Todo estaba estropeado. Mi camino hacia la estación era
inevitable vacío. Los ojos caídos en cada pisada me decían de cada batalla
perdida en el sucumbir de la nada. Sentada en la profundidad de la pena, mi
cuerpo estático convergía donde el alma toma una inspiración acentuada y
expulsa todo mal. El adiós era evidente. Un adiós donde los labios no se besaron.
Un adiós donde las manos no se acariciaron. Un adiós donde las palabras
quedaron ciegas. Un adiós donde el dolor fue impertinente, soberbio. Ahora,
sentada, estática mi corazón luce flores marchitas, luce la desgana de las
horas, luce una despedida que duele. Todo estaba estropeado, la guerra había
venido, la enfermedad se había quedado. Y aquí estoy yo con el devenir de un
tiempo que nos entrega a la duda. Dudo de esta tierra. Dudo de los astros
devorando mis ojos. Dudo de las raíces embriagadas de pesadez, de pensamientos
extraños a mi rumbo. Y todo estaba estropeado. Los hombres, los niños, los
ancianos y esas mujeres combatientes en la entrega de toda su existencia, de su
entereza. Todo estaba estropeado, la guerra había venido. Un desorden molestaba
a las conciencias. Un desorden aniquilaba las pisadas. Un desorden martillaba
cada corazón, cada mirada fatigada en la incredulidad. Y es que todo estaba
estropeado. Yo, ahora, sentada, en la estación. Es de noche, una noche de luna
menguante y algún planeta perdido en las sombras. Sombras grises acogían esta
atmosfera. Sombras donde el corretear de inocencia se hace negada. Y es que
todo estaba estropeado, el tren llega y es tarde.
Este blog esta bajo los derecho de autor para cualquier información laguna198@hotmail.com Lo escrito son ideas primigenias que después se han corregir y alterar.
lunes, marzo 28, 2022
TODO ESTABA ESTROPEADO
jueves, marzo 24, 2022
DIVAGACIONES DE UN MARZO
Atada a las clemencias del
viento. Un viento que no cesa…que no cesa. Lo frío se transpira y somos tremor
de lo lejano, de lo ausente. Mis piernas firmes deambulan donde los soles son
buenaventura de un nuevo despertar. Esbozo una sonrisa, esbozo lo cotidiano de
las jornadas hilándose hasta el desinflar del día. Y el viento no cesa…no cesa
en su soberbia, en su impertinente manera de susurra los ecos del silencio.
Todo cambia. Todo se transforma de manera determinante para lo que respiramos
de esta atmósfera. Las alambradas aún existen, el mundo no media con la
pacificación de los corazones, de las almas. Se me ha descocido el bolsillo del
pantalón, ahora me doy cuenta. Todo se pierde, cae en el curso de una
desesperanza de hallarlo de nuevo. Lo coso. Todavía el sol no da los toques de
la bienvenida de nuevos sueños, de renovadas ideas. Lo espero. Lo coso. Da lo mismo lo que se
halla quedado atrás, no vale la pena seguir con la rutina monótona del ayer. Mi
bolsillo luce ahora como nuevo. Como nuevas horas donde la pisada vertical de
mis alas brotaran ojos lúcidos, manos abiertas al saludo. Y el viento no cesa…no
cesa. Miro desde mi balcón con una taza de café entre las manos, absorbo de su
cálida manera de despertarme. La música casa donde habito se incrusta en mi estomago
y divago. …divago en el sonido de este mundo. Sus latidos se hacen débiles,
pero habrá un mañana, un mañana donde el viento no cesa en esperanza.
DSP
sábado, marzo 19, 2022
FLORES NUEVAS....
Susurra la noche sin luna. La mujer
de vientre azul se columpia entre nubes y claros. A veces el universo se distingue
en su amplitud. La mujer de vientre azul con sus ojos oscuro mira más allá de
la frontera de esta atmósfera, de este mundo. Y la mujer de vientre azul emana
de su ombligo flores nuevas para los que vienen, para aquellos que nacerán en
las venideras estaciones. Un halo de paz la estremece y la mujer de vientre azul
la cual es susurrada por la noche sin luna riega esta tierra con esas flores…con
esas flores nuevas. Son flores hermosas, flores donde lo natural extingue lo
que es oscuro, lo trivial. Flores nuevas para el nutrir de nuevas generaciones.
Flores que nacen de su ombligo de su vientre azul. Y la mujer de vientre azul
proclama amor, sinceridad y una razón guiada por lo sereno, por lo vertical de
nuestras emociones. Susurra la noche a la mujer de vientre azul que ya vendrán
tiempos bondadosos, amables, confortables donde los sentidos se muevan en campos
de antorchas con el himno de la paz hilada, con el himno del hambre huida, con
el himno de la sed eclipsada. Y la mujer de vientre azul persevera en sus
pensamientos, en su espíritu y trae al mundo flores nuevas sin saber-inocente
de ella- que somos autodestrucción. Sin embargo, susurra la noche sin luna a la
mujer de vientre de azul de donde emana flores nuevas de su ombligo. Y ella, se
endereza, con su visión global captura pedazo de terror, de derrotas, de
refugios aniquilados por cantos fúnebres. Y la mujer de vientre azul canta,
sigue su rumbo ignorando el quejido infrahumano de este planeta. Susurra la
noche sin luna y la mujer de vientre azul emana de su ombligo flores nuevas. Flores y más flores de alegrías, de inocencia,
de solidarios corazones para el emerger de las cumbres. Y la mujer de vientre azul
presiente cuando la noche susurra que todo mal tiene su fin.
jueves, marzo 17, 2022
DIVAGACIONES DE UN MES DE MARZO.....
Una lluvia, ecos distantes con
sabor amargo. La belleza del invierno tal vez envuelto en brumas que darán
hueco a la luz. Una mujer, una amante, un amor se desenvuelve en un vuelo gris,
en un vuelo pesado donde la llamada del horizonte es inicio de su despertar. Y
se desvela, todavía la oscuridad en la aurora es latente, pero ella despierta.
Esboza un particular ruido escudado por sus paredes calladas, pálidas. Somos
tan diminutos, una mota de polvo en un cosmos grandioso, que se contrae y
expande al ritmo de su vida, eterna. Y siente
pequeña y grande a la vez, según como se mira, según las horas que pasas. El
tiempo castañea en su melena gris y sabe que nuestro tiempo es nada, solo un
numero de estaciones limitantes. Lenta, vertical, asoma su rostro al estallido
de la lluvia. Lenta, vertical toma relevancia a lo cotidiano, a esos instantes
hechizantes que abonan una sonrisa. Lenta, vertical mira sus flores en el balcón,
quita las hojas secas y les habla, las mima. Lenta, vertical mira a la calle,
todavía la lluvia hace presencia, una lluvia liviana, una lluvia refrescante
bulliciosa en un marzo donde los corazones inacabados comienzan su andar. Lenta,
vertical se siente libre. Lenta, vertical las guerras del ser humano por sumar tierras
no las entiende. Espira e inspira…inspira y espira y en la medida de los
posible deposita su confianza en el mañana, quizás, tal vez…seamos hijos e
hijas de la esfera del equilibrio.
sábado, marzo 12, 2022
TENGO SED...
