sábado, abril 04, 2026

ALAS ROTAS......

 










La rigidez de las jornadas empapa mis alas , cansadas. Mirar el horizonte en las vertientes de un mes de abril, vistiéndonos de una primavera donde las flores son alba a propósito de un invierno soplando aromas de lluvias que ahora se adormecen en un columpio del que tal vez retorno algo airado. El bien y el mal es plenitud en esta atmósfera cargada de partículas de nuestros escombros. Incrusto los ojos donde el dolor y la plenitud se rigen en el silencio, en la soledad del abrazo ausente cuando el amor se agota, exsuda una despedida en los jardines donde sembré nuevas semillas para la aventura de las estaciones. Mis alas…OH, mis alas, se desploman con la carencia de plumas que hagan más ligero este viaje a la nada. Y la nada me responde. Y la nada me recoge. Se cruza ante mí un alarido flaco de aquellos donde las guerras son matarifes descomunales de la sensatez de sus sentidos, de sus pensamientos, de ese razonar que los lleva a la ruptura con los sueños. Mis alas…oh, mis alas , ya no tienen colores, ya no disponen de la gracia de seguir la ruta de lunas donde el querer precisa una caricia, un beso, un saludo en el arco de iris de la vida. Estoy rígida, estoy enfocada en los secretos que guardo en este callar de épocas que pasan arrasando calles vacías.  Estoy aquí, donde la luna redonda me saluda, la observo indolente con su traje gris.  Y queremos conquistarla, apropiarnos de un espacio que nos de sustento a una nueva existencia. Los recursos se agotan, el agua infla esa manía tan nuestra de ser escena de un mundo resquebrajado, roto. Y, sin embargo, estamos aquí. Mis alas …oh, mis alas, rotas en la invertida danza de mis pisadas. Y , aun aquí, estoy más allá de los deseos de buenaventura seduciendo a la armonía de los pueblos. Pueblos fugazmente destrozados, atormentados en la condición de un ser humano más cruel.  Mis alas…oh, mis las , ya no tienen colores, se desploman donde la desgana es imperante en los resquicios de batallas perdidas. Sí, estamos perdidos, estamos donde la ovación al armento hincha nuestra nula inteligencia hacía la paz.

jueves, abril 02, 2026

EL ÁRBOL DE LA VIDA.

 





Un piano, camino por un puente colgante. Abajo la vaguada toma vida en el nutrir de agua que corre sin descanso. No me detengo, no hay pausa cuando mi cuerpo se tambalea hasta cruzar al otro lado. No miro atrás, las sombras de un amor, de una dejadez empaña mis pensamientos y siento el ruido de lo malo, de lo bruto. Compongo un silbo que lleva hasta la otra orilla. Llego, mis piernas temblorosas, estoy en la solidez otra vez de una tierra amparada por soles esplendidos, por lunas hechicera de los espíritus que cubren nuestras espaldas. No me siento agotada, me enraízo en un andar seguro hasta llegar al árbol de la vida. Dicen que está cerca de una cueva de donde nuestros ancestros guardaban la cosecha por la dureza de los inviernos, de las sequías.  Sin esperarlo ante mi el viento toma relevo a la calma, se vuelve avaro, con resquicios violentos abofeteando mi cara. Continuo, no hay pausa cuando el alba de los pájaros besa mis ganas de visionar ese árbol, el árbol de la vida. Cierro los ojos y ante mi sorpresa lo hallo ante mí, detrás la cueva de nuestros antiguos pobladores. La sangre me hierve en la emoción, miro todo mi derredor y un enjambre de naturaleza viva me da la suficiente lucidez para aproximarme a ese árbol, el árbol de la vida. Se cuenta que hace muchas décadas bien entrado el XX donde aun la pobreza atesoraba las islas las mujeres venían a dar a luz aquí, a esta otra orilla donde se encuentra este majestuoso y opulento árbol, bajo su sombra rompían aguas y el recién nacido se consideraba como aquel que sacaría de la miseria a toda la familia, a toda la aldea y si no que el pan no faltaría. En mi mente se forman historias de mujeres y mujeres que dieron a luz a lumbre de los soles, de las lunas, de las lluvias, del viento con la partera del pueblo en medio de incertidumbre de si todo saldría bien. Un pájaro se apoya en mi hombro, un beso que me despierta  de esta imagenes mías.   Me parece verla, con contracciones, con la mujer de negro al lado de ella apurando en llegar al árbol de la vía por ese puente colgante que cruzado de una zona a otra. Un piano, un camino por un puente colgantes. Retorno a mi orilla, esa orilla donde la sonora memoria presta convicción a lo que ha sentido cuando toque sutilmente ese árbol, el árbol de la vida. Una libertad con el sueño de deseos de volver a ver ese amor, a esa existencia huido en esquinas heridas.

martes, marzo 31, 2026

COMETA BLANCA

 


