sábado, junio 13, 2026

CUANDO NOS LLEVE LA MAREA(NARRATIVA )9




 






9

Todo terminó, esas palabras, esos suspiros …uhm. Entre en mi casa, me descalzo, un piso de ocho viviendas donde la sonoridad de sus adentro se disimula con un bueno dísa, con unas buenas tardes, con unas buenas noches, no más. Me siento en el sofá , extiendo mis piernas sobre el acentuando mis ojos cansados a un viejo piano.. Que seríamos sin la música y que grandiosa es. Sí, ¡grandioso¡, percibir esa mezcla de tonos de cada instrumento que a la vez conforma una pieza descomunal, sorprendente. Es un arte como todo en el arte algo complejo, algo minucioso, algo trabajoso que no molesta cuando el amor se empeña en poner la batuta. Me imagino en un gran escenario de telón rojo, se subo y una ópera es infinitamente brioso en cada escena, en cada acto , en cada movimiento, en cada voz. Qué grande es hombre , hemos llegado sin saberlo a la belleza, está belleza que no apreciamos y esta presa , callada en nuestra reconditez. Me maravilla cada fragmento al final un solo al piano, ahí estoy ante una sala repleta, observo detenidamente un piano y a la vez miro al público. Un sudor frío se escurre por mi frente y me concentro de nuevo en el piano. Estoy solo yo, no hay nadie más. Yo y el piano…el piano y yo….mis manos intenta que nazca unas notas, algo me lo impide. Miro otra vez al público y aquí en el sofá con mis piernas extendidas a lo largo de el me da cierto escalofrío. Me levanto , miro al público, un ligero mareo me amenaza, me astilla y vuelvo a sentarme en la butaca frente al majestuoso piano de cola. Me levanto, miro mi soledad, y me siento en la butaca, ahora con la soledad mis dedos teclean algo, algo que sabe a melodía. Una melodía desconocida se incrusta en mis sentidos y hago recordar la playa hace unas horas, con mi amigo. Cuando la marea nos lleve lejos , muy lejos donde seamos desconocidos. Se cae el telón, hay un ligero aplauso luego, más potente , más energético. Pregunto que ocurre. Se levanta el telón , todos levantado. He tenido que hacer algo mientras estaba inconsciente o creía estar inconsciente. Los aplausos se me hacen sordos y cae el telón y mi mente vuela a donde estoy ahora, en una butaca frente a mi viejo piano tocando algo por tocar. Sensaciones inexpresables, indescriptibles es como esos instantes de cuando esta en la orilla hasta que la marea nos llevase. Ah, esa amistad, perdurable en los años, inquebrantable ante cada bache de la existencia.  Cuando nos lleve la marea, ella también es música. Una melodía relajante mientras permanecemos juntos. Y me levanto y vuelvo al sofá, extiendo mis piernas y me dejo que el dormitar me atrape. Una niebla, un tiempo que no regreso, penetro a través de ella como hija del bien . Después de ella un arco iris y en su horizonte el océano regresando a mi vista. Me pierdo este lugar desconocido pero la tranquilidad se posa sobre mis hombros y me dejo llevar por el llanto de las caracolas. Una cierta tristeza se acerca a mí, bajo los ojos y apoyada sobre mi propio peso una nostalgia comienza a liarse en mis sentidos….cuando la marea nos lleve. Sí, cuando nos lleve la marea en el hechizo de quien sabe cuando bajo la luz de la plateada , vendrá con margaritas, jazmines y lirios y seremos al unísono uno solo.

No hay comentarios: