Mostrando entradas con la etiqueta dibujo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dibujo. Mostrar todas las entradas

martes, abril 09, 2013

Mujer Palmera....(relato)


Caminaba hacia la montaña la mujer palmera. Quería beber de sus cenizas dejadas después de la erupción así transformarse en alas que cubren el frío viento norte. Iba desnuda la mujer palmera. En ese lugar no habitaba ni un alma ¿Por qué ¿, se decía ella cuando sus pies descalzos rozaban la dorada arena que la llevaría a ese monte. Caminaba y caminaba. No tenía prisas, solo el eco del sol que ascendía en la mañana era guía de su andar, solo las nubes que iban dibujando cada deseo que impregnaba en su corazón.  Y llegó, llegó al pie de ese montículo grandioso donde el respirar de sus rojizos y azabaches tonos le hacia inspirar no se que nostalgia. Comió de ellas y sintió el renacer de sus pasiones. El encantamiento exuberante de magia de ser parte de ellas. Mujer de lava y Palmeras. Entonces, entonces…Comenzó a sentir algo calido bajo sus pies. Una especie de manantial de aguas agradables y transparente mirada. Bebió de ella. Se miró en ella y la imagen que observó era la de una joven. Sí, la juventud andaba dentro de ella, sus ganas de otra oportunidad volvían al cauce de sus venas transformándolas en alas que volarán lejos, muy lejos….

domingo, abril 07, 2013

La tarde...(poema)


La tarde.
El sosiego.
Yeguas que trepan al vacío.
Jarrones de agua que devuelven la voluntad,
La voluntad de ser ave libre.
La cara oscura.
El temblor de los mirlos.
La mirada inquieta
Que asiste a los espejos del alma.
Tu ser.
Mi ser.
Seres que a la deriva invocan la caricia,
La sutil melodía de lo desconocido. 

jueves, marzo 28, 2013

La espera...(poema)


Si, quieres ser libre.
Eco indisoluble que se vierte
Por las tempestades de tus entrañas.
Si, quieres amarla.
Lejano astro que con el brotar de la aurora
Se vuelve más austero, más distante.
Solo un sutil roce
Que pace por los campos de flores
Donde la estrangulación de tus pisadas
Se vuelve lejana.
Pero la quieres
¿Qué vas hacer?
Te hundes en las marañas de la desdicha,
De un llanto pronunciado
Que quiebra la algidez de tus singladuras.
Y lo sientes.
Sientes que todo son malditas horas
Que pasas ante la rutina diaria.
Mientras, sigues aguardando.
No hay prisas.
Para qué, te digo.
Todo se sombrea de un añejo árbol
Cuya distancia has de recorrer
Con la fuerza de tu entereza.
Eres vertical, eres calma
Cuando en ella desafías tus dudas, tu espera.

jueves, febrero 28, 2013

El dilema de su mirada...(relato)


 EL DILEMA DE SU MIRADA
 ¡El dilema de su mirada ¡ Ella mujer entre la duda y la resonancia de un baúl de viejos recuerdos . Andaba perdida, perdida por esas subgrutas donde los freáticos pensamientos la colindaban a ese pozo del amor. Iba como desnuda. Sí, desnuda en la armonía de su rememorar de aquella mujer que en la luna llena colimaba con su aliento.
¡Ahí su aliento¡ ¿dónde estará?, se preguntaba mientras su cuerpo se arrimaba a esa orilla donde el encrestar de las olas la izaban en la veracidad de su penas . ¡Ahí el dolor ¡ Pesadumbre jocosa que nos convierte en herrumbre de cada haz de ensoñación¡  Sola , sonámbula , azotada por el rocío de las constelaciones lamentando el derivar de sus años. Esos años compartidos con una ave del paraíso que ahora se difuminaba a cada huella dejada a ras de aquella playa .     Quería ser parte del océano, compartir su gozo, compartir su melancolía , compartir su trinar  ya que con ello compensaría la ausencia de ella . ¡Ausencia maldita¡, se decía. ¡Entre nieblas anda mi aroma ¡ ¡En el infinito invierno anda ella ¡  Hoy soy colina desencantada , arrinconada hojarasca que se distorsiona del confín del universo . Su llanto fúnebre era reencuentro con esos momentos de felicidad fastuosa. Esa, cuando cuerpo a cuerpo era amante bajo el halo in fraganti de la plateada; esa, cuando labio a labio era fragancia de cada norte dormidos en sus almas; esa, que como tulipanes eran crepúsculo de un nuevo serpentear por los filigranas solares. Sentía sus manos incoloras, su cuerpo inanimado, sus ojos incendiados de carcoma  cuando era vigía del horizonte y sólo hallaba el insonoro despuntar de sus llamaradas.  La sin razón la atizaba: huracán fornido azotando su pecho. Por ello, decidió zanjar su camino. Por ello decidió ser parte del mar para con ello ser regazo de un recuerdo perpetuo.
      Se desquito de sus ropajes, paso a paso, con el sentir húmedo de esas sales bienaventuradas a su fragancia. Adentrándose al compás que la brisa era cantil infecundo de su encuentro con aquel ser que hallaba su libertad. Sintió  el sosegado refulgido de las caracolas.¡ Me llaman¡ ¡Me llaman ¡,  jadeante y serena cavilaba. ¡ Es ella¡ que otra vez ha vuelto a mi vera , que otra vez es arboleda incandescente de mis follajes , que otra vez es madriguera de mi vagar gélido .¡ Ven¡ , ven y anuncia en mi el risueño de un rejuvenecido alba .¡Mírame ¡¡Mírame¡.Examina este patético bullir de mi alma  sin ti
 Su  ser cada vez se adentraba más y más  en esa fosa oscura del océano. Sus lágrimas como  punzadas heladas se liaban a la fosforescente espuma como signo de una tumba. Y su amor, era clarea  radiante que guiaba su mirada en el contundente mazo que atrincheraba a su espíritu. Así se fue, como gaviota rea de un súbito sollozar. Con la esperanza eterna de encontrarse su amor más allá de las estelas de la vida.

lunes, enero 14, 2013

EL DESPERTAR(TEATRO)

EL DESPERTAR
(Teatro)




Introducción:
   La reconstrucción interior de un ser después de la tempestad del ayer.


Personajes:
Laura
María
Personaje 1
Personaje 2
Voz 1
Voz 2
Voz 3
Voz 4



       Ya es el alba y Laura tiene que levantarse. No espera a nadie, sólo, alguna llamada telefónica. Se encuentra frente el espejo de su habitación. Tras su espalda, la ventana da hacia un jardín.

Laura :
       Otro despertar. Mi cuerpo parece ser parte del sueño. Ahí me encontraba tan bien. ¡Sí¡ Ese girar y girar más allá de la frontera de la realidad ¡Esa libertad¡ ¡Ese amor perfecto¡ Esas tierras donde todo sabe a felicidad; sin tanta hipocresía; sin tanta frialdad; sin tanta envidia; sin tantos fanfarrones y un colectivo de palabras seguidas de estas que todo el mundo sabe bien.
(Hace una pausa y de nuevo habla con ella misma)
¿Por qué será que cuando despierto me gusta sentir el aire fresco del crepúsculo? Suspiro, respiro hondamente y todo se me vuelve extraordinario ¡Qué exquisito es este pequeño instante¡ Un pequeño instante que se hace inmortal como inmortales son los amores arrinconados en mi memoria ¡ Ay  esos amores¡  Todos ahora poemas en la hoguera del recuerdo. Algunos les retorcería el cuello. Sí, sin más. Los cogería y  los dejaría en pelotas en medio de un parque para que les escupieran. Creo que he cometido un error. No a mis amores reales, sino a esos que te acosan y  abusan  ¡Qué asco ¡ Si he de contar las artimañas de algunos para que llegues a su guarida se horrorizarían. Bueno, mejor será que entierre estos sucesos en el infierno junto a sus nombres ¡Ay que me pongo enferma¡  ¡Que mal me siento ¡ El odio me cuece, pero olvido y olvido que si no, no se crece. Te quedas como un árbol viejo que le han robado toda su savia y, ahora, arde, arde y arde en su muerte.
Este espejo ante mí. Siempre ha estado aquí y, una y otra vez tengo que mirarme, es inevitable, ejerce una fuerza de atracción tal  que no hay mañana que me plante ante él. Me disgusta lo que observo; un ser acabado, murmurando su última melodía, un ser al que le han cortado sus alas y, ahora,  no sabe prender su vuelo. Soy yo. Si, soy yo. Una marioneta con hilos roídos que han dejado caer en una fosa oscura con su danza ¡Cruel vida esta ¡ ¡No puedo amar¡  Y si amara , si me enamorara . Me sentiría como una delincuente, como una delirante. Sería no más que una fugitiva rodando por un precipicio. UY, son las 10, ahora mismo llega María y, yo, en este estado, con la toalla enrollando mi cuerpo sin secar mi cuerpo. No, no voy a dejar que esta toalla aterciopelada y pacífica me quite la humedad. Quiero estar mojada, sentir como el aire se casa con esta agua que se desliza por mi cuerpo  ¡Ya viene¡ Ya viene María. Siento el rumor de su brisa penetrar por cada uno de los orificios de esta casa.
(Tocan a la puerta de manera suave. Laura ni se viste, con la toalla enrollada y mojada la abre. Ya sabe de quien se trata. Sus ojos toman un tono de ilusión. María lo nota. Nota el bello paisaje de su rostro desfallecido y la vez aliviado al verla a ella).
Laura:
(Se abraza a ella. Siente necesidad de desahogarse)
¡Qué desgraciada soy¡
¡Qué desgraciada soy , María¡
No soy capaz de despertar, la imaginación me acosa derivándome hacía aguas turbulentas.
Mi corazón me prohíbe dar un salto al amor.
¡No me atreví¡
¡No me atreví¡
¡Por qué ¡
¡¿Por qué¿¡
Todo iba bien, sabes. Hasta que me asaltaron las dudas. Como una ráfaga de viento infernal vino a mí. Fue mi pasado. Sí, mi pasado. Un pasado que a hurtadillas y voraz vino de visita sin escrúpulos. ¡Sucio¡ ¡Frío¡ Internándose en mi insonoridad, sin permitirme pasar la página de mis pasos y volar.
María:
       Pero Laura  ¿Por qué? Yo se quien ha tenido la culpa. Tu familia, los falsos amigos. Ellos con tal de que seas otra copia de la sociedad te han ido deteriorando poco a poco. No te dejaron volar  y, ello, es muy cierto. Sólo gritos,  gritos contra tu persona, una degradación que te ha ido consumiendo día a día. Mira la suciedad de tu teléfono, nadie se acuerda de ti. Así, has ido perdiendo tu belleza. Todo sueño, toda ilusión terminó desangrándose.  Si aprendieras a callar. Y, ahora mira  ¡Mira como estás¡ ¡Mira tú vida ¡ ¡Mira esas rejas que trepan por tus pupilas¡ ¿Por cual brumas te mueves?  La del agotamiento o la desesperanza. Por todo sientes temor, haciéndote mover por un pasadizo desértico. Temor al rechazo; temor a que se burlen; temor a que te miren como un ser delirante; temor a que lo que exista ante tus ojos sea escombros; temor a un grito y a ese ridiculizar que muchos tienen.   Y lo peor de todo, temor a hablar de tu belleza.

Coro de voces:
 Su belleza  ¡Su belleza¡ ¿Dónde está? Se halla desvaída y paralizada en el infinito de las derrotas. Su belleza  ¡Su belleza¡  Canto alegre natural. Sufre el desencanto de brotar y brotar bajo  lenguas cíclicas de tormentas. Poco a poco es mujer de sal. Poco a poco es ocaso en la flor de la vida.  Rosas amargas desvelan sus sueños. El eco de su grito la atrapa en una nube gris.
María:
       ¡No escuchas¡
Laura:
       Sí, si  escucho.
María:
       ¡La lluvia¡
Laura:
       Sí, la lluvia.
María:
       Las horas pasan. Los días son como ráfagas de un aliento insulso para ti. Hay que saborear todo. Estas estática, impedida por el ayer y ese hoy que no te abre las puertas: barreras serpenteantes que te hostigan, mortificándote en que será de tu mañana ¡No¡ No es así. Hay que erupcionar y pisar fuerte, firme, veraz. Tomar de las maravillas que van surgiendo del día a día.  Una sonrisa, un saludo, unas palabras y con el tiempo o, tal vez, cuando no lo esperes, el abrazo verdadero. Todo lo que te ha hecho daño deberías borrarlo, aplastarlo, dejarlo en el último lugar de tu memoria.  ¡ Muchas horas de soledad posees Laura ¡ Horas que sólo engendran un sudor de recuerdos asesinos. Es una  lástima, por que no te han dejado avanzar.
Laura:
       Sí. Días de soledad. Un paisaje de tundras donde un huracán de sentimientos me hace permanecer en la cama. Imaginando, Imaginando ¡Imaginando la calidez¡  Su calidez. 
María:
 ¿De quien Laura ¿
Laura:    
       ¡No¡ No puedo nombrar su    nombre . ¡No¡ No puedo hacer nada para decir algo , aunque sea muy poquito, de su esencia. Esencia que me alborota, esencia que me ruboriza  y hace navegar en el ensueño. El afecto y el calor humano se ahoga en mí ¡Mi fallo ¡ ¡Mi fallo ¡

María:
 Si Laura. No vivir al día, no vivir cada momento que aparece en escena. Siempre sumisa en una espera, en una larga espera y, mientras , la vida pasa. Pasa sin esperar a nadie.
Laura:
       ¿No oyes?
Maria:
     Sí. Escucho
Laura:
       La lluvia otra vez.
Maria:
       Si, la lluvia
Laura:
       Me atrae.
Maria:
       A mi también.
Laura:
       Permanecer bajo su flujo de humedad y danzar con nuestros cuerpos desnudos  mientras absorbemos de su don especial.
Maria:
       Nos mojaremos.
Laura:
       Y que más da. Solo deseo correr como ella. Que ella me ayude a expulsar todo lo que me aterra, todos esos pinchos que revuelven mi vientre.
Maria:
       ¿Si Laura?
Laura:
 Que pena que no seas como yo. Recorrería con mis labios tu cuello. Serías mi amante perfecta.
Maria:
       No me atormentes Laura. Vamos antes de que la lluvia se la lleve el sol.

(María y Laura salen. Se encuentran en medio de la calle. La lluvia  no cesa. Sienten que en su fondo existe un murmullo, algo las llama y las atrae)
Coro de voces:
 La lluvia os hace girar y girar sobre vuestro interior. Os hace involucrar una con la otra. La vida es ola de estragos para una y vuelo de palomas azules para la otra. Venid con nosotros . Venid por este puente de rosas negras donde la tierra emerge en un desequilibrio.
( Laura y María  sigue la lluvia. Un arco iris con rosas negras en su suelo hace de puente. Ellas caminan por el. De repente,  casi instantáneamente, van transcurriendo personajes acompañadas de un relato)
Personaje 1:
 ¿Sientes placer cuando te acaricias María?  Y, ¿cuándo haces el amor ¿ Yo no Para mi el sexo como medio del éxtasis y el placer es inexistente. Me robaron una parte de mi, cultura de hombres de mi tierra. No sabes  el dolor y el sufrimiento que me hizo. No sabré nunca de esas sensaciones que a veces quieren sentir las mujeres ¡Laura ¡¡Laura¡ Sigue imaginando tus yemas tanteando tu sexo, mientras su ser vuela en tu mente, mientras la soledad discurre entre tus manos.
(La imagen se difumina, ellas siguen caminando por ese pasillo)
Laura:         
Las injusticias en el mundo son imparables. A veces, somos tan primitivos. Y, es  que no respete las culturas, pero, hay cosas que deberían de cambiar. Quitar a las garras hirvientes del hombre ese poder sobre nosotras.
María:
Si  Laura. Me produce un dolor que es difícil de sofocar. Mujeres lastimadas y condenadas para toda su existencia ¿Por qué me pregunto? Tal vez, lo descomunal de su fuerza se aprovecha de la debilidad.
(Otra imagen se implanta en el camino. Ellas se detienen y escuchan. Un viento sopla y  los pétalos de las rosas roza la tez de ambas)
Personaje 2:
  Mirar el ritmo de mis pasos. Parece que perecen, pero, no, tengo que continuar. Yo volaba  ¡Sí , volaba ¡  Golondrina que admira la belleza por donde pasa. Pero  mientras dormía unas manos tenebrosas y telúricas me despertaba. Yo, me hallaba media inconsciente, desprotegida, con el miedo recorriendo cada parte de mi ante aquel que piensa que la mujer es sólo puro objeto de sexo. La baba se les cae, su fuerza y su amenaza nos condena. Así acabe, huyendo de cualquier lugar de su paso de tempestades, de torturas en mi reconditez, de su risa avariciosa y pegajosa del sexo. Me quede sola. Sin más  sola con mis alas bajo un desierto. ¡Amistades perdidas¡ ¡El olvido de mi ser¡  Sí, el olvido  Sí, el destierro. ¡Mirarme¡ ¡Sola¡ ¡Sola con mi lucha ¡  Mirarme, aquí estoy enjaulada dando aviso a cualquier gaviota confiada de que todas las playas no son respetuosa con tu vuelo, algunas , la hacen caer en una fosa de llanto y de tormentos.
Tú  al menos tienes a María. Ella no te levanta la voz. Ella no te dice que tus palabras son la aurora de una locura (la voz se va apagando). De una locura, de una locura…
(María y  Laura se miran. No dicen palabra. Siguen por ese pasillo. De repente una masa de golondrinas plateadas pasan a ras de ellas y después  de su paso una puerta al final del pasillo se halla entreabierta. Empujan y entran. La oscuridad las envuelve en un ambiente cálido. Se escucha como un murmullo. Un murmullo que no logran entender.)
Voz 1:
  Las piras del abismo son ecos en un mar de llantos.
Voz 2:
   ¡Un llanto¡
Voz 3:
   Mujeres de harapos.
Voz 4:
 Mujeres de la oscuridad.
Voz,1,2,3,4:
 ¡La oscuridad ¡ La oscuridad, la oscuridad…
Voz 1: 
       Las estrellas fugaces son esperanzas que se derriten y se eclipsan.
Voz,1,2,3,4:
         ¡Se eclipsan¡
(La luz poco a poco se va concibiendo. Se ilumina cada uno  de los rostros de las voces ahí presente. El aspecto de cada una de ellas es de mujeres envejecidas, mujeres que la cara o cruz de la vida las ha marcado.)
Voz 1:
       ¿Sabéis por qué habéis llegado aquí?
Voz 2:
(en un susurro)
    ¡Seguro que no¡
Voz 3:
    Seguro.
Voz 4 :
    No.
Laura :
    ¡La lluvia ¡
María:
       Sí, la lluvia
Voz1:
       La lluvia es la señal. El magnetismo que os hace gravitar bajo nuestro eco. Os manifestáis como espuma de playas donde la tonada de las caracolas son nidos de cuervos.
Voz2:
       ¡Dejadlo ya ¡
Voz3:(Un solo  de piano  suena)
   ¡Desvestirse de la melancolía ¡
   ¡Desvestirse de las borrascas ¡
 ¡Desvestirse de las pesadillas ¡
 ¡ Desvestirse de unas lenguas  que  son cloacas ensangrentadas¡.
Laura:
 ¡Sí¡
Voz4:
 ¡Si¡
Maria :
    La paz
Voz1,2,3,4:
     ¡La paz¡
María :
       El respeto
Voz1,2,3,4:
    ¡El respeto¡
María:
   La sensibilidad
Voz1,2,3,4:
     ¡La sensibilidad¡
Voz2:
  Somos cauce de una brisa púrpura que ama a  la muerte.
Voz3:
  La muerte de un clima enrarecido a tu ser.
Voz 1:
  Venid con nosotras.
Voz 4:
       El daño se evapora y seréis raíz que mana por tierras de aguas cobrizas  donde el amor es colibrí azul que os escucha ¡Amar y ser amada ¡
María:
  Estrella de mar que se consagra en el mundo de eternas oportunidades ¡Qué ama y es amada¡ ¡Amar y ser amada¡
Voz1,2,3,4:
      ¡Amar y ser amada ¡


Fin


miércoles, diciembre 26, 2012

Lluvia...(poema)


Lluvia.
Nubes desconocidas que cabalgan
En el auge de la tempestad de los cuerpos.
Un firmamento mudo, absorto en la promesa
En campos húmedos donde la hierba
Donde hemos de acostarnos
Es sombrear de nuestra esencia
Como emocionante canto a la vida, a la vida.
Lluvia.
Roques brillantes a ras de la una cosmos
Que se expande, que se contrae
En la respiración pausada de nuestro ser.
Nos dejamos caer y en un mar de encantos
Somos sibilinas leyendas del ayer.
Lluvia
Llanto que se precipita rajando, quebrando
La pena de la herida
Y ahora somos esa sutil, esa solemne danza
Donde las aves corean con sus alas mojadas
El canto del arco iris, de la esperanza. 

jueves, diciembre 06, 2012

Tu cuerpo, mi cuerpo...(poesía)


Tu cuerpo.
Mi cuerpo.
Desnudez que impera
Sobre los vientos secos
De nuestra mirada,
De nuestra caricia.
Paulatinamente nos agrietamos
Frente a un espejo
Donde la herida de amor
Nos acoge en naves quebradas
Que vagan y vagan
En la incertidumbre de la niebla.
Tu cuerpo.
Mi cuerpo.
Se anudan en el sudor
De nuestros alientos
Que son cauce de la despedida.
Adiós, te digo.
Adiós, me dices.
Y somos ramas guiadas
Por otros soles
Que danzan extasiadas
De ese beso suave
Por nuestra piel.
Tu cuerpo.
Mi cuerpo.
Océanos de la distancia,
Baile de vientres
Que giran y giran  por hechizo
Del callar de nuestros sentidos.

martes, diciembre 04, 2012

Despiertas...


Despiertas, el apogeo de una luna evadida
Es bóveda azul donde el rito de las singladuras
Advierten de paraísos perdidos.
Miras, una isla donde palmeras en la orilla
Son canto del silencio de sus casas,
De sus barquillas cuya vieja red
Se expande cuando la llamada de la madrugada
Es eco de peces plateados, de caracolas
Que anuncian la calma.
Callas, renuncias a ser conforme animal
Que se balancea en lo cotidiano de las jornadas
Y despacito llamas a las olas.
Ellas con su rumor abrigan tus pasos del mañana,
Tu encuentro exquisito con salvajes playas
Donde tu dormir será eterna estrella
Del ritmo de las mareas.  

domingo, marzo 04, 2012

Nubes


Nubes, mientras el eco profundo del sueño
Se adueña de tu sereno rostro
En la senda de la libertad
Que asciende como flores de la primavera.
Pareces feliz cuando el viento atiza sutilmente
El bello viaje a ese paraíso del subconsciente.
La ves, eterna es la llama de la emoción
Cuando inmediatamente eres reflejo de su mirada.
Nubes, mientras eres embestida por el ronroneo de la naturaleza
Que con su llanto y a la vez su alegría
Te hace sonrojar cuando su tacto, su tacto…
Te seduce con el misterio de sus manos.
La tarde noche es llamada del brillo de sus ojos
En el resurgir de átomos que nos desnudan
A través de los sentidos.
Nubes, la llamas en cada fragmento en que cada haz de sus azabaches
Incide sobre tu sombra expandiendo un arco iris
Sobre tu corazón, sobre cada huella que dejas al irte
Por ese paraje del letargo.

miércoles, junio 22, 2011

La niebla y ella...(relato)


La niebla arrastraba sus piernas en busca de algún foco luminoso. Su humedad a veces se estampaba contra sus párpados. La luna había desaparecido. No veía nada solo figuras abstractas desconocidas. Pero ella seguía avanzando. Tenía que llegar a la orilla después de haber dejado la avenida. Allí una barca de no muy grandes dimensiones la aguardaba. Se iba. ¡Sí¡ Dejaba atrás sus errores induciendo su alma al navegar con la densidad de una ceguera. ¿A dónde iba? Eso es difícil de saber solo navegar por la quieta marea hasta que aclarase y lo gélido de sus recuerdos se evaporase. Atrás no dejaba a nadie, todos para ella habían muerto, fenecido en ese mundo de vivos por las murallas que les habían impuesto. Ahora solo ella, la niebla, la barca y el océano. No tenía llantos. No poseía penas. Solo un hormigueo en su cuerpo sobre lo que le deparará el día venidero.
Niebla:
¿A dónde vas mujer a estas horas?
Ella:
A donde el destino me lleve. No tengo rumbo, sino el prefijado por los astros. Esos astros invisibles por tu tosco telón.
Niebla:
Si eres hija del destino no necesitas de estrellas, de luna para tu camino.
Ella:
Muy cierto eso que dices. Pero tanta oscuridad…
Niebla:
No temas. La mar está serena ella te acompaña y ella te llevará donde tus sueños han edificado esa tierra de tu felicidad, de tu felicidad…
Ella:
¡Ay la tierra de mis sueños¡ Sabes como es…Una tierra donde la penumbra de las balas no existen, donde el hambre solo es una fogata helada extinguida, donde la palabra es honestad, donde la sed no sea derrumbe entre pueblos, donde los nativos no sean talados de sus costumbres, donde las minas no arranquen vidas, donde mujeres y niños no sean explotados.
Niebla:
No escuchas ya las aves que en el alba danzan con las mareas.
Ella:
Si. Cerca pero lejano. Parece que te vas, que te despides.
Niebla:
El sol te da la bienvenida y ellas te llevarán a esa isla donde la frondosidad será calidez para tus sentimientos.

Llega a la otra orilla, es idéntica a la que ha dejado. La misma arena, la misma avenida, los mismos edificios. Pero algo ha cambiado. Se baja de la barca. Se encuentra cansada pero una fuerza de atracción la lleva hasta la ciudad. Algo ha cambiado la saludan cada persona que pasa al lado de ella. Ella igualmente contesta. Cuando intenta acercarse algún ser que la mira con gesto sonriente no puede, no puede. Es como si una barrera invisible le impidiera el paso, el tacto. No puede tocar nada, solo lo que pisa.

martes, mayo 24, 2011

EL ÁRBOL...(RELATO)


Campanas al viento que no siente la fuerza comunicativa del ser humano. Están en silencio. En ese silencio pequeño del pueblo que le ronda. Calles vacías. Un firmamento que se mece entre nubes blancas sin dar señales de vida y un monte azulado que allá a lo lejos permanece inmutable pero vigilante. El reflujo de la tarde da un cierto silencio, duermen los pájaros, los perros con sus lenguas rosadas reposan en medio de la pasividad, en la tranquilidad, en el influjo de un sol que ata cada paso, cada ladrido. Despierto en medio de este paraíso aislado sin los espejismos de los sueños. Descalza me yerto hasta la puerta y salgo. La brisa descifra que es la hora del descanso, instantes que desembocan en la siesta. Con este refugio dócil de la tarde voy hasta ese árbol que se está en enfrente de mi casa, de ese techo solitario vigía de la hoguera de la estabilidad, de la comodidad. Me siento bajo sus ramas frondosas en uno de sus troncos. Es un árbol especial, con el puedo por unas horas mantener una grata conversación sin ser interrumpida por las gentes del pueblo en las horas del letargo.
- Las esperanzas son antorchas que insomnes eleva los corazones cuando la luz del despertar incide en nuestros sentidos amado árbol.
Yo le hablo. Por qué no. El tan sabio con esos conocimientos de antaño me escucha mientras dejo que sus hojas verdes me acaricien.
- Ya observo que vas aprendiendo. Siempre te posas aquí, bajo mis ramas y ellas para ti desprenden todo lo que saben, todos esos suspiros aglutinados desde la mañana hasta estas horas. ¿Cómo te encuentras hoy? Te observo tan bella, tan enigmática…
- Si, me poso aquí porque tu sombra me da vida, inspira a mi imaginación. Hoy estoy bien con esta paz que se extiende. Tal vez algo triste.
- ¿Triste? Una joven como tú. Arriba la hermosura, que son esas penas que acosan tu corazón en el día de hoy. Anda cuéntame. Ayer tan vivaz y hoy envuelta en una extraña melancolía.
- Son penas de amor y soledad gran árbol. A este pueblo no llega nadie, siempre sometido a las mismas caras, a los ancianos que aquí habitan. Yo soy la única. Y ansío tanto amar y ser amada. Ellos me dan cariño y ternura, besos en la frente que son como las flores primaverales de la alegría pero no es suficiente. Necesito que me abracen, una caricia que me haga renacer de esta vejez precoz. ¡Obsérvame, examíname¡ Mis pasos cuando la oscuridad se evade y somos tiempo de claridad son más cortos, más cansados, el aburrimiento me acosa.
- Que terrible suenan tus palabras. La pena ensucian tu mirada, la beldad de tu mirada. Es cierto. ¡Tanta soledad¡ Arrímate a mí. No me gusta que estés tan aislada, tan dolida, tan carente de amor. Nútrete de mi savia, abraza mis raíces ellas te donarán todo aquello que necesitas.

Sin más aquel bondadoso árbol se alzo, sacó sus raíces de la profunda tierra y me tendió como si fuera una mano aterciopelada una de ellas. Suave, humedad, con el aroma fresco de la tierra contagiada de amor. Yo la acaricié, la acariciaba como si fuera mi amante. Este árbol que aun día me da sombra me enseño, fue mi maestro en el arte de la espera. Mientras él me daba todo su amor, toda su compresión.

domingo, mayo 22, 2011

Ya verás...(prosapoética)


Y verás como todo cambiara sobre sedosas alfombra de siemprevivas en esas praderas donde el eco lejano de un cernícalo anuncia ese dibujo de arco iris de la esperanza. Te elevas, corres desquitándote de ese armazón de tu rostro y dejas fluir palabras de amor y libertad desde tu mirada. Eres ave. Eres desnudez. Eres condición de los sueños con la bocanada cierta de un humo de mil flores. Y verás como esa navaja que aprieta tu vientre se desmorona con la sonrisa por cada mina que no pisas, que no palpas. Han desaparecido tras las olas de la muerte. Serán aplastados los del abuso, ese trabajo aberrante de niños y mujeres que acarrean la tristeza, las penalidades con solo el soplo de manos unidas y alzadas. Ya verás, te digo. Será desamarrada de las oscuridades de tus pasos y una nueva oportunidad provocará los latidos de la emoción, de la alegría. ¡Arriba alegría¡ Con el ritmo cierto y bello que cobija la calidez humana. ¡Arriba la alegría¡ Levanta el vuelo y se tu misma persiguiendo esa mariposilla juguetona que de flor en flor eleva el ánimo. Ya verás, te digo. Como tu maleta será de nuevo guiada hacia ese armario y de el solo sacarás la luz gigantesca e inexorable que alumbra esta tierra.

lunes, abril 25, 2011

COMO SI ELLA ESTUVIERA....(CUENTO)


La luna se emancipaba del sol y se alejaba por otro hemisferio al encuentro de la llama de la noche, una noche de astros y luna donde cuerpos durmientes emergían en el mundo de los sueños. El astro rey sin embargo se quedaba solo con la inmensidad de la bóveda celeste cultivando calidez en otro hemisferio donde los seres danzan al son de sus rayos. Ahí estaba Sebastían, un anciano que con el paso de los años solo soñaba con las flores, con las mariposas, con los arroyuelos que surcaban cerca de su cabaña. Cada mañana levantaba, se estiraba, se miraba en un espejo para contemplar el silencio de sus arrugas y se tomaba antes de ir a recoger sus flores un buen zumo de arándanos y miel. Después salía de su derruida cabaña y eclipsaba por un pequeño y a la vez inmenso instante sus ojos. Suspiraba, respiraba lento para acoger todo esa aroma que la naturaleza trae. La cantinela de los pajarillos lo sumergían en una absoluta paz y después a paso pausado iba en busca de la flor más hermosa del lugar. Todos los días lo mismo. Recordaba así aquella amante de antaño. Aquella bella mujer que insuflo en su corazón la felicidad, la serenidad. No se cansaba de andar, le daba igual que el recorrido fuera largo y lejano de donde el se cobijaba solo pensaba en esa flor. Cuando la hallaba muy despacio se aproximaba a ella acariciando sus pétalos como si de ella se tratase, besando sus pétalos preciosos como si ella se tratase, cogiéndola entre sus manos delicadas y frágiles como si de ella se tratase. De nuevo de vuelta a su hogar con la flor más hermosa de aquel paraje se acostaba. Sí, posaba la flor en la almohada y junto a ella se tendía entonces los sueños lo llevaban aquellos días felices de su vida, a una inquebrantable hoguera de amor que le hacía las noches y los días, los días y las noches armoniosa como si ella estuviera, como si ella estuviera…

miércoles, marzo 30, 2011

LA MUJER DE INVIERNO (TEATRO)


LA MUJER DE INVIERNO
INTRODUCCIÓN:
Obra de teatro de ficción sobre el maltrato.