En la cumbre donde el paisaje se hace impresionante, sorprendente. Aquí, estoy, en la cima , en mis manos una cometa blanca. Enclavo una estaca y la ato, dejo que el viento del sur la meza como sombra de la paz, de las manos unidas, de lo virtuoso que somos al habitar este planeta de amplios océanos y tierras ricas en la entrega de nuestro placer. En la cumbre, llevo horas, días intentando llegar. Mis manos están hinchadas, tanto, que el más ligero roce con sus piedras me las hace sangrar y un dolor descomunal. Pero he logrado mi propósito, estoy aquí arriba, en la cumbre, la tarde se despeina para abrazarse a un nocturno de luna, de luna redonda y un aura blanca como los vírgenes boscajes que pueblan esta atmósfera. En la cumbre, un cometa blanco revolotea con el silbo de la brisa sur y yo me siento acogida por este logro. Desde aquí, un grito, una sonrisa, una llamada a los flotantes sueños que derivan en nuestras arterias. La cometa blanca ya está atada en la estaca y va de aquí allá, de allá aquí, la he realizado con mis propias manos con esas manos de costurera de generación y generación , de aquellas que me ensañaron a pacificar los corazones con un acto dichoso para el corazón. Sí, me siento dichosa. Aquí, en esta cumbre, la más alta de este país desconcertado he izado una cometa blanca que se arremete en todas las direcciones como imantada donde las guerras quieren tumbar, destrozar. Veo los ojos de un flácido niño. Veo los mercaderes de cuerpos sin destino, veo las mafias del engaño, veo el tráfico de mujeres que caerán en la nada. En la cumbre , donde le paisaje se hace impresionante, sorprendente una cometa blanca es alzada dando pinceladas de una esperanza. He llegado, la gelidez de este ambiente no disimula, cuchillos desenfrenados se clavan en mis hombres y siento mi caída. Me levanto , sueño, deseo y converso con mis fuerzas . Aquí estoy, aquí está esta cometa blanca que canta a la paz, que vuela por la paz, condicionada por las vertientes donde todo lo grotesco, todo lo destructivo , todo lo Abominable desespera desmesuradamente a la vida. Intento hacer una hoguera, mi mechero no funciona, las cerillas se me pierden en mis manos rajadas e hinchadas. Tomo del aliento que aquí hay y observo está cometa blanca atada en una estaca. Tendré que esperar a que amanezca para bajar de nuevo. Si descender donde las huracanadas iras del hombre se asemejan a una condenada catástrofe, genocidio. Aquí, sola, las religiones me hablan, se siente una apoyadas en otras, otras apoyadas en una y las creencias se hacen la misma homogéneamente. Las primeras luces del firmamento ya vienen, aquí, en la plenitud de mi insonoridad ante un planeta castigado. Siento como si el ánimo me ayudara a dejar mi mochila, saco mi saco de dormir y al lado de la cometa blanca atada a una estaca soy duermevela. El viento calla y solo las aves nocturnas me dan la suficiente seguridad para el olvido.  Y olvido que soy de aquí, de esta tierra donde la golosa mentira lleva gentes inocentes a las fosas a ras del suelo. Caigo en un profundo sueño, un sueño donde el resonar de los tambores del fin galopan tras de mí y descanso, en mi saco de dormir con una cometa blanca atada a una estaca. Mañana será otro día, otro amanecer, otra nueva ventura del vivir, del cantar al son de la amistad de los pueblos.

lunes, marzo 30, 2026

LA CANCIÓN DE LAS ARBOLEDAS PERDIDAS.EXPLICACIÓN


 Y a partir de aquí, más un poema de mi composición llegamos aquí debajo, con unos arreglos de mi autoría, añado, quito, horas de trabajo.

viernes, marzo 27, 2026

LA CANCIÓN DE LAS ARBOLEDAS PERDIDAS. 1

 


LA CANCIÓN DE LAS ARBOLEDAS PERDIDAS




La canción de las arboledas perdidas. Un suspiro. Una brisa. Un oleaje. Un tiempo que se empeña en ser puente de pacíficos pañuelos blancos en la caravana de la paz. Entregamos nuestras pisadas a lo sagrado de la existencia, de esta vida en un minúsculo planeta donde hay sonrisas  condenadas a un lamento eviterno. La canción de las arboledas perdidas. Un despertar. Tambores trotando la esperanza. Voces gritando no más, no más campos de minas donde las almas mueren en la derrota de la paz.

jueves, marzo 26, 2026

El sonoro oleaje

 








La sonoridad del oleaje viene con la canción de los desaparecidos, de las invisibles manos marchándose donde la pena termina. Es invierno…un gélido invierno. Cumbres nevadas, ojos despiertos ante la frialdad metálica de la brisa que viene…que viene y nos besa con sus labios rajados. Aquí, estamos, viniendo donde la sonoridad del oleaje viene con la canción de los amantes anónimos con sus miradas puesta en su horizonte del brío de las emociones. Tangibles a las hogueras para la tibieza de los cuerpos nos incorporamos y de un brinco tembloroso estamos aquí, en el planeta tierra. Una esfera en medio de la nada , solos, aislados. La sonoridad del oleaje viene, me levanto y escucho su rubor como amor desvanecido en los círculos de cuerdas que nos atan a la isla. …a la isla. Las aves sobrevuelan nuestras cabezas y entornamos nuestra vista a sus movimientos hasta perderse en la inmensidad del océano. De repente, mis ojos cansados pisan un faro de la bahía donde los náufragos conversan sobre sus sueños, sobre sus esperanzas, sobre sus inquietudes y ven yeguas flotantes en esa masa oceánica que llevan en sus lomos aquellos cuyos nombres se pierden en la memoria de un ayer. Un ayer de guerras suicidas, de cuerpos inertes, herméticos que oscila en la oscuridad humana. Viene en yeguas flotantes nacidas de la erupción de las mareas. …vienen con sus desesperanzas, con sus amarguras,  con sus mensajes de paz levantando banderas blancas en el porte de un mañana ¿Dónde está ese mañana? Ven…ven , donde la derrotas de las batallas anuncian la alabanza a la  sonrisa de niños atravesando el exuberante follaje de la paz. La sonoridad del oleaje viene con la canción de un nuevo propósito, donde los retorcidos puentes de la vida emergen en un canto, un canto fuerte y leal a la tranquilidad.

viernes, marzo 20, 2026

DIVAGACIONES DE UNA MAÑANA DE MARZO

 



Un vagón vacío. Una parada insonora. El aislamiento de pacíficas pardelas en el rumiar de las mareas. Unas montañas trajeadas de una mañana invernal. El último suspiro de una existencia ampliada a los focos de la nada. Y esa bahía donde llega nuevas noticias como flores de una primavera. Estamos aquí, recordando, rememorando aquellos instantes perdidos en el tiempo donde una senda de arboledas perdidas nos beso en la pesade de nuestras espaldas. Estamos aquí, renaciendo, consumiendo los años , los meses , las horas cuando un sol lanza un guiño sonriente a la magia de la vida.

miércoles, marzo 18, 2026

MIS MANOS......

 


Mis manos mapa recordando esa tierra donde las luces de alguna estación me dieron nombre. Mis piernas , cansadas, sombras de un rumbo donde la soledad, la insonoridad, la nada se hacen yerguen cuando mis ojos , anónimos, despiertan en el lamento cotidiano.  Yo, hija de este mundo agonizo donde los derroteros de las guerras alimentan mi huida. Yo, anónima, me levanto en una nueva mañana, la noche ha sido de una gélida mortal, donde colmillos se columpiaban a ras de mi rastro. Yo, hija del vacío de la paz, miro el sol, un sol gris, blanco, pesado apegándose a mi andar nómada de la indiferencia. Observo, examino con mis ojos apagados, apenados , doloridos el sufrimiento, el lamento de aquellos cuyos restos se quedan en medio del abismo. La muerte apunta mis sienes. El miedo alimenta mi estomago de flores secas y unos rajados labios me dice pronto todo esto terminará, continuemos. Yo , anónima, con las pisadas hundidas en los desiertos del invierno, en los océanos atormentados visiono cementerios sin cada uno de los nombres que ahí se expansiona ¿Vendrás¿ Sí, a ti , atmósfera donde las esferas de las tumbas flotantes, donde el hambre de las armas quede ausente en el olvido a darme un beso? Un beso donde nacerá de nuevo una alegría, una respiración pausada y eterna en la paz vestirá mi cuerpo tembloroso, desgastado, invidente pueda reafirmase en el revivir ¿Vendrás? Yo, hija anónima de los naufragios, de las fosas de lodo y dolor te pido que vengas ¿Vendrás? Sí, con el paso de los inviernos, de los otoños, de las primaveras, de los veranos , en los años cuando yo, hija anónima de este arrebato de la angustia, de la desesperanza vuelo como cometa blanca en un cosmos donde nuestras manos perdidas, nuestras manos fúnebres alcance la despedida ¿Vendrás? Eres tú, una gota de una sonrisa viene a mí. Sí , a mí, hija anónima de las raíces donde un árbol no da sombra ¡Ven¡ ¡Ven¡ te esperaba, ya me ves, no soy la de antes de caer en los precipicios de las tempestades, de las tormentas. Estoy herida, pero…ven , ven. Aquí hay más gentes retorcidas en el ahogamiento, en la sed. Ayúdalos, que todo se calme, que todo sea derrota de las brumas que ciertos hombres tienen en sus ojos de horror. Yo me digo adiós….adiós.

domingo, marzo 15, 2026

Por ellos canto...

 EL BESO DE LOS PÁJAROS

La lluvia…la lluvia viene como extraña atmósfera donde nos mecemos en los ojos blancos de la luna. La lluvia…la lluvia acompañante en los días de inviernos mientras los huidos de guerras perdidas anuncian un lamento con el aullido indescriptible de un llanto sin nombre. La lluvia..la lluvia, hace agonizar aquella sonrisa de la desesperante, de la enfermedad, de unos pueblos que se retuercen mapas no muy lejanos en una pena que vaga en la insonoridad. La lluvia..la viene viene como extraña atmósfera donde nos mecemos con los ojos blancos de la luna. No se escucha el beso de las aves. No se escucha el canto del sol. No se siente la claridad , desaparecida en las tierras de la nada. Y qué es esa nada. …una nada perfilando lo malvado, desfilando lo grotesco, la impunidad de unos hombres rompiendo todas las luces de un marzo que se funde en nuestras manos como el resonar del temblor.

Por ellos canto y canto

Por ellos converso con los alientos del hambre

Por ellos soy viento de la herida

Por ellos soy la pesadez de los crepúsculos

Por ellos la tierra se vuelve cementerio

Donde cipreses mencionan el dolor.

Por ellos canto y canto

Por ellos converso con la insonoridad

Por ellos soy viento nodriza donde rompe el llanto.

Por ellos soy grito en las sombras.

Míralos…miralos cuando la lluvia viene como extraña de cara a los ojos blancos de la luna. Están muertos…están muertos en la desgana de la paz. Y duele…duele monstruosamente cuando los  hombres de las guerras es látigo de bombardeos en una civilización de las palmas de sus manos dibujan el adiós….el adiós.

martes, marzo 10, 2026

DIVAGACIONES DE UNA TARDE DE INVIERNO

 


La sonoridad del oleaje viene con la canción de los desaparecidos, de las invisibles manos marchándose donde la pena termina. Es invierno…un gélido invierno. Cumbres nevadas, ojos despiertos ante la frialdad metálica de la brisa que viene…que viene y nos besa con sus labios rajados. Aquí, estamos, viniendo donde la sonoridad del oleaje viene con la canción de los amantes anónimos con sus miradas puesta en su horizonte del brío de las emociones. Tangibles a las hogueras para la tibieza de los cuerpos nos incorporamos y de un brinco tembloroso estamos aquí, en el planeta tierra. Una esfera en medio de la nada , solos, aislados. La sonoridad del oleaje viene, me levanto y escucho su rubor como amor desvanecido en los círculos de cuerdas que nos atan a la isla. …a la isla. Las aves sobrevuelan nuestras cabezas y entornamos nuestra vista a sus movimientos hasta perderse en la inmensidad del océano. De repente, mis ojos cansados pisan un faro de la bahía donde los náufragos conversan sobre sus sueños, sobre sus esperanzas, sobre sus inquietudes y ven yeguas flotantes en esa masa oceánica que llevan en sus lomos aquellos cuyos nombres se pierden en la memoria de un ayer. Un ayer de guerras suicidas, de cuerpos inertes, herméticos que oscila en la oscuridad humana. Viene en yeguas flotantes nacidas de la erupción de las mareas. …vienen con sus desesperanzas, con sus amarguras,  con sus mensajes de paz levantando banderas blancas en el porte de un mañana ¿Dónde está ese mañana? Ven…ven , donde la derrotas de las batallas anuncian la alabanza a la  sonrisa de niños atravesando el exuberante follaje de la paz. La sonoridad del oleaje viene con la canción de un nuevo propósito, donde los retorcidos puentes de la vida emergen en un canto, un canto fuerte y leal a la tranquilidad.

