Mujeres de la oscuridad.
Voz,1,2,3,4:
 ¡La oscuridad ¡ La oscuridad, la oscuridad…
Voz 1: 
       Las estrellas fugaces son esperanzas que se derriten y se eclipsan.
Voz,1,2,3,4:
         ¡Se eclipsan¡
(La luz poco a poco se va concibiendo. Se ilumina cada uno  de los rostros de las voces ahí presente. El aspecto de cada una de ellas es de mujeres envejecidas, mujeres que la cara o cruz de la vida las ha marcado.)
Voz 1:
       ¿Sabéis por qué habéis llegado aquí?
Voz 2:
(en un susurro)
    ¡Seguro que no¡
Voz 3:
    Seguro.
Voz 4 :
    No.
Laura :
    ¡La lluvia ¡
María:
       Sí, la lluvia
Voz1:
       La lluvia es la señal. El magnetismo que os hace gravitar bajo nuestro eco. Os manifestáis como espuma de playas donde la tonada de las caracolas son nidos de cuervos.
Voz2:
       ¡Dejadlo ya ¡
Voz3:(Un solo  de piano  suena)
   ¡Desvestirse de la melancolía ¡
   ¡Desvestirse de las borrascas ¡
 ¡Desvestirse de las pesadillas ¡
 ¡ Desvestirse de unas lenguas  que  son cloacas ensangrentadas¡.
Laura:
 ¡Sí¡
Voz4:
 ¡Si¡
Maria :
    La paz
Voz1,2,3,4:
     ¡La paz¡
María :
       El respeto
Voz1,2,3,4:
    ¡El respeto¡
María:
   La sensibilidad
Voz1,2,3,4:
     ¡La sensibilidad¡
Voz2:
  Somos cauce de una brisa púrpura que ama a  la muerte.
Voz3:
  La muerte de un clima enrarecido a tu ser.
Voz 1:
  Venid con nosotras.
Voz 4:
       El daño se evapora y seréis raíz que mana por tierras de aguas cobrizas  donde el amor es colibrí azul que os escucha ¡Amar y ser amada ¡
María:
  Estrella de mar que se consagra en el mundo de eternas oportunidades ¡Qué ama y es amada¡ ¡Amar y ser amada¡
Voz1,2,3,4:
      ¡Amar y ser amada ¡


Fin