sábado, septiembre 14, 2013

Canta mujer...

Canta mujer.
Así con el frío de un temblor
De tus entrañas
Que te suele decir para ya.
Canta mujer.
Con tu voz más allá de las cordilleras
Que traspasan tu pecho
Cuando te pierdes en la pena.
Canta mujer.
Así, con la mirada desorbitada
Y rayada de ira
De los que desean apagar tu lucha.
Por qué no, te digo.
Que tu grito baile
Bajo los dragos perdidos
En la oscuridad
Hasta que la aurora
Sea esa manifestación de tus raíces
Como alma que disipa todas las lágrimas
Que con tiranía fuerza la ventolera.
Canta mujer.
Canta alto.
Que bien tu lucidez
Sirva para embellecer

La sonrisa amarga. 

La calma...(poema)

En la inmensidad de las mareas
Que vienen y que van
Amparando cuerpos desnudos
Cuyas raíces manan el sabor de la libertad.
Se extienden en sus brazos
En el devenir de un ocaso
Cuando las placenteras aves
En su letargo
Dejan la caricia sublime
Del beso.
Sin destino, sin rumbo
Solo orientados por las palabras del viento
Que los llevará a la sombra de un mundo de cristal
Donde todo es calma, donde todo es belleza.


martes, septiembre 10, 2013

Y lluvia...

Así. Cuando la lluvia leve es caricia de nuestro rostro. Invocamos a las mareas que pronuncian palabras de serenidad en armonía con nuestras manos que como velas nos lleva a ser ese espejo donde nos reflejamos. Danzamos sobre arenas de cabelleras negras y dejamos nuestro cuerpo desnudo de espalda a los precipicios que habitan esta esfera. Así. Serena. Canto de caracolas. Montañas que a lo lejos hablan de lo bello de la madre tierra. Flautas. Chácaras. Cascadas visten su piel y ellas gorgojean el ánimo de las alas flotantes tras un sol que resurge, que brota cuando despertamos.  Y llueve, la humedad se apodera de nuestra piel mientras en la orilla de la vida erupcionan estrellas marinas que nos condiciona a lo mágico que es la sonrisa de su mecer entre las olas. 

lunes, septiembre 09, 2013

Sonríes...

Sonríes.
Esa alegría que embauca a las manos
Que se alzan en el amanecer
Cuando los pajarillos de colores
Se lían a las ramas agrietadas por el viento.
Y me haces feliz.
Si, me magnetizas con ese resurgir de la belleza
De tu rostro cuando somos
Eco de esa lluvia
Que resbala por nuestra piel.
Sonríes
Me embargas sobre océanos cordiales
Donde la serenidad de sus aguas
Me designan un rumbo cierto y seguro
A través de los bosques mágicos de esta vida.


domingo, septiembre 08, 2013

No sé por qué

No sé por qué no hay lluvias de flores.
Sí flores.
Flores que censuran las batallas
Con que el humano se cree crecer.
Solo hay un aliento maligno
Que nos hace decender a esos focos
Donde la densa niebla de sus mentes
Nos evocan a tumbas intangibles
Al último beso.
Dime, por qué la pena nos enamora,
Por qué nos recorre con su sudor hiel.
Tambores.
Truenos.
Una escena que nos conmueve,
Nos lleva al destierro de la alegría
Por los paisajes masacrados sobre la carne.
Todo sucede rápido,
Vómito de volcanes que con su lengua encarnada
Lame la esperanza, la libertad.
Tú.
Yo.
Todos.
Somos culpables de los esqueléticos racimos
De seres humanos que trepan un firmamento marmóreo.
Estatuas sin cabeza.
Niña estrangulada.
Y otra vez nos asomamos a esa guerra
Que desnutre a la persona en ecos negridantes.


viernes, septiembre 06, 2013

Ella y la muerte...

Se abren ventanas,
La oscuridad penetra
Con cierto haz de los astros.
Se cierran ventanas,
Un cristal roto deja pasar
La pesadumbre de su mirada
Que se yerta más allá
Del infinito vals de las olas.
Se encoge.
Se arruga.
Sus ojos, dos gotas verdes
Se expanden a través del alma.
Divisa el dolor, la pena.
Se escuchan pasos.
Una puerta cruje y se abre
Entra una sombra blanca.
Acaricias.
Desvelos.
Temor.
Una puerta se cierra
Y todo se desvanece
Como si fuera un cuento,
Un cuento donde los acantilados
Con sus rocas de navajas
Despellejan nuestras entrañas.
Se levanta.
Se mira.
Un espejo.
Y el silencio la envuelve
En las brumas de la soledad.

La muerte: Me llamas. Me saludas en la noche cuando la luna se ha ido por otras sendas de este mundo. Mujer caída. Mujer dolida.
Ella: La desesperación me engarrota. Lucho contra las fuerzas invisibles de la desgana y el desánimo me lleva por viejas carreteras donde la angustia me retuerce las venas. Llévame contigo ¡Oh muerte¡
La muerte: Que prisas tienes. Aquí estoy. Siempre presente. Siempre merodeándote a ti y a otros. Pero no. No eres mi querida aún. Vuelve a nacer, a florecer cuando tus pensamientos negativos vistan tumbas del olvido.
Ella: Oh muerte. Te deseo tanto que no se… Qué se yo transcurre en mi interior. Solo quiero irme. Irme muy lejos donde los cuervos negros y cipreses me den esa calidez que carezco. Ven ¡Ven¡
La muerte: No mujer. En vertical has de remontar las montañas que tanto y tanto te cuesta. Renacer tu vida con el brío de las lavandas y soñar. Si soñar despierta con eso que anhelas y tener fe en ello. Todo cuesta. Es dura esta vida. Pero ya verás que con el paso del tiempo tus frágiles manos serán ese arroyuelo del cual fluye la esperanza.



miércoles, septiembre 04, 2013

Nube gris...(poema)

Arbol llevado por la sonata del viento.
Puentes que se pudren en el olvido.
Hierba negra que corretea por mis pies.
Una nube gris que anuncia el llanto de la paz.
Piedras que se emancipan de esos veleros de la libertad.
Y así gira este mundo
Cuyos astros evocan la sonrisa maldita
De los tiranos, de aquellos cuya razón
Es hormigón en pleno vuelo.
Nos aplasta.
Me aplasta.
Y sin más caemos con candelabros iluminados
En tumbas anónimas.
Sus rostros, sus cuerpos
Espanto que desencadena el llanto, la impotencia
De no más que ser huesos perdidos en el vacío.