jueves, marzo 05, 2026

EL BESO DE LAS PÁJAROS (12)

 



EL BESO DE LOS PÁJAROS

Viene con ojos tatuados a la esperanza, al reverder de fronteras ahogadas en guerras absurdas. Viene el beso de los pájaros, de alas doradas, de vuelos blancos al son de un tambor pronunciando la paz, la verticalidad absoluta del equilibrio entre la tierra y el ser humano. Viene…viene con el abrazo de manos que al unísono nos empujaran por los caminos de una felicidad eviterna. Y viene y esperamos atravesando tormentas donde el aullido de la pena, del dolor se hace grave, prieto hasta ser cumbre de la última lágrima en las auroras armoniosas, sosegadas en el silencio. Sí, el silencio de esta atmósfera enferma de luchas delirantes sanguinolentas. Viene con los ojos puestos en un lazo plateado de lunas lumbre de la sonoridad de la calma.

viernes, febrero 27, 2026

EL BESO DE LOS PÁJAROS(11)

 


EL BESO DE LOS PÁJAROS

Soy opaca.

Soy vertical

Soy encuentro

Un espejo desvanece mi disfraz

Me vuelco en la desnudez de mis pies

Y sueño en el hábitat de un abrazo

Puentes somnolientos alientan el viento

El viento

El viento

Viene con sus sueños y pesadillas

Viene con sus luces y sus sombras

Viene con su aliento de pájaros marchitos

Ante el tronar de una tempestad

Y ante todo estoy aquí

Este ahora donde todo es dolor,

Donde todo es lamento de la insonoridad

Soy opaca

Soy vertical

Soy encuentro

Versos arrítmicos al canto de las bahías

Un faro, mis ojos perezosos intenta seguirlo

Y el oleaje me estremece

Sudor y sufrimiento

Pasos perdidos en las orillas vacías de tus labios

Soy opaca

Soy vertical

Soy encuentro

Y te escribo

Y te hablo

Y me callo

Y me duermo donde un tremor anónimo

Me haya, aquí, ahora

Cuando la noche dobla al canto de las aves.

Soy opaca

Soy vertical

Soy encuentro.

 

 

 

 

domingo, febrero 22, 2026

EL BESO DE LOS PAJAROS (10)

 




Con la serenidad de las horas, de los minutos, de los segundos nos envolvemos en velos donde los rostros apagados es lumbre de la ensoñación. Un soñar despierto en la búsqueda de ese aliento que enderece las pisadas invernales de las horas, de los minutos , de los segundos. Las aves asoman su brío, su belleza y una mezcolanza entre el presente que se va y el mañana que viene y ya se ha ido nos captura en la templanza de un continuar por la orilla de esas playas vacías. Se besan, se acarician y sus diminutos cuerpos son túnel de un tiempo que no existe. Inflamamos nuestros pulmones y nuestra verticalidad asciende a la cumbre de unas horas, de unos minutos, de unos segundo que se van y no regresan. Y con esta serenidad, me arrimo donde las playas vacías deleitan mis labios, esta piel árida donde los sueños eviternos me lleven al constante infinitos de las olas.


viernes, febrero 20, 2026

EL BESO DE LOS PÁJAROS (9)

 EL BESO DE LOS PÁJAROS

La sombra barre el crepúsculo. Hoy el sol no ha nacido en los vestidos de los que andan con su soledad a cuesta. Esperan con una expresión calma, recóndita cada esquina donde los abrazos son danza de pájaros en vuelo. La sombra barre esas mareas donde los recuerdos nos llevan a la indefensión, a un encuentro de un amanecer en las interminables oscuridades. Levemente caminamos, un halito de esperanza se remueve en nuestros estómagos y pequeño vals recta seguro por nuestras arterias. Y despertamos. Estamos aquí donde las aves seducen nuestros ojos caídos, rasgados, ciegos en la insonoridad de nuestras manos. La sombra barre el crepúsculo. Un hechizo de piano de un nuevo día nos arropa y continuamos, porque hay que continuar sobre los cimientos leales a la vida, al ser y estar. Me fijo en una pardela, en ese alzamiento del crepúsculo en paz al encuentre en su movimiento en espiral observando las olas. Vienen y van, así son las emociones rasgueando cierto equilibrio. Ahí está, en una playa vacía, en la orilla al final de la sombra que barre el crepñúsculo.

martes, febrero 17, 2026

EL BESO DE LOS PÁJAROS (/)

 




EL BESO DE LOS PÁJAROS

Verdes están los campos, una tierra que se entrega al vals de las lluvias pasadas. Camino al ritmo de la hierba mecida por la brisa , me tiendo donde las florecillas y las aves son himno a la madre tierra. Me entrego a este pequeño instante inmenso en la memoria como si fuera el último suspiro. Lo bello, lo bueno, lo maravilloso colman mis pulmones y me siento hija de este chiquitito lugar donde la vida es fuerza, color. Una paleta de emociones que ahuyentan los lamentos de este planeta.  Y siento la calma por momentos y luego despierto donde las guerras son púas, son navajas, son machetes destrozando, rompiendo, rajando la verticalidad de existencia en un grito oscuro, en un ruido tembloroso de un inocente en el filo de los precipicios. Y lo aparto. Y me entrego a este diminuto instante donde la paz pondera mi verticalidad, pero se hace pesado …muy pesado ese llanto sin lágrimas donde el resonar de las guerras, de lo insolidario, de lo injusto, de las venganzas obsesivas compulsivamente llevan a tumbas anónimas. Verdes están los campos en estas islas, propósito que con un pequeño acto podremos convencer a los tiranos, a la ira de que quiebren sus armas la son eviterno de la paz. Me levanto y corro en el verdor de la hierba como si fuera cura de las penas, de esa anhelada ruta donde pañuelos blancos cantan al son de los pájaros mientras besamos la paz.  