PERSONJES:
LOIS: Amiga de Elis.
ELIS: protagonista
DUAN: consejero
DEIDA: consejera
ANTUAN: hermano
JASÓN: esposo de Elis
ALUIM: espíritu
ADOIM: espíritu
DAUS: mujer 2
NORMA: mujer 1
COROS: aves
DRUIN: amante
VOCES: narrador

ACTO I
VOZ:
Cosecha de invierno en las calles enlozadas con los pozos de farolas que no son más que hogueras del atrás. Maldecida entraña desde la supervivencia derrocada por el precipicio de sus años. Esos años que día tras días te ser mujer de invierno.

( En una casa , en un salón se halla Elis(mujer de invierno ) . Ella entretenida con los quehaceres del hogar.)

Elis: (tocan a la puerta)
¡Quien es ¡¡Quien llama¡ Cuando ya la tarde es azorar, cuando los timbales brillantes despiertan al son de la luna .
( Es anochecer y las estrellas comienzan a florecer. )
Lois:
Soy yo, tú amiga Lois. Abre que la lluvia barrunta el humedecer de mis huesos.
( Elis abre la puerta . Se dan un beso y se absorben en ese salón.)
Lois:
¡ Como estás ¡ Hoy he venido para ver como duermen tus alas martilladas. Para ver como tus ojos son túneles de pena y sufrimiento. Solamente he venido para dar calor a tu mano y absorber esas lágrimas de ese cerco de ciénagas.
Elis:(Elis se queda mirando el vacío como si la nada la derrotara antes de darle una contestación a Lois. Una contestación apagada, envuelta en tono melancólico.)
¿ Sólo para eso? ¡Sólo soy pulisámine para comprobar ese declive de estos astros míos que ya no son columna alentada por la felicidad ¡No, no comentes nada . Desvía tu tema, por favor .
Lois:(Lois se siente comprometida con Eli sin saber ya que palabras dirigirle.)
¡ Me preocupas! Ayer llame, y en cada halito de las campanadas tú inalámbrico era invalidez. Sordo a mi desesperación.¿ Por qué?¡Por qué no me contestas ¡
Elis:
Por nada. Sólo es ese descuido que convierte a las almas horizonte de murallas.
Lois:
¡Un descuido ¡ Detonante es en mi preocupación por saber de ti. ¡Te encuentro tan desmejorada ¡
Eli:.
Por favor , déjalo .El cuestionar de tus palabras me llevan a un rincón de los ahogados.
Prefiero, la nada de tu voz.
Lois :
Si , lo dejaré
Voz :
Suena la puerta. ¡Alguien más boga a su techo atroz¡¿Un visitante, un mensajero ,
Un extraño?
Elis : ( se dirige a la puerta .)
¡ ¿Quien será? ¡ Es como si todos hoy
Supieran que él no se encuentra aquí con esos nudillos trotando mi puerta.Voy a abrir.
Voz:
Es un hombre trajeado como el plomizo cielo. En sus grises cabellos denota sus añejos años. Es alto, flacucho con una mirada que da confianza.

Elis:(Elis lo observa dubitativamente. Se trata de un extraño pero una pena inmensa le corre por las venas por lo que le da paso)
Pasa hombre. La lluvia retrae a las almas con bondad y no se por qué eres aliento de la cordialidad. ¿Quién eres?

Duam:
Nadie. No soy nadie. No más que el océano de la melancolía seduce el llanto. Soy donde los desdichados suspenden sus años, sus sueños sobre esa cama de ortigas por ese amante infausto.

Elis:
No te entiendo. Pero eres bocanada pacífica y me da sentimiento tu cuerpo cansado. Anda, pasa y siéntate.

Duam :( Duam se sienta junto a Lois)
Gracias mujer invernal solo soy un amigo.
Lois:
( Ella ,complaciente con su sonrisa sedosa de tener aquel hombre tan elegante a su lado pues en ellos coexiste un lazo del ayer. Lo que hace involucrar a Elis en la confianza )
Si. Es un amigo. Yo y él ya nos conocemos. ¡Sí¡ Cuando las calles son paseo de una angustia. ¡Si¡ Cuando las sombras seducen tu alma el tiende su regazo. Un regazo de buenaventura, sobrenatural alzamiento de mi ánimo. El nos rescata de ese nido que caen los desaparecidos para revivir de nuevo.
voz:
¡Como habla ese hombre¡ Con la eclosión de sus deliciosas fragancias capturando el alma aterrada. ¡Tan justo¡ ¡Tan sabio de las quejas del silencio¡

Duam : ( a Lois, después de sonreír a esas palabras de Elis)
¡La brisa de tú bonancible cabello es áspera con la trampa de los años marchitos en el amor¡

Elis:(Elis se siente cohibida ante ese desconocido, aunque la voz de ese hombre misterioso la magnetiza .Ella al contestar se encuentra en un circulo que la aísla con esos pensamientos de su reconditez)
Si, será la dejadez

Duam ;
La brisa de tus labios solo posee fustigación. Tan insonoras al calor del amor.

Elis:
Si, serán los besos de hiel.

Duam :
La brisa de tú cuerpo es martirio de días aislados por el telúrico beso.
Elis :
Si, será el paso de los años.
Duam:
¡ Por qué no vuelas ¡

Lois:
¡ Sí ¡ Tienes que volar como el pinzón azul de las montañas. Como maravilla de cadenas rotas sin el mazo traidor haciendo hueco en ti. Dime, ¿Dónde está? Nunca he visto ese hermoso norte de la libertad en tu ser. Estás aprisionada, arrinconada por una sabandija sin compasión.
Duam:
Sí. Está ahí. Ahí. Con la danza de tus plumas y esa atmósfera del olvido. El olvido de tus entrañas dolidas, masacradas. Debes huir. Huir en compañía de la estrella polar antes de que estas paredes petrifiquen tus años. ¡Joven mujer¡ ¡Bella rosa¡ Huye.
( Elis no entendía muy bien el por qué de esas palabras pero sabía que en el trasfondo era ese auxilio a su pena ... De pronto la puerta suena de nuevo y ella ya confiada en esos dos amigos se dirige a ella)

Elis:
¡ Otra vez¡ Están tocando. ¿Quién será? ¿Quién será? Quien aferra su puño de manera dócil al roble. ¡Qué extraño es el día de hoy¡
(Abre la puerta. )

Elis:
¿Quien es usted ¿

Deida:
¡Soy tú amiga¡

Elis:
¿Amiga? No te conozco. En mis recuerdos no andas o a caso los conoces a ellos.
( Elis se encuentra algo aturdida , ese momento en el que las fuerzas de su persona ya no pueden más )
Voz:
Elis no los conoces pero son ese magno manto de la amistad. Deja que tu alma se invada de ellos. Deja que ellos sean caricias a esa pena que llevas.

Deida:(Entra con toda la confianza, jovial, con toda la masa de su vejez)
Sí. Si los conozco a ellos. En un ayer fluimos juntos, unidos. Ahora aquí congregados somos vigía de esos despechos que te da la vida. ¡Silbando al arco iris¡ ¡Silbando a los astros que ya conjugan esa bóveda nocturna¡ ¡Silbando la libertad de tus llamaradas que como piedras preciosas volverán a florecer¡
Elis :
¿Queréis tomar algo ¿

Deida:
No. No queremos tomar nada. Solo tomar esa agua de la vida donde los sentimientos se emancipan de la negrura del ayer. Solo tomar esa agua donde tu llanto es arrasado por las alas de flechas de la esperanza por este nefasto mundo que te circula.

Voz:
Pero ella ante el mensaje de paz de estos personajes es paloma asustada. Teme la llegada de su fustigador.

Elis : ( cansada , extrañada, asustada )
Os introducís en mi vida como si supierais ese lapidar de mis días, ese cansancio provocado por las iras del brutal amante.
.
Lois :
No. No sabemos nada. Es solo tu persona. Toda tu persona y ese aroma de tú reconditez a ras de un umbrío destino. ¡Tan apagado¡ ¡Tan entristecido¡ ¡Solo lágrimas¡ ¡Solo gritos en el silencio¡ No se ven. No nos habla.
.

Duam :
Estás estacionada en penurias. Tu pecho está herido, herido de muerte. Solo hay vacío en ti.

Elis :
¡El vacío¡. ¿Qué es el vacío?
Lois :
Por que cesa tú palabra. Descífralo mujer. Somos tus amigos, tu apoyo. El consolar de esos pozos tortuosos que te andan merodeando. ¡Despierta amiga mía¡¡Despierta , por favor¡

Elis:(Elis grita como medio de escapatoria a esa frustración y fracaso de su vida , como si no quisiera escucharlos a ellos en ese cautiverio que siente su persona .Sus manos oprime sus sienes y la desolación la derrota )
¡No ¡ No puedo hablar. Porque ya soy eso, vacío. Yo lo he engendrado en la estupidez de ser engendrada. ¡No debí nacer¡

Duam:
¡Qué dices mujer¡ Nadie es absurdo en el manar como raíces de la tierra. ¡Mira la luna¡ Adolecida por tu llanto. Ella te vigila, quiere mimarte. Pero tú no la miras, la ignoras.

Elis: ( De su reconditez asciende un gemido que se transforma en grito .Ese grito de su estado de animo )
¡Qué entiende ella¡ Siempre tan helada. Siempre tan triste.
voz:
Te confunde ese. Ese, el que con su puñal de oscuridad te extravía de tu senda hacía algún lugar abominable. ¡Ya ni suspiras con la luna¡ ¡Solo eres eco de pedregales¡ Herida mortal por ese cínico quebrando tu vida.
Lois :
(Se levanta posando sus labios sobre sus cabellos, esos cabellos enmarañados por el dolor que la invade de manera descomunal )
¡Mírala Elis¡(consternada) ¡Mira la luna¡ Me tengo que marchar porque las horas se desvanecen.
Deida:
Sí Elis.¡Mírala¡ Solo decirte que donde el llanto es surcar de desiertos existe ese vergel ejemplar que restaura el camino ante un ayer atormentado por los tiranos.
Voz:
Uno tras otro desaparecen. Desaparecen como si la nada hubiese brotado.
Duam :
Adiós mujer. Me voy como ellas hasta ese continuar del alba. El alba donde sus luces entre tinieblas puede ser álgida esperanza que tu puedes llegar sin el acoso de una garra venenosa.

Elis : ( apenada)
Os vais. Sin yo aún entender esa fragancia sedosa, río de ruiseñores, jinetes de mil flores entre estas paredes grises. Me encuentro cansada. Me encuentro fatigada. Gracias por vuestro elixir de la calma. (sola en la casa, se arrodilla y extiende el llanto). No puedo ser libre. El amor me encarcela. ¿Pero que ocurre? ¡Otra vez llaman a esa puerta¡ ¿Quién será ahora? ¡Serán manos tiernas¡(consternada, bajando la voz)¡Serán garras sedientas¡ ¡Vaya día¡ Esos alientos han desenvainado mi serenidad. Me hallo tranquila. ¿Quién va?(se dirige a la puerta)

Antuan:
Soy yo. Tú hermano
Elis : ( Que feliz se encuentra ella al encontrarse con él )
Oh Antuan. Sólo faltabas tu para este delicioso nocturno que se aproxima. Hasta medianoche tienes tiempo, ya sabes quien llega.
Voz:
¿Quién llega? ¿Quién llegará? El tirano de sus sueños.
Antuan:
No se Elis pero noto en tus ojos algo distinto comparado con otras visitas. No más que hallo baldías ilusiones. Una neutralidad tórrida de tus cirios. Cuéntame pequeña mía que sucesos han brindado junto a tu soledad para no ser cumbre risueña.
Elis:
Nada hermano mío. Me encuentro cansada. Hoy he recibido visita.
Antuan:
¡Sí…¡ Tú que solo eres pasillo de tú esposo. Cuéntame.
Elis:
Si hermano mío. Pero son anónimos a el. Son benevolentes como tú. Con el alzamiento del ánimo y la sonrisa lloviznando sobre mi rostro aterido.
Antuan :
Y, ¿Quiénes son ellos?
Elis :
No, no te lo puedo decir.

Antuan :
Si no quieres decir nada no lo digas. No digas nunca lo que da felicidad a tu alma porque te lo robarán. Solo he venido para rejuvenecer tu espíritu. Para obsequiarte con un beso y anudar un consejo. ¡Se paciente¡ El ya cambiará. Hoy he hablado con él. Me ha prometido que será ramo de margaritas cuando el nocturno os acaricie entre sus labios blancos (se levanta. Va a la puerta y se despide de su hermana). Ya he de irme. En casa me espera mi amada entre las pintorescas ninfas del universo.
Elis : ( Con una sonrisa burlesca)
¡Oh el amor ¡
Antuan :
Si, el amor me espera(el hermano se va y se queda otra vez sola)
Voz :
Se va el hermano y en la soledad Elis rememora esos cuatro pétalos de esperanzas. Aboga por su alegría. Recoge la casa en la espera de ese quinto visitante. Ese de eviterna alianza que entre el naciente de los astros llameantes.(silencio largo).
El es escena en la casa. Las paredes crujen. Ella huye.
(la puerta se abre. Es Jasón. Se va quitando la ropa)
Jasón:
¡Elis¡ ¡Elis¡ (ella sale de una habitación y se encuentra con él)

Adoin : ( Espíritu)
Desoye sus pasos, sus palabras. Todo es engaño. Todo es terror.
(Elis aún no lo escucha y sigue hacía el , son sólo bajas voces )
Elis:
Ya voy amor mío.
Adoin:
¡No vayas ¡ (murmurando tras ellas)
Aluin:(espíritu)
Márchate de este círculo de navajas. ¡Mujer escucha¡ ¡Escucha¡
( Ella se detiene ,pero no sabe de donde viene ese rumor )

Elis: ( Para si misma , confusa )
Día extraño este. Mi monotonía alterada. ¡Visitantes¡ ¡Voces¡ Todos extranjeros a este silencio mío. ¡Por qué¡ ¡Por qué¡
( Se encuentra con su marido , rotundamente eleva su voz)
Jasón:
¿Quién ha estado hoy aquí mujer?
Aluin:
Dile tu hermano. Dile tu amiga. Y los demás ni lo menciones.
Elis:
Mi hermano y Lois. Nadie más marido mío.
Jasón:(Jasón se altera , su inclemencia con Elis es bocanada demencial demostrada en sus gritos)
Dos miserables. ¡Que se creen¡ Por qué derivan en mi fuego cuando yo no estoy(alterado). Cuando yo no soy oscilar de sus rostros. ¡A mi tu no me engañas¡ No te creo. Ellos no han estado aquí percibo cierto olor que me hace creer que son otros.
a sus rostros .
Adoin:
¡ Márchate ¡ ¡Se enfurece¡ Es bestia de los celos, quiere internarte entre sus arenas movedizas.
( el teléfono suena , y ella va hacía él )
Aluin:
Vete
Elis:
¿ Quien es ¿

duam.
Soy yo Duam. ¡ Espérame ¡
Elis:
Ahora no puedo atenderte.
( Jasón se aproxima a ella , violento y se lo arranca de su mano)
Jasón:
¡Quien era ¡ Es inusual una llamada a estas horas. ¡Quien era, mujer¡(grita más el) Tus ojillos mentirosos señalan amistad, el abrigo de tu felicidad.
Elis :
¡ No es cierto ¡ Sólo eres acoplar de los celos, del amor obsesionado que quiere apoderarse de todo mi ser. Tu mente lunática te hace creer cosas que no son ciertas.
Adoin:( esa especie de espíritu invisible no deja de merodearla)
¡Llega tú final¡ Un final entre brumas y serenidad. Te espera un pacífico encuentro en el cáliz de nuestro aroma. Serás el deslucir sobre esas sangrantes amarras atracando en la libertad deseada.
Alin:
¡Otra vez el dolor¡ Ese amago de tus fuerzas. Esa brutal colisión. ¡Navajas sobre tu tez¡ ¡Otra vez el llanto¡ Pantanos te surcan pero después…Después volaras. Volaras por el paraje del solaz aventura.
Elis :
¡Que dices ¡ ¡ Que haces ¡ ( grita desesperadamente ella )
voz:
El invade su piel. ¡Savia carmín¡ Redoblar de cruces. Corriente de desolación. Sórdido ajar de sus ojos. Mugre barca de sus bruces con ese forraje de nudillos y el inexistente auxilio del cielo.
Jasón:
¡Tu¡ ¡Tu yegua del engaño¡ Manos de amantes. Túneles de cobertizos. Eres solo una puta. Frígida a mi tacto. Solo para otros. Para otros es tu sexo. ¡Puta¡ ¡No me deseas¡ ¡No me quieres¡ Solo, el dinero de mi sudor que viste esta casa.
Elis:(Ella llora desconsolada)
¡No ¡ ¡ no ¡ Eres fiera incontrolable. Tus pensamientos te estafan. Tus calumnias me defraudan y mi cuerpo es vereda de sangre. ¡Basta¡ ¡Basta ya¡

Voz:
El bate con su entereza. Horizonte umbrío el de su cuerpo sin el suavizar de la fuerza. ¡Telúrica palidez¡ ¡Desplomada esperanza¡ En el gemir de una laguna de zozobras desgarrando su corazón herido. ¡Arrastrándose¡ ¡Arrastrándose como planta rastrera pisoteada. Después la deja. La deja en el ocaso de su vida, en la fisura de sus sueños. Se desangra. ¡Se desangra¡ ¡La detesta¡ ¡Arremete contra ella¡ Embistiéndose con toda su potencia descomunal en las ansias de hacer cenizas todo su ser.