No. No somos forasteros
cuando las luces de un invierno acabado replican dolor, desgracias, llantos en
el tremor de las piernas, de los brazos, de los labios, de los ojos. No. No
somos extraños cuando una la gélida venida de la nada nos acoge, en su regazo
tortuoso, en su regazo de exterminio, en su regazo de lunas inexistentes. Somos
hijos de la madre tierra. La tierra, planeta microscópico en este universo en
la extensión de una de sus alas, de libertad, de pacíficas sinfonías cantando a
la vida. Ahora, apartados, indefensos nos depositan donde las batallas son
infinitas, donde el desgarro de un grito es ciego a este mundo. Nada es nuevo,
todo se repite, un ciclo con cierto ritmo de los siglos y los siglos que
sigilosamente atraviesan nuestra garganta, nuestra garganta muerta. No. No somos
los únicos, una infinita guerra por ideas enrarecidas, delirantes, son testigo
de fosas comunes, de anónimas huidas donde el agua se deja correr y se puede
beber. Sed. Tengo sed, las tumbas sin sentido que pueblan esta atmósfera es
cada vez más asombrosa en lo grotesco, en lo que somos. No hay guerras
justificadas, no hay injusticias que se puedan explicar. El abuso …sed. Tengo
sed y bebo, bebo por la paz, por la igualdad de humanidad. Aquí, allá..me es
igual ¡No¡ Todos tenemos un derecho digno en el transcurso de la existencia en
este planeta, el planeta tierra. Miremos más allá de un firmamento estrellado,
más allá donde la luna y el sol nos depositan su confianza. Miremos y dejemos
de decapitar la vida de los inocentes. No. No somos forasteros , somos hijos de
esta esfera, hijos de las mareas, hijos de la tierra. Y tu hermana mía, recoge
tu muñeca azul…tu muñeca azul de trapo. Nos vamos. Nos vamos donde los ojos de
pozos no nos señales. Sed. Tengo sed, una sed recorriendo mis arterias hasta
detenerse en cada pulso de la huía. No, no te preocupes hermana de la muñeca
azul, tu muñeca azul de trapo, ya conseguiremos otra, cuando lleguemos…No.
Tengo sed.
domingo, marzo 06, 2022
LAS PAREDES
Las paredes tienen agujeros. Agujeros de corazones en pena
cuando la tarde es tapiz es azul. Las paredes tienen manchas de un oleaje
brusco de la partida de nuestro tiempo a una atmosfera extraña. Las paredes
tienen llantos del estruendo insonoro de nuestro adiós. Un vaso roto en suelo y
lo pisamos y nos no cortamos. La despedida de este querer es así, nada es
perpetuo solo la sonoridad de la memoria. Las paredes tienen agujeros, de ellas
manan cada beso que nos dimos, cada abrazo que nos acurruco bajo sábanas
blancas que muchas veces fueron tendidas cuando el sol daba brío en la azotea
con el rumorear del viento. Las paredes tienen el adiós, un adiós descompuesto
por cada tonada de nuestra despedida. El océano pace en su plenitud y nosotras
somos plenitud en un nuevo camino donde las arboledas darán ese tono especial a
nuestros ojos.
viernes, marzo 04, 2022
ME MIRAS
Me miras
Lo cierto es que desde esta muralla de navajas en la
frontera todo tiene cabida
Te miro
Aquí en la isla todo pace en serenidad, nos acordamos de ti
y no sé porque una saliva amarga quema mis sentidos.
Me miras
Aquí hace frío. Los niños juegan. Alguien toca un piano roto.
Y todo se hace grande, eterno. La espera es larga…muy larga. Y los niños juegan.
Y alguien toca un piano incansablemente. Es invierno en esta desolada huida.
Te miro
Un mirlo deshabita mi pensamiento, todavía no ha amanecido,
el ritmo dormido de la ciudad me conmueve y siento agrado. Tu, ahí, en la
frontera, donde los soldados deambulan en la amenaza. Estate quieta, te digo. Llegarás,
llegaras con el tiempo preciso de la vida.
Me miras
Todo es oscuridad. Todo es de un tono gris donde la desorientación
nos lía en ausencia. Estamos ausente de este mundo. Somos resonar agónico a la
nada. Un precipicio nos llama y los niños juegan y alguien toca un piano roto.