sábado, febrero 14, 2026

EL BESO DE LOS PÁJAROS (7)






EL BESO DE LOS PAJAROS (7) 





Desde aquí, desde mi ventana me asomo. Una rama, un árbol con el lamento de la polución. Son las cinco de la mañana y todavía todo está oscuro solo, astros cabalgando en la inmensidad del universo , tan fiel a nosotros. El brío de los pajarillos embellece la visita de esta renaciente jornada. Estática, vertical, soy peso de sus cantos, de esa conversación con su árbol en esa rama. Son las cinco de la mañana y todavía no ha venido el sol. Desde aquí despierto sobre ese horizonte donde islas no muy lejanas dice de la venida de lluvias, Son las cinco de la mañana, que son las cinco y todo está quieto solo el circulo de estas aves en el encuentro de un nuevo crepúsculo. Desde aquí, desde mi ventana las admiro en su tintineo, en su inquieta forma de existencia. Son las cinco de la mañana, me desengancho por un instante corto de tiempo de ella, voy a la cocina, un café me espera y vuelvo aquí a mi ventana.  Busco el significado de sus trinos, de ese beso de la madre tierra a un pequeño encuentro con sus trotes, con esos movimientos rápidos de rama en rama. Son las cinco de la mañana, de mis labios se desprende una frase…una frase que es pilar del anuncio de este nuevo día con los tonos de estos pájaros que besan a la brisa.


viernes, febrero 13, 2026

EL BESO DE LOS PAJAROS(6)

 





EL BESO DE LOS PAJAROS

Sentir el silbo del viento en las plumas plateadas de un nocturno donde los pájaros son sendas del trinar. Una canción que nos deja sin aliento cuando la madrugada toma el rumbo de los sueños. Sentir el rubor del oleaje de pardelas, de gaviotas sondeando el equilibrio de esta tierra. Me quedo quieta , despierto y dejo que en la orilla de los deseos las olas memoricen sin apuros ese canto, ese beso de estas existencias en un planeta único, peculiar en la extensión del cosmos. Admiro las estrellas , el inquieto ajetreo de las aves y pongo a mis  espaldas su belleza, lo perfecto de sus vuelos.

martes, febrero 10, 2026

EL BESO DE LOS PÁJAROS(5)

 



EL BESO DE LOS PÁJAROS

De pie con el horizonte donde islas emergen en la duda. De pie, frente a un espejo donde los pájaros danzan el destino de un beso. De pie, llueve, estamos donde las tristezas son batallas perdidas, donde eco sonoro de la sonrisa de la niñez nos agazapa en un abrazo a los senderos del hoy. De pie, el beso de los pájaros en el crepúsculo de nuestros ojos. Miramos, observamos, examinamos este derredor nuestro y no somos fingida especie del cosmos, somos la sonoridad de sus partículas que han obrado al humano. De pie, te miro , me mira y fijamos nuestras manos en el beso de los pájaros.

domingo, febrero 08, 2026

EL BESO DE LOS PAJAROS (4)


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El beso…el beso de los pájaros se consagra en la mudez, en el silencio. Buscan el regazo de un aroma que los alcen en las arboledas perdidas. El amor viene y viene con ese bello silencio en su acto de amor.  Las olas tartamudean, nos visten de calma y respiro. El beso de los pájaros viaja donde la ruta de los soles , de las lunas lo hace eterno hasta el descanso. Con paso firme y evocador, emergen donde las montañas son pintadas de azules, de amarillos, de verdes a medida que la jornada acostada en nuestras espaldas levanta el pulso de seguir los senderos del amor. 


https://open.spotify.com/intl-es/artist/7kjNlYl2UC6fFABIdfz6vQ

https://open.spotify.com/intl-es/album/0q2dwEzKZyJr0blbVkhDEw



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sábado, febrero 07, 2026

EL BESO DE LOS PÁJAROS(3)


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https://open.spotify.com/intl-es/artist/7kjNlYl2UC6fFABIdfz6vQ

Viene, viene con el alma entregada a flores en el estómago, bellas, maravillosas en el beso de los pájaros que tañen como campanas a la vida. Y viene, viene…así de temprano compartiendo lo ideal de nuestros caminos. Escucha…escucha el hermoso rito de la danza de las plumas, de cuerpos que se mueven al son de la calma, de un sosiego que nos visualiza el romper de las olas. Y viene…viene el canto de los pájaros, no están callados y ello nos entrega al sabor de un beso de emociones, del querer seguir unidos a esta atmosfera que respiramos. Viene, viene el canto de los pájaros inundando cada despertar en la esperanza. Y nos levantamos y nos entregamos a seguir en las rutas del sol.


jueves, febrero 05, 2026

El beso de los pájaros(2)

https://open.spotify.com/intl-es/album/0q2dwEzKZyJr0blbVkhDEw


El beso de los pájaros. ..Uhm, un beso donde las pisadas enervan el deseo, el ánimo de ser ventura de una nueva jornada. Flores nuevas vienen, vienen con el abrazo de un invierno que se vuelve regazo de la paz. Tiempos renovadores son propósito de ese canto donde todo se vuelve calma, equilibrio. El beso de los pájaros…Dos aves a ras de un vuelo fértil, conmovedor de nuevas ilusiones. Amanecemos , lo sutil de un abrazo se vuelve caminos de eviternos de un arco de colores donde nuestras manos se entregan al beso. 



domingo, febrero 01, 2026

El beso de los pájaros. Ya en todas las plataformas de música



El beso de los pájaros. Un beso alado de paz, de una armonía que nos arranca de batallas infinitas en lo absurdos de vidas perdidas en la injusticia, en la solidaridad muerta, en el auge de ásperos, secos sentimientos que hacen daño….mucho daño en los confines de este mundo. El beso de los pájaros, reconozco que es un lugar donde crecen arboledas nuevas que nos visten de entusiasmo , de una vitalidad presa en la alegría.