Jasón:
(Airado, Alocado)
¡ Arderá todo ¡ Tus libros. Tus perfumes. Tus trajes. Todo lo que hay en ti en mi.
Aluin:
¡No ¡ No provoques la lengua del diablo. Ese cuerno envenenado de lodos. ¡Aléjate¡ Aléjate que el no posee equilibrio, que no quiere la dulzura de tus labios.
Elis . (Para si, moribunda, acabada)
Otra vez me hablas. ¡Qué será¡ ¡Qué será¡ Será cordura o locura de este final donde sus manos no más que son tumbas, cipreses erupcionando estacas sobre mi vida.
Jasón:
¡Qué te ocurre¡ ¡Qué te ocurre¡ No más que comedía escupen tus labios.
Elis : ( al marido )
¿Por qué dices eso? ¡Cálmate¡
Jasón: ( Irritado , brutal como si fuera hijo de la ultratumba )
Tus notas. Tus recuerdos y tú serán llamas. Tú calidez es sólo nido de ortigas que me enajena cuando respiro. ¡Sabes a otro¡ ¡A otro¡ Es imperdonable. Eres una maldita…
Adoin :
Déjalo. No contestes. Sólo es una bestia casada con la violencia y la ofuscación a tu ser.
Elis: ( El la sigue castigando. No se detiene)
¡Como no contestar!¡Estación tras estación solo hay primaveras carbonizadas. Solo otoños que se disecan en mis lágrimas. Inviernos de ventanas abiertas para mi helar. ¡Míralas¡¡Míralas¡ Me desangro, fosas de cuervos de rodean(llora al aire que le rodea)
(Él ahora se aparta de las palabras de ella buscando algo. Algo con que prender sus cosas.)
Sólo has eclosionado mi desangrar( solloza al aire que la rodea.) ¿Por qué? ¿Por qué?

Aluin:
No es amor. El amor solo de riendas de rejas atrapando tu libertad. Mentiroso de tus penas en el silencio. ¡No es amor¡ Solo tortura. Una tortura que carcome tu sentido. Pero prepárate ya llega tú despertar. ¡Tú despertar¡
Jasón:(hacía ella)
Mira como todo arde. Como se chamusca como tu amor, como tu fidelidad. ¡Maldita hipocresía¡

Elis:(Llora)
¡No ¡ ¡No ¡¡Toda mi vida¡
( se arrastra por el suelo)

Jasón:
¡ Fuera de aquí ¡ ¡Fuera de mi¡

Voz:
¡ Desastre¡¡Gritos¡¡Llantos de su cuerpo marchito sometido a una avalancha de termitas¡ ¡Puerta que se abre ¡¡Puerta que se cierra ¡ Vomitándola como flor deshojada en la destemplada noche de su hogar.
Elis :
¡Estrellas turbias, ayudadme¡ Luna, ¡no me mires tan derrumbada¡ Luna, ¡no me mires tan amortajada¡(pausa y mira al suelo) Mis pasos no son veraces al fluir de tu viento en esta estación del abismo.(Pausa, tras sus espaldas siente algo. Ella acabada, desfallecida) ¿Qué es lo que me zarandea? ¡Dejadme¡ ¡Dejadme ser tragada por la tierra por ser mal querida¡ ¡Por ser mujer de acantilados¡
Aluim:(dulcemente)
Soy yo. Tu ala. Tu brújula. Tu amor.
Adoim:
Soy yo. Tu nombre. Tu destino. Tu solaz.

Voz:
Dos almas. Ahora corpórea visión de ella. Ella aferrada a su dolor. Sus ojos muestran rosas blancas. Se deja dormir por sus caricias.

Acto II:

(Otro paraje, un paraje donde el llanto se convierte en felicidad . Una pradera manantial de floresta y arboledas, con un arco iris refulgente)

Voz :
Acaricia la tierra. Tierras nuevas tras ser ahogado zafiro de tus sueños. Enterrados están ya. Enterrados donde la vivencia del ayer no será más desdicha, calamidades. Ahora, solo balada de ramas con las notas de un viento que pasa desmemoriándote de tus heridas. Solo el vacilante trotar de una hoguera que dará empuje a tu persona. Solo el roce de pétalos pigmentados con la salvaje esencia del arco iris, donde el beso de la refrescante hierba mece esas penurias para la despedida. ¡Adiós ayer asesino¡ ¡ Hola mañana esperanzadora¡

Elis:
(Ella despierta con esa desorientación fugaz . No sabe donde se halla . ¿Como es posible un cambio de lugar semejante ¿ )
¡¿ Donde estoy? ¡

Deida:.
Levanta y veras. Mujer de lirios. Salobres arpas. ¡Admira como danzan en el corear de tu ánimo¡

Voz:
Siente la música a la vez la cordial brisa hilando sus caballos en volandas con el ritmo de unos juncos.

Elis:(Sin saber porque danza con Deida)
Bailo. ¿Cómo es posible? En mi hay recuerdos sobre tu voz. No se donde pero me suena. Sí, ahora recuerdo. Antes de ser invadida por pantanos con su tatuar de témpanos de hielo.¡Mujer de invierno¡ Lava ascendente desde abisales mundos hasta la esperanza. ¿Quién eres?
Deida:
Pequeña amiga antes tu eras azote de fieras, de un rufián sin escrúpulos, lamento de los océanos. Ahora tus heridas irán sanando en el atemperar de tu crecimiento. ¡Crece¡¡ Qué crezca tu espíritu¡

Elis:
Aun eres imagen entre mis recuerdos. Pero dime mujer anciana. ¿Dónde estoy? Qué es esta danza surcando mi corazón. Donde están las brasas que abarcaban mi sombra como hojarasca por la mano bestial, aberrante.
( Deida no contesta , sólo es danza con Elis como si de títeres se tratase con la delicada brisa )

Elis: ( Duda de lo que esta ocurriendo pero se siente tranquila)
Ya no contestas pero me siento bien. Solo quiero llorar y llorar.
Norma :
( Deida en un momento de oír otra voz desaparece )
Pues llora mujer. Sabías que el llanto fecunda hiedras de multicolor para trepar un nuevo ser como inexorable escudo a la vida.
Voz:
Como rebusca la adorable Elis por esos majestuosos alrededores.
Elis :
¿ Donde estás ¿
( Suena una flauta en la pausa de la danza y en su rebuscar )
Norma:
Bajo el almendro ¡ Vírate mujer ¡
Norma :
¡Soy Norma ¡( Se acerca a ella y comienza una melodías de arpas y violines )
Te esperaba como a tantas otras Mujer de invierno para con esta melodía curar todos esos pozos de tu alma. ¡Qué grácil son tus manos ¡( coge sus manos y las acaricia )Tan livianas. Tan frágiles. Plumaje de golondrinas huido de cazadores.
Elis :
¿Dónde estoy?
Norma :
En un lugar lejano donde los glaciares son hermanos de la lava, donde las cenizas son piel boreal de la buenaventura.
( Norma imprevisiblemente desaparece de las manos de Elis)
Voz:
Norma se evade y ella es cadenas más áridas. Su cuerpo otra vez es nítida pureza de manantiales. Mientras de entre la maleza es relieve otra afrodisíaca alma anidando su ala sobre la mano de ella.
Daus :
Ven conmigo mujer.( Daus es mujer y alarga su mano a Elis )
Elis:
¿A donde vamos?
Coro de aves : ( revoloteando sobre ella)
Otra más en el paraje de los desecados renaciendo sus ríos con el loar de sus protectores. Ellas también han sido zanjar de sus huellas(pausa) ¡Calla mujer y síguela¡ (a Elis) Que su senda es clave del renacer.
Elis :
( las aves se acercan a Elis y le van quitando todos esos ropajes ensangrentados y sucios de recuerdos)
¿ Qué hacéis?¡Me helaré ¡
Daus:
No por qué yo soy esa caracola que te resguarda del invierno.
Coro de aves :
Déjate abrazar sin esos arpones de tu ayer. Sin ese temor de la espadas. Solo es amistad, transmitir cálido por ese jardín de su hoguera.
Elis :( más animada, más reconfortada)
Ya siento el vigor por estas venas mías por este sedoso cariño. Reanima mi marmóreo cuerpo. ¡Otra vez¡ ¡Otra vez cuerpo de mujer¡ ¡Vitalidad longeva¡ Pero desapareces.(otra vez desilusionada) ¿Por qué? La noche llega y se eleva el conjuro de la soledad y el silencio.
Coro de aves :
¡Desaparece¡ Desaparece porque tu has de ser tronco anillando el deseo. Ahora has nacido y has de crecer de nuevo.
Elis :
¡Pero no me dejéis sola¡ ( la oscuridad lo envuelve )

Coro de aves:
¡No estás sola! Estás con la arboleda pensativa. Estás con las flores de elixires. Estás con nosotras. Estás con tu ser.
( Elis se arrodilla en el suelo,, comenzando a acariciar aquella tierra entonces de ella brota agua )

Elis:
Oh, ¿esto que es? ¡Mis manos en su tierna caricia a esta tierra engendra los minerales de las profundidades¡


Druin :(aparece detrás de ella)
Son tus sueños
Elis :(Asombrada)
¿ Es brujería acaso ¿

( Druin se acerca , con sus manos formando cuencos Elis no le pregunta quien es .)
Druin:
Es tu nobleza. El recóndito sueño transferido a esta tierra. Emerger como el alba que nos escucha tras el letargo.
Coro de aves:
Sus cuencos son la savia regia donde reina el amor. Son el principio de tu crepúsculo. ¡Bebe de él¡
Elis:
¡Beber de ti ¡ Y si tus manos son ofuscar de mi aurora.
Druin :
Si no tomas el canto de mi corazón perecerá ante la desconfianza. Sólo seré este musgo que pisas.
Elis :
En tus pupilas se genera la plateada como manar maravilloso del amor. Crecida de sempiternas primaveras como clave de la delicadeza.¡ Me enamoras ¡ Sin saber el por qué otra vez aurora del amor.

Druin:
( Druin se levanta desapareciendo de Elis y transformándose en mujer )
Soy parte de ti como mujer desalentada y destruida que ahora vuelve a brotar en las inmensas mareas de la vida, de la sonrisa. El tiempo se escabulle y yo debo irme en el invierno nos veremos.
( Desaparece , y elis sola otra vez)
Elis :(Elis grita , pero nada más que convoca la nada )
¡No! No me dejes sola (pausa). Otra vez sola con este lecho de floresta y ganas de expandir mi llanto sobre la desnudez de mi cuerpo. Y solo ganas de llorar sin saber por qué. ¡Quizás será la alegría¡ Sí, lloro de alegría sobre esta tierra donde mis pies son alas de manantiales.

Voz:
Cae una lágrima semilla de una flor. ¡Candentes flores edificándose del agua que corre por su tez¡ ¡Fecundidad de la libertad¡
Elis.
¡ Oh! Fértil es mi llanto como el eterno universo donde los astros explosionan la vida como hijos de la fortuna.
Coro aves:(otra vez se acercan a ella)
Cuenta las estrellas fugaces mujer. Ellas son solidarias con los sueños como nuestros ancestros dictaron.
Elis:
Otra vez lágrimas brotando por mi serpenteante cuerpo pero ahora todo es yermo. ¿Por qué? ¿Por qué? Soy ahora ajena al verdor, del fluir de dorados arroyuelos. ¿Por qué?

Aves coro:
¡Por lo amargo que son tus llantos a veces¡ Ahuyéntalos y el manantial de la alegría volverá. Aun convives con las penas de esas tragedias del ayer. Del ayer…
Elis:
Ya entiendo. ¡Mirar una estrella fugaz!, seña de vuestro consejo. ¡La cuento¡ ¡La cuento¡ ¡La admiro¡ ¡Que belleza deja su silueta de bengala¡ ¡Parece caer sobre la tierra¡(emocionada ella) ¡Oh la belleza¡
Aves:
Cierra tus ojos hasta el esplendor del después y como prodigiosos magas verás el don de sus estelas (pausa) Abre los ojos mujer de invierno. ¡Abrélos¡
Elis:
Oh, erupcionan frutales. Doradas espigas como brindis reluciente del sueño, como fruta aromática apasionante para el devenir de nuevas jornadas.
Aves :
¡Toma de ellos ¡
Elis :
(alarga su mano y toma la fruta)
Exquisita como la beldad de la plateada que ahora fugazmente visita estos montes. Siempre tan radiantes. Siempre asesorados por el ritmo de los sueños. ¿Por qué nieva?(deja de coger frutos) No quiero helarme. Esto es imprevisible a mi calma, a mi serenidad. Polvo blanco ahora sobre mis palmas. Es tan blando, tan delicado que no siento frío aunque con su manto cubra esta tierra. Es reflejo de una cárcel del ayer donde yo era seducida por atardeceres, por estaciones sin compasión. Ahora la contemplo y mi rostro es imagen pincelada de beldad, soy mujer ante ella. Escudo a los puñales, congelar a las punzadas con ese halo azul de la esperanza, de la libertad. De la libertad y esperanza. De la esperanza y la libertad. Mi norte parece llegar, despertará la plateada y yo con ella. Serena, silenciosa, veraz, vertical.

Voz:
(suena una laud )
Pasan los días con ese remoto silencio entre sus alas. Entre las espumas de sus labios es radiante constelación de rosas, de amapolas selváticas, de leña candente. Todo ofrendas de las almas invisibles en su encuentro con la vida. ¡Sola¡ Sólo con un alba de pinzones, sólo con ese corazón de pasiones. ¡Sola¡ Con el letargo de las palabras. Sólo sus manos hablando con la tierra, solo sus ojos acariciando la naturaleza.
Coro de aves:(llaman a la puerta)
Despierta mujer que el amante te aguarda como vigía eterno hasta que los salones rojos de los cipreses sea rumor de vuestra despedida.

Elis: (abre la puerta ante aquella tonada )
Tú. Despojas esta insonoridad con la venida del viento norte. Te esperaba entre mis calladas sábanas. Deseo la verdad de tus labios los cuales desprenden cierto calor de ser amante de invierno.
Druin:
Si , soy yo. Parte de ti. Parte de tus deseos. Esa nostalgia que vuela entre tus sueños. Ese jinete de tus nocturnos de soledades hasta muerte de la pena. Ahora, todo ha acabado. Otra vez eres mujer, mujer que resucita tras la desesperanza, tras las desilusiones y el golpe cruel del destino. Si, soy yo. Parte de ti. Parte de tu alma. Océano pulso de los lirios de esa madriguera donde tus labios se recostarán. ¡Amante eviterno de tu belleza¡ Si , soy yo. Parte de ti. Que solo esperaba el abolir de tus tormentos, el renacer de esas cimas de júbilo donde puentes de álamos dan paso a nuestro amor.
Elis :
Pasa, fuera hace frío. Magnetizas mis ojos ensimismadas en tus perlas sobre mi pecho.
Amante de la espera fui y ahora tras ser mujer de invierno, tras ser hogueras de costas indignas soy pureza del amor. Mirada de tu mirada. Con el cuerpo a cuerpo en este vergel vallado a los quebrantos. ¡Morir de amor¡ ¡Ataúdes son ya los golpes¡ ¡Olvido el grito¡
voz:
Los amantes se aman en el fervor de sus velas con la luna como vigía y el vapor de las flores mientras una melodía es abrigar de sus cuerpos.

Canción de fondo :
Mujer de invierno.
Salones de rotas rosas,
Aromas perdidos al calor,
Rincón del naufragio.
Entretanto las esperanzas
Son aun ardiente al beso de la pena.
¡Baja por acantilados!
¡Escala por las auroras¡
¡Desnuda sus tristezas!
Es ajena al llanto ,
De un llanto
Ahora lejano e insonoro.
Mujer de invierno.
¡Amor inacabado ¡
¡Desierto en sus alas ¡
Ya ama a la vida
Ya ama al sol
¡Baja por acantilados ¡
¡Desnuda sus tristezas ¡
Es ajena a los llantos,
De un llanto ahora
Lejano e insonoro.

FIN
febrero 2011