EL BESO DE LOS PÁJAROS

viernes, enero 30, 2026

EL BESO DE LOS PÁJAROS. LANZAMIENTO MUSICAL


LES PRESENTO EL BESO DE LOS PÁJAROS, SERÁ LANZADO EL 1 DE FEBRERO EN MEDIO DIGITALES. 

ESPERO QUE LES GUSTE..........ABRAZOS

miércoles, enero 28, 2026

HABITACIÓN CERO. (NARRATIVA). 41

 

41

Habitación cero. Una habitación de paredes blancas. Una habitación de suelo gris. Me tiendo a un lado tuyo, posas tu mano sobre mis cabellos como si mi calor , como si tu calor se transfiriera en medio de la nada. Intento conservar este último tacto, este último acto donde los cuerpos se desprenden toda su energía como ondas sinuosas propagándose en un espacio donde el tiempo no existe. Madre, aquí, donde lo insonoro se hace de una gama de azules, de verdes donde las almas besan un mundo paralelo donde con el paso de las lunas, de los soles nos encontraremos. Madre, ahí, bailaremos con el sonido de los pájaros, con el beso de un universo convergiendo donde las olas , muertas, acarician nuestros sueños. Madre, allí, paraíso donde a nobleza de las personas se entregan a las maravillas de la dignidad. Madre, adiós…o , mejor, un hasta luego. Tu aroma, tus movimientos, tus manías , tu forma de hacer , tu mirada, tu calidez quedará conmigo exclusivamente. Nadie sabrá de tus avatares de esta vida, de cada conflicto generado a ras de tus ojos, de tus manos entregadas al hilar e hilar de la armonía. Habitación cero. Una habitación de paredes blancas. Una habitación de suelo gris. En mi regazo poso tus pensamientos. En mi vientre expulso todo lo horrible de esta sociedad. En mi ojos evaporo todo el mal de las gentes vulgares. Madre, aquí, estamos en el último aliento. Madre, ahí, observo una mancha en esta habitación de paredes blancas, en esta habitación de suelo gris. Es la mancha de tu valentía, de tu verticalidad, de tu ser y estar en esos instantes donde todo lo caótico se vuelve estable. Mi ultimo beso. Tu ultimo beso. Habitación cero.

FIN




 

martes, enero 20, 2026

HABITACION CERO(NARRATIVA) 40

 

40

Desobedezco. Contradigo a la forense. Dejar los cuerpos donde están, así han permanecido estos siglos, este tiempo que nos abandona en una sabia madurez, en una vejez donde lo confortable en la memoria de aquellos que se han ido a la manera afable, de paz. Esos aborígenes, que no son aborígenes, sino una continuidad de un pasado hasta el hoy deben permanecer en su último abrazo, en su ultimo beso, allá, en las cumbres, en esa cueva donde fueron aislados hasta la mortandad. Dice de su conservación, pero si han permanecido así hasta este presente que viene , que va seguirán de igual a lo largos de años venideros. Le cuelgo, la lluvia se ha esfumado, un sol premiso de gentes que salen de sus agujeros presta al andar por esta pequeña ciudad de una isla del atlántico. Callan todas las voces de este invierno, los chubascos, la erupción . El genterío se prenda de nuevas noticias, de nuevas ilusiones. Me acerco al balcón , observo estos geranios que encienden su bonito. No, he dicho que no. No me comprende. Una discusión advierte mi retroceso ante el descubrimiento. Que canten las Harimaguadas, que sus oraciones sean propósitos del respeto, del sentido que tomo está historia dudosa. Las escucho. Sí, sus almas rondan en este sillón verde  donde estoy postrada. Suplican el abandono del saqueo, de esa dignidad de sus orígenes, de su pueblo. Correr, correr, ser valientes ante las fuerzas contrarias de vuestros espíritus, libres, jóvenes, florecillas donde las mariposas habitan, donde el pinzón azul viste su canto más lúcido y bello. Correr, correr, ahí está la gruta que os guarecerá los siglos por los siglos.  Mi voz los escucha, ese jadeo impertinente del final de sus ánimos, desorientados. Y me entra ganas de llorar. Y lloro, aquí postrada en mi sillón verde. El piano y la perrita me examinan, un aliento restablecedor , vigorizante seduciéndome a sostener mis prioridades, estas ideas mías….solo mías. Oh, madre, estoy aquí, en tu casa frente al piano y con tu perrita, me siento a gusto con la voluntad de mis pensamientos y me dejo llevar por el destino. Mis fuerzas parecen tomar aire. Un aire que me expansiones más allá de esta vía láctea. Y me doy cuenta que el tiempo en esa oscuridad solemne no existe. Y me doy cuenta que el espacio no existe. Me alimento de un choque extraño, envejecemos, aquí, en este mundo donde los más crueles desprecios, deseos se vierten en ojos negros absurdos. Contengo mi rabia, mastico y una solaz calma me visita. De nuevo el teléfono suena, yo en mi sillón verde. Aquí mi perrita y un piano. Ay madre, me escurro ensimismada en cada gota que nos estrangula y la hago añicos, así, como bolitas de papel que van quedando en mis pisadas y que el viento cómplice se lleva a la profundidad de los pozos. Produce una desmemoria convenciéndome de mi verticalidad, de mi eclipse ante los ojos despiadados. Ahí se quedarán los cuerpos, un secreto entre yo y la forense hasta que sea oportuno contarlo para que haya de hacerse. Firmamos un convenio, una misteriosa promesa que nos alivia por momento. Veo personas arrastrando grilletes de la esclavitud, de la decisión dictatorial, propagandística, difamatoria hacia ellos. Van lejos, muy lejos donde la libertad sea  oasis donde los sueños son corroborados positivamente. Los cuerpos de estos jóvenes se quedarán ahí, en ese nido donde el amor se guareció de la sanguinaria tempestad humana. Sí, somos humanos . Sí, somos ecos de siglos. Sí, somos origen de un universo que se expande, que se contrae…lo visualizo  aquí, en este sillón  verde con la perrita y mi piano.

 

viernes, enero 16, 2026

HABITACION CERO(NARRATIVA) 39

 

39

Habitación cero. Una habitación de paredes blancas y suelo gris. Me reporto donde los espejimos de un desierto brinda un vergel donde todo es armonía, donde todo es luz, donde todo es verdor. Sus aguas cristalinas reflejan mis alas, alzándose donde el eco insonoro del dolor me tiende su sombra. Camino, donde los peces plateados en la libertad de este ambiente exhalan sueños rotos reconstruidos nuevamente. Me encuentro con una anciana, delgada, enlazada a los soles, a las lunas, a los días en este efímero lugar. Me habla de antaño, cuando el respeto nos sumía en el letargo de las armas, de las explosiones de una tierra que alimentaba a todos a la vez. Y te lo cuento, aquí, en esta habitación de paredes blancas y suelo gris. La monotonía de las jornadas los embardunaba de alegres tonadas, de amenas conversaciones donde lo repelente, lo implacable huía a la inexistencia. Sus manos arrugadas, sus venas marcadas, su frente llena de frases de verdades. Y me siento junto a ella , así, como estoy contigo. Me embeleso en este callar tuyo, en este callar mío, en este callar de ella. La sed se apaga, aminora el pulso de la ansiedad y estoy reconectada a la vida. Habitación cero. Una habitación de paredes blancas y suelo gris. La anciana con su entrañable rostro me facilita el aliento para continuar por los senderos donde los precipicios marcan mis pisadas. Salvada, retorno a tus ojos, a esta estancia donde la enfermedad y los gritos del malestar son incesantes. Me acostumbro y he dado un paso más a la comprensión humanidad. Una humanidad en estos tiempos deshumanizada. Esta vía láctea que nos resguarda en uno de sus brazos puedo contemplarla en este hospital aislado donde la contaminación lumínica no existe. Es como un cuadro perfecto, un jadeo incesante de esta civilización remota. Y quien era esa anciana. Su tacto tan reconfortante, tan iluminador.  Y ahora aquí este universo, un cosmos entre el caos y el equilibrio. De una contracción hubo una expansión, todavía hoy continuar cuando miramos el firmamento que no es el ahora , que es el ayer. A igual que los seres humanos vivimos en nuestro pasado, en ese ayer donde la venganza y el odio escalonaba hasta reventarnos en el odio del presente, del ahora. Me parece bochornoso madre, todo un sinfín de astillas prolongándose por cada garganta, por cada lengua, por cada vientre. Ahora te encuentro, te comprendo, esas luchas interminables, calladas que arrancaba en nuestra perdida verdad. Ahora que te miro, que te abrazo, que te beso , transmites cierta calidez que me estimula, que me anima, que me embellece, que nos hace cómplices de nuestras palabras sentidas con el calor de nuestras manos. Otra vez va a llover, hace muchos inviernos que no reconocía tanta lluvia, tanto frío. Me sienta bien, te sienta bien. Los campos serán gozos. Los barrancos gráciles alas de libertad. Nosotras, resonar de un vacío que nos lleva al cambio de nuestras maneras de pensar. Ah, querida madre, no me canso. No, no estoy cansada. Estar cansada son alas de palomas disecadas, de océanos donde las ballenas no cantan. Escúchalas…escúchalas como rigor  en su genuina balada impregnada de constelaciones. Este viaje que hemos comenzados juntas tendrá algún día su final. Tu y yo. Yo y tú. Te observo en ese vergel, con esa anciano de manos arrugadas y venas marcadas con esa frente de palabras que solo entienden los que buscan la paz. Sí, eres tu…eres tu la que ha apilado cada peldaño de mi fortaleza, una bocanada de la vía láctea penetra en mis ojos. No logro distinguir cada estrella, cada nebulosa, cada galaxia, cada planeta . Todo se mezcla como hijos de este universo latiendo entre la materia oscura, invisible y la materia observable que no más que es una minucia. Eres tu. Sí eres tú, la que alza la voz de los desfavorecidos, de los indefensos. Me has inculcado a ello. Ay madre, la isla ha cambiado tanto después de aquella peste, de aquella enfermedad que irrefrenable nos encerró en la raíz del pozo de nuestras entrañas. Cara a cara me cruzo con el despecho, con el odio, con la envidia y el delirio y la mentira se cueza sobre nuestras espaldas. Sí eres tú, aquí estoy en esta habitación cero. Habitación de paredes blancas y suelo gris.

lunes, enero 12, 2026

HABITACIÓN CERO (NARRATIVA ) 38

 

38

Abro los ojos, estoy en mi sillón frente al piano. Una perspectiva que me produce un sentimiento de ánimo, de un empuje, aunque sea ajena a todo mi derredor. Pienso en ella, abro los ojos, la percibo por unos momentos y rompo esta realidad que me encoge, que me corroe en esta soledad atemporal. Agradezco este súbito enclaustramiento mientras ella, en un hospital, en una habitación cero de paredes blancas y suelo gris se va apagando como la flores en invierno. Abro los ojos, estoy en mi sillón, un sillón de color verde. Me siento descansada, aunque mis manos tiemblan ante la humedad pegada a mis carnes por la lluvia. Me deshago de el y voy al baño, esos pasillos donde su olor peinan mi nariz. Intacto permanece , tanto que a veces me vence. El agua nuevamente planea a ras de mi cuerpo. El vapor empaña el espejo,  una bruma de tibieza ampara mi cuerpo. Me apuro y salgo, por un instante pienso en esta agua, esta agua de batallas inconclusos. Esta agua que tanto ansiamos encontrarla en otro mundo, tal vez jamás. Todavía falta mucho, mucho tiempo. No sé si nos dará tiempo. Y aunque lo ignoremos, tenemos como objetivo el agua, tan necesaria para esta existencia, tan desgarradoras donde se blindan pueblos en el ámbito de la fortuna. Oh, ese cosmos, ese espacio donde el tiempo no tiene cabida, tan misterioso y a la vez tan insonoro. Me imagino está en órbita mirando hacia la tierra, este chiquito planeta azul donde se ha dado el privilegio de una civilización que se hunde a si misma, donde los ciclos de su clima, de sus guerras se repiten una y otra vez. Vuelvo al sillón, a ese sillón frente al piano. Medito sobre mi vida, sobre su vida, sobresaliendo a lo que soy en el hoy. Soy un agujero negro que atrapa toda esa materia oscura o no , descubro otra dimensión , una dimensión de mundos sordos a esta esfera. Un campo de flores besa mi estómago, una corriente de gaviotas ondean en los mares donde cantan las ballenas. Sí, cantan las ballenas. Sí, cantan los pájaros. Corretean por una masa corpulenta de arboledas y océanos donde se respira paz. Un planeta dentro de la nada, dentro de múltiples hilos que tejen este universo. Este plan perfecto me emborracha de una ilusión, de una esperanza fuera de esa atmósfera llamada tierra. Soy naufraga que ha encontrado otra ínsula dentro lo colosal, ante lo grandioso de este cosmos donde colgamos como un halito de incomunicación, recluidos orbitando en una luna donde nuestras promesas, donde nuestros interrogantes son lagunas dudosas de nuestro yo. Mi yo, un yo vertical, primero soy consecuencia de mi cima, de mi propia cima después, vendrán los verdes sueños de amor, de amistad. Ante todo, equilibrio, ante todo sostenibilidad, ante todo un reusar nuestras fuerzas como nuevas noticias de un arco iris que besa…que besa nuestros labios. Una oportunidad que llegará y será acogida o no y llegarán otras y creceremos al son del rumor de un faro que no se cansa del oleaje. Abro los ojos, aquí en el sillón, a unos pasos de mi el piano, a un tiempo no muy remoto la paz.

domingo, enero 04, 2026

HABITACION CERO (NARRATIVA ) 37

 

37

Habitación cero. Paredes blancas. Suelo gris. Me entremezclo en una esperanza, pero a la vez atisbo un desencanto. Una desilusión que da la suficiente ebriedad de tu marcha. Poco a poco te vas degradando y sin embargo, sonríes. Mi mano prieta con la tuya desemboca a una energía que a veces es caóticas y otro equilibrio. Las dos se tienen que unificar para consagrar está larga despedida. Enciendo las noticias. El poder de un pueblo subyugado por tiranos y más tiranos. La riqueza interna de un país desprende un halito desconsiderado de colonización. Siempre hay algo que va más allá de la libertad de las manos de un conjunto de gentes que han vivido en la opresión, en la justicia manoseadas por el delirio de un líder dictatorial. No quiero escuchar más, estoy en este hospital donde tu te mueves entre la vida y la muerte. Hemos llegado a un año nuevo y te felicito querida madre. Ah, madre. Todavía luces con tus ojos puesto en mis manías, en mis movimientos. Las conservo para ti, para que me huelas y sepas que estoy aquí. Sí, en este ahora donde no hay nada más. Llamo a los grandes riscos donde la lluvia alborotada hace correr el agua y sueño despierta. Bajo hasta esos manantiales y bebo de ellos , bebo por ti. Toda tu sabiduría se reencuentra conmigo, palpo con un tacto sutil cada uno de tus consejos. Me arrimo al hogar cálido, ese hogar donde el abrazo supone la vitalidad, las ganas de seguir. Y una pieza de música viene a mí. Una pieza compuesta en tu nombre, triste pero a la vez aclara la calma…una calma que me azoca cuando sola soy pies desnudos de cada cuarto. Tu , en esta habitación cero de paredes blancas y suelo gris, yo aquí. Mis ojos no dejan de analizar cada uno de tus movimientos, cada uno de mis quejidos. Sí, me quejo. A está edad la templanza reina en mis huesos. No me importa no dormir, no me importa estar atenta a ti. Me es igual lo que digan. Y soy constante en esta obsesión de no dejarte ir. No sé por qué. A veces pienso que no permito tu ida de esta tierra. No noto en tu rostro sufrimiento solo, paz en esta habitación de suelo gris y paredes blancas. Bebo y vuelvo beber de ese manantial al final del risco y ahora he de escalar de manera ascendente hasta su cima. Mis manos sangran, mi cuerpo siente la molicie, pero llego a su cúspide, una asombra luz del astro rey de invierno se inyecta en mi vista , en mis carnes y siento el acogedor refugio en un ángulo donde las sombras se apartan, se extinguen. Aquí, un día más de un año nuevo, las buenas cosechas de los seres humanos con otros traerán la concordia que tanto hace falta a este mundo convulso. Este mundo que como una cascara de naranja quitada ya se exprime en la intemperie de sus sentimientos, podridos. No, no estoy amarga, disfruto de últimos instantes de tu destino. Un destino que todavía no acepto, me siento incómoda, ronda una manada de púas alimentándose de mis hombros y me hace caer sin que tu lo sepas. Y me arrincono en esa luz del sol en la cúspide de la existencia, aquí, en esta habitación de paredes blancas y suelo gris. Despecho todo mal que no florezca en tu jardín…un jardín dormido, radiante de